jueves, 24 de octubre de 2013

"Algo llamado amor" Cap XVII

Se veía tan guapa como la recordaba desde ese día en el hotel, cuando solo llevaba una toalla, sus ojos estaban enormes, camine hacia ella y la toma por la cintura, la atraje hacia mi.
Y la bese, la bese con gozo, la bese como nunca había besado a una mujer, la bese con desesperación y con pasión. Ella llevo sus manos a mi cabeza en un acto echo por instinto, abrió sus labios para darle paso a mi lengua, que se volvía a reencontrar con la de ella. Su sabor era incomparable, quería conocerla más, quería besarla muchas veces mas. La levante y ella enredo sus piernas en mi cintura, solté una de mis manos para cerrar la puerta, y con ella sujeta a mi la lleve hasta el sofá. Lentamente la recosté apoyando su cabeza en el brazo del sofá, no separaba mi boca de la de ella, casi no podía respirar pero ese momento mágico no iba a terminar tan rapido. Y me separaba de ella, me echaría. Me diría mil cosas no eso no iba a sucedes.

Mis manos bajaban y subían por el costado de sus costillas, con mis dedos subía un poco su piel era tan suave, y ante mi tacto respondía tan bien, quería saborearla, quería besarla completa.

      - ¿Que haces aquí? - Pregunto Nata entre besos, - ¿Como diste con mi dirección?
      - Shh - le dije y volví a besarla. - No hables

Sentía como a través de la tela de su polera se le comenzaban a erizar los pezones, quería tenerlo entre mi dedos, entre mi boca. Subía aun mas mis dedos llevándome conmigo su polera, ella no hacia nada para detenerme. Se contraía aun mas hacia mi.
Libere su boca, y comencé a decender por su mandíbula, baje por su cuello, me trasladaba de derecha a izquierda. Gemía y jadeaba, con sus manos tiraba de mi pelo. seguía descendiendo en mi recorrido, y con mis dedos hacia círculos en su vientre, tenia que detenerme o esto se me iría de las manos, pero verla entregada a mi.

Me comencé a separar un poco de ella, me detuve, me volví a su boca. Ella bajo sus manos por mi espalda, dejando una huella de sus uñas a través de la chaqueta, me quemaba su toque. Llego hasta la pretina del pantalón y jalo la camisa fuera, introdujo sus manos por mi espalda. pasaba sus uñas como si estuviera dejando impregnada sus huellas digitales y llevando bajos sus uñas mi adn. Era un momento perfecto.
Acostumbraba a tener sexo con mujeres sin involucrar sentimientos, pero con Renata era distinto, había una atracción mayor.

Cuando sus manos siguieron bajando llego a mi culo y lo atrajo mas hacia ella, sintiendo mi creciente erección en su monte de venus.

      - Necesito ir al baño - Le dije en un susurro a su oído. Sus ojos se abrieron tanto que pensé que se le saldrían de la cara, era el momento de parar. - Vengo un minuto.
Me separe completamente de ella, y me puse de pie. Su cara de confusión mezclada con excitación no tenia precio. No quería dejarla con las ganas pero necesitaba mi espacio o me la follaba hasta que perdiera la razón. Pero por el momento la segunda opción no tenia lugar.
      - Mi habitación es la del fondo. - Me dijo incorporándose en el sofá.

~~~

Llegaba a mi casa sin ser invitado, le decía al portero que yo lo estaba esperando, sin siquiera decirme hola!, me besaba, me tocaba y yo lo dejaba sin protestar y cuando la cosa se ponía interesante me pedía ir al baño. Nada en este momento tenia una explicación lógica. Pero agradecía de alguna manera que allá parado la situación. No quería arrepentirme después. Yo no soy una mujer que allá tenido alguna vez sexo casual. Mi único hombre era Mariano y de eso ya un mes y medio. 
Benjamín había provocado tantas cosas con su manera de besarme y su manera de tocarme, que estuve a poco de tener un maravilloso orgasmo con solo su toque. Pero no y ya no lo tendría.

      - Que piensas preciosa? - Me dijo sacándome de mis pensamientos al momento que volvía del baño, clave mis ojos en su entre pierna y aun podía notar esa erección que había sentido. Se sentó a mi lado y me llevo contra su cuerpo, apoye mi cabeza en su pecho y el tomo el control comenzó a pasar los canales sin quedarse mas de dos segundos en alguno. 
      - Puedes dejar de hacer eso? - Le dije soltándome de sus brazos para sentarme mas lejos de él.
      - Dejar de hacer que?, ven acá estaba cómodo contigo en mi pecho. Tomando mi brazo me volvió a dejar cerca de el y con mi cabeza en su pecho. - Así me gusta poder oler tu cabello, coco y leche. Buen elección en el shampoo.
      - Benjamín, deja de actuar de esta manera, es obvio que has bebido, ¿Como conseguiste llegar a mi apartamento? -
      - Te dije que quería verte, y no llegaste al bar, me tome dos copas esperándote. Y aquí estoy. - Apoyo su mentón en mi cabeza. - ¿Acaso no te gusto verme?.
      - Deja tu ego, te dije que no iría, estoy cansada. -
      - Bien, entonces nos vamos a dormir - Dijo Benjamín y se puso de pie. Me tomo en sus brazos y se encamino hacia la mi habitación.
      - ¡Que! Bajame idiota, tú te vas. Yo no te he invitado a dormir. - 
      - Si me pusiera a esperar que tú tomaras la decisiones me haría viejo, creo que ya te voy conociendo preciosa. - 
      - Mira si eres idiota, ahora me bajas y te vas. - Lo único que conseguí fue que me apretara aun mas a el y con su boca buscara la mia para volverme a besar.  - Benjamín ¿Que es lo que pretendes?.
      - Por ahora que descanses, ya mañana tener a mi propia guia turistica para que me muestre la ciudad. - 
      - ¡Que! no, yo tengo cosas que hacer, no te voy a andar paseando por la ciudad. Si quieres te doy el numero de alguien que feliz lo haría. - 
      - No quiero el numero de nadie, quiero que seas tú y lo harás. Por que de aquí no me voy. - Tirando con una mano la colcha de la cama y dejandome dentro de ella, se comenzó a sacar la chaqueta dejandola sobre el mueble y comenzó a desabrocharse la camisa, que tuvo el mismo fin. Se sento en el borde de mi cama y se quito los zapatos, luego los calcetines y se desabrocho el cinturon del pantalón. 
      - Hey, que haces? - Le pregunte sin poder dejar de mirar su torso desnudo.




      - ¿Que crees tú? No pensaras que voy a dormir en la sala o con ropa - Me dijo casi conteniendo una carcajada. - Además tu cama es grande, ni me sentirás. - Y soltó la carcajada.
      - Te dije que te fueras, no quiero compartir ni la cama, ni la sala, ni nada contigo. -
      - No era lo mismo que pensabas hace un rato en la sala, estoy seguro que si no me hubiera detenido a estas alturas ya te tendría pidiendo mas. -
Esas palabras provocaron que me hirviera la sangre que mierda se creía para decirme eso, con otras palabras me estaba diciendo que no se demoraría nada en tenerme con las piernas abiertas. Claro que no era verdad.
      - Colmaste mi paciencia, quiero que te vallas en este mismo instante de mi casa, si no lo haces llamare a la policia, a Gabriel y a todo el mundo diciendo que me trataste de violar. -
      - Hazlo, por que yo no me iré. -

Ante tal frustración salí de la cama y me encamine hacia el baño y cerré fuerte la puerta, y pase el seguro. Abrí el grifo del agua, me saque la pijama y me metí en la ducha esperando que cuando saliera se hubiera ido por fin, lo quería lejos y cerca, besandome y odiandome, mis emociones mis sentimientos estaban todos revueltos. No podía dejar que pasara la noche conmigo, aun que solo fueramos a dormir, como le explicaria a Naty la situación, como le explicaria a mi corazón la situación.

Salí del baño a buscar algo para dormir envuelta solo en la toalla y recordé cuando llego al hotel sin ser invitado, cuando le abrí la puerta solo envuelta en toalla. Una sonrisa salio en mi cara. Al abrir la puerta me encontre a Benjamín cómodamente acostado en mi cama boca abajo, parece que me había tardado mas de lo normal por que se veía placidamente durmiendo.

Mis ganas de echarlo a patadas se esfumaron fui hasta el cajón y saque una camiseta limpia y un par de bragas, era mi cama, podía dormir como quisiera.
Me acerque a la cama, suavemente me deslice y me cubrí, apague la luz de la lampara y hundí mi cabeza en la almohada esperando que él no se despertara y hiciera mas difícil esta situación.

      - Buenas Noches. - Le dije casi en un susurro.

Empecé a procesa como fue todo el día un gran suspiro y me caí en un profundo sueño.


Una presión en el pecho me dificultaba respirar, sentía mis ojos pesados, y por mas que trataba de abrirlos no podía, a lo lejos sentía que me llamaban, pero no podía ver quien lo hacía por mas que caminaba hacia donde se escuchaba la voz, esta cada vez se alejaba aun mas. Corría pero me era imposible apurar mas el paso. De pronto de entre las sombras salió una persona, no sabía por que huía, volví a tratar de correr, pero por mas esfuerzo que hacia me era imposible, bajaba mi vista al piso para no tropezar. Los latidos de mi corazón se escuchaban en todos lados, era el único sonido. 
      - No me huyas, no te haré nada. - me decía esa voz, una voz ronca, me daba miedo. Tenía miedo. - Ven acá, ven deja de correr es inutil - me volvía a decir, de pronto sentí como unas manos se apoderaron de mis brazos. Grite, grite pero no me soltaban.

      - Renata, tranquila estoy aquí - Desde alguna parte escuchaba una voz dulce, preocupada. - Ven preciosa, tranquila abre esos hermosos ojos. ¡Mírame! - Me decía con mucha insistencia.
Un sollozo salio desde el fondo de mi pecho y las lagrimas comenzaron a salir sin pedir siquiera permiso. - Shhh, tranquila estoy aquí contigo, nada malo va a pasar, era solo un sueño.

Lentamente levante mi mirada hacia el quien me tenia entre sus brazos bien firme, con su cuerpo me emanaba calor, un calor que necesitaba por que temblaba. Me aferre a él, lo afirme mucho mas, tenia mi cabeza apoyada en su pecho. 

      - Estoy bien, solo fue un sueño - Le dije para tratar de calmarlo.
      - Voy a traerte agua. - Al momento que me soltaba un poco pero me aferre mas a él. No quería tenerlo lejos, lo necesitaba, necesitaba sentirme segura y en sus brazos lo hacía.
      - No, no quiero agua. No me dejes sola. - Le susurre en el pecho.
      - No te dejare sola. Pero necesitas tranquilizarte. -
      - Solo abrazame, eso es lo que necesito. -
      - Eso no tienes ni que pedirmelo, ahora trata de dormir nuevamente prometo velar tus sueños. -

Comenzó a acariciar mi cabello con una de sus manos y con la otra bajo hacia mi espalda dejando rastros de círculos sobre ella. Entre sus brazos me volví a quedar dormida esperando esta vez no volver a tener esas malditas pesadillas.

~~~

Después de que a mitad de la noche Nata comenzara a moverse y tuve que despertarla para que saliera de esa horrible pesadilla que la hacia respirar con dificultad, logre a base de caricias poco sexuales que volviera a dormir, sus brazos estaban aferrados a mi, notaba el miedo que sentía, estire un poco mi brazo para tomar el móvil de ella. Revise la hora y eran las 05:45 de la madrugada, faltaba poco para que amaneciera, pero yo no pude volver a conciliar el sueño. Me quede mirándola como dormía, como subía y baja su pecho aferrado a mi, como si temiera que algo malo le podría pasar.
Que ganas de estar en su cabeza y saber que es lo que la atormenta - me dijo mi conciencia.
A las 8 de la mañana cansado de estar en la cama removí sus brazos de mi pecho lentamente, para no despertarla. Su pierna entrelazada en las mías me dificulto mi trabajo y ella comenzó a moverse, lentamente sentí como se le volvía a acelerar la respiración.

