lunes, 13 de enero de 2014

"Algo llamado amor" Cap XLV

      - Lo que oíste - le confirme
      - Escuche perfecto. ¿A que vas? Le paso algo a Benjamín -
      - No. Él esta bien -
      - Entonces -
      - Mira la verdad no entiendo muy bien de que va todo esto. Pero me llamo y me dijo que necesitaba ir a España para que su medico revisara mi embarazo. -
      - Que tiene que ver mi sobrino con todo esto -
      - No lo se. Se supone que él estuvo con unos medicamentos y quieren saber que efectos tienen en el bebé, la verdad no lo se. Me dijo que allá me explicaría todo. Tengo miedo y no te lo voy a negar. Pero no me puedo quedar de brazos cruzados y tengo que ir.
      - ¿Cuando te vas? -
      - Mañana -
      - Vuelves? -
      - A penas me den los resultados -
      - Osea que ya por fin se dio contra una muralla y entendió que el niño es suyo -
      - Así parece. -
      - Que piensas hacer? -
      - Lo primero es mi hijo, necesito saber que todo esta bien con él. Que nada malo le va a pasar. -
      - Y ustedes como pareja? -
      - Eso se vera con el tiempo, tengo grabadas todas sus palabras aun en mi cabeza, no se si algún día le pueda perdonar eso.
      - Cariño! - se puso de pie y me abrazo

Me acurruque en su pecho y como ya era costumbre comencé a llorar. Era lo mejor que podía hacer, era para único que estaba siendo buena estos días, el embarazo me tenía una completa llorona.

      - Ya no llores - dijo mientras me acariciaba el cabello - No le hace bien al bebé
      - No quiero que nada le pase a mi bebé -
      - Nada le va a pasar. Benjamín no lo va a permitir - llore aún mas - Aprovecha de hablar con él, querida, te necesita. Tanto como tú a él  -
      - Yo lo necesite a él. Y él no estuvo -
      - Vamos deja de pensar esas cosas. Ahora lo importante es saber que todo sigue bien con tú embarazo y este bebé - toco mi vientre - Ya sabrán lo que es bueno, cuando ando corriendo por ahí, y en la noche intenten dormir y él o ella quiera atención
      - Yo feliz de pasar la noche en vela con tal de ver su carita. -
      - Espero que digas eso cariño cuando ya este contigo - sonrió

Esos pensamientos de verlo corriendo por algún lugar, de ver su carita, o simplemente de escucharlo llorar. Su primera vez que me diga mamá. Ese pensamiento nuevamente me hizo llorar.


Unas horas mas tarde y ya mucho mas calmada Gabriel me invito a comer, nos quedamos conversando de lo bien que le estaba yendo y de lo preocupado que estaba de que cada vez tenía menos tiempo para Renata, por los días pasaba en la guardería y en las tardes la cuidaba la Señora Juanita, una mujer que había contratado para tiempo completo, se preocupaba de que todo en el departamento funcionara bien.

Aprovecho de decirme que ya no sería necesario que me quedara con la niña los días viernes. Eso no me gusto así que le rebatí hasta que aprobó nuestros viernes juntas. Si a mi me pasara algo me gustaría mucho que Naty se hiciera él mayor tiempo para pasar con mi bebé.
Sacudí mi cabeza para quitar esos absurdos pensamientos de mi cabeza, que me podía pasar. Estaba bien de salud y ahora me cuidaba mucho mas de lo que antes lo hacia.


~~~

Tan solo faltaban dos horas para que ella llegara, estaba saliendo hacia el aeropuerto, había dejado el departamento limpio y ordenado. Al igual que la habitación para mi madre, Ella, mi hermosa Renata se quedaría en mi cama, era la mas cómoda, la mas amplia. Y yo... yo solo me tiraría en el sofá. Estaría cómodo, o al menos eso creo. 

Durante la tarde me había llamado Gabriel, hacían semanas que no hablábamos, desde la última vez... Esa última vez donde primero le grite, la insulte y luego le pedí que volviéramos. Pero para variar no supe hacer las cosas, no supe pedirle perdón y solo la cague mas. 

Pero quede claro de que si Renata tenía algo, era gente que la quería y la apoyaba, estaba agradecido de que ella no estuvo sola cuando yo la abandone. 

En el aeropuerto los minutos se me hacían eternos, miraba y miraba la pantalla de los aviones que llegaban pero aun no aparecía su vuelo. 

Y si se arrepintió? Y si verdaderamente yo no soy él papá, la visita no tenía sentido.... 

Este viaje me confirmaba mi paternidad, si ella llegaba era solo para confirmar lo que yo nunca quise creer. Debía estar seguro de como jugar mis cartas, no podía volver a perderlos, si entraban por esa puerta, sería solo para... Yo ya estoy pensando volver con ella y ni siquiera se si me ha perdonado o si podrá hacerlo.

Si la amas... necesitas reconquistarla -

Mi lado mas romántico salio con ella, todo lo bueno que llevo fue ella quien lo hizo aflorar. Él mismo verdadero amor salio estando a su lado.

Mis ojos por fin veían lo que tanto añoraba, por esa puerta ingresaban todas mis esperanzas, todas mis ilusiones, como un bobo me quede mirando como caminaba al lado de mi madre en mi dirección, mis ojos se pegaron en los cambios que tenía su cuerpo. Un escote majestuoso, sus pechos eran aun mas hermosos que antes, su tripa. No podía creer lo que había crecido en estas semanas, era ahora mas visible que antes.
Estaba pero preciosa, guapa y apetecible. Mis ojos la desnudaban mis manos picaban por acariciar cada centímetro de su cuerpo. Mi boca, mi boca estaba seca en estos momentos.





      - Hijo - mi madre me hizo dirigir mi mirada hacía ella.
      - Mamá - me agache y le bese ambas mejillas - Hola Renata - dije tímidamente, no sabía como ella iba a reaccionar.
      - Benjamín - asintió con la cabeza.

Aprovechando el momento me acerque a ella y aspire su aroma, olía tan bien como siempre, sus ojos no se separaban de los míos, le roce primero una mejilla depositando un suave beso. Lleve mis labios así su otra mejilla rozando levemente sus labios, la sentí estremecerse. Una leve sonrisa se dibujo en mi cara y ella frunció el ceño, se veía aun mas guapa tratando de hacerse la enojada, estoy seguro que ella deseaba aun mas. Al igual que yo.

      - ¿Como estuvo el vuelo? - le pregunte mientras le tomaba la manilla de la maleta. Ella negó con la cabeza, pero ignore sus protestas. Y la tome de todas formas, al igual que lo hice con la de mi mamá.
      - Bien. Agotador. - respondió Renata.
      - Vamos entonces para que descansen -

En el coche mi madre me puso al corriente de como iba Esthandish Publicity, de como pasaban los días, de como se llevaban cada vez mejor con Renata. Renata a ratos asentía con la cabeza, pero iba con la vista pegada en la ventana. Por el espejo retrovisor a ratos encontraba sus ojos mirándome pero cuando lo hacia ella volvía a mirar por la ventana.

Aparque afuera del edificio y me apresure en bajarme para abrirles la puerta a ambas, pero Renata se me adelanto y bajo antes. Saque las maletas y las guié al interior.

      - Adelante - les dije abriendo la puerta.
      - Gracias - dijeron al unisono.
      - ¿Quieren algo de beber? - les pregunte.
      - No hijo. Yo me quiero ir a descansar - me dijo mi madre.
      - Y tu Renata? -
      - Me puedes llevar a un Hotel - dijo caminando hacia donde había dejado la maleta
      - No. - le conteste en seco - Ven te llevo a tú habitación
      - Prefiero un Hotel - rebatió
      - Hija. -  intervino mi madre - Ve a descansar, el vuelo te agoto y mi nieto debe estar cansado -
      - Eso pretendo, pero Benjamín no me quiere llevar - dijo - Mejor tomo un taxi
      - Dije que ¡No! - alce un poco la voz - Dame eso - tome la maleta con una mano y con la otra la tome a ella.

A pesar de sus protestas la arrastre hasta la habitación. Una vez dentro la solté a ella y deje la maleta sobre la cama. La abrí aun en contra de su voluntad. Saque su pijama. Volvía a cerrar la maleta y dejarla a un lado de la cama.

      - No voy a compartir cama contigo - me dijo enojada tomando la pijama entre sus manos - No me voy a quedar contigo
      - Tienes en estos momentos dos opciones. - le indique. - Una te pones la pijama y te acuestas mientras te traigo algo para comer. O. Dos te desvisto yo mismo y te meto ahí.
      - Así? - me levanto una ceja - No te atrevas a tocarme - me gruño
      - Entonces tú solita ponte eso -
      - Quiero irme a un HOTEL - gruño
      - Que se quedan acá, tú mientras estén en Barcelona te quedas en mi departamento con mi hijo -
      - Tú hijo! - grito
      - Si mi hijo. -
      - Ahora - resoplo
      - Renata por favor - suspire - Te iré a preparar algo para comer
      - No necesito nada. Gracias - dando un portazo al entrar a la puerta del baño.

Salí de la habitación con ganas de meterme en el baño, y si necesitaba ayuda para desvestirse. El pensamiento de que estaba solo con ropa interior y su tripa al desnudo, me paralizo en el pasillo.

      - Dale tiempo. - me dijo mi mamá - No seas tan duro con ella
      - No quiero ser duro con ella. Mamá lo que quiero es que podamos llevarnos bien. Que me deje ser parte de sus vidas - resople - Necesito que me perdone, necesito sentirla cerca aun que sea difícil.
      - Tiempo y paciencia.
      - Como se ha sentido? -
      - Ella o yo? - pregunto risueña. Le moví la cabeza y entendió lo que quería saber - Ve a preguntárselo directo a ella.
      - No quiero incomodarla -
      - Bueno entonces me voy a dormir. Mañana hablamos hijo. Estoy feliz de que estemos los cuatro nuevamente bajo el mismo techo
      - Igual yo. - le bese la cabeza y me fui a la cocina.

Prepare una bandeja con galletas, sandwich, jugo de naranja y un vaso de leche. Tenía que ir lento, lento pero seguro, tenía que reconquistarla, tenía que jugarme las cartas, necesitaba esa oportunidad. La necesitaba para poder vivir, el tiempo perdido no había sido mucho, tal vez aun estábamos a tiempo, sólo, sólo me perdí la primera patadita de mi hijo.

Abrí la puerta de la habitación, sosteniendo la bandeja con la otra. Renata me ofrecía una de las mas hermosas vistas




A pesar del frío, ella estaba recostada en la cama con su vientre al aire, solo con bragas, se veía hermosa, su tripa estaba hermosa, sin meter mucho ruido deje la bandeja sobre el mueble y camine hacía ella.
Suavemente me senté en la cama para mirarla dormir unos minutos, mis manos picaban por acariciarla, llevaba muchos días sin ella sin su cuerpo sin su amor y ahora tenerla así era toda una bendición.
Un frío llego a mi espalda que me hizo estremecer, moví los cojines, y abrí la cama, la cogí entre mis brazos, como instinto apoyo su cabeza en mi pecho, por lo que inhale profundamente su aroma, era ella. Era mi Renata en mis brazos de nuevo.
La deposite lentamente en la cama y antes de cubrirla lleve mi mano a su vientre, roce suavemente mis dedos por su piel tan suave y liza como lo era antes.
Hizo un movimiento y me aleje, saque una colcha y un par de almohadas. Le apagué la luz y cerré la puerta, suspire.
No quería dormir en el sofá, quería dormir abrazado a ella, con una mano sobre mi hijo. Poder acariciarle el cabello y sentir su lenta respiración.


Llevaba mas de dos horas dándome vueltas en el sofá, no podía conciliar el sueño, ya lo había hecho, leer, ver televisión y nada. Simplemente morfeo no me quería en sus brazos, la luz del pasillo se encendió y como instinto cerré mis ojos, si era mi madre, prefería evitarla en ese momento.
Sentía como los pasos eran cada vez mas fuertes hasta que se detuvieron a mi lado, quería saber quien era. Pero si lo hacia me delataba. Unos dedos se enredaron en mi cabello, pasando a llevar mi casco y me hicieron estremecerme, ese contacto, esa electricidad no la sentía con mi madre.
Abrí de golpe los ojos, para encontrarme a Renata parada detrás de mi cabeza.

      - Perdón no quise despertarte - me dijo cuando retomo su camino hacia la cocina, venía con el vaso de leche lleno. - Yo iba a calentar la leche
      - Yo voy, vuelve a la cama - le dije incorporándome en el sofá
      - No es necesario. Todas las noches es lo mismo. - me dijo moviendo los hombros - Aun no comprende los horarios de mamá y le da con despertarme en la madrugada para comer
      - Hey! - le dije tocando su barriga y agachándome a su altura - Creo que cuando salgas vamos a tener una larga charla acerca de mantener despierta a mamá durante la noche. - La mire hacia arriba y vi como lagrimas salían de sus ojos - Ya sabes. Pórtate bien allí dentro, aun te queda mucho. - le bese la barriga y me puse de pie.

Quede frente a su cara, sus ojos fijos en los míos, yo no decía nada y ella no decía nada. El silencio era nuestro mejor amigo a estas horas de la noche. Tenía que hacer una jugada a ver si estaba todo perdido.

Di un paso hacía delante y ella no se movió de ese sitio, respire profundamente y di otro paso. Sus ojos bajaron hacia el suelo. Lleve mi mano hacia su cara y le seque las lagrimas con el roce de mis dedos. Ella se estremeció por mi contacto pero no se retiro. Aproveche el momento y me abalance sobre ella y la abrace.

La abrace como llevaba tiempo deseando hacerlo, ella no se retiro escondió su cabeza en mi pecho. Y me sentí vivo. Enterré mi nariz en su cabello y me impregne de ella de su olor. Bese su cabeza.

      - Te amo - susurre contra su pelo - Las amo a las dos

jueves, 9 de enero de 2014

"Algo llamado amor" Cap XLIV

      - Hijo. La vida no viene con un manual de como vividla, muchas veces cometemos errores, tú lo hace, yo lo hago. Debo serte honesta y no darte falsas esperanzas, yo no conozco a Renata para decirte si llegara a perdonarte algún día lo que tú hiciste y podrá olvidar las palabras dichas. Son pruebas que manda Dios, el siempre sabe por que hace las cosas. Un día te encontré por que asi lo quiso él. Te ayude y tú nos ayudaste, debes sentirte orgulloso por lo que haces por estos niños. Pero ahora él - hizo señal al cielo - Te envió el mejor regalo en forma de compensarte, pero no te aviso de como serían las cosas. Si ella quedo embarazada no fue por que te engaño, fue porque nuestro señor te quiso pagar todo lo bueno que haz sido. Debes recuperar a tu familia, debes seguir a tu corazón ¿Tú corazón te dice que ese niño es tuyo?
      - No lo se. -
      - Si lo sabes hijo. Solo que no quieres verlo. Ella te hizo creer que no te amaba lo suficiente para estar con otro hombre? -
      - No -
      - Entonces. Tú corazón no te miente. Tú corazón te hizo decirle que te harías cargo de él aun sabiendo que no era tuyo. Sabes por que? - negue con la cabeza - Por que siempre supo que era tuyo. Por que de esa manera te hizo saber inconscientemente que lo amarías. Que ya lo amas
      - Yo la amo, aun que ese niño no sea mio -
      - Tú amor por ella es tan fuerte que le perdonarías eso. Dijiste que han sido las peores 4 semanas de tú vida, y eso es por que sabes que si no haces algo ahora la perderás para siempre.
      - No quiero perderlos - llore
      - Entonces lucha. Lucha por ella y por tú hijo. -
      - No se como -
      - Si lo sabes, tienes tú amor, y a demás me dijiste que el medico necesita hacerle un chequeo - Asentí - No crees que esa es una buena escusa para acercarte a ella - volví a asentir - Vez llámala, dile que necesita venir a España para que revisen su embarazo. Cuéntale de tu problema y todo lo que has sufrido estos años ella lo entenderá, comprenderá tú reacción.
      - Y si no quiere venir? -
      - Lo hará, y sabes por que? - negué con la cabeza - Por que si ama tanto a vuestro hijo como a ti, estará dispuesta a que la revise quien tu quieras con tal de saber que el fruto de vuestro amor esta a salvo. Su corazón ya late por dos. Lo hace desde el minuto que decidió seguir adelante con su embarazo aun sabiendo que habían posibilidades de que tú no estuvieras a su lado.


Nunca me había puesto a pensar en que existía la posibilidad de que ella interrumpiera su embarazo al ver y sentir mi rechazo, gracias al cielo ella no lo pensó, gracias Dios! por no poner esa posibilidad en su mente. ¿Hubiera sido capaz de vivir con la muerte de un bebé en mi consciencia? No gracias al cielo, gracias a Dios!
Y si la hermana tenía razón y ella no dudaba en venir me estaba dando la mejor prueba de que ese niño es mio. ¡Claro que si! Y a partir de eso tendría que poner todas las cartas en juego y reconquistarla, volver a estar con ella.

      - Gracias -
      - Ahora arriba ese animo hijo. No todo esta perdido. Vamos sabes lo que tienes que hacer -
      - Lo haré y la próxima visita la haré con ella. - le sonreí

Nos quedamos el resto de la tarde conversando acerca de los nuevos niños, y de la evolución en la escuela de los mas grandes. Son para estar orgullosos, aprovechan la oportunidad que se le esta dando.
Cenamos en el gran comedor con todos los niños, eso me lleno el alma y me dio las fuerzas para seguir adelante y para recuperar lo mas importante que tenia en mi vida. Mi familia.

A eso de las diez de la noche ingrese nuevamente en mi apartamento y me quebré la cabeza pensando en como debía decirle a Nata que viniera sin que se asustara por la salud de nuestro bebé Nuestro bebé sonaba tan extraño pero tan lindo a la vez.