      - Tranquila, sigue durmiendo solo voy al baño - Le dije cuando refregaba su cabeza en mi pecho.
      - ¿Despertaste hace mucho? - susurro.
      - No, mi vejiga me despertó - le mentí no quería decirle que no me había vuelto a dormir. Eso solo la atormentaría mas - Anda quita tu pierna de mi entrepierna.
En un rápido movimiento saco su pierna de encima de mi y se cubrió con vergüenza la cara.
      - Perdón - Dijo y cerré la puerta del baño tras de mi.

Cuando volví al dormitorio ella ya llevaba ropa deportiva puesta y un tomate desarmado en el pelo, el pantalón le favorecía bastante se le veía aun mas grande el culo, no pude evitar dejar mi mirada fija en esa parte de su cuerpo y ella se dio cuenta, me lanzo un cojín de la cama y se largo a reír.
      - ¿Quieres tomar desayuno antes de irte? - Me pregunto mientras sacaba del armario un canasto con ropa sucia.
      - Si, me encantaría. Pero me recuerda que vamos a salir a si que ve a ducharte y cambiarte. -
      - Te dije ayer que no podía, he quedado para comer con Naty y luego iremos a buscar a Carol para salir. Ya sabes tiempo de chicas. - Me dijo con la mano arreglando un mechón que se le había salido de su peinado
      - Las cancelas. -
      - No lo haré y no vuelvas a insistir.  - Y salio de la habitación.

Aproveche ese momento para ponerme mis pantalones y salí tras ella. Cuando iba a ingresar a la cocina la puerta de entrada del apartamento se abrió y una joven acompañada de un hombre hicieron ingreso.

      - Buenos Días - Dijo la chica que lanzaba las llaves sobre la mesa al costado de la puerta, no la había notado anoche. - Renata ya se levanto? -
      - Si. - Fue lo único que dije.
      - Ima, espérame aquí unos minutos voy por mis cosas y nos vamos. - Le dijo al joven y salio por el pasillo.
      - Bueno Naty no nos presento, Me llamo Imanuel soy el novio - Dijo el joven estirándome la mano en modo de saludo.
      - Un gusto Imanuel, soy Benjamín -
      - Hace cuanto conoces a Nata - Pregunto mientras caminaba a tomar asiento en el sofá. - Por que no te había visto por acá.
      - Hace unos meses. - En ese momento apareció Renata a quien se le desfiguro la cara al verme sentado en sofá con el torso desnudo, descalzo y conversando con el novio de su amiga.
      - Ima, que sorpresa, Naty esta aquí - Pregunto luego de darle dos besos en las mejillas, dos besos. y a mi ni siquiera los buenos días.
      - Si, fue a buscar las cosas, olvidaste que hoy habíamos quedado de ir a hacer surf -
      - Perdón lo había olvidado. - Dijo pasandose las manos por el cabello
      - No importa, ya Iñaki podrá llevarte después, supe que pasaron todo el día juntos - Dijo guiñando un ojo hacia ella.
      - Si siempre me la paso super bien con él. - Dedicandole una sonrisa y acomodandose a mi lado en el sofá - Pero solo somos amigos y él lo sabe. -
      - Claro, solo son amigos - Los comentarios del joven me estaban molestando mas de lo normal y la actitud de ella igual.
      - Renata, me voy a ir a desayunar con Gabriel. Te veo mas tarde. - Le di un beso en la cabeza y camine a su habitación me metí al baño para poder asearme un poco y luego me vestí.
Cuando abrí la puerta del baño ella estaba sentada en la punta de la cama esperandome.
      - Me dijiste que desayunariamos juntos ¿Que paso? -
      - Nada, cambie de planes. Tú deberías arreglarte para irte a la playa con tú amigo . -
      - Ya se fueron - Me dijo y camino hacia mi.
      - Bueno, yo también me iré. -
      - Quedate - Me dijo y se con sus manos saco la camisa que acababa de meter dentro del pantalon.
Comenzo a juguetar en mi abdomen con sus manos.
      - Detente - Le dije y saque sus manos de mi cuerpo. - No comiences algo que después no terminaras. -
      - Quien dijo que no lo iba a terminar - Se puso de puntillas y comenzó a besarme de la misma manera de como lo había echo ayer por la mañana en el estacionamiento.


martes, 22 de octubre de 2013

"Algo llamado amor" Cap XVI

En vez de irme directo a mi apartamento después del beso que le di, si por que yo fui la que se lo dí. Sentí la necesidad de ir a conversar con alguien. Como no tengo muchos amigos, de echo la única es Naty, y no la quiero involucrar en esto. Por que ella me animaría a seguir las cosas con Benjamín, pero no se si es lo que yo quiero. Somos adultos por dios! No me puedo estar comportando así. Tengo un enredo en mi cabeza. Una mierda en mi cabeza.

      - Hola - Dije a penas Iñaki, contesto mi llamada.
      - Hola, preciosa. ¿Como estas?. -
      - Emm... ¿estas ocupado?, quiero decir. Estoy bien, y tú? -
      - Bien, y no, no estoy ocupado. -
      - Te invito un café? - No sabía si hacia lo correcto, pero en estos momentos necesitaba conversar con alguien imparcial. Alguien que no me preguntara por Benjamín o por Mariano. Y mucho menos por mis sentimientos.
      - Me parece perfecto. Paso por ti a la oficina? - Ofreció Iñaki
      - No, no estoy en la oficina. Pero puedo pasar por ti donde me digas. -
      - ¡Que bien! una cita un tanto extraña, pero si. Pasa por mi. Te mando la dirección por mensaje. -

Una extraña cita. Había cometido un error. Él veía esto como una cita, y ¡demonios! no lo era. Solo quería tomar con él un café. Nada mas que eso.

En cosa de 20 minutos Renata estaba afuera de la dirección que le había dado Iñaki. No sabia si hacia lo correcto pero en estos momentos quería despejarse de todo lo que había pasado.
Sin embargo Iñaki lo veía como la mejor oportunidad de todas, él creía que ella la había invitado a una cita por si estaba interesado en él. Todo se estaba enredando mas de lo normal. Pero Iñaki no perdería ni esta ni ninguna oportunidad y ya había planeado como tenerla con él todo el día.

      - Me gusta que las chicas tomen la iniciativa. -
      - Iñaki. - Iba a decir que no confundiera las cosas pero él no se lo permitió.
      - Nata, aprovechemos el día. Vamos al cine. Mas tarde a comer y si no tienes nada mas que hacer. Podemos tal vez, ir a un lugar que me gusta mucho. -
      - Me parecen perfectos tus planes. Pero recuerda que somos amigos. -
      - Te he propuesto algo que no sea de amigos? -
      - No, pero me gusta que las cosas estén claras. -
      - Clarisimas. - Acoto Iñaki.

Salieron rumbo a tomar un café. En el trayecto se pusieron a conversar de cosas sin importancia, de como estaba el clima, la volvió a invitar a ir el fin de semana a la playa. Esperaba que esta vez dijiera que si. Pero se volvió a encontrar con un verdadero no. Esta vez se escuso con que tenia que ir al sur con unos amigos que habían llegado de Barcelona hacia poco. No estaba mintiendo. Pero aun que no tuviera nada que hacer no iría con él a la playa, por que no quería que confundiera aun mas las cosas.

      - Entonces me darás una hora para poder ir a la playa contigo - Pregunto Iñaki.
      - Claro, cuando vuelva del sur y mis amigos se hallan ido. Te prometo que iremos. -
      - Y sabes que si prometes algo debes cumplirlo. Verdad? -
      - Claroooooooooo! que lo se. Por eso lo prometí. -

Siguieron conversando mas cosas sin sentido. Nata se dio cuenta de lo bien que lo pasaba al lado de Iñaki. A pesar del poco tiempo que se conocían. Las horas pasaron sin darse cuenta.
Cuando Nata miro el reloj. Ya eran mas de las siete de la tarde. Se suponía que a esa hora ella iría a comer con Gabriel y Carol. Se le había olvidado por completo. Saco su móvil del bolso y reviso sus llamadas perdidas. A lo menos 4 eran de Gabriel, otras 4 de Naty. ¡Demonios debe estar preocupada!. Y lo que mas la impresiono fue que sin embargo de Benjamín solo tenia un mensaje de texto. Cosa que no esperaba Presiono el botón para leer.

"Si no querías verme era cosa de que me dijeras.   
Acostumbro a respetar decisiones ajenas, pero tú solo logras desaparecer 
y tenernos a todos en ascuas. Si no quieres verme es cosa de que lo digas
nuestro beso... pensé que seria distinto. Pero no lo fue. 
Comunícate conmigo. Benjamín"

No cabía en mi asombro, no esperaba que él me dejara un mensaje. No esperaba que él mencionara el beso, no tenia derecho a sacarlo en cara, yo se lo había dado y si se lo daría mil veces mas si era necesario. 
Salí de mis pensamientos, y mire a Iñaki.

      - Te voy a llevar a tú casa. -
      - ¿Paso algo? - Pregunto un tanto extrañado. - ¿Todo bien?.
      - Si, es solo que me olvide que tenía un compromiso. -
      - Ops, perdón si hubiera sabido te juro que no te entretengo tanto. -
      - No es tu culpa. es mía solamente. Te llevo entonces? -
      - Si, no te quiero atrasar mas -
      - Aun que tal vez te gustaría acompañarme? -

No era por que quisiera seguir pasando tiempo con él, la idea de estar cerca de Benjamín le daba escalosfrios. Y si se aparecía con Iñaki el tal vez se daría cuenta que no es la mujer que él esperaba.

      - Lo dices en serio? -
      - Claro que si!. Son solo mis amigos. Los llamare y les diré que voy con un acompañante. -

~~~

Carol caminaba por el departamento de un lado al otro, Benjamín ya veía que hacia un hoyo en el suelo, le preocupaba no saber nada de Renata, Gabriel por otra parte quería saber que es lo que había pasado en la habitación para que se allá ido tan enojada. 

      - He tratado toda la tarde de sacarte la información, necesito saber si discutieron Benjamín ¡Mierda! Estoy asustado por ella. - 
      - Te lo he dicho, no discutimos, no paso nada. Solo le dije que me gustaba cuando sonreía y corrió. Tan cruel me crees. - 
      - No es eso. Es solo que cuando llame a su casa, Naty, su amiga. Me dijo que ella era muy estable sicológicamente, que no acostumbraba a desaparecer. - 
      - Tal vez anda con alguna cita. -
      - Naty, dijo que ella no tenia citas. - 
      - Gabo, deja de interrogarme. ¡Que no le hice nada! - Grito Benjamín ofuscado. No sabia que mas decir para que le creyera que decía la verdad.

Se paro y se fue a la habitación. La cabeza le daba vuelta, repasa mentalmente lo que había sucedido, no le había dicho nada, ella lo había besado. Pero no quería dejarla en evidencia. El teléfono de Gabriel comenzó a sonar y Benjamín se acerco al umbral de la puerta y alcanzo a escuchar que el daba las gracias a dios de que estuviera bien. 
Supo de inmediato que se trataba de Renata, sintió que volvía a respirar. Estaba preocupado también pero trato de la mejor manera posible que nadie se diera cuenta. 

      - ¿Pero donde estabas? - pregunto Gabriel. - ¿En el cine? - volvió a preguntar - Esta bien, no hay problemas, no creo que le moleste - volvió a decir - Bien, nos juntamos en el local. Pediremos un taxi.

Después de eso apareció en la sala, quería saber donde estaba pero no quedar en evidencia.

      - ¿Apareció Renata? - Pregunto Benjamín a Gabriel.
      - Si, gracias a Dios. Esta bien. Ya sabremos mas en la cena. - Dijo tratando de dejar hasta ahí la conversación.
      - Osea, que sigue en pie la comida. -
      - Claro, tenemos que ponernos de acuerdo de muchas cosas aun. -

Benjamín volvió a la habitación y se tiro en la cama, pensando por que Gabriel no había querido dar mas explicaciones acerca de donde estaba Renata, pero ya tenia planeado como la interrogaría durante la cena. Si para ella ese beso no se había significado nada, para él si. En ese momento sonó un mensaje en su celular. Y lo cogió. Era un mensaje y era de Renata.

"Te rogaría que no comentaras con nadie lo del beso, fue un error.
No debí haberlo echo y te pido disculpas por eso. Nos veremos en la cena. 
Estoy bien, no fue mi intención preocuparlos, tenia cosas que hacer.
Renata"

No quería que ella se disculpara por el beso. Él sin embargo quería repetirlo. Y por dentro sabía que ella también.

~~~

      - Naty, perdona, no fue mi intención no sabia que Gabriel llamaría para la casa y te asustaría de esa manera. Solo salí con Iñaki al cine, y bueno aun estoy con él. Iremos a la cena con Gabriel y luego me voy al apartamento. - 
      - ¡Nunca mas!, ¡Por dios! no he sabido de ti en todo el día y ahora simplemente seré la ultima en saber que paso. - 
      - Puedes venir a la cena, te mando la dirección por si cambias de opinión. - 
      - Claro que no iré, necesitas pasar tiempo a solas con ellos, no me necesitas ahí. -
      - Iré con Iñaki. - Dije para ver si ella también se animaba. - Si quieres te nos unes. 
      - ¿Con Iñaki? Wooow, "Solo somos amigos" - cito una de las tantas veces que le había dicho eso. 
      - Y lo somos, él lo tiene claro. Ahora te dejo que me espera afuera. - 
      - Bien cariño, nos vemos mas tarde te esperare despierta. -
      - Lo se. - 

Dicho eso corto la llamada y se adentro nuevamente al coche donde Iñaki ya estaba listo para partir. Le indico al restorant donde irían a comer y el condujo en silencio. Renata quería ponerlo sobre aviso, pero no se sentía cómoda diciendole que lo usaria, para ver la reacción de Benjamín.

Esperaron en bar hasta que vio aparecer a Gabriel en la entrada. Se puso de pie y camino hacia su dirección. Le sonrió y él también. 

      - Gabriel, que guapo te pusiste esta noche. - dije al momento de acercarme y besarle la mejilla. Justo detrás de él venia Carol con la pequeña. - Y esta princesa si que se ve hermosa.
      - ¡Renata! casi te mató en la tarde. - Dijo Carol besando mis mejillas.
      - Creo que se merecen una disculpa. - 
      - Mucho mas que eso, una compensación - Dijo Carol y me lance a reír. - Y aun que no lo creas Benjamín estaba muy preocupado también, y Gabriel casi lo mato por no decir que te había echo. 
      - Perdón, Emm... les presento a un amigo. Iñaki, ellos son Gabriel y Carol - Dije acercando de la mano a Iñaki.
      - Un gusto - Dijo Carol y Gabriel al unisono.
      - ¿Y a mi no me vas a presentar? - Dijo desde atrás Benjamín. - Aun que puedo solo. Hola soy Benjamín, amigo, pero de Gabriel y Carol. 
      - Iñaki, él es Benjamín, un amigo de ellos. Benjamín, Iñaki un amigo. - Dije ellos se sacudieron la mano. Aun que la mirada de Benjamín estuvo puesta en mi. Creo que no le agrado conocer a mi amigo .
      - Bueno pasemos a comer - Dijo Carol, de forma de ayudar. En verdad la situación era un poco incomoda para mi.
Carol comenzó la caminata seguida por su marido, quien le indicaba el camino. Benjamín sin embargo me hizo seña con la mano para que pasara delante de él. Iba a dar el primer paso cuando sentí una mano en la parte baja de mi espalda que me indicaba el camino que debía seguir. Al mirar al dueño de ese brazo, no me extraño que fuese a ser Benjamín de echo esperaba que él hiciera algo. Sin embargo fue Iñaki quien lo hice.
Sentí alivio, nerviosismo y euforia en ese momento, sabía que con ese acto desconcertaba aun mas a Benja. 

      - Permitame - Dijo Benja abriendo la silla para que yo tomara mi lugar en la mesa, a mi lado derecho tenia a Iñaki con el ceño fruncido, y a mi lado izquierdo tenía a Benjamín con los ojos puestos en el pobre de mi amigo.

No había sido consciente de lo incomodo que seria esto para Iñaki, solo pensaba en como molestar a Benjamín.

      - Gracias - Y fue la ultima palabra que le dije, me concentre netamente en que Iñaki no se diera cuenta de nada, mis emociones estaban a mil, mis sensaciones igual.
Esperaba el minuto en que Benja me digiera algo con respecto al beso de esta mañana, pero nada. Comía y conversaba con los demás como si nada. Me daban ganas de matarlo, ganas de odiarlo. Pero algo en mi se iba al otro sector.

Harta de ser ignorada por él. Me disculpe y me encamine al baño de damas, ingrese en un cubiculo y me senté. Lleve mis manos a mi cara y sentí como una lagrima quemaba en mis mejillas. No se cuanto tiempo estuve en la misma posición hasta que unos golpes en la puerta me hicieron despertar.

      - ¿Renata?, ¿Estas bien? - Una voz de dulce, llena de preocupación. Era Benjamín dentro del baño de damas.
Me pare en cosa de segundos, moví la manilla del estanque del baño, para que pensara que estaba ocupada y abrí la puerta. Sus ojos se encontraron con los míos apenas me vio llevo su mano a mi rostro y lo examino completamente en silencio. Quería safarme de su agarre, llevaba mi vista hacia otro lado. Pero solo conseguía que me afirmara mas fuerte.

      - ¿Que fue lo que paso?¿Por que estas así?¿Llorabas? - Sus preguntas llenas de preocupación, sus palabras eran dulces y suaves. Como nunca antes me había hablado.
      - S... si. Estoy bien, no he llorado. Solo tengo los ojos irritados nada mas. Me suele pasar. - Le dije mirando un punto perdido dentro del baño.
      - Tú amigo esta preocupado. -
      - Es un poco exagerado. Sal del baño de damas, antes de que tengamos un problema. - Le dije sacando su mano de mi cara y caminando hasta los lavados. Encendí el agua y me lave la cara, tantas veces para poder borrar las marcas de lagrimas que habían caído.
      - ¿Quieres que te lleve a casa mejor? - Me pregunto llegando por atrás lo mas cerca posible de mi.
Levante la vista y me quede pegada en su mirada a través del espejo. Esa imagen que se reflejaba hizo que mi corazón se acelerara. Paso sus manos a mis caderas y apoyo su mentón en mi hombro. Sin despegar su mirada de mi.
      - Sal de aquí Benjamín. Sal antes de que alguien pueda entrar. - Trate de pasar lo menos nerviosa posible.
      - ¿Quieres que salga? - Me pregunto, dejando suaves besos entre mi hombro descubierto y mi cuello. Incline un poco la cabeza para darle mayor acceso. Era la primera vez que hacia algo así. Pero me gusta, me gusta la sensación. - De verdad quieres que salga.
      - Mmmm... - Fue lo único que pude decir.
      - Es un si? o tal vez un no? -
      - Es un - Y no alcancé a terminar de hablar por que unos golpes en la puerta rompieron la burbuja que Benjamín había creado. - ¡Mierda Benjamín esconde te hay! - Le susurre antes de voltearme.
      - Pero tu vienes conmigo. Hasta que ella salga. - Me dijo llevando mis caderas mas cerca de él.
      - Pero anda, metete ahí - Le apunte donde antes había estado llorando.

Se metió en el cubículo y  me volví a lavar la cara, saque el pestillo de la puerta y le sonreí a la mujer que hay esperaba, después de preguntarme si esta bien, me encamine otra vez al cubículo. Al empujar la puerta Benjamín me regalo una sonrisa. Le sonreí de vuelta y me pare a su lado.
Paso sus manos por mi cintura y me pego muy cerca de él.
      - Shhh, tienes que estar en silencio, por que si nos descubren nos echan .- Me dijo en mi oído, me extremesí completamente ante sus palabras y corrió mi pelo, comenzó nuevamente a dejar suaves besos en cuello.
Mi respiración se agitaba mas de lo normal, sentía como mi corazón iba a salir por la boca. Emociones, eso sentía. Eran mil mariposas revoloteando en mi interior. Quería capturar sus labios, quería volverme a sentir en sus brazos. Mis piernas comenzaron a temblar y el lo sintió y se aferro aun mas fuerte a mi.
      - ¿Renata estas aquí? - La voz de Carol al otro lado de la puerta, volvió a sacarnos de la burbuja, Benjamín me sonrió y yo palidecí. El miedo a que ella nos viera en el baño juntos, como explicaría eso.
      - Si. - Dije casi sin aliento - Salgo de inmediato - Le dije.
      - Te espero? -
      - No, anda, no dejes solo a los chicos. - Traté de sonar segura.
      - Pero apresura te para que nos vamos, se nos hace tarde y la nena ya quiere dormir. -
      - Si, si. Voy de inmediato. -

Sentimos como los pasos se alejaban y mire a Benjamín, quien me sonreía.
      - Quita esa sonrisa estupida de tu cara. Ves que casi nos pilla. -
      - ¿Y? - Me respondió levantando los hombros.
      - Eres un idiota. -
      - Mmm, te veo en un rato - Me dio un suave beso en los labios y salio del baño.

Cuando llegué nuevamente a la mesa me disculpe por la tardanza, Iñaki me miro con cara de preocupación y le dije con los labios que estaba bien. Asintio con la cabeza. Benjamín no volvió a la mesa, cuando pregunte por él, me dijieron que se había retirado hacia un rato por que estaba cansado.
Lleve a Iñaki a su apartamento y cuando iba en camino hacia el mio, sonó mi móvil en la pantalla se reflejaba el nombre de Benjamín, una sonrisa salio en mi cara pero no conteste la llamada. Lo único que quería era descansar en esos momentos.

~~~

Maldita sea.

Repetía Benjamín una y otra, otra vez al ver que Renata no cogía ninguna de sus llamadas, sabía por Gabriel que ella tenia que llevar a ese estupido de su amigo a casa. 

      - Gabriel - le dijo cuando llego a la sala. 
      - Te hacia durmiendo. - le dijo Gabriel quien veía una pelicula en el sillón con Carol.
      - Como dormir con el calor que hace. Voy a salir a tomarme una copa. ¿Vienes? - 
      - Nop, me quedo con mi mujer. - Le dijo abrazando mas a Carol. - Creo haber visto un local a unas 3 cuadras de acá, no te alejes mucho que no conoces la ciudad. Y no te traigas a ninguna conquista -
      - ¡Invesil! - Le grito cuando cerraba la puerta. 

Benjamín comenzó a caminar calles abajo para encontrar un bar donde poder tomarse una copa, estaba aburrido encerrado en el apartamento, a su vez esta enojado consigo mismo por no poder sacar de sus pensamientos a Renata, y su nuevo encuentro en el baño, ya sabía que el no se podía enamorar ni mucho menos permitir que una mujer lo amara, pero la atracción que tenia por Nata era mucho mas fuerte. Sabía y podía asegurar que para ella el no le era indiferente, se daba cuenta que ella se ponía nerviosa cuando estaba cerca.
Volvió a marcar el numero de ella, eran mas o menos 20 llamadas las que tenia perdidas de él, pero esta fue la que contesto. 

      - Benjamín ¿Que es lo que necesitas? - pregunto Nata apenas cogió la llamada.
      - Se puede saber por que tardaste tanto en contestar - le dijo con un tono molesto
      - No tengo por que darte explicaciones de mis actos ¿Que es lo que te pasa? -
      - Llevo mas de una hora tratando de hablar contigo y tú solo me ignoras -
      - Benjamín es tarde, estoy cansada. -
      - Necesito verte - Le dijo intuyendo que esta se estaba despidiendo próxima a cortar. - Estoy llegando a un bar cerca del apartamento, te espero acá. -
      - No iré, que te pasa invesil. Crees que cuando tú digas yo tengo que ir corriendo por ti. -
      - Fuiste tú quien me beso, de verdad quiero verte. -
      - Y por que te bese es todo este escándalo. Solo olvidalo ¡Maldita sea! pareces mujer - Se echo a reír
      - No me hagas reír Nata, te espero en 20 minutos o iré a tu apartamento. -
      - Haz lo que quieras. Buenas Noches. -

Renata corto la llamada. Benjamín no podía creer ni siquiera sus propias palabras, le había dicho que quería verla, y ella, y ella... Lo desconcertaba.
Espero los 20 minutos en el bar, se tomo un par de copas esperando a que ella llegara. Sus ojos estaban fijos en la puerta y a veces sintió la necesidad de volver a llamarla solo para saber donde venia. Se contuvo, se contuvo mil veces. Pero ya habían pasado uno hora. Se resigno a que no vendría.