~~~


      - Que haces despierta tan tarde? - la voz de Victoria me sobre salto. 

Como era costumbre no podía dormir y había bajado a mi ritual de cocina a las una de la madrugada, una taza de leche caliente me relajaba y me dejaba dormir luego de un rato. 

      - Pequeña debes descansar - me dijo sirviendo un vaso de agua. - Sabes que mañana te pesara el trasnoche 
      - La leche caliente me relaja - me levante de hombros 
      - Hija, no es primera vez que te encuentro despierta a esta hora - tomando mi mano - ¿Que pasa? 
      - Solo que no puedo dormir. Nada de que preocuparse - 
      - A ver pequeña. Cuéntale a esta vieja que es lo que te preocupa - 
      - Todo y nada a la vez - 
      - Mi vida. No tienes de que preocuparte, de verdad que todo se resolverá. -
      - No estoy segura de eso. - confesé - Le extraño 
      - Ay! Hija. - me abrazo - Él también a ti. Pero necesita un poco mas de tiempo para que se de cuenta del error tan grande que cometió. Y cuando lo haga y venga hacia ti con la verdad. Te explique todo...
      - Estuve a punto de llamarlo. - le confesé
      - Y que te detuvo? -
      - Lo amo. Pero no estoy dispuesta a que me siga haciendo daño - me pare - No quiero que me vuelva a insultar o decirme que estará conmigo a pesar de no ser el padre . - Me acaricie el viente - Él es el padre, mi hijo no tiene mas padre que él. Pero quiero que cuando vuelva, lo haga seguro.
      - Ven acá. - me abrió los brazos - Es tanto tu amor por él que estas dispuesta a perdonarlo - me abrazo con muchísimo cariño - Pero ahora es necesario que tú y esté bebé se vallan a dormir

Me tomo del brazo y me arrastro hacia la habitación, me ayudo a recostarme en mi cama y se tiro a mi lado acariciaba mi cabello a la vez que lo hacía mi barriga. Mis casi 15 semanas ya se hacían presente pero sobre todo en la noche cuando llegaba de la oficina y me inflaba, no tan solo el vientre, si no que también aun mas los pechos y los pie. Sin darme cuenta me quede dormida.

A eso de las diez de la mañana yo acababa de despertar, mas descansada y relajada que en días. Sentí como mi vientre reclamo por comida. Pero... lleve mi mano a mi vientre y me quede muy quieta para ver si volvía a sentirlo de nuevo.
Esta vez se demoro un poco volvió a reclamar... algo muy parecido a cuando nos gruñe la tripa de hambre, pero no igual. Mis ojos se llenaron de lagrimas... Era mi bebé el que se estaba moviendo. Mi bebé me estaba dando los Buenos Días. Era él, quien se estaba manifestando y dándome la fuerza que necesitaba.

Por tiempo indefinido me quede con mi mano en el vientre con la sensación mas hermosa que he vivido en años, lo mas hermoso que me había pasado, solo las madres pueden entender lo que es sentir por primera vez a tú hijo moviéndose dentro de ti, es donde te das cuenta que verdaderamente tienes vida dentro de ti tienes a otro ser, un ser que va creciendo.

      - Mi bebé, mi niño o niña, mi cosita mas exquisita ya quiero tenerte entre mis brazos, y decirte cuanto te quiero, cuan feliz estoy contigo y de que llegues a mi vida.

Ese sonido tan particular que oía cada vez mas fuerte y con mas impaciencia me hizo saltar en la cama, mire para todos lados, esto es una broma? pensé mientras Montaner seguía con las notas de aquella canción mis manos me temblaban mientras tomaba mi móvil. Cuando mire la pantalla y leí su nombre me pellizque el brazo para saber si no estaba dormida.

      - Bueno? - mi voz fue casi inaudible, un susurro. Temerosa de escuchar lo que venia, si el me llamaba a estas alturas después de varios días
      - ¿Como estas? - me respondió, por su voz me dí cuenta que el estaba tan o mas nervioso que yo.
      - Bien y tu? - le dije segura y consciente de que mi "bien" tal vez no le vendría bien
      - Yo... - resoplo - ¿Como esta el bebé? -

Mis oídos habían escuchado bien? Benjamín Lackigton me estaba preguntando por la salud de mi bebé, en ese momento me lance de espalda a la cama

      - Sigues ahí? -
      - Si - susurre - Si - dije mas segura
      - Y bueno ¿Como esta nues... - respiro profundamente - Bueno el bebé? -
      - Esta - suspire - Bien. Hoy lo sentí por primera vez -
      - Wooow. Eso es... bueno -
      - Si creo que si. Es una sensación espectacular -
      - Ya lo creo. -
Nos quedamos en silencio unos minutos, ninguno de los dos sabía que decir
      - Que necesitabas Benjamín - le pregunte al final
      - Bien yo... - se detuvo como si buscara las palabras correctas en ese momento, resoplo y continuo - Te llamaba por que necesito pedirte un favor. Es algo verdaderamente importante o si no te molestaría
      - Que sucede? - pregunte
      - Tienes que venir a España -
      - Por que? Estas bien? Te paso algo? - pregunte preocupada.
      - Yo estoy bien. O bueno físicamente - suspiro - Necesito que tú vengas
      - Benjamín nosotros rompimos, tú terminaste nuestra relación. No tengo a que ir a España ni a ningún lado. -
      - No es por ti. No es por mi. Estoy muy claro que te perdí. Pero...
      - Pero nada Benjamín. Sabes borra mi número, olvídate de mi. Por favor. -
      - Renata escucha por favor, no es por mi. Es nuestro bebé. -

Nuestro bebé, sus palabras me hicieron estremecer, me senté en la cama rápidamente, y trate de respirar normalmente, mi corazón se acelero muchísimo. Con mi mano libre me acaricie mi vientre. Y comencé a rogar a Dios que estuviera todo bien.