~~~

No sabía si ir o no ir al encuentro con Benjamín, quería terminar lo que habíamos empezado mas temprano, pero tampoco era cosa de que el moviera sus dedos y yo tenia que correr a su encuentro. Las cosas no funcionaban a si. No para mi. 
Me fui a dar un baño, Naty no estaba y ya me hacia la idea de que cada vez que salia con Imanuel no llegaba a la casa, en algún momento no llegaría mas, no se acostumbraba a la soledad del apartamento, no le gustaba estar en silencio. Después del baño se tumbo en el sillón y encendió la televisión, encontró una pelicula y decidió dejarla hay, hacia mucho tiempo que no la veía y siempre era un placer ver a Ashton Kutcher en la tv, y si llevaba menos ropa MEJOR. "A lot like love" y ya había comenzado. Pero decidió dejarla hay. 
El teléfono de la casa comenzó a sonar y se apresuro a contestar, debía ser el portero que era el único que llamaba hay. 

      - Bueno - Dijo cuando levanto el auricular.
      - Señorita Blavi's tiene una visita. - 
      - Don Raúl, dígale a la persona que no son horas de visitas.  - 
      - Renata te dije que te vendría a ver, no me digas que no son horas de visitas, lo sabias. - La voz de Benjamín al otro lado, me hizo caerme casi de culo.
      - Es tarde, te dije que estoy cansada. Ahora dame con el portero. -
      - Bien, yo le diré corazón nos vemos arriba. - 
      - Te he dicho que - Y corto la comunicación. 

Si se atrevía a subir le cerraría la puerta en las narices, no tenia intención de verlo, que se creía, mire el reloj y quede asombrada de la hora 1 de la madrugada. Miles de preguntas se me vinieron a la cabeza en ese momento, ¿Como se había conseguido mi dirección personal? Su atrevimiento no tenía limites. 
Sumida en mis pensamientos sentí como tocaban la puerta. 
Abrí la puerta y una sonrisa salio de su cara en el instante en que me quedo mirando de arriba a bajo. Ni siquiera me percate que no me había tapado ni un poco mi cuerpo y andaba con la pijama. Un short que apenas cubría mis nalgas y una polera de tiras que llegaba hasta justo el ombligo. 

       - Buenas Noches preciosa. -  Dijo sin apartar la vista de mi cuerpo. 

domingo, 20 de octubre de 2013

"Algo llamado amor" Cap XV

Mientras Renata esperaba que los pasajeros del vuelo de España llegaran tomo su móvil para saber si Roxi tenia alguna novedad acerca del proyecto de Benjamín. No había sido la mejor opción salirse de ese proyecto y no saber nada de él.
Llevaba por lo menos media hora esperando. Cuando la sonrisa de Gabriel con una pequeña en brazos, se abrió paso entre la gente que había en el aeropuerto.

      - Bienvenido a casa - Dije a penas se acerco lo suficiente para que pudiera escucharme.
      - Es bueno estar de vuelta, son varios años que no venia por acá -
      - Lo se, lo se. ¿Y esta pequeña tan guapa? - Dije al momento en que tome la manito de la pequeña Renata.
      - Es tu tocaya, mi pequeño orgullo. Lo mejor que me ha pasado en la vida. -
      - Pensé que lo mejor que me te había pasado era yo. - Dijo la voz de Carol por detrás de Gabriel.
      - Lo eres amor, pero esta pequeña cambio la forma de ver la vida. -
      - Woow, Te Amo tanto amor. - Dijo Carol dandole un casto beso en los labios.  - ¡Que tal Renata! - Me dijo una vez que el momento romántico del día había terminado.
      - Se te ve muy bien querida, Y felicidades por esta pequeña preciosura. Es muy hermosa - Acercándose para darme un caluroso abrazo asintió con la cabeza.
      - Lo es, es muy igual a su padre. -
      - Entonces tendremos que ir a buscarlo, por que Gabriel no es para nada hermoso con mi niña. -

Esa voz que salio por detrás de nosotros, hizo que se me acelerara el corazón. Conocía esa voz, pero no quería darme vuelta y saber que era él quien estaba aquí.

      - ¿No vas a saludarme con un fuerte abrazo a mi también? - Volvió a decir. Pero no me sentía con el valor de mirarlo a la cara.
      - Aquí arde troya corazón. - Dijo Gabriel tratando de hacerme entrar en sí.
      - ¿Que haces tú aquí? - Le pregunte soltando la manito de la pequeña, y voltean dome para verlo a la cara.
      - Pasar unos días con mis amigos, a parte tengo una reunión muy importante dentro de unas semanas y quería estar bien preparado. No sabes lo guapa que es la persona que me espera. -
      - Podrías haberlo mencionado. No estaba de más que me dijeras que venias con él. - Le dije mirando a Gabriel.
      - Se lo dije, pero me dijo que estarías feliz con esta sorpresa. -
      - No sabes lo feliz que me pone. - En parte verdad, en parte mentira. Pero saberlo cerca era difícil como describirlo.
      - Y entonces no tengo abrazo? - Volvió a decir Benjamín llamando mi atención. Claro que había abrazo para él. Moría de ganas por poder abrazarlo y esta era una muy buena escusa.
      - Tal vez. - Dije acercándome a su lado. Él abrió sus brazos y yo solo me acurruque en ellos.

Sabía tan bien este abrazo. No quería moverme de sus brazos, parte de mi lo necesitaba. Me sentía como en casa. Como si fuera un instinto que no pude controlar metí mis manos por debajo de su chaqueta y entrelace mis dedos en su espalda. Se puso tenso. Sentía su nerviosismo y a su vez sabia que el podía sentir el mio. No estaba segura por que había echo eso.

      - Si hubiera sabido que me recibirías de esta manera. ¡Me vengo antes! - Dijo en forma de broma.

Me di cuenta en ese minuto que lo único que había esperado durante días era estar a si.

      - ¡Perdón! - Y lo solté de inmediato. Volví mi vista hacía Gabriel, quien me miraba con una enorme sonrisa. - ¿Nos vamos? - Dije para que sacaran sus miradas de mi. No me gusta sentirme observada.
      - Si, vamos, Renata y yo estamos muy cansada. - Dijo Carol tomándome del brazo.

Dimos unos cuantos pasos y volteé a ver si nos seguían los chicos. Pero Benjamín estaba intacto en el mismo lugar donde hace algunos minutos nos habíamos abrazo.

      - Y tú no vienes? - Pregunte a Benjamín.
      - Emm... Necesito un taxi. ¿Sabes donde pasan? -
      - Si, que es idiota - Dijo por detrás Carol. - Anda invitalo a venir con nosotros a tú casa.
      - No te molesta que conviva con ustedes? - Le pregunte a Carol.
      - Claro que no. Benja, vamos nos queda espacio en el coche. - Le dijo Carol.
      - ¿No te molesta Renata? - Al momento que arrastraba su maleta hacia donde nosotros. - Por que perfectamente puedo tomar un taxi e irme al mismo hotel que ustedes.
      - Pobre Benjamín. Puedes venir con nosotros en el coche. Y no vamos a un Hotel, vamos a mi apartamento, ahí se quedaran  -

~~~

Cuando Renata dijo que se hospedarían en el apartamento de ella. A Benjamín se iluminaron los ojos, pasar el mayor tiempo posible, saber que seria lo primero que vería por la mañana, aunque no fuera entre sus brazos. Era igual de alucinante. ¿Ella sentiría lo mismo? ¿Le provocaría la misma ilusión que a él?.
Condujo por una carretera sumida en sus pensamientos. Me había acomodado en el asiento del copiloto, no para incomodarla, mas bien para que Gabo, Carol y la pequeña Rena se fueran cómodamente, dentro de lo posible. Por que con la niña, Carol se había traído casi la casa completa. Pero como ella misma decía "Uno nunca sabe lo que pueda necesitar con una pequeña". Yo feliz me había ofrecido a comprarle todo lo necesario una vez estando acá, pero ella se negaba. Al igual que cuando le compraba regalos, siempre dice que son muy exagerados.

Gabriel, comenzó a nombrarle a Carol alguno de los lugares que íbamos pasando. La sonrisa que le salia a mi amigo ahora Guía turistico de su mujer, me hacia sonreir. Este hombre si que estaba enamorado. Renata a momentos me miraba por el rabillo del ojo. Yo me daba cuenta por que iba pendiente de cada uno de sus movimientos.

      - Yo creo que mejor sería que Renata nos contara un poco de la ciudad. - Dije solo para escucharla hablar.  - Es lo mas lógico. Ella vive aquí.
      - Emm... Bueno podemos dejarlo como un paseo para mañana, o tal vez el siguiente. ¿Ya sabes cuando viajas a la hacienda? - Pregunto a Gabriel, mirando por el espejo retrovisor.
      - Pensamos pasar unos días aquí, contigo. Y luego ir unos días donde mamá, no se como tomara que estemos acá. Y de eso te quería hablar. -
      - Dime. - Dijo ella.
      - Como no sabemos como lo tomara, quería saber si habían posibilidades de que bueno - Pude notar la tensión en la voz de mi amigo. Lo conocía hace muchos años. Sabía cuando algo no andaba bien. - Saber si, bueno, irnos a tu hacienda.
      - Claro que si. No ahí problemas. Llevo muchos años sin ir. Bueno eso si no te molesta que me "cole" con ustedes al viaje. -
      - Yo digo que si. Vamos lo pasaremos muy bien Renata, eso nos dará tiempo de chicas para conocernos. - Acoto Carol. Luego se giro para mirarme directamente a mi - ¿Tú vienes verdad?
      - Tengo que resolver algunos asuntos con respecto a un proyecto que tengo acá, luego que me desocupe de eso, claro que los sigo. - Al mismo tiempo Renata detuvo el coche a las afueras de un edificio. Introdujo una llave y el portón electrico comenzó a moverse.

Al llegar al 4to piso Renata abrió la puerta y me lleve una sorpresa de aquellas. El apartamento tenia todos los muebles tapados con plásticos y sabanas, me di cuenta de inmediato que ella no pensaba quedarse, ni mucho menos dormía aquí. Mis ilusiones se rompieron. Quería tenerla conmigo todo el tiempo. Era por ella que estaba aquí. No perdería esta oportunidad.

      - Muy lindo este lugar. - Dijo Carol.
      - Espero que estén muy cómodos aquí tiene 3 habitaciones. La del fondo es para ustedes. - Dijo Renata y le guiño un ojo a Gabriel.
      - ¿Y la mía? - pregunte solo para llamar su atención. Se volvió a verme
      - Bueno, también ahí una para ti - Dijo con una sonrisa.
      - Me la enseñas? - Pregunte. Asintió con la cabeza y comenzó a caminar por el pasillo. La seguí con mi maleta a la rastra.
La segunda puerta a la derecha. La abrió para mi. Se puso en un costado de la puerta para dejarme ingresar.
La habitación tenia una cama. Cómoda para una sola persona. Hacían años, desde que era un niño no tenia una cama de este tamaño. Lo primero que había echo cuando me fui a vivir solo, fue tener una gran cama. Había un pequeño armario. Y un mueble y sobre el un televisor. Estaba acondicionado con lo justo y necesario.

      - No es lo mas grande, pero es bastante cómoda, mejor que un hotel. - Dijo Renata parada al costado de la puerta.
      - Hacía años que duermo en una de estas, sera como volver a ser niño - Lo que dije le causo mucha gracia y se echo a reír. Eso me causo risa, y también me reí con ella. Aprovecharía este momento de alegría para invitarla a una cita, eso es lo que teníamos pendiente desde hace mucho tiempo.
      - Señorita, ahora que nos conocemos un poco mas y le causo tanta gracias. - Me detuve y ella se quedo mirando mis labios - Me gustaría invitarla a cenar. Creo que todas las citas anteriores fueron un fracaso. Espero que esta no.
      - ¿Citas anteriores?. Yo creo que no es algo prudente, tenemos un negocio en común y no es lo mejor mezclar ambas cosas. Pero creo que he sido muy pesadita contigo últimamente.
      - Me gustas, pesadita. -
      - Creo que mejor me voy. Tengo cosas que hacer. -

Mi comentario la había puesto nerviosa, de eso ya me había dado cuenta. Yo sabía que inconcientemente la ponia nerviosa. Tal como ella me ponia a mi. Salio casi corriendo de la habitación no me dejo siquiera despedirme. De pronto sentí la necesidad de salir tras ella.