      - No te asustes. Renata por favor. Te aseguro que es rutina. -
      - Rutina? - grite - Por rutina tengo que viajar 10 horas en avión Benjamín. ¿Que mierda es lo que pasa?
      - Tranquilízate por favor. Estar así no le hace bien a nuestro bebé. Mi médico necesita chequearte -
      - Por que? -
      - Te explicare todo cuando estés acá. Pero te prometo que todo estará bien -
      - ¡No, no, no, no! - grite - ¡Maldito! Te odio. Mi bebé esta bien. Para que me llamas

En ese instante lance el móvil a la cama y me cubrí con ambas manos la cara, negando con la cabeza y gritando ¡No!. El alboroto hizo que Victoria abriera acelerada la puerta.

      - Hija ¿Que paso? - me pregunto angustiada
      - Mi bebé - era lo único que decía
      - Esta bien. ¿Quieres que vamos al hospital? - negué con la cabeza. - Háblame hija. Me asustas.

En ese momento mi móvil volvió a sonar y ella contesto.

      - Hijo ¿Estas bien? - pregunto - Que paso? Que le dijiste?... Esta muy alterada... Para que?... Pero todo esta bien?... Pero por que?... Ay! hijo espero que sea solo eso... Hablare con ella... Si haré lo posible para que viaje... Pero algo puede estar mal con el bebé... Le diré que te llame cuando se calme... Dos pasajes para el vuelo de mañana ideal sin escalas, hablare con su doctora para que nos autoricé... Te quiero hijo.

Me pare corriendo al baño directo a vomitar, el miedo de que algo malo le pudiera estar pasando a mi bebé me aterraba, tan pequeño. Tan indefenso.

      - Hija. Sera mejor que vuelvas a la cama - me dijo Victoria irrumpiendo en el baño - Descansa hablare con tú doctora para que podamos viajar mañana -
      - Y si algo esta mal con mi hijo? - le pregunte entre lagrimas
      - Todo va a estar bien. Benjamín dijo que solo era de rutina, solo era para estar seguro. Dijo que a todos los embarazos que se han sometido a ese tratamiento se lo hacen por eso es importante de que vallas  y te revise
      - ¿Que tratamiento? - pregunte
      - No soy la indicada para hablar de eso. -
      - Y quien lo es? Y si algo esta mal? Victoria que mierda pasa -
      - Benjamín te lo explicara -
      - Si algo le pasa a mi hijo yo me muero -
      - Nada le va a pasar. Vuestro bebé esta bien, vuestro bebé tiene un padre que lo protegerá siempre

Sus palabras me hicieron llorar aun mas. Mi bebé tenía un padre, un padre que no estaba con nosotros, un padre que después de un mes me llama para asustarme y hacerme viajar solo para comprobar que el niño estaba bien.
Pero si estaba preocupado por su salud, es por que ya creía que era suyo, ante ese pensamiento mi bebé se volvió a mover dentro de mi. Una pequeña luz de esperanza estaba comenzando a brillar para nosotros. Pero para nosotros como padres. Mi hijo tal vez si tendría un padre con él.
Mire a Victoria quien al parecer había comprendido lo que estaba pensando y asintió con la cabeza.

      - Si hija. Esta preocupado por su hijo. - me confirmo.
      - Ya no tiene dudas - le susurre
      - No mi vida. Ya no las tiene. Quiere ser parte de esto. Necesita que vamos y te revisen y le confirmen que todo esta bien. Tiene miedo de que los medicamentos que él tomaba le puedan afectar al niño -
      - Medicamentos? - pregunte
      - Es él quien tiene que explicarte las cosas. Yo no se mucho. Pero vamos que debes alegrarte, mi hijo se ha dado cuenta que cometió un error, un gran error. Pero ¿Aun esta a tiempo?
      - Yo... -
      - No me contestes a mi. Debes decirle a él. Hacerle saber si podrá ser padre completo o de medio tiempo. Todo esta en tus manos querida. -


Todo esta en mis manos... Aun él no me ha hablado de que quiere ser parte de mi familia, yo no se si pueda perdonarle, me rompió el corazón, dudo de mi amor, dudo de mis valores, de mi como persona. No confió en mi palabra, me reprocho cosas que yo no hice.
No soy quien para prohibirle ser padre, si el así lo quisiera en este momento. Pero de ser pareja, de ser mi compañero.

Volví a estar sola en la habitación, volví a quedarme tan solo con mis pensamientos. Volví a pensar en él.

Dos horas después Victoria había entrado en mi habitación para decirme que la doctora autorizaba el viaje, que no había problema y que le trajera una copia de todos los exámenes que allá que me hicieran ademas de un informe clínico de Benjamín, información que podría ser útil llegado el momento del parto.

Había llamado a Naty a la empresa para decirle de mi nueva ausencia por unos días, cuando le indique el motivo, se asusto tanto como yo. Me dijo que si quería que me acompañase para sentirme mas tranquila, pero me negué le dije que prefería tenerla al frente de la constructora por si algo se presentaba. A su vez hable con Roxi, quien ya era mi mano derecha y próximamente SubGerenta, esta mujer en poco tiempo estaba mas presente y a cargo que yo. Le pedí que me aplazara algunas reuniones y que las otras las tomara ella. Pero me pidió que fuera esta tarde para hablar con el posible nuevo cliente.

La llamada mas difícil era la de Gabriel, no sabía como se tomaría mi viaje. Así que decidí no llamarlo e ir a visitarlo, había pensado también no avisarle nada, pero claro cuando el viernes me viniera a dejar Renata se enteraría de igual modo y eso podría complicar aún mas las cosas. Mi primera ilusión de amor resultaba ser mi mejor amigo.

A eso de las cinco de la tarde Victoria volvió a mi habitación con el teléfono en las manos.

      - Es Benjamín. Necesita hablar contigo - me indico
      - Toma la llamada tú, no quiero hablar con él -
      - Hijo, no se siente bien. Prefiere no tomar la llamada - No se que le diría él pero su cara, cambiaba cada medio segundo. La cotilla que ahí en mi quería saber todo. - No puedo decirte lo que ella prefiera... Espera un momento - Me miro nuevamente y camino hacia mi lado, estiro su brazo para pasarme el aparato sin antes añadir - Ahí cosas en las que puedo decidir, pero es necesario que hables con él y se pongan de acuerdo en algunas cosas.

Al ver mi negativa para recibirlo lo dejo sobre la cama y salió rápido de la habitación. Dude por un momento en si cogerle o no la llamada. Cuando al fin me decidí llene de aires mis pulmones y dije

      - Vamos que sea rápido lo que me quieres decir. - fría, dura y decidida. Así logre sonar
      - Renata yo... - le corte antes de que pudiera decir algo. Para añadirle un punto
      - Que sepas que si viajo no es por ti. Es por la salud de mi hijo. Me preocupa saber que algo puede andar mal. Pero luego que me confirmen que mi embarazo esta perfecto vuelvo -
      - Lo se. El vuelo es a las 8 de la mañana, llegaran a eso de las once de la noche acá contando el cambio de hora. - resoplo - Las estaré esperando.
      - Necesitas algo mas? -
      - Si. ¿Estas mas tranquila? -
      - No. Hasta que me vea tu dicho medico. Ahí recién podre estar tranquila. -
      - Lo siento. De verdad lo siento. -
      - Algo mas? -
      - A que hora quieres que saque la cita para el medico? -
      - Lo mas temprano posible, y confirma un vuelo para ese mismo día en la noche -
      - Por favor. Necesito hablar contigo, puedes quedarte una noche mas? -
      - No -
      - Renata -
      - Benjamín, ha pasado un mes! Un maldito mes. No tengo tiempo para estar hablando. Quiero saber que mi hijo esta bien y volver a casa -
      - Nuestro hijo - afirmo
      - Como sea. Solo necesito eso -
      - Te buscare un cupo en el vuelo mas temprano pero quédate esa noche y conversemos acerca de que va a pasar con nuestro hijo y nosotros. -
      - Resulta que quieres ser padre -
      - No quiero tocar este tema por teléfono. Te veo mañana preciosa. Te amo. - suspiro - Los amo.

Resople y corte la llamada, presiento que este viaje va a ser mas difícil de lo que espero. Solo espero que mi bebe este bien.

Me di una ducha, comí algo y salí para el restaurante de Gabriel por la hora, es seguro que lo encuentro en ese lugar.
Media hora después aparcaba mi coche en el estacionamiento para embarazada, al cruzar la puerta me sorprendí de la cantidad de gente que había dentro. Estaba claro que le iría muy bien.

      - Buenas Tardes - me dijo un joven camarero
      - Buenas Tardes - salude muy cordial
      - Puedo ofrecerle una mesa o prefiere la barra - me pregunto
      - Gracias. Pero no. Necesito a Gabriel -
      - El señor esta en su despacho. - me indico - Le anunciare que lo busca la - se quedo en silencio y me miro de pies a cabeza - La Señora... - se quedo en silencio esperando que le indicara mi apellido
      - Blavi's - repuse - Renata Blavi's - asintió con la cabeza y se perdió entre las mesas

Camine hacía la barra para poder esperarlo mas tranquila, estaba claro que jamás pensé las dimensiones que tendría este lugar y me había puesto lo primero que encontré en mi armario, unos jeans, que cada día me costaba mas ponerme debido al mi vientre, y una polera que me había comprado hace unos días que hacía aun mas visible mi vientre.
A los minutos salió Gabriel y con la mano me indico que caminara hacia él, le di las gracias al joven del bar que me había servido un vaso con agua.

      - Pequeña ¿Que los trae por aquí? - pregunto dándome un gran abrazo - Gracias Raúl, y llévame por favor dos jugos naturales de Manzana -
      - Enseguida - asintió - Señora con su permiso
      - ¿Señora? - se lanzo a reír Gabriel
      - Aprenderé a vivir con eso -
      - Ya lo creo. Pasamos? -

Una vez dentro de su despacho nos hicimos las preguntas de rigor, cuando el camarero llego con nuestros jugos Gabo espero a que cerrara la puerta y pregunto

      - ¿Que pasa, peque? -
      - Voy a España - dije en seco
      - ¡Queeeeeeeeeeeeeeeeee! - grito

miércoles, 8 de enero de 2014

"Algo llamado amor" Cap XLIII

Los días fueron pasando y yo me concentre completamente en la empresa, decorar la nueva casa y sentirme bien por mi hijo. Mi hijo que crecía completamente sano dentro de mi, su abuela no pudo aguantar las lagrimas en la segunda ecografía.

      - Es verdaderamente maravilloso - acariciando mi mano - Siente como palpita su corazón dentro de ti. Es tuyo. - sus palabras sacaron lagrimas en mis ojos también, no pude evitar sentir la necesidad de la presencia de Benja a mi lado.

Sacudí la cabeza antes de terminar llorando como las tontas nuevamente y me concentre en terminar de dar unas ordenes para ya entregar algunos proyectos finalizados y retrasados por los papeles legales de sociedad.
Esa noche cuando llegué a casa luego de pasar a ver a mi hermosa Renata quien me tenía preparadas unas galletas en distintas formas. Mi cuerpo no daba mas de cansado, ahora me cansaba con mayor facilidad, ya no tenía la misma agilidad de hace unos meses atrás, pero claro si ahora tenía un ser de 13 semanas.

El tiempo estaba pasando sin piedad alguna, 13 semanas y mi hijo ya tomaba forma era un verdadero milagro tenerlo conmigo, dentro de mi. Mi verdadero amor, la única personita que desde el segundo uno lo amas con locura y eres capaz de dar la vida si fuera necesario. Es lo mas mio que puedo tener, completamente y absolutamente mio. Mi pequeño vientre crece poquito a poquito, ya se comienza a evidenciar.

      - Renata - Roxi, llamo mi atención - ¿Donde andas? - me pregunto con una sonrisa llegando al asiento frente a mi.
      - Uff... Estoy aquí - le dije tocando mi vientre
      - ¿Como vas con el embarazo? -
      - Genial. Los vómitos me abandonaron casi al mismo tiempo que su padre - sonreí amargamente - ¿Que necesitabas?
      - Bien. La casa de... Bueno... Renata ya sabes -
      - El proyecto Lackington - le corte - Dilo no me afecta su nombre Roxi
      - Si bueno eso mismo. La cosa es que revisaste sus planos, ya esta en un 80%. Por lo tanto es necesario y como ahora es socio. - hice una mueca de amargura - Ya sabes que tiene que venir y quería saber si tú nos acompañaras a revisar eso. -
      - Claro. Ese proyecto es muy bueno para nosotros y además bueno, es socio el muy idiota y no se ha parado ni la sombra por acá. -
      - Yo he estado en contacto con él todas estas semanas y bueno, tal vez no lo sabes - se corto, y suspiro, me miro y me dio medía sonrisa torcida - Esta hace dos semanas en Barcelona. Lo se soy la mas traidora del mundo, yo debería no tener contacto con él. Pero Nata querida pienso en la empresa -
      - Gracias. Gracias por pensar en el bien de la empresa, yo... yo debería poder hacer eso. Pero aun me duele - le confesé
      - Lo se Jefa. Por eso lo he hecho todo a tus espaldas, bueno Natalia sabía mis intenciones y ella lo aprobó -
      - Sigue con ese mismo trato, y hazme saber cuando viene para estar preparada - respire
      - Una semana -
      - ¡Mierda! - gemí.
      - Lo se. Es pronto pero es necesario. Renata solo dame el poder para poder hacerme cargo por completo, no tendrás que verlo si no quieres. Yo puedo con eso. -
      - La última conversación que tuvimos - me corte - Bueno le deje claro que no lo necesito en mi vida, debo ser consecuente con eso.
      - Bien. Siempre has tenido un carácter muy particular. Ahora es momento de sacarlo nuevamente. Vamos ni se te ocurra llorar, que mi poroto no puede saber que su mamá no esta bien. Recuerda que ya siente y escucha todo. - me sonrió. - Ahora te dejo que necesito hacer unas cuantas cosas mas.

Uff! que difícil iba a ser eso, esa casa estaba pensada para mi. Bueno de un principio no lo sabía pero ahora, a mierdaaaaaaaa! Todo se estaba complicando cuando ya lo tenía un poco mas superado, no te mientas Renata que no lo has superado, lloras todas las noches por su culpa.

Esa misma tarde cuando llegue a mi casa olía muy rico así que por instinto camine directo a la cocina, Vicky estaba preparando algo, no lograba distinguir que era pero su olor era exquisito y se me hizo agua la boca en ese momento.

      - Que rico olor - le dije tomando asiento en el taburete. - Definitivamente seré una bola de aquí a la semana 40
      - Solo te alimento muy bien hija. Como se lo merecen - me sonrió y me sirvió un vaso de jugo natural de manzana que últimamente era lo que mas deseaba todo el día.
      - Sabías que Benjamín esta en Barcelona? - pregunte
      - Si mi vida. Aun después de nuestra discusión - se sentó a mi lado - Me llamo, nos juntamos, conversamos. Vio la nueva foto de mi nieto - me acaricio el vientre - Mi hijo no esta bien, pero hija. - Al ver que mi cara se desfiguraba y me picaban las lagrimas - Es mi hijo. Siempre lo será. Idiota o no esta mal. Te hecha de menos, lloro nuevamente conmigo. -
      - Perdóname pero no puedo escuchar hablar de él. - le corte
      - También te duele. Lo se hija. Pero algo deben hacer no pueden pasarse la vida así. -
      - Yo aun lo amo - le confesé - Pero me duelen sus palabras, me duele su desconfianza yo no se si podre perdonarle alguna vez. -
      - Mi vida, yo también discutía con mi esposo. Así es la convivencia. -
      - Esto no fue una simple discusión. Me grito, me insulto y renegó de su hijo. -
      - Ay! mi vida. Yo no puedo estar en medio. Solo no me pidas que me aleje de él. -
      - Yo no podría hacer eso, estoy agradecida de que estés aquí, pero si en algún momento te quieres ir, yo no me enojare, no te alejare del bebé ni de mi. Siempre tienes que saber eso. -
      - Lo se. Hija eres tan buena. - Me abrazo y ambas lloramos.

Cuando ella me hablaba de esa forma me partía el corazón saber que ahora era yo quien estaba poniendo problemas para volver a estar juntos, pero ahí cosas que no se olvidan, ahí heridas abiertas. Y palabras que resuenan con fuerza en mi cabeza.
Gabriel llamó justo antes de sentarnos a comer, necesitaba saber si podía quedarme con Renata esta noche y todo el día sábado, obvio que no era problema para mi. Con el restaurante en marcha los viernes se la hacía difícil cuidarla. La cena estuvo exquisita y aun mejor con las ocurrencias de Renata. Ella venía preparada para pasar la noche conmigo a base de películas de princesas.

A las once de la noche mi torbellino amigo se quedo profundamente dormida, la atraje a mi cuerpo y la abracé para dormir. Era un verdadero gusto dormir con ella y ya me imaginaba tener a mi bebé de esa forma. Lagrimas salían, pero de felicidad de saber que pronto no estaría sola. No estaría sola.


Estaba profundamente dormida, pero sentía que alguien me movía, que lo hacia cada vez mas fuerte. Empece a despertar poco a poco y cuando mi oído se agudizo sentí a Ricardo Montaner sonar, esa canción, esa canción... Me senté rápidamente en la cama y vi a mi pequeña mirandome fijamente con sus ojitos dormidos, la atraje a mi cuerpo mientras tomaba mi móvil.

"Benjamín"... Eso decía la pantalla, dude si contestar o no la llamada. Pero mis peores temores se volvieron en mi contra y conteste.

      - ¿Hola? - dije con voz temblorosa.
      - Renata... - la voz de Benja al otro lado de la linea me estremeció. - Te extraño... Te he extrañado todo este tiempo... - antes de que pudiera seguir con sus palabras de amor, que en su estado de embriaguez eran difícil de descifrar
      - Buenas Noches Benjamín. Por si no miraste la hora son las cinco de la madrugada -
      - Perdón mi amor. Perdón. No pensé en nada solo en cuanto te extraño. Necesitaba oír tú voz -
      - Ya la oíste. - En ese momento la niña se comenzó a mover la arrope mas a mi lado - Shh... duerme mi amor - Benjamín debo cortar
      - Es el padre de tú hijo? - pregunto casi inaudible
      - Adiós Benjamín - cuando le iba a cortar escuche como gritaba al otro lado del teléfono se me partió aun mas el corazón
      - Cuídala maldito imbecil a ti te perdono todo, a mi solo me aparto. Te amo Renata y te amare siempre - escuche la ultima parte con lagrimas en los ojos y corte la llamada, no lo podía soportar mas, ya no.

Me acomode al lado de Renata para ver si podía seguir durmiendo pero me fue imposible, miles de imágenes se vinieron a mi mente, de momentos felices, donde eramos solo los dos. Donde mi alegría era completa. La primera vez que lo bese, como me hizo el amor la primera vez. La manera en la que me tocaba, la manera en la que me decía que me amaba, la misma manera en la que me había puesto el anillo. Dios! Como se supone que podría reponerme si cuando todo comenzaba a mejor algo lo echaba a perder.
Me dí tantas vueltas en la cama que preferí levantarme y prepararme algo para comer, mi hijo ya no perdonaba el buen desayuno.