~~~

      - Me gustas, pesadita - 
Ese comentario de Benjamín me había echo salir corriendo, no quería asumir que me gustaba, que me encantaba la forma que hacia ponerme nerviosa. Era como si nos conocieramos de toda la vida. Sentía ganas de estar con él. 
Salí corriendo del apartamento escusandome con que tenia cosas que hacer en la oficina. Gabriel me dijo que me llamaba mas tarde para ponernos de acuerdo para comer juntos. Asentí con la cabeza y cerré la puerta tras de mi. 

Baje tan rápido como pude. Necesitaba sentirme en un lugar seguro. Lejos de Benjamín. Al presionar la alarma de mi coche, sentí unas manos tras de mi. 
Me cogió desde la espalda. Sus brazos se cruzaron por mi cintura y entrelazo sus dedos delante. Una corriente cruzo mi cuerpo, no necesite darme vuelta para saber quien era. Respiraba en mi pelo. Trate de alejarme de él. Pero me presiono aun mas fuerte. 

      - ¿Por que sales corriendo cuando digo que me gusta algo de ti? - 

No sabía que responder al respecto. No quería mentirle pero tampoco decirle la verdad. Como podía admitir que huía por que no sabía como controlar que a mi también habían cosas de él que me gustaban. 

      - Renata, mírame. - No lo hice sin embargo soltó sus dedos y puso sus manos fijas en mis caderas y me obligo a voltearme. - No huyas de mi. No pretendo hacerte daño. 
      - Benjamín, tengo que irme. - Logre articular, mis ojos se fueron justo a sus labios, los tenia entre abiertos como si quisiera decirme algo mas. 

No supe mi siguiente movimiento, por que lo que hice no era digno de mi. Subí mis manos por su pecho, pase lentamente por sobre su ropa. Seguí mi recorrido rozando sus mejillas, pasando mis manos por su pelo. Enrede mis dedos en su pelo y obligue a que bajara su cabeza hacia la mía. 
Dedujo lo que quería hacer, por que con sus manos aun en mis caderas, me atrajo mas hacia él. Me comía con la mirada. En sus ojos me sentía perdida. No tenia fuerza alguna para parar lo que yo misma había comenzado. 
      - Necesito que quede claro, que esto lo comenzaste tú - me dijo rozando sus labios con los míos. - Pero lo voy a terminar...

Antes de que pudiera terminar la frase me puse de puntitas para alcanzar sus labios. Como lo leí en uno de mis libros favoritos, Pídeme lo que quieras. Le pase la lengua por el labio inferior, luego por el superior, para terminar mordiqueando su labio inferior nuevamente. Sentí como se le escapo un gruñido por su garganta y capturo mis labios. Nos besamos, despacio, con ternura, con cariño. Como nunca antes había besado a un hombre. Deje ingresar su lengua para que se conectara con la mía. Cuando ellas se encontraron sentí un escalosfrio que recorrió todo mi cuerpo.

Cuando fui consciente de lo que estaba haciendo termine el beso. Me di media vuelta y subí al coche. Arranque lo mas rápido que pude y solo lo mire por el espejo retrovisor, como se quedo de pie en el estacionamiento.

¿Que alguien me explique que mierda fue lo que hice?

jueves, 17 de octubre de 2013

"Algo llamado amor" Cap XIV


      - Puedes creer que el muy idiota me llamo solo para saber si estaba o no con Mariano -
      - Creo que le gustas. Es la única razón que creo -
      - ¡Y a mi que me importa! Me sentí demasiado estupida con su pregunta ¿Pero quien se cree que es? -
      - No diré mas. Si lo hago terminaras enojada conmigo y no lo quiero -

Las siguientes dos semanas no supe nada mas de él. Me sentí con la necesidad de llamarlo cada noche. Pero me las contuve. Teclee mas de cuarenta veces un mensaje hacia él.
Pero claro no era yo la que tenia que ponerse en contacto, fue él y su estupida llamada. Unas disculpas seria bastante bien recibidas. Aun que de solo escuchar su voz ya se sentía pagada.

¿Que demonios esta pasando con Benjamín que no puedo pasar ni medio segundo sin querer saber de él?.

Mañana llega Gabriel. Me había llamado, para saber si podía ir por ellos al aeropuerto. ¡Claro que podía! Tenia todo listo en nuestro antiguo apartamento para que se quedaran ellos los días que quisieran. Y también para irme con ellos de viaje.

      - Renata, te llego este sobre - dice Roxi, mi secretaria desde el umbral de la puerta.
      - Déjalo encima luego lo veo. -
      - Viene con estampado de urgencia. -
      - Ok, muchas gracias -

Deposito el sobre sobre mi mesa y lo tome de inmediato. No retenía remitente. No tenia nada que me indicara que podría ser. Lo abrí con cierta desconfianza. Pero la sorpresa que me lleve fue aun mas grande. Eran documentos. Cuando los comencé a leer mis ojos no podía abrirse mas de lo que ya estaban.

Eran un contrato para construir una mansión en un lujoso sector a las afueras de la ciudad. Lo cual ya estaba acostumbrada a hacer. Hermosas casas para personas que se lo podían permitir. Había un plano borrador de como se pretendía que quedara una vez que estuviera lista. Y un documento que mas me llamo la atención estaba escrito a mano.

"...Como me lo dijiste indague en la red y encontré a la mejor empresa constructora, necesito que me conceda una reunión para detallar y describir de la mejor manera posible los detalles para este capricho que me quiero dar. 
Confió en su buen gusto y en su entrega para llevar a acabó mi proyecto.
Contacte se con mi secretaria para los detalles necesarios. 

Benjamín Lackington 
Gerente Genaral Esthandish Publicity..."

Mi corazón no cabía en su lugar, saber que tendría a cargo cumplir el capricho de Benjamín me ponía muy feliz. Sabía que a raíz de esto tendría que pasar mucho tiempo aquí. En Chile. Supervisando la obra, aun que yo estaría a cargo de la mejor manera y predisposición me hacía mucha ilusión.
Saque el primer sobre que había dejado olvidado en mi escritorio y decía exactamente lo mismo que la anterior. La nota era muy distinta. Pero decía lo mismo. "Nadie mejor que tú para llevar a cabo el sueño de esta hermosa casa, eso nos dará mucho tiempo para conocernos mas..."

Esas palabras que en la segunda nota no estaban, pero si en la primera me hicieron saltar aun mas de alegria.
Decidida a saber de él lo antes posible.

      - Roxi, necesito que se comunique inmediatamente con las oficinas de Esthandish Publicity. Y se ponga en contacto con la secretaria del señor Lackington, apunte todos los datos que le proporción y agendé una reunión dentro de a lo mucho un par de semanas. -
      - Si, Renata. Le tendré todo en un plazo de una hora en su oficina. -
      - Solo considera el cambio de hora, son 5 horas. -
      - Lo tendré en cuenta. -

Una vez que la llamada se había terminado mire mi reloj, acá eran las 10 de la mañana, allá perfectamente estaría en la oficina aun.

A medio día aun no tenia noticias de Roxi y el mandado de saber todos los detalles, a lo mejor después de la ultima llamada había cambiado de parecer y ya no estaba interesado. Esos pensamientos no los podía alejar de mi cabeza.
Me puse de pie, y fui al escritorio de Roxi, estaba desocupado. No me había avisado que saldría, no me había avisado nada desde que la llame para mandarla.
Fui donde la secretaria de Mendoza, para saber si Roxi, le había informado algo. Y para mi sorpresa me indica que esta en la sala de juntas, en una video conferencia con Esthandish Publicity, las probabilidades de que esa reunión la tuviera directo con Benjamín, me hizo caminar y entrar sin anunciarme, aun que fuera la dueña, no tenia en derecho. Yo le había encomendado esa misión a ella.

      - eso depende de los metros cuadrados que usted desee, nosotros podemos buscar el mejor sitio. - 
      - Confió en sus capacidades, por lo que investigue antes de ponerme en contacto, son unas de las mejores constructoras. - 

Sin si quiera levantar la vista hacia a mí, Roxi sabía que yo estaba aquí, me quede en completo silencio escuchando lo que se decían. Al escuchar la voz de Benjamín las ganas de pararme frente a la cámara, y verle la cara. Sabía que debía controlarme. Escucharle decir que confiaba en mis habilidades, saber que dentro de todas nos habían elegido. O mejor dicho me había elegido.

      - A si es, mi jefa, se ha dedicado a dejarla muy en alto. - 
      - No lo dudo, es una mujer muy capaz, es una suerte saber que la podre ver.- 

Haciendo sonar mi garganta, para que dejara de decir cosas indebidas frente a mi secretaria, me acerque a donde proyectaba la imagen para que él, supiera que estoy aquí.
Al ponerme en un lugar donde me hacia visible, la sonrisa de Benjamín ilumino toda la habitación.