Siete de la mañana yo sentada en la cocina sin absolutamente nada que hacer, mirando para todos lados y dándole vueltas a la historia.

~~~

      - ¡Que dolor! - vocifere eran las cuatro de la tarde y mi cabeza no me daría tregua hoy. 
Anoche se me pasaron las copas, bueno desde que estoy en Barcelona se me pasan las copas, mi mente esta en Chile, mi mente esta con Renata. Ahora me arrepiento de no haber hecho oídos sordos y haberla aceptado con su hijo todo sería tan distinto en estos momentos, estaríamos casados y felices, nunca le hubiera confesado mi problema. Habría sido capas de amar a ese bebé, si yo creo que si. Por ella, por ella aceptaba cualquier cosa. 
Tome mi móvil con la intensión de llamar a mi madre, cuando en los registros veo que llame a Nata ¡Mierda!. No recuerdo haberla llamado, no recuerdo haber hablado con ella. La abre vuelto a tratar mal? Maldito alcohol ya no se ni que hago. 

      - Buenas tardes hijo - me dijo muy formal mi madre cuando contesto 
      - ¿Como te encuentras madre? - 
      - Muy bien. Un poco alocada con el desastre que ahí en la cocina - rió
      - Que preparas de rico? - le pregunte 
      - Yo nada. Renata y Renata hacen sus famosas galletas y pastel. ¡Un desastre! - exclamo. Una pequeña sonrisa salió en mi cara al recordar la última vez que estuvieron juntas preparando galletas y como dejaron la cocina del departamento, pero las hermoso era ver sus caras de felicidad
      - Lo se. - suspire - Mamá te llamaba para decirte que... - me corto antes de que pudiera terminar
      - Ya lo se. Vienes a Chile. Mi amor tienes que venir a verme. - 
      - Si mamá te llamare y nos juntaremos - 
      - Bien. - en ese momento, muchas dudas asaltaron en mi mente. - Como sabes que voy? 
      - Renata - dijo suspirando. Ella estaba al tanto de lo que yo hacia aun le importaba 
      - Te tengo que dejar madre. Te llamo luego. - antes de que pudiera decir nada le corte. 

Ese día di mil vueltas por el departamento y las ultimas conversaciones o mas bien gritos con Renata sacudieron mi cabeza. Ella a pesar de lo que yo le decía con mucha convicción defendía su postura acerca de mi paternidad, incluso en su nota. Inconscientemente saque de mi cartera las dos fotografias que tenia de él bebé. Ni yo mismo me entendía por que las guardaba. Pero aun así las tenía. 
Volví a tomar mi móvil pero esta vez con la intensión de llamar a mi medico necesitaba hablar con él. Le pedí sita para ese mismo día dos horas mas tarde. 

Cuando llegue a la consulta miles de preguntas se me vinieron a la cabeza, miles de posibilidades. Me centre en esperar a poder hablar con él.

      - Benjamín. ¿Que te trae tan pronto y con tanta urgencia por acá? - me pregunto a penas me vio en la sala de espera
      - Christopher - lo salude - Necesito saber un par de cosas
      - Lo imagine. Vamos pasa - me abrió la puerta de su despacho e ingresamos cuando tomo su posición me quedo mirando por unos minutos esperando que comenzara hablar pero verdaderamente no sabía como abordar el tema.
      - Y bien? - me dijo al final - Que necesitas saber?
      - El último espermiograma arrojo que yo ya podía tener hijos - me paro con la mano.
      - Como vengo años repitiéndote. Tú no eres infertil. Tus espermatozoides lo que tienen es que son muy débiles para procrear, con el tratamiento lo que hicimos fue hacerlos mas fuertes. Por lo tanto si puedes tener hijos y te lo he dicho muchas veces
      - Ya, ya. Que esa historia la se. Pero bien sabes que con... - me calle - No pudimos tener hijos y eso provocó nuestra ruptura.
      - Si, eso lo se. Por que como esa vez te dije, ustedes simplemente eran incompatible. - se levanto de hombros - Ahora no creo que vinieras a hablar de eso verdad?
      - No. Bien. Mi novia, o bueno mi ex novia. - suspire - Renata esta esperando un bebé
      - Felicidades...
      - No es mio. - le corte
      - ¿Por que dices eso? - se intrigo
      - En el último examen tú dijiste que... - me corto
      - Se lo que dije, que aun faltaba un poco, tienes que pensar que las mujeres toman por años algún tratamiento para evitar concebir, por lo tanto para que tus esperma fuera lo suficientemente potente, era necesario un poco mas de tiempo, pero no quiere decir... -
      - Puede que sea mio? -
      - Pero clarooooooo! Cual era su método de prevención? -
      - Ninguno - me encogi de hombros
      - Osea tú me quieres decir que jamás te cuidaste con ella? -
      - Así es. -
      - Pues es obvio que iba a quedar embarazada, amigo. Felicidades serás padre. -
      - Mierda - mi cabeza iba a explotar, si verdaderamente.
      - ¿Que pasa no estas contento? -
      - Chris, es mas complicado que eso. Yo lié todo. Pensé que me engañaba, la trate mal e incluso le grite que ese niño no era mio. ¡Demonios! Suspendí el matrimonio. Ella no perdonara jamás todo esto. Yo no me lo perdonare -
      - Bien. Benjamín. Es necesario que soluciones esto luego y la traigas para hacerle algunos análisis. -
      - Por que? no me asustes -
      - Solo rutina, nada muy relevante. Nada de preocupaciones, solo revisar que su embarazo valla bien. ¿Cuantas semanas tiene ya? -
      - Unas 14 - saque mi cartera para buscar las fotografias - Estas son las primeras dos. En esa tiene 10 semanas que es cuando se dio, bueno me dí cuenta. Y esta 12.
      - Bien, pinta bien. Si no estuviera todo en orden lo sabrías verdad? -
      - Si yo creo que si. Mi madre cuida de ella. Desde el minuto uno estuvo feliz con la noticia. -
      - Ya basta de lamentaciones. Vamos a lo importante. Quieres que te haga un nuevo análisis? -
      - Lo que necesito es que me confirmes que ese niño es o no mio -
      - ADN. Claro si la madre esta de acuerdo, se puede hacer directo al feto. Tiene sus riesgos pero en mínima cantidad. O bien puedes esperar a que nazca y ver a quien se parece. - se río
      - Si le pido el ADN ella pensara que sigo desconfiando de ella. -
      - Entonces? Haber Benjamín no te entiendo nada de nada. Quieres que te confirme si eres el padre de ese bebé, pero no quieres que ella sepa que sigues desconfiando. Aun que en realidad sigues desconfiando. Que te hace pensar que ella te engaño? Durante el periodo que fue concebido ahí solo un día. Si nos vamos tiempo atrás son casi 15 semanas?- asentí - Bueno según mis hermosos cálculos estamos en un promedio entre el termino del año. Ahora haz memoria y dime donde estabas tú.

Me quede pensando un momento sobre la fecha que me dio como promedio, siempre he sido malo para esas cosas, fechas aniversarios y/o cumpleaños. No me podía recordar si en esa semana le hice o no el amor, por que no podía recordar si estuve con ella. Saque mi ayuda memoria del móvil, estoy muy consiente que la noche buena, y bien buena que fue ella llego a mi departamento con ese vestido color crema y le hice el amor. Si lo recuerdo muy bien. Después discutimos Ese recuerdo me hace sonreír. 
      
      - Noche Buena - le sonreí.
      - Ya sabes hombre. Te guardare una cita para cuando me llames y me indiques que ella esta aquí -
      - Es muy importante que venga hasta acá a realizarse los análisis? -
      - Bueno para sea yo quien se los haga claro que tiene que venir. Mi consulta esta acá y tú historial medico y todo el papeleo. Pero ahora si su embarazo es de alto riego y ella no se ha sentido bien... -
      - Vómitos. Hasta la última vez que la vi estuvo vomitando -
      - Es completamente normal, la mayoría de las mujeres los tienen. - dijo quitando importancia - Y eso mayormente ocurre cuando el feto es de sexo femenino.
      - Podría ser una niña? - pregunte con un nudo en la garganta
      - Ahí un 50% de probabilidades - sonrió - El otro 50% niño - se encogió de brazos.
      - Si logro hacer que ella venga tú puedes hacer un ADN sin que ella lo autorice? - pregunte
      - No. Necesito su consentimiento, con lleva un riesgo hacer esa prueba. Benjamín... vamos a ver... me voy a meter en terreno netamente personal. Dejaremos de lado que tú eres mi paciente. ¿Que te hace pensar que ese niño no podría ser tuyo? -
      - Por un periodo de tiempo estuvimos separados. Ella comenzó a salir con otro chico y bueno. -
      - Tú crees que se acostaron? -
      - Es lo que hacen las parejas no -
      - No conozco a tu chica. Pero tú mas que nadie la conoce por algo la elegiste para ser la tú esposa. ¿Crees que ella se acostó con ese chico?
      - Yo... -

Y en ese momento todas las imagenes que había mantenido ocultas en mi mente re aparecieron... Renata no se acostó con él, por que de haberlo hecho... No la hubiera encontrado golpeada en el suelo de su habitación. Claro como había sido tan idiota, ella al no querer tener sexo con él paso todo eso.
Mierda... Cuando él la golpeo ya tenía a mi hijo en su vientre, el maldito sabía que ella había estado conmigo la noche anterior y por eso la trato de esa manera. Y yo el muy idiota la trate mil veces peor por desconfiar de ella.
Que mierda fue lo que hice?. Hace un mes que vivo en el mismo infierno por algo que yo mismo provoque, no la escuche, no me detuve a pesar las cosas. Y ahora... Y ahora tenía que...

Me pare rápidamente de la silla y me despedí de Christopher, algo se me tenía que ocurrir ahora para poder recuperar la confianza de ella y por su puesto a mi hijo.   
Voy a tener un hijo. Y siento como todos los ruegos a dios se hicieron realidad. Conduje mi coche hasta el hogar de niños que ayudaba hacia tiempo. Tan solo al entrar varios de los mayores de abalanzaron sobre mi. Una de las hermanas al verme corrió en mi auxilio.

      - Hijo. Que gusto verte por acá - me dijo con una hermosa sonrisa, y regalándome el mas caluroso abrazo.
      - Estaba en la ciudad y necesitaba venir a contarles algo - le dije guiándola hacia el interior
      - Espero que sean buenas las noticias que nos traes - abriendo la puerta del despacho.
      - Claro que lo son - le sonreí - La hermana Maggy como sigue de salud?
      - Mejor, ayer ya se levanto para ver a estos chiquillos - me dijo muy contenta - Pero ya sabes en cualquier momento vuelve a ponerse mal y bueno -
      - Que dijo el médico? -
      - Bueno hijo tu sabes que ya con su edad y las rabias no ahí mucho que podamos hacer, su calidad de vida siempre fue muy buena pero su cuerpo ya no quiere funcionar bien - me entrego una tasa de té - Espérame aquí un momento, iré a buscarla -
      - No hace falta Susanita - le sonreí - Yo puedo ir por ella.
      - Esta en su habitación -

Me encamine hacía la habitación de la hermana Maggy, ella siempre fue muy buena conmigo, me ayudo mucho cuando me trago a este sitio con mi problema de alcoholismo, no era facil para ella lidiar con niños y ademas traer a un borracho al lugar, Fuera de estica y muy peligroso para los niños así y todo ella lo hizo por mi. Por eso era una de las personas mas importantes en este momento que supiera que sería padre.

Tres golpes en su puerta y ella me abrió, cuando me vio lo primero que hizo fue abalanzarse sobre mis brazos y repartir muchos besos en mi cara. Me queria tanto como yo a ella.

      - El hijo podrigo esta de regreso - me dijo invitandome a pasar
      - Como se encuentra? - le pregunte tomando asiento en la silla al lado de su cama
      - Feliz de verte -
      - Vamos hermana que es de salud lo que le estoy preguntando -
      - Ya sabes hijo, a veces bien y otras mal. - bajo los hombros - Que te trae por aquí, hacian meses que no te aparecias -
      - Me enamore - le solte
      - No puedo creerlo, hijo. Felicidades - me abrazo nuevamente - Como se llama la afortunada Española que pudo llegar a tú bondadozo corazón?
      - Es Chilena. Se llama Renata. Es el amor de mi vida -
      - Chilena? Osea que era cierto que tu amor estaba bien lejos de aquí -
      - Así parece. -
      - Por que no te veo tan feliz de hablar del tema - me pregunto tomando mis manos entre las de ella.
      - Eche todo a perder, desconfie de ella, la insulte, la aparte de mi vida. Y ahora... - agache la cabeza
      - Cuentame todo hijo. Sabes que siempre estoy para ti -
      - A eso vine. Hermana es usted la única que puede ayudarme a saber como seguir con mi vida -
 
Por mas de dos horas estuvimos hablando del asunto, le conte el como la conoci, el como la segui, y todos los detalles de nuestra hermosa relacion. Pero sobre todo el como la aparte de mi vida y como estaba de arrepentido por ello. La hermana Maggy solo movia su cabeza, no me decia nada hasta que por fin le solte el final de la historia...

      - Y esos vómitos efectivamente eran por que esta embarazada - con lagrimas en los ojos llegue a esa parte, la parte que mas me dolia de todas - Lo peor de todo es que yo le grite que no era mio, que ella me había traicionado y suspendí la boda y todos nuestros planes. Hermana hace 4 semanas que mi vida es una mierda, que volví a caer en el alcohol, que todo me parece vacio y cuando Chris mi medico me dijo que si era posible que fuera mio, morí por la forma en que la trate, necesito recuperarlos pero no tengo el valor para hacerlo y no se como hacerlo

Espere pacientemente hasta que ella por fin supo que decirme.

















lunes, 6 de enero de 2014

"Algo llamado amor" Cap XLII

Era el día de la inauguración y quería verme mas guapa que nunca, necesitaba hacerle saber que ya estaba bien, que sus palabras y su ausencia no me había dañado mas de lo necesario.

La noche anterior había hablado con Victoria, llegaría muy temprano para que desayunáramos juntas y poder conocernos aun mas, a demás me había dicho que se moría de ganas de ver si ya se me notaba algo mi barriga. Por mas que le dije que era casi invisible me dijo que quería verla por sus propios ojos, que ya con casi 12 semanas algo tenía que verse. Así que por su insistencia se gano la visita.

Y bien que ya se me notaba algo, poco pero se hacia presente. Mis jeans no me quedaban de la misma manera, mis blusas, bueno ahora tenía un escote casi envidiable, siempre había tenido unos pechos grandes pero ahora los miraba en el espejo y me parecían monstruosos. La última vez fueron dos tallas mas grandes y eso hace dos semanas atrás, ahora ya había agrandado otra talla. No quería ni imaginarlo cuando estuviera a punto de dar a luz o cuando amamantara no no no sacudí mi cabeza ante ese pensamiento.

Cuando Victoria llamo para decirme que estaba afuera yo andaba nada mas con un pantalón de deporte y una polera. No pude evitar derramar unas lagrimas cuando la vi entrar caminado por el sendera de piedras hasta la casa. Ella apresuro su paso y me encontró a medio camino y antes de decir media palabra me abrazo. Ese abrazo que había estado necesitando por mas de 10 días lo vine a encontrar en ella.

      - Bonito lugar el que tienes aquí - me dijo cuando ibas de vuelta a la casa
      - Era de mis padres, creo que es lugar perfecto para ver crecer a mi hijo -
      - Si, esta muy lindo y lleno de verdes, eso le hará muy bien a ambos - Por la cantidad de cosas que traía en sus manos me di cuenta que se arreglaría acá para ir a la inauguración, sin preguntar nada estire mis manos para ayudarla pero ella negó con la cabeza - Yo puedo hija, ¿Como esta este nieto mio?
      - Muy bien el 1 tengo control con el medico ¿Te gustaría ir? - le pregunte de corazón
      - Oh hija - dejo las cosas en la isla de la cocina y se llevo sus manos a la cara
      - Solo si quieres - le dije acercadnome a ella para abrazarla
      - Claro! ¿Lo podremos ver? ¿Escuchar su corazón? -
      - Si a todo. Ya estará un poco mas grande y se podrá ver mas que una mancha en papel - sonreí
      - Bien no se diga mas que el 31 me alojo acá y así llegamos temprano al control de mi nieto - suspiro - Se siente tan lindo llamarlo así.

Mientras preparábamos el desayuno nos dedicamos a conversar acerca de cosas que voy a necesitar ahora que estoy embarazada y lo peligroso es que este sola. No me lo había planteado de esa manera, pero ella me hizo entrar en razón que no podía estar mucho sola, si me llegaba a sentir mal, o si algo mas pasaba tardarían mucho en llegar, le ofrecí venirse a vivir conmigo, ella estaba igual de sola que yo, ya que su hijo, ahora Hijo del año le había quitado el habla por el hecho de que mantenía contacto conmigo, lleva días viviendo en un Hotel.
Acepto como era de esperar, no lo dudo ni un segundo, también me aconsejo contratar a alguien para el aseo, ella se ocuparía de la cocina y yo volvería a trabajar, mis vacaciones indefinidas tenían que terminar por que según Victoria tenia que volver a vivir.

No se si era normal que la madre de tu ex te diera tanto apoyo o solo estas cosas me pasaban a mi. Pero estaba feliz de que fuera de ese modo.

La hora de irnos a la comida había llegado y mis nervios están alterados, por lo que los vómitos habían vuelto, el solo saber que él estaría ahí y no sabía como iba a reaccionar. No, no, no, no... sacudí mi cabeza ante el pensamiento de que algo malo pasara. Que mas malo que te allá dejado?.


Nos fuimos con Victoria en mi coche, todo el camino ella me fue conversando acerca de como había sido su embarazo de Benja y que él no se había mostrado hasta el día del parto, tenía la esperanza de que mi hijo si lo hiciera, ella estaba muy ilusionada y tenía muchas ideas de como hacer el cuarto del bebé. No aprobaba
para nada mi idea de poner su cunita en mi habitación. Esa era mi idea tenerlo a mi lado siempre, tenerlo en mi cama y no separarnos nunca.

Aparque en el lugar reservado para embarazadas y Victoria me sonrió

      - Tiene sus beneficios - le dije saliendo del coche
      - Tramposa, aún ni siquiera se logra apreciar - me dijo.
      - Hey! - le corte - Tú lo sabes, yo lo se, Gabriel también lo sabe. - me reí
      - Ponte de costado - me dijo cuando paso por mi lado. La mire incrédula - Anda, hija. Hazlo

Hice caso a lo que me dijo y vi como saco su móvil del bolso y apunto con la cámara en dirección donde estaba creciendo su nieto.

      - Mira que si te favorece ese vestido, aparte de estar guapisima, se logra ver mi nieto que ya quiere estar presente. - dijo con una sonrisa mostrandome la foto.






      - Pronto seré una bola caminando - dije caminado hacia la entrada - Pero feliz de ver crecer a mi bebé
      - ¿Dijiste Bebé? - La voz de doña Ester me sobre salto por la espalda, me voltee para mirarla y solo le sonreí y asentí con la cabeza.
      - Un hermoso bebé - le dijo Victoria
      - Usted es? - pregunto
      - Perdón, Victoria Lackington - le estiro la mano para saludarla, pero Doña Ester la ignoro, y camino hacia el ingreso, le sonreí a Vicky e ingresamos detrás de ella.  

Un pequeño torbellino vestido de blanco corrió por todo el salón, y los ojos de los presentes la seguían con muchísima atención, paso por el lado de Doña Ester ignorándola por completo, me agache lo mas que pude y estire mis brazos para ayudar su aterrizaje.
Dio un enorme salto y callo en mis brazos, con una risa contagiosa, los ojos de Vicky estaban en algún lugar de la sala, cuando la seguí con la mirada pude ver a Benja apoyado en la barra mirando directo a mi con Renata.

      - Hola mi vida - le dije a Renata
      - Renata que fue lo que te dije con respecto a lanzarse de esa manera a los brazos de la tía? - la regaño Gabriel
      - Lo siento - dijo escondiendo su cabeza en mis hombros. - Te hice daño tía? - me pregunto dulcemente
      - Por que me regañas a mi bebé? - le dije con tono de enfado a Gabriel - Cuando crezca la barriga no lo podrás hacer por ahora, si.
      - Sabes que eso no esta bien - me regaño Gabriel me encogi de hombros y le sonreí. Me beso en la mejilla y me quito a la niña de los brazos. - Él ya llego - me susurro al oído.
      - Te presento a Victoria - ignorando su mención de Benjamín.
      - Ya la conocía. Señora Lackington es usted bienvenida - la saludo
      - Muchas gracias Gabriel -
      - Y esta es mi hija, Renata. -
      - Hola, Renata. - la saludo y la niña la ignoró.
      - Bebé. Ella es la abuelita de tú primito o primita - le dije muy dulcemente abrió unos enormes ojos y me miro sonriendo
      - Hola Abuelita - le dijo Renata.
      - Es muy hermosa. - me dijo Vicky - Y te quiere mucho.
      - Y yo a ella. Es como un ángel. Somos muy buenas amigas. Verdad? - Renata dijo si con un movimiento de cabeza y Gabriel nos interrumpió.
      - Bien. Pequeño ángel mio. - le dijo dulcemente poniéndola en el suelo - Vamos a saludar a tú abuela que también llego -

Mis ojos se fueron en busca de la señora ogro, quien desde lejos miraba toda la escena, no podía ocultar la furia en su mirada de como su nieta la ignoraba para estar conmigo, la niña hizo pucheros pero la llevo de todas formas.

Nos quedamos ahí de pie conversando con Vicky quien no entendía por que la niña la había ignorado de un principio, luego que le indique que a grandes rasgos que su abuela paterna era un ogro incapaz de querer a nadie que no fuera si misma, y Gabriel por su puesto, había renegado de ella, odiado a su madre y que simplemente la niña no la quería pero no se le podía culpar.

El ambiente no podía estar mas incomodó para mi, era desagradable ver la cara de Benjamín mirándome con odio, y rencor, Victoria se había acercado a su lado, pero después de una discusión volvió a mi y me pidió retirarse, no me podía negar.

Estaba pensando hacer lo mismo luego del discurso, escusandose que me sentía cansada. Gracias al cielo Renata no se separaba de mi, y por mensaje de texto Naty me había informado que llegaría en cualquier momento, nunca había añorado tanto la cercanía de otra persona.

Algunos de los invitados se acercaban a saludarme, y conversábamos un momento otros simplemente me ignoraban, el que no sabía que vendría y fue una gran sorpresa fue mi abogado.
Oscar Chavs era un abogado muy prestigioso para tener recién 32 años, su padre fue abogado de mi padre y al jubilarse el señor Chavs le heredo algunos de los clientes, pero como siempre lo asesora no encontré necesario cambiarlo. Luego de algunos meses hicimos amistad pero jamas intima, nada aparte de uno que otro café luego de alguna reunión o visita importante.

Se acerco a mi lado y estuvimos hablando temas relacionados con la empresa, su cara me decía que algo anda mal y claro! Su novia lo había cortado. Valla dos! Cuando paso el joven ofreciendo bebidas, su reacción fue sacar dos de champaña, al decirle que no podía beber, me miro y luego de una mirada por todo mi cuerpo, en donde me sentí desnuda. Solo asintió con la cabeza

      - Lo sabe? - asentí. - Por eso suspendieron la boda? - asentí. No era capaz de darle ninguna respuesta audible, me dolía asumir estas consecuencias. - Quieres que te lleve a casa? - negué.

Ese momento incomodo fue aliviado por mi angelita quien me tomo de la mano y me llevo hacia la barra.

      - Tía. - me dijo. - Puedes sentarme aquí - la tome en brazos y la senté al otro extremo de donde estaba Benja, quien nos observaba - Mira el tío Benja. Lo puedes llamar.

Me voltee para quedar mirando a Benjamín y le hice una seña para que fuera a nuestro lado.

      - Hola - dije en un susurro. - Renata quería que vinieras
      - Ya. - paso de mi lado y puso al lado de Renata besando su cabezita como siempre lo hacia hasta conmigo, un dolor en el pecho me inundó en ese momento. - ¿Que necesita la niña mas linda de todo este lugar? -
      - Tío acaso no haz visto lo linda que esta la tía Renata? - le dijo con una sonrisa en los labios. Benja me miro de pie a cabeza y yo no aparte mis ojos de los de él.
      - Tú estas mas linda - le dijo.
      - Eso no es cierto. - le reclamo - Ella esta mas linda con mi primito dentro - los ojos de Benja cayeron directo a mirar el piso. - Me dejaras cuidar de él verdad?