      - Roxi, me permites los papeles y me dejas continuar con el señor. -
      - Si, señorita. Todo esta aquí. Buenas Tardes Señor Lackington, lo dejo en buenas manos - Y salio con una sonrisa en la cara.
      - Bueno ya que has sacado a la señorita que me estaba tratando tan bien, para quedarte tú puedo preguntar como estas? -
      - Benjamín no quiero que se mal interpreten las cosas, tomaste mi empresa para construir una casa, no hay problema con aquello. No acostumbro a hacer reuniones por video conferencia. Prefiero las reuniones personalmente. Debido a que estas en España se que es casi imposible. Pero podrías enviar a alguien que se haga presente. -
      - Yo mismo lo haré, Renata. Pero por el momento se me hace imposible. Me gustaría estar hay, contigo en estos momentos. Ver de cerca tú cara, y como sonríes cuando te hablo. -
      - Te he dicho que nos limitemos a lo importante. -
      - Y eso es lo que hago, lo importante. Dentro de dos semanas a lo mucho estaré hay. Si aun estas de acuerdo con seguir adelante con esto. Soy muy exigente en cuanto a negocios se trata. -
      - Yo también, cuando mi empresa esta en juego, las cosas cambian. -
      - Entonces estamos de acuerdo. Pero me gustaría como a favor personal, si tú estas de acuerdo, claro. Si no vas a ser amable conmigo, entonces deja que el trato lo siga haciendo con la secretaria o quien quieras.-
      - ¿No estoy siendo amable contigo? -
      - No, no lo haces. -
      - Como quieras, entonces si prefieres seguir el trato con Roxi. Ok. Lo tendrás. -
      - Preferiría mil veces que fueras tú. Pero anda, si no quieres ser amable. Es la mejor opción. -
      - Decida señor Lackington, o hace los arreglos con la Gerenta, o sea yo, o con mi secretaria. Esta en sus manos. -
      - Contigo, preciosa. Todo lo que quiero hacer es contigo. -
      - Ok, entonces seguimos en lo que dejaron. -
      - Si revisa, los apuntes, señorita. Le quedara claro mas o menos lo que quiero. -
      - Permita me entonces, leer los apuntes. Y poder dar mi opinión acerca del proyecto. -
      - Tomate tu tiempo, por que me importa mucho tú opinión. -
      - Ok, entonces lo vuelvo a contactar en una hora mas. ¿Le parece? -
      - No, no me parece, prefiero estar en linea todo este tiempo. -

Iba a presionar cortar llamada en ese momento. Pero extrañamente me emocionaba. Comencé a leer los apuntes que había echo Roxi, me tome mi tiempo, pero mientras leía subía mi mirada para ver que hacia Benjamín y sus ojos estaban fijos en la imagen que yo proyectaba en su computadora.
Se veía tan joven, tan relajado, tan guapo. Durante unos minutos nos quedamos mirando sin decirnos decirnos nada, ni una sola palabra. Una suave torcedura de sus labios me hizo reír.

      - ¿Sabes lo hermosa que te ves cuando sonríes? - Dijo Benjamín rompiendo el silencio.
      - Me parece interesante, lo que propones. Pero sabes que sera un poco difícil conseguir un terreno tan grande cerca de la ciudad. Tal vez un poco mas lejos. -
      - Mientras mas cerca mejor, no me gustaría que mi mujer quedara tan alejada de la ciudad. -

mi mujer, mi mujer. él me había elegido a mi para que construyera la casa donde viviría con su mujer. No sabia si sentirme alagada o sentirme mal. Construiría una casa de los sueños, la casa con la que cualquier mujer puede soñar, para otra persona. 
No era la primera vez que tenia un proyecto así entre manos, pero esta vez era distinto. Había algo que no me dejaba dejar de pensar en Benjamín y él en cambio me adulaba, me decía cosas lindas. Pero me pedía que le cumpliera el sueño a otra mujer.  Pues bien Mariano, a pesar de todo me lo advirtió era un maldito mujeriego mas.  No sabía por que me sentía a si.

      - Entonces para la reunión, donde tendrá que estar presente, puedes traerla. A si ella misma puede dar su aprobación al terreno. -
      - No creo que pueda viajar. -
      - Bueno entonces te enviare un plano para que mas o menos puedan ir viendo. Benjamín la reunión del día de hoy llega a su fin. -
      - Pero Renata, podemos dejar el formalismo un momento de lado y conversar como amigos? -
      - Tú y yo somos amigos? -
      - Acaso no lo somos? -
      - Te he dicho que lo somos? -
      - Déjate con esas cosas Renata. Si no somos amigos ¿entonces que somos? -
      - No lo se. Y creo que no es el momento de averiguarlo. Acá es la hora de ir a comer y tengo una cita -
      - ¿Ya sales con chicos? -
      - No te voy a responder ese tipo de cosas, la última noche que hablamos.... -
      - Se lo que dije la última llamada. Pero Renata, si esa noche te llame para asegurarme que no estuvieras con Mariano, saberte en sus brazos como él dijo. Me moría de celos. No se que es lo que me pasa contigo. Desde que te vi en el aeropuerto no puedo, ni quiero dejar de pensar en ti. -
      - Benjamín - dije interrumpiendolo de sus dichos. - Esto no ayudara a mi trabajo.
      - Por favor, no me digas que no quieres el proyecto. Es importante para mi y también para ti. -
      - Yo... - no sabía que decir, hay un oceano de distancia entre nosotros y no sabia como expresar que no queria rechazar el proyecto. Pero tampoco queria que supiera que muero por tenerlo cerca y saber de él.
      - Tú solo acepta. Yo viaje en cuanto me asegure que Mariano no ira tras de ti. Y cuando este allá quiero saber si tu piensas en mi, como yo pienso en ti. Pero tus ojos no saben mentir. Ellos me dicen que de la misma manera que yo no duermo, tú no lo haces. -
      - Si que eres un egocentrico, yo no pienso en ti - mentí - yo tengo una vida. Tengo una cita en un momento más, él chico es genial, y creemé que no se cree el cuento como lo haces tú.
      - Sal con quien quieras mientete a ti misma, pero no dejas de pensar en mi. -
      - Si quieres hacer las cosas de esta manera y quieres que el proyecto siga en mi constructora, lo mejor sera que Roxi se encargue de esto. Para mi fue suficiente. -
      - ¿Suficiente? -
      - Si, suficiente. De ti. -
      - ¿De mi? -
      - Si. -
      - Bien chica lista, entonces si tuviste suficiente de mi, hasta aquí llegamos hablando los dos. Nos veremos en 2 semanas mas cuando tengas visto el terreno. -
      - Y espero que a tu chica le guste, Mucho gusto Benjamín. Me mantendré al tanto. -
      - No sera necesario. Buenas Tardes. -

No me di cuenta en que momento la conversación había cambiado de rumbo, si no podía dejar de pensar en él. No sabia el motivo. Pero si sabia que jamas se lo admitiria. Me decia ese tipo de cosa y me pedía que le hiciera la casa a su mujer.
Después de cortar la video llamada. Salí directo al escritorio de Roxi. Después de decirle que ella tendría que acerca cargo del proyecto. Y sin pedir ella ningún tipo de explicación, acepto. No tenia mucha opción.

      - Naty, necesito de una amiga. Y tú eres la mejor de todas -
      - ¿Que paso peque? -
      - Ay! podemos irnos a la casa -
      - Aun no puedo, tengo que revisar un par de cuentas y hacer el presupuesto que me encargo Roxi, para un nuevo proyecto. -
      - Lo se, se todo con respecto al nuevo proyecto -
      - Obvio que lo sabes, eres la jefa y la que aprueba si entra o no. -
      - No es por eso. Ese proyecto es de Benjamín -
      - Benjamín Lackington, es tú Benjamín? -
      - No, es mi Benjamín, es de otra mujer. Esa casa es un regalo para su mujer. -
      - Ahora entiendo por que estas así -
      - No tiene que ver con él. -
      - ¿Entonces? Tú eres la mujer mas estable emocionalmente que conozco y ahora resulta, que te enfadas, lloras y andas despistada. -
      - Estoy siendo muy obvia? -
      - Un poco, amiga te gusta y no sabes como admitirlo, y te duele mucho enterarte que esa casa es para otra mujer, pero que esperabas? -
      - No lo se, podemos irnos a la casa, no me siento cómoda manejando -
      - Ok, me llevare esto para la casa, nos vemos en el estacionamiento en 10 minutos. -

Corte la llamada y me puse a recoger mis cosas para poder irme lo antes posible. Era muy temprano pero no pensaba volver a la oficina por el resto del día.

      - Roxi, me voy. Cualquier cosa importante ya sabes donde ubicarme. Y mantenme al tanto del proyecto Lackington. -
      - Si, Renata. Y si se comunica, te trasfiero la llamada. -
      - ¡No!. Tú estas a cargo, solo dime cuando lo haga y los avances que tengas. Viene en 2 semanas a si que tienes que tener por lo menos 3 tipos de terrenos distintos. -
      - Si tengo duda, puedo pedirla verdad. Sabes que se todo el manejo de las cosas, pero siempre o eres tú o es el señor Mendoza quien se hace cargo de todo. -
      - Siempre tendrás mi ayuda. Y se que lo puedes hacer muy bien. Yo estaré vigilando de atrás y sabes también que esto se vera reflejado en tu sueldo. -
      - No espero recompesas economicas, solo quiero hacerlo bien -
      - Pero las tendras y si es muy estresante, busco un reemplazo para que sea mi secretaria. Te quiero al 100% en el proyecto, es muy importante para mi. -

Dicho eso, salí del piso y me dirigí al estacionamiento. Espere a que llegara Naty y sin preguntar mas nos fuimos al apartamento.
En el camino hablamos solos cosas poco trascendentales. Preferí no volver a tocar el tema Benjamín hasta que pudieramos estar en la comodidad de nuestra casa.

Una vez dentro del apartamento Naty se fue directo al estudio, a continuar con lo que hacia en la oficina. Sin embargo yo quería hablar, quería que ella, mi mejor amiga, mi hermana. Me ayudara a solucionar mis problemas. A desenredar mis sentimientos si es que los tenia.
Me fui a la cocina a preparar algo para comer. Nada mejor que una ensalada cesar en estos momentos.

      - Naty, podrías salir del estudio un rato y ayudarme con la comida? -
      - Voy, voy. Se que la cocina no es lo tuyo. -
      - Gracias, pequeña. -
      - ¿Ensalada cesar? -
      - Sip, rico verdad. -
      - ¿Mañana llega Gabriel ? -
      - Si, tengo que estar a las 9 de la mañana en el aeropuerto, después los llevare directo al apartamento para que descansen. Y podemos comer todos juntos a la hora de almuerzo ¿Te parece? -
      - Claro, si ya tienes todo planeado. Pero tu no iras a trabajar. -
      - Nop, yo me quedare acá, el resto del día lo quiero para irme de compras, o quedarme en la cama. -
      - ¿Quieres hablar de eso verdad? -
      - Tal vez. -

Volvimos a conversar exactamente lo mismo que en la oficina, Naty esta completamente segura que ambos nos gustamos que somos un par de idiotas, por no ser capaces de decirlo. Pero como me puede gustar si solo nos hemos visto un par de veces. Si no me calza que no puedo dejar de pensar en él. Me hace ilusiones saber que en 2 semanas mas lo volveré a ver.

~~~

      - Te he dicho alguna vez el miedo que me da volar? -
      - No tienes nada que temer amor. -
      - ¿Seguro que le avisaste a Renata a que hora llegamos verdad? -
      - Si, le mandare un mensaje ahora mismo para asegurarle que llegamos a las 9. -
      - Le dirás que llevamos este polizonte? - Dijo Carol sonriente hacia Benjamín.
      - No, espero que ella misma lo mande de vuelta en cuanto lo vea. -

Para Gabriel, no era muy grato tener que llevar a Benjamín en su viaje a Chile. No sabia como lo iba a tomar Renata.
Según lo que Benjamín le había dicho estaría feliz con su visita. Le había contado una parte de la historia que no era completamente mentira. Por que de verdad se estaban conociendo, o por lo menos intentando conocerse. Aun que con Renata nunca se sabía. Solo esperaba que las palabras de mandarlo de vuelta no fueran completamente verdad. Y ella lo recibiera bien. Con su hermosa sonrisa.

lunes, 14 de octubre de 2013

"Algo llamado amor" Cap XIII

      - ¿Que piensas hacer? -
      - No lo se. Mientras él no se valla, no puedo hacer nada. -
      - Iñaki me llamo, esta preocupado por ti -
      - Lo se, se merece una explicación por todo lo que vio. -
      - Tal vez. ¿Pero le contaras todo? -
      - La historia no es muy larga, ni muy escalofriante. A si que yo creo que si. -

 Naty se encoje de hombros y se fue a su habitación. Me quede mirando un punto fijo tratando de aclarar un poco mis pensamientos. La noche anterior no había dormido nada después de mi encuentro con Mariano. Por lo menos hoy no se había desaparecido, ni llamado. Eso era bueno.
Por otra parte tenia un pensamiento extraño con respecto a Benjamín, me llamaba la atención que sabiendo mi numero no me halla llamado. Pero no lograba entender por que sentía la necesidad de que me llamara.
Corrí a mi habitación como si fuera en primer lugar en alguna maratón me lance sobre mi cama y tome mi móvil de sobre la mesa de noche. No me di tiempo de pensarlo dos veces ya que si lo hacia no estaba segura si tuviera la valentía para llamarlo y saber por que no me había llamado, ni tratado de comunicar con mi persona.
Al cuarto timbre pensé que había sido una mala idea y que no contestaria. Pero cuando estaba a punto de colgar escuche su voz.

      - ¿Renata estas bien? - su voz sonó afligida.
      - Eee. Yo creo que si y tú? -
      - Yo estoy bien, pero Renata segura que estas bien? -
      - Si, te he dicho que si -
      - ¿Que es lo necesitas? -
      - Bueno, yo... eee... - ¿Que era lo que necesitaba? de solo escuchar su voz, e imaginarme su cara al otro lado de la linea se me habia olvidado la razón de la llamada - Saber como estabas.
      - Y para saber como estaba tenias que llamar a esta hora ¡Me has asustado! - Claro como pude ser tan idiota de no mirar el reloj. Mentalmente comencé a sacar cuentas 22:30 hrs en Chile en España seria... ¡Mierda! 03:30 hrs. como he podido ser tan inconsciente.
      - Perdón, te juro que fue un impulso y no pensé. ¡Oh! lo siento, no debí llamar. -
      - Pues yo no lo siento, a pesar de la hora y la desvelada que tendré por tu culpa, creeme que no lo siento. Llevaba días tratando de hacer lo mismo. Y no había sido capaz. Moria por escuchar tu voz. Y saber por tu boca que estabas bien. - A pesar de los miles de kilometros que nos separaban sentia como mi cara se ponia cada vez mas caliente por sus palabras. Era exactamente lo mismo que yo queria decirle a él. Pero él si tenia el valor de decirmelo.
      - Gracias, si estoy bien. -
      - Me alegra mucho saber que estas bien, yo por mi parte también estoy bien. ¿Como va la empresa? -
      - Bien, en buena marcha con grandes proyectos. ¿Y como van esos negocios? -
      - Son un lio. Renuncio uno de los mejores ejecutivos. Pero ya debes saber eso. ¿Lo has visto? -
      - Para mi mala suerte si. Estuvo ayer por aquí -
      - Te lo advertí, en el ultimo correo que te envie. -

Unos segundos de silencio bastaron para que se diera cuenta de que no lo había leido. Cuando trate de explicarle el por que me entendio bastante bien. Sabia como podia sentirme en ese momento y se asombro de escucharme bien, a pensar de todo lo que habia pasado.
Cuando le conte lo que habia sucedido con Mariano, me dijo que no me preocupara mas por él. Que haria hasta lo imposible por llevarselo de vuelta a Barcelona lo antes posible.

Nos quedamos por horas conversando vía telefono. Hablando mayormente de cosas sin importancia. Riendonos de nosotros mismos. Y de lo según él majadera que había sido cuando lo conocí. Y aprovechando de decirle lo engreido y seguro de si mismo que él es.
Resulto ser una buena llamada. Cerca de la media noche decidio por darme las buenas noches. Consiente del bostezo que se me habia escapado.

~~~

      - ¿Con quien hablabas anoche? - Me pregunto Naty a la hora del almuerzo, cuando la llame a mi oficina. Para que nos fueramos a comer juntas a otro lado.
      - ¿Yo? con nadie - dije tratando de hacerme la inocente. Claro estaba que con Naty no lo podia hacer. Me conocia muy bien
      - Conmigo no juegues, pequeña. Que te conozco. -
      - Benjamín - dije agachando los hombros en señal de rendición.
      - Me quieres decir, ¿Con Benjamín?¿El de Barcelona?¿El chico del aeropuerto y hotel y cena y nota?¿Ese Benjamín? - 
      - Si, el mismo Benjamín -
      - ¿Tú o él? -
      - Tú o él ¿Que? - 
      - Quien llamo, de que hablaron quiero saberlo todo ¡Lo exijo! -

Entre lo que nos demoramos en salir de la oficina, y llegamos al lugar que habia escojido para comer Naty me interrogo completamente. Queria saber todo lo que habiamos hablado. Como se habia tomado que Mariano estuviera aqui tras de mi nuevamente. No tuve mas remedio que hacer un monologo por mas de dos horas contando absolutamente todo. 
No paro de decirme que la proxima vez que yo quisiera hablar con alguien no lo llamara. Que me hiciera un poco de rogar. Que el también tenia dedos para discar mi numero o escribirme un puto correo electronico. Solo le dije si a todo. No tenia ganas de entrar en una discusion con ella en esos momentos.

Volvimos a la oficina y cada una siguio en lo suyo. Teniamos muy liada la tarde por mi parte unas cuatro reuniones para nuevos proyectos.

      - Roxi, si se digna a llamar Mendonza, me lo pasas de inmediato, no puedo creer que no halla dejado los papeles importantes accesibles. -
      - Si señorita. Algo mas. -
      - Dime. - dije al momento de voltearme para su escritorio. Estirandome un sobre de color naranjo.
      - Esto es para usted. -

Tome el sobre entre mis manos. No tenia remite, la puse sobre las carpetas que llevaba a la sala de junta. Y no le preste mayor atención.

~~~

      - ¿Quien me dijo que no me iba a necesitar mas? Y ahora se siente muy liado y me llama. - 
      - Si no fuera por que te estan pidiendo especialmente a ti, no te llamaria. No es nada de mi agrado volver a verte la cara todos los días. -
      - Diles que ya no estoy en tu empresa y listo. Que me voy a radicar en otro país con mi novia y listo. -
      - Haz vuelto con Renata? -
      - Esta loca por mi. Que creias que me iba a ser dificil. -

Esas palabras que había pronunciado Mariano, estaban a punto de sacar de quicio a Benjamín. él sabia por boca de Renata que no habian vuelto y que tampoco lo pretendia hacer. Pero no queria hacerle saber que habia teniado contacto con ella. Aun que ganas no le faltaban de resfregarle en la cara todas las horas y risas que compartieron la noche anterior.

      - Como digas, entonces si las cosas con ella estan bien. Vente y haz tu trabajo -
      - Solo me iré, si ella quiere volver conmigo. Si dice que no. Pues ya estas claro. -
      - ¿Cuando le dirás? Necesito una respuesta ya. Te reservare un boleto de avión libre para ser usado en las proximas 24 horas. Tu maldito sueldo se mantiene y los beneficios que tenias igual. Si te tardas un minuto mas. Da todo por perdido. -
      - Le dire esta noche, después de que cenemos y hagamos el amor. -
      - 24 horas no lo olvides -

La rabia que sintió Benjamín después de que le dijera que le haría el amor. Se tentó en mirar la hora para llamar a Renata y constatar que no pasaría la noche con Mariano, ni con nadie.
El solo pensar a Renata en los brazos de otro hombre lo puso tensó. Sabia que algo no andaba bien con esos sentimientos pero no podía negar que le gustaba y le gustaba mas de lo que el mismo se había imaginado.
Miro el reloj unas cuantas veces y contaba las 5 horas de diferencia de horario. Todo el resto de la mañana y el camino a su casa no paro de pensar lo mismo. Eran mas de media noche en España. Pero por sus calculos no eran mas de las 8 de la noche en Chile. Decido a salir de su intriga en ese mismo momento tomo su ordenador y se decidio por un correo electronico y se lo contestaba. No dudaria en llamarla enseguida.


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DE : BENJAMÍN LACKINGTON
HORA: 00:34 HRS gmt.
PARA: RENATA BLAVI'S
ASUNTO: ¿ESTAS DESPIERTA?

Rena: 

El cambio de hora me tiene un poco complicado. No estoy muy seguro de que horas sean en tu país. Pero quiero hablar contigo. Saber como estas y como estuvo tú día. 

Benjamín 

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Para su suerte Renata estaba en el ordenador en la pequeña oficina en casa revisando unos cuantos nuevos proyectos y cuando le sonó la alarma de mensaje. De un brinco de alegría lo leyó y pensó en ser ella la que lo llamara. Pero luego recordó las palabras de Naty y desistió en el minuto. Se acomodó bien en la silla pensando en las mejores palabras y que no sonara desesperada por hoy nuevamente su voz.


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DE : RENATA BLAVI´S
HORA: 20:38 HRS.
PARA: BENJAMÍN LACKINGTON
ASUNTO: CAMBIO DE HORA

Eres un exagerado, nada mas con indagar un poco en la red te hubieras dado cuenta que solo son 5 horas. Por lo tanto ¡si! estoy despierta aun. Acá aun no es tan tarde como allá. La pregunta es ¿Que haces tú despierto? Anoche con mi llamada te corte la mitad del sueño. Debes estar muerto.
Mi día estuvo bien. Llena de proyectos nuevos, que en este instante estaba revisando. Aun no me convencen mayormente por que no son dentro de la ciudad. 
Y yo en lo personal estoy muy bien. Con muchas ganas de que estas dos semanas pasen rápido para ver a Gabriel con su familia. Me hace ilusión conocer a la pequeña.
Que pases una buena noche.

Renata.

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Eso era lo que Benjamín quería oír a penas sonó el timbre de su correo. Tomando su teléfono dígito el número de Renata quien no tardo en contestar.

      - Buenas Noches Benjamín - Dijo ella a penas cogió el teléfono.
      - Que gusto oír tu voz esta noche. -
      - ¿Como estas? -
      - Ahora mejor ¿Y tú? -
      - Perfectamente. -
      - Emmm... Renata hoy hablé con Mariano. -
      - Woow. Que si era para eso, podrías haberlo escrito en el correo, no tengo ganas de hablar de él -
      - Lo se, pero necesito que sepas que le di 24 horas para volver. -
      - ¿Y acepto? -
      - Me dijo que dependía de ti. ¿Como están las cosas con él? - no estaba seguro, si quería escuchar la respuesta a esa pregunta que había echo. Si ella le decía que las cosas estaban bien se vería en la obligación de cortar la llamada. Antes de que se pudiera arrepentir de sus palabras. Pero si ella le decía lo que él quería escuchar. Seguiría adelante con el plan de conquista que se acababa de imponer. Esta mujer verdaderamente le importaba.
      - ¿De mi?. Las cosas con él están igual como te lo comente anoche. No lo he visto, no he hablado con él. Y creé cuando te digo que no lo quiero hacer. - su voz sonó un tanto disgustada. No sabía a que venia esa pregunta pero el hecho de que la halla llamado para saber eso la hacia ponerse furiosa. Se tentó en cortar la llamada, pero la intriga era mucho mayor. Era de alguna manera feliz de poder escuchar su voz.
      - Si, bueno. No me siento cómodo contando nuestra pequeña conversación. Pero me dijo que habían retomado su noviazgo y que hoy saldrían a cenar... Y bueno, que ya sabes después de... - no era capaz de decir exactamente las palabras que le había dicho Mariano hacer el amor se sentía furioso de repetir esas palabras, él jamas le había hecho el amor, él mas bien se la había follado como lo había hecho con muchas mujeres - Ya sabes, te propondría venirte con él y si era si el volvía a trabajar para mi.
      - ¿Me llamaste para decirme eso o para saber si estaba con Mariano? -

La voz de Renata ya no era dulce como al comienzo, era una voz de frustación por creerla tan estupida para volver con él. Le molestaba saber que verdaderamente lo que quería era saber si esta noche iba a estar en sus brazos. La ira no la podía contener quería decirle tantas cosas en estos momentos que no sabia por donde empezar. Entonces antes de que Benjamín le pudiera decir algo añadio.

      - Pensé que anoche te había quedado bastante claro que yo no quería nada mas con Mariano. Lo que me hizo fue bastante feo. No soy tan estupida como me crees. Que haga lo que quiera con su vida. No me importa. Y te rogaria que no me llamaras mas y no me mandaras mas correos. ¡Demonios! Buenas noches Benjamín. -

Antes de que pudiera añadir algo mas Renata colgó el teléfono sin dejar que él pudiera añadir algo a su defensa.
Pero no sabia que responder en verdad a su favor. La pregunta de Renata había sido lo bastante clara para saber que eso era lo que quería escuchar y por su puesto no la encontraba para nada estupida.

sábado, 12 de octubre de 2013

"Algo llamado amor" Cap XII

No he podido dejar de pensar y mirar mi móvil en toda la noche, después de la llamada de Gabriel, quede en un trance mental. Si lo llamare así trance mental.
Saber que tiene mi numero y no me llama, no se por que me tiene en este estado. Ya, ya no se que tanto es lo que reclamo. Si yo también tengo su numero y no lo llamo. ¿Por que debería hacerlo? Si fue él quien me dijo que no me dejaría.

Soy un verdadero manojo de nervios e indecisiones. Quiero en estos momentos llamar a Benjamín y decirle de todo menos cosas lindas por tener mi numero y no llamarme. Pero también quiero llamarlo para saber como ha estado. Y vuelve la mula al trigo. No se que hacer verdaderamente este hombre me desconcierta pero a su vez, tiene un nose que, que me hace pensar en él.

La cena termino, creo. No lo se volví a la sala cuando Naty noto que me demoraba mucho en la habitación y me senté a ver la pelicula que eligieron. Pero no le preste atención. No se ni de que se trataba.
No puedo negar que Iñaki es un hombre simpatico, guapo si podemos decir que si. Trato de mil maneras distintas llamar mi atención. Pero cuando su incistencia era mucha le dije que cuando volviera de mi viaje me iria a con él a la playa para que me enseñara a surfiar. Cosa que esta de sobra decir que no cumplire ya que para esa fecha tendré tanto trabajo atrasado que no podré.

      - Nata, son lo mas amorosos que hay. Creo que no le fuiste indiferente a Iñaki. - Lanzandome el cojin de mi cama por sobre mi cabeza.
      - ¿Que quieres que te diga? -
      - No lo se, ¿Que te parecio? -
      - Emmm... es un hombre simpatico, me parecio gracioso. Que se yo. No lo mire con ojos de "romance" -
      - Bla, bla, bla. Osea que mi idea no resulto. -
      - Sabía cual era tú idea desde un principio. Pero si debo decirte que me encanto como es Imanuel contigo. Me parece que tal vez si lo intentas puede resultar una linda relación con él. -
      - Si yo creo lo mismo. Pero no se que cree él. Me da miedo. -
      - El que no arriesga no gana, amiga disfruta todo lo bueno que te esta pasando. -
      - Me gustaria ser la mitad de optimista que tú. Mirate terminaste con tú novio hace menos de 3 días y ni cara de dolor tienes -
      - Ya lloré, ya sufrí. Ahora vuelvo a ser la misma de antes. Y antes que se me olvide Gabriel me llamo esta noche. -
      - ¿Gabriel? El de Barcelona?. -
      - Si él mismo, me llamo por que Benjamín le dio mi numero. Lo importante es que viene a Chile dentro de un mes y no lo hablamos pero creo que seria apropiado pasar unos días con ellos en la casa hacienda. Así que se me ha ocurrido que tal vez no haga mi viaje. Vuelva a trabajar y cuando él llegue, ya sabes retomar mis vacaciones. -
      - Excusas, espero que no sean excusas para volver a trabajar. -
      - Claro que no, soy la que menos quiere volver en estos momentos. Pero prefiero tener el tiempo para esa fecha. -
      - Como tu quieras, ahora entonces le diremos a los chicos en 2 fin de semanas más. Nos vamos a unas clases de surf. -
      - ¡Valeeeeeeeeeee!. Tomare esas clases solo por ti.-
      - Me encanta. Entonces le diré a los chicos para que preparen todo. Buenas Noches amiga. -
      - Buenas noches preciosa. Que descanses y no me despiertes hasta el lunes cuando retome mi vida. -

Naty salio de mi habitación riendo por mi comentario de que no me despertara hasta el lunes. Lo que no le dije fue que día lunes. Y prefectamente eso podria ser tal vez, Un años?- Seria algo fenomenal dormir y olvidarme de todo por un año. Yo quiero hacer eso.