      - Ya fue suficiente Renata - le dijo con un tono muy furioso. - A que estas jugando? - me grito - La idea es hacerme sentir mas mierda de lo que me siento - volvió a levantar la voz.

El resto de los invitados se voltearon a mirarnos, y la pequeña se puso a llorar. Gabriel corrió al rescate y la tomo sobre sus brazos se acerco mucho a Benja.

      - Puedes ser el idiota que quieres, eso es tú jodido problema, pero a mi hija me la tratas bien. Y no te acerques a Renata, déjala en paz. Ya bastante es que la embaraces y huyas.

No me pude quedar a escuchar que mas le decía Gabriel y salí disparada fuera del local. Mientras buscaba las llaves del coche en mi bolso me dieron ganas de vomitar Mierda! Estoy puede ser mucho peor?. Corro hasta la pared que divide los sitios y apoyo una mano, las arcadas venían cada vez mas fuertes. Mis piernas comenzaron a flaquear y perdí el equilibrio pero antes de caer de culo unos fuertes brazos me tomaron y me atrajeron a su cuerpo, su olor, su cercanía no me ayudaron en nada.

      - Gracias - articule, y trate de soltarme de sus brazos. - Suéltame por favor - susurre
      - Estas muy guapa - dijo acercando su boca a mi oído - Siempre lo haz sido
      - Suéltame, estas borracho - dije mas fuerte y moviéndome entre sus brazos
      - Y tú preciosa - su mano derecha subió suavemente por mi brazo, acariciando mi hombro y continuar posándose en mi cuello. - Te he echado mucho de menos
      - Me haces daño - dije cuando ya las lagrimas empezaban a bajar - No me siento bien.
      - Eso lo pude ver. ¿Aún tienes vómitos? - llevando su mano nuevamente hacia abajo rozando con sus dedos mi pequeño vientre.
      - Problema tuyo no es - le dije seca - Me puedes soltar de una maldita vez!
      - Ya no te gusta mi cercanía? - me atrajo aun mas a su cuerpo
      - No - dije con una voz débil - Ya no necesito nada de ti
      - Necesitamos hablar mi amor -
      - No soy tu amor y no necesitamos hablar -
      - Amor, estos días han sido horribles -
      - Me vale - fría, fría debía ser fría.
      - Ayer... -
      - S U E L T A M E - grite alto y claro y deletreando cada letra. Al ver que no accedería utilice la fuerza bruta que llevaba en mi, le dí un con mi codo en su estomago. Bien...  conseguí que me soltara. Comencé a caminar hacia mi auto con el siguiéndome a paso firme
      - Por favor... Renata -
      - No tengo nada que hablar contigo. - Le grite - El tiempo de hablar ya paso. Mírame - le pedí - Soy la misma estúpida que te profesaba amor eterno hace unas semanas. La misma con la que ayer te ibas a casar. Exactamente la misma - sus ojos no se apartaban de los míos - Pero ya no, fíjate que mi cuerpo esta cambiando esto que se ve aquí - toque mi vientre - Esto es lo único que tengo y quiero en mi vida. Tú nos dejaste y eso...
      - Te partió el corazón. Lo se. Él mio también esta roto. Pero te amo. No he podido dejar de amarte y me duele tanto mi amor. Me duele tanto sentirte cerca y no tenerte. Necesito que me perdones por todo el daño que te hice, necesito que me perdones por dudar de ti. Necesito que me perdones y me dejes estar a tú lado, a su lado. - Toco mi vientre y me hizo estremecer. - Me permites volver a estar a su lado, puedes olvidar las feas palabras que te dije, puedes olvidar lo ¡Gilipollas! que he sido? -

Lagrimas comenzaron a salir de mis ojos, esto no estaba pasando, él no me estaba diciendo todas estas hermosas palabras. Un horrible nudo en mi garganta me impedía poder decir palabra alguna, decir lo que estaba pensando o sintiendo.

¿Podríamos volver sabiendo que desconfía de mi?

      - Benjamín... Yo no puedo. Te juro que no puedo. Tú no confías en mi, tú sigues creyendo que esté bebé no es tuyo. -
      - Me haré cargo de él, aun que no sea mio. Te amo y lo amare de todos modos - dijo agachando la cabeza
      - ¡No! - grite - Desaparece de mi vida de una vez. Te odio, te odio.

Me subí al coche y me fui a refugiar a mi hogar. Victoria al verme llegar con esa cara no me pregunto nada y solo me abrazo, su abrazo fue reconfortante y muy especial.

sábado, 4 de enero de 2014

"Algo llamado amor" Cap XLI

      - Me engaño, Gabriel me engaño. Era una maldita embustera, jugo con mis sentimientos, con mi amor. No puedo verla a la cara, la despereció -

Ella había destruido todo lo que teniamos, todo lo nuestro lo había mandado al demonio. Si hubiese sido clara conmigo, si me hubiera contado de un principio que se había acostado con él. Tal vez, tal vez podría haberla perdonado y asumir un hijo que no era mio. Pero no. No fue así.
Ella me lo había ocultado, tenía dudas de un posible embarazo y no fue capaz de contarmelo, la estaba odiando en estos momentos.
Por su bien mental y el mio esperaba no encontrarmela en mi departamento cuando volviera, echo un energumeno, le propuse venderle mis acciones de su empresa a Gabriel, Mierda en que estaba pensando cuando le compre la parte, claro estaba enamorado. Claro estaba encaprichado con ella. Jugo muy bien sus piezas la muy maldita.

      - Yo no te voy a permitir que hables así de ella. Como se nota que no la conociste, que jamás la llegaste a conocer. Ella te ama tanto o mas que tú. -
      - Jamás me amo - le grite - ¡Es una zorr... - y no pude terminar, solo sentí como me tambale sobre el taburete y el sabor metalico de la sangre, de mi sangre. El maldito por defenderla me había pegado en la boca. - ¡Que mierda! ¡Te pones de su lado cuando te digo que me traiciono!
      - Vete a la mierda, Benjamín. Cuando realmente te des cuenta de todo esto espero que no sea tarde. -

Dicho eso se dio media vuelta y salió del bar. Otro mas que me dejaba solo y me traicionaba por la zorra que había sido mi prometida. Mi prometida, mi prometida. Donde había quedado la hermosa noche que pasamos juntos, los hermosos meses que llevamos.
Pero como no lo pensé desde el primer momento, claro coqueteo conmigo estando en Barcelona con Mariano, y ahora, y ahora me daba esta puñalada por la espalda.
Me refugie en el alcohol toda esa noche, no quería volver al departamento por temor a encontrarla en ese lugar mi corazón esta destrozado, me destrozo.

No puedo seguir aquí, nada me ata a este país, no tengo a nadie en quien refugiarme, como no pensó en mi, como no pensó en todo lo que estaba dejando por ella. ¡No! Esta claro que cuando se entrego a otro no pensó en mi ni en las consecuencias que podía traer.

Mi móvil pito sobre la barra del bar, mire la pantalla y era de esperar era ella. No me apetecía hablar con ella ahora, no me apetecía hablar con ella nunca mas. Lo nuestro se daba por terminado desde que salí de esa consulta medica. ¡Cuanto tiempo pensaba ocultarmelo!

      - No me llames mas - le grite al teléfono - No vuelvas a llamar

Y las lagrimas que había estado reteniendo salieron sin mas. Así como así estaba yo llorando la perdida de la mujer por la quien estaba dando la lucha, haciendome el tratamiento de fertilidad, habían sido años en los que me negué y acepte mi destino, pero ahora por ella quería un cambio. Un cambio que no sirvió para nadie.

Pague la cuenta y tome mi coche, después de varias vueltas por la ciudad decidí que era hora de irme a mi casa, y si la encontraba ahí. No... no... esperaba que no estuviera. No podría ser capaz de mis actos. 

      - ¿Donde estabas? - la suave voz de mi madre me hizo volver a mi. Estaba sentada en un sofá con una taza de café. - Hijo ven acá - me llamo dulcemente.

Como cuando tenía 10 años y las cosas no estaban bien repose mi cabeza sobre su regazo, y comencé a llorar, a llorar como nunca lo había hecho antes delante de ella. No desde que me lo recuerdo, estaba destruido, mi corazón estaba destruido. Ella solo acariciaba mi cabello y mi espalda no decía nada.
Estuvimos mucho tiempo en esa misma posición hasta que ya no tenía mas lagrimas que derramar.

      - Mamá - pronuncie suavemente - Me engaño
      - Tú eres el único que se esta engañando, hijo. - me dijo suavemente como ella normalmente me hablaba. - ¿Por que dices que no puedes tener hijos? Y tú prometida esta embarazada
      - Por que le lo detectaron hace muchos años. - suspiro - Por eso termine mi anterior relación. Ella quería una familia y yo no podía dársela. - ¡Demonios! nuevas lagrimas comenzaban a salir - Hasta la vez pasada que fui a Barcelona pedí cita con el medico dio un tratamiento, en este viaje fui nuevamente y me ha comentado que ya estaba mejorando. Pero que aún faltaba mas.
      - Por que no me lo habías dicho hasta hoy? -
      - Me daba mucha vergüenza. Me aterraba la idea de romperte la ilusión de tener ese nieto que tanto quieres -
      - Y ahora que mi sueño estará completo... - no termina la frase y me abraza fuertemente
      - No es mio. Mamá no te hagas ilusiones con un niño que no lleva mi sangre y es producto de un engaño       - Búscala hijo, no dejes que él amor de tu vida, se valla de tú vida por tus ideas -
      - No puedo perdonarle el que me halla engañado. Ese bebé que ella espera no es mio. -
      - ¿Estas seguro? Quiero decir hijo. Puede que el tratamiento halla funcionado - me dijo con un dejo de alegria en su voz.
      - Mamá... Por favor no hagas esto mas difícil de lo que es. - me seco las lagrimas - Me rompió el corazón.
      - Y tú el de ella, por todo lo que le dijiste fuiste duró, debiste hablar con ella. Tal vez no se hubiera ido. Por que se fue mi amor. Ella te dejo. Y me duele en el alma saber que estas perdiendo a tu familia. A tu futura mujer y a tú hijo. -
      - No son mi familia y tal vez nunca lo fueron -
      - Si tienes dudas y aun que me duela decirlo puedes pedir un ADN. - suspiro - Hijo piensa las cosas que estas haciendo, piensa en todo lo bueno que han vivido y en lo malo. Y si realmente la amas, lucha por ella. Ahora ve a la cama, estas bebido y dudo que me hallas tomado mucha atención - me sonrió
      - Te amo, mamá. -

Me puse de pie y me fui a la habitación su olor estaba aun aquí, cerraba los ojos y podía verla paseando por la habitación, no pude evitar volver a llorar, no pude evitar volver a sentir mi corazón hecho una mierda.

La luz de sol entraba por la cortina y junto con ella un horrible dolor de cabeza, esta mañana cuando llegue a casa son pocas las cosas que me recuerdo, mi madre me esperaba y me lance a sus brazos. Mas allá creo que se me pasaron las copas, un pinchazo en el corazón me hizo recordar que aquella mujer me había roto el corazón, su almohada, mi almohada la cama olía a ella. Un papel estaba sobre la mesita de noche junto con un vaso de jugo de naranja.
Mi nombre escrito de su puño y letra me hizo estremecer


"Benjamín...                                                                                                                               
                                                           
Más de una vez te dije que eras el amor de mi vida, que nada tenía sentido si tu no estabas
a mi lado. Que te amo mas que a nada. 
Algo cambio esta mañana, me gritaste cosas que sabes que no son verdad, jamás, jamás 
te fui infiel y eso lo sabes, solo fuiste tú. Siempre tú. 
No te voy a rogar que estés conmigo, jamás lo haría. Tú decidiste dar todo por 
terminado, y yo acatare tu decisión. 
Ni tú hijo, ni yo te necesitamos a nuestro lado. Por que aun que digas 
que no puedes tener hijos, yo en mi vientre tengo 
la prueba que eso es un error, y que quede claro que para mi 
TÚ HIJO NO ES UN ERROR.
Rompiste, no, destrozaste mi corazón y ahora soy yo la que no te quiere 
volver a ver. Ahora soy yo la que no quiere saber nada de ti. 
Agradezco a la vida lo que me diste, me diste un hijo. Gracias por eso. 
Te dejo una prueba del amor que hubo entre los dos. 

Renata"


Pd: Tengo 10 semanas y mide media pulgada.


Arrugué aquel papel en el instante en que termine de leer, palabras de mi madre se vinieron a mi mente, pídele un examen de ADN. Sacudí mi cabeza y me quede mirando fijamente esa pequeña fotografía que mostraba una manchita, esa manchita sera un bebé, su bebé...