~~~

A la semana siguiente de la vuelta de Barcelona, Renata no podía sentirse mejor de lo que había determinado con respecto a su ya "ex" relación con Mariano. Había evitado de todas las formas posibles volver a hablar con él. Simplemente cuando veia su nombre en la pantalla de su telefono lo mandaba directo al buzon de voz y despues sin escuchar el mensaje lo borraba, lo mismo hacia con sus mail. No se tomo el tiempo ni siquiera de saber que decian. Sus mensajes de texto tenian el mismo destino. 
Había vuelto feliz a la oficina a retomar su vida. Después de la pelea que tuvo con Mendonza por el mal manejo que estaba haciendo con los nuevos proyectos lo envio directo a unas vacaciones. Por mas que queria despedirlo no se sentia comoda con hacerlo. Debido a sus muchos años en la empresa. Mas que mal habia echo un gran desempeño antes de que ella llegara. 
Esa noche habia quedado con Iñaki salir a cenar a un local de un amigo de él. Renata le habia dejado muy claro que lo unico que ella podia ofrecerle era su amistad. Que no estaba interesada en nada mas. 
Por otra parte, no sabia por que no podia alejar mucho de sus pensamientos a Benjamín, no tenia noticias de él desde su ultimo mail donde ella le habia enviado a las pocas horas de estar en suelo Chileno. 
Había estado por lo menos unas 100 veces con el móvil listo para llamarlo, pero siempre se arrepentia. Ni ella tenia muy claro que era lo que queria saber de él. 

Al otro lado del continente las cosas no estaban muy distintas, Benjamín le habia perdido la pista a Mariano luego de esa conversación/discusión donde él le había dicho que saldria tras Renata. Por Gabriel sabia que no había salido de la ciudad, pero aun así no tenerlo 100% controlado lo tenia echo una furia. 
Gabriel tenia casi todo listo para aterrizar en Chile el 24 de noviembre. justo un mes después de la llamada que le había echo a Renata con quien tampoco se habia vuelto a comunicar. No lo encontraba necesario por el momento. Con Carol ya tenian desistido de volver a Barcelona a pasar las fiestas de fin de año, con mucha insistencia hacia Gabriel. Lo que ella queria era por fin conocer a su suegra Doña Ester. Y ver si quien sabe que se podia terminar llevando bien y por fin que ella conociera y aceptara a su nieta. Era algo demasiado importante para ella.

~~~

      - ¿Estaré a corde al local donde iremos con Iñaki? - pregunto Renata a su amiga quien estaba muy entusiasmada con la cena a la cual ella no iba a acudir. 
      - Si solo es una cena de amigos yo creo que si, aun que estas a tiempo aun de querer conquistar ese corazón de Iñaki. - 
      - No preciosa, él entendio perfectamente que solo podemos ser amigos, y lo acepto así. ¿Por que tu no puedes hacer lo mismo? - 
      - Por que lo que yo quiero es otra cosa, quiero que seas feliz, que salgas con chicos y que entregues nuevamente ese hermoso corazón que tienes tú. - 
      - ¡Mi corazón! ese ya lo tengo guardado para no volver a sufrir, de ahora en adelante y como te lo he dicho infinidades de veces. ¡Solo quiero amigos! ¡Solo quier pasarlo bien!. - 

Llevaba varios días repitiendole una y otra vez a Naty que ella solo queria amistad. Solo queria ser amiga de Iñaki, que con él se la pasaba bien pero nada mas. 
Habían quedado de que cuando llegara él le marcaria al móvil para no subir hasta su puerta. Pero de pronto unos golpes en la puerta las hicieron saltar. 
Naty corrió a abrir y Renata tomo su bolso. Y camino lentamente hasta el salón. 

      - Hola, esta Renata - Escuche antes de aparecer, esa voz no me podía ser mas conocida de lo que ya era.

No lo puedo creer que hace este idiota aquí. Se supone que no debe afectarme, que no debe producirme nada tenerlo cerca, pero sin embargo si me produce algo. Asco, Rabia, ganas de matarlo.
      - ¿Que se supone que haces aquí? - Le dije a apenas aparecí cerca de la puerta donde Naty lo retenia.
      - Tenemos que hablar, te di tú tiempo, tú espacio. Ahora tenemos que hablar -
      - ¡Me diste mi tiempo, espacio!, por favor Mariano, escuchate, no tienes descaro. Vete por donde mismo viniste. -
      - No me voy a ir a ningún lado sin antes hablar contigo. -
      - Nata, Iñaki esta abajo - Dijo Naty atrayendo mi atención nuevamente.
      - Gracias preciosa, voy de inmediato donde él. -
      - ¿Vas de salida? - Pregunto Mariano quien abría mas la puerta, mientras yo me iba en busca de mi bolsa, a la sala.
      - ¿Te importa lo que yo haga? -
      - Claro, maldita sea, eres mi novia ¿No lo recuerdas? -
      - ¡puaj! tú novia?. Eres un maldito. Ahora si me lo permites, me voy que tengas buen vuelo de vuelta a tú país, con tu familia. - Saliendo del apartamento y cerrando la puerta tras de mi. - ¡Idiota! - grite para que fuera capaz de escucharme por lo menos media ciudad.

Baje tan rapido como pude, lo primero que quería era estar por lo menos a años luz de distancia. Entoces para evitar que pudiera alcanzarme tome las escaleras. Bajando de dos en dos. Llegue al primer piso y salí corriendo en busca del coche de Iñaki.
Me tiritaban las piernas y no estaba para nada segura de lo que queria hacer, sabia que desde hoy lo tendria metido en mi casa por lo menos hasta que se aburriera de perseguirme.

      - ¿Vienes de una maratón o del apartamento? - Me pregunto Iñaki en cuanto me acerque a él.
      - Ambas - le respondí con una sonrisa. - ¿Nos vamos?
      - Claro, tengo muchas ideas para esta noche. - Dijo a la vez que me sacaba el pelo de la cara, con tanta delicadeza de no tocarme nada mas que el pelo.
      - ¡Quita tus asquerosas manos de mi mujer! -

Con semejante grito lo primero que hice fue esconderme tras Iñaki, el pobre me quedo mirando como si no entendiera nada, desde la nada de días que lo conocia jamas habia nombrado a algun novio. Ni mucho menos ex novio. Y escuchar semenjante estupides