~~~


No quería irme al departamento donde recordaba cosas, no quería irme a un lugar donde había estado con Benja, no quería recordarlo aun que siempre lo haría. 

Huir... eso es lo que pensaba hacer salir de la vista para poder pensar y sentirme bien conmigo misma, ahora no era solo yo. Y aun que en el mundo estuviera sola pronto no lo estaría. Esa sola idea me hizo sonreír, no estaría nunca mas sola. Tendría un bebecito para querer y proteger, por primera vez me acaricie mi no existente vientre y llore, pero no de pena si no que de felicidad.

Conduje hasta el único lugar donde podía estar tranquila, nadie me buscaría por que nadie sabría que me paso. La casa de mis padres era un buen lugar donde refugiarme.

Cuando llegué al lugar tuve que quebrar una de las ventanas grandes de la parte trasera, se que tenía estas llaves en algún lugar... mañana si estaba de ánimos tal vez, solo tal vez las iría a buscar a la oficina o se las pediría a Roxi, ella no me traicionaría. 
Si me preguntan por que no acudí a Naty, es simplemente por que ella no sería objetiva y me hablaría de Benjamín y lo necesitaba lejos de mi mente y de mi ahora que estaba tan dolida.

Todos los muebles estaban cubiertos de sabanas blancas, llenas de polvo. Nada de eso me importaba destape de la sala el enorme sofá que era tal y como lo recordaba, tal y como la última vez que lo vi.

   - Ven acá pequeña traidora, haz estado hurgando los regalos de navidad, no creas que no me di cuenta. Sabes que eso es trampa mi amor. - dijo mi padre. 
   - Pero papi. Solo quería saber si en alguno venia el cachorrito que pedí. - hice un puchero 
   - Ya sabes que santa no viene hasta medía noche tal vez ahí llegue - me dijo lanzándome sobre el sofá enorme que tenemos en la sala. - Ahora tendrás cosquillas por tramposa
   - ¡No papi! Cosquillas no - dije riendo 

Como me gustaría que mi padre no hubiese muerto meses después. Como me gustaría tenerlo a mi lado en estos momentos, - ¡Papi! - dije sollozando nuevamente - Te extraño tanto - me acurruque en ese sofá recordando todos nuestros momentos felices, también esos momentos que en sueños llamaba a mamá, y como el venía a dormir conmigo y me contaba hermosas historias. Siempre me dijo que yo era una niña bendecida, a pesar que mi madre murió muy pero muy pronto me amo desde el minuto numero uno que supo que yo vendría. Y por eso por su recuerdo a pesar de todo el dolor en mi corazón yo amo a mi hijo desde el minuto que me lo confirmaron, desde el minuto que sentí por primera vez su corazón, mi corazón latió al mismo ritmo.
Mi madre fue valiente y me tuvo a pesar que su vida corría peligro, yo por mi hijo ya haría exactamente lo mismo.
Benjamín tarde o temprano se arrepentiría de lo que hizo, se perdería esta parte hermosa del embarazo y luego todo su proceso de crecimiento, pero yo no decidí por él. Yo no puedo estar con una persona que desconfía de mi.
Y así fue como sus palabras volvieron a mi mente. - ¡YO NO PUEDO TENER HIJOS! -  Claro que podía y esta era la prueba, yo no le había sido infiel al acostarme con Iñaki, por que jamás me acosté con él. Aun mas me dolía saber que desconfió de mi y me trato de mentirosa.


El sonido de mi móvil me despertó, me había quedado dormida en el sofá, toda la casa estaba a oscuras y un terrible frió me calo los huesos. Seguí el sonido a oscuras hasta la mesa cercana al sofá la pantalla brillaba con un dejo de temor mire el nombre estaba claro que no tenía registrado ese número, normalmente asignaba un tono para la empresa y otro para mi vida social.

      - ¿Bueno? - dije muy despacio, casi audible.
      - Oh, hija gracias a dios me contestas. ¿Como te sientes? - la suave pero preocupada voz de Victoria me hizo tambalearme en el lugar. - ¿Renata esta ahí?
      - Si - respondí - Estoy aquí
      - ¿Como estas hija? ¿Donde estas? Fui a tu departamento, el conserje no me dejo subir y en el citofono nadie contesto. Estaba preocupada por ustedes -
      - Estoy bien - susurre conteniendo las lagrimas, como era posible que una persona que apenas y conocía fuera mas amable que el propio padre de la criatura. Como era posible que ella si creyera que era su sangre y él no
      - ¿Donde estas? ¿Haz comido? -
      - Victoria, estoy bien. - volví a repetir - He dormido parte del día por eso no te había contestado el móvil y no he comido aun. -
      - Tienes que comer, tienes que alimentar a mi nieto -
      - Lo haré -
      - Cariño... - iba a decir algo y guardo silencio
      - No te preocupes Victoria no es necesario, siempre me he valido sola en este mundo. -
      - No estas sola. - me corto - Yo estoy contigo.
      - Gracias. -
      - Podemos vernos esta noche para comer? - pregunto
      - Yo... -
      - Lo entiendo, cariño quieres estar sola -
      - Si. Necesito... -
      - Pensar - suspiro - Él tampoco esta bien. Leí tú nota, disculpa por eso. Solo dale tiempo, necesito decirte lo que me contó...
      - No puedo... - le corte - No quiero
      - No seas tan terca como él. No me alejes a mi nieto de mi. No me quites la ilusión de verlo crecer y poder... - se quebró su voz se quebró, y ella se puso a llorar, eso hizo que aun mas lagrimas aflorar en mi
      - Oh. Mamá ¿Que paso? - la voz de Benja me hizo estremecer - Con quien hablas? - pregunto. - Bueno? - Guarde silencio - ¿Quien es? - volvió a preguntar. Como reflejo, como instinto corte la llamada.

No pasaron ni tres minutos cuando volvió a sonar el móvil, mismo número y no dude en contestar, no la dejaría fuera si ella no lo quería. No me perdonaría jamás dejar a mi hijo sin su abuela si ella quería estar en su vida.

      -Victoria? - dije al contestar
      - ¡¿Que mierda es lo que te pasa?! - grito Benjamín - No te basto con cagarme mi vida que ahora quieres arruinar la de mi madre?! ¡Responde maldita sea!

Le corte el teléfono, no podía quedarme escuchando sus insultos, mi corazón no lo soportaría.
Los tres días siguientes fueron mas de lo mismo, dormir, llorar y comer. Eso último no lo dejaría de hacer, no podía darme ese lujo. Hable con Naty y le explique lo que estaba pasando, pero tampoco le dije donde estaba, solo me pidió que me cuidara, y que pronto volviera a la casa, en ese departamento siempre estaría mi habitación.
Me dedique por completo a limpiar y ordenar la casa, ya no lucia como un lugar abandonado, volvía a ser como la recordaba, era enorme para mi sola. Pero tenía muchos sentimientos y recuerdos que me hacían sonreír era el lugar donde quería que mi bebé creciera.



28 de Marzo marcaba el calendario y mis días de encierro se terminaban ya no me quedaban lagrimas y necesitaba ir a abastecerme de comida, bebida y lo mas importante empacar toda mi ropa del departamento. Era definitivo y me venia a vivir aquí.
Ese día era aun mas difícil se suponía que a estas horas yo debería estarme arreglando para mi boda. Mi Boda se sentía tan lejano y cercano a la vez. decidí no echarme a morir y quería que supiera que estaba bien y ya lo había superado. Aun que fuera mentira.

Mi primera parada del día fue el departamento de Gabriel, no le había cogido ni una sola llamada a él, no me sentía preparada para él así que decidí ir a verlo. Nada mas al abrirme la puerta me dio un caluroso abrazo.

      - Cariño, que alegría verte y saber que estas bien -
      - Perdóname por no coger tus llamadas -
      - Da igual, lo importante es que ahora estas aquí y sana. ¿Como esta este bebé? - dijo acariciando mi vientre. - Ya vi su primera toma - me sonrió.
      - Valla - fue lo único que pude decir.
      - Tiiiiiiiiiiiiiiiiiia - el grito de felicidad de mi pequeña Renata corto el tema en ese momento.
      - Bebé - le abrí mis brazos para que lanzara como solo ella podía hacerlo.
      - Hey! Mas suave con la tía, ya sabes que tiene un bebe en su guatita y eso le puede hacer mal - la regaño Gabriel
      - Perdón ¿Te hice daño? - me pregunto mi bebé
      - No, cielo. Tú nunca me harías daño - le conteste con una sonrisa
      - ¿Hacemos pastel? - me pregunto la picarona
      - No puedo, solo los pase a ver un momento - le dije poniendola en el suelo - Otro día le dices a papá que te lleve a mi casa y hacemos pastel, galletas y vemos pelis de monitos ¿Bueno?
      - Y tío Benja nos prepara ese jugo delicioso - añadió con una sonrisa
      - Bien mis chicas, basta de planes - corto el tema Gabriel - Vienes a la apertura verdad?
      - Lo olvide ¿No es hoy verdad? - rogaba al cielo que no tuviera que ser hoy
      - Bueno luego de tu ya sabes, cambie la fecha para mañana a medio día abriremos a la hora del almuerzo. Pero no olvides que es de etiqueta  -
      - Bien. El mejor vestido del armario se ocupara para su inauguración - le sonreí - ¿Ya tienes la ropa de la niña?
      - Si, cariño. Fue todo un desafió pero un hermoso vestido blanco para mi ángel -
      - Bien llegare directo. Te llamo luego para saber como van las cosas, te dejo mi dirección nueva y por favor si necesitas dejarme a la niña. Nunca dudes en llamarme ¿Bueno? -
      - ¿La casa de tú padre? Es ahí donde has estado todos estos días -
      - Es donde vivo. - le sonreí.
      - Me alegra verte bien. - suspiro - Por lo menos uno esta bien
      - Gabo - le corté - No quiero saber como esta, no quiero saber si vive o muere no es algo que me importe ya. Yo me quede con lo bueno de la relación. - acaricie mi viente
      - Es un idiota, y se lo he dicho. No me habla por no creer en sus palabras, Victoria también se fue del departamento - Valla se había quedado solo - Se arrepentirá cariño, sabes que lo hará
      - Y será tarde - conteste fría - Sabes que lo hubiera perdonado al día siguiente, pero ahora...
      - Lo sé. Pero bien. ¿Te quedas a comer? -
      - No, voy a comprar una nueva cama, creo que la de mi padre es muy antigua y no he dormido muy bien. Necesito cambiarla y luego necesito el resto de mi ropa y cosas. Esta todo repartido en...
      - ¿Iras? - me pregunto abriendo los ojos como plato
      - No, esas las doy por perdidas, debe haberlas votado ya. Yo lo hubiera hecho.
      - Entonce? -
      - A donde vivía con Naty, tengo muchas cosas ahí, nunca me cambié por completo. -

Estuve una hora mas hablando con Gabo acerca de lo que tenía preparado para el día de la inauguración me dijo que esperaba que Benja fuera también por lo que tenía que estar preparada, también me contó sobre su conversación y aun que hice como que no le preste atención verdaderamente estaba muy atenta a cuando le mostró mi nota y la foto del bebé, eso había pasado al tercer día de mi ausencia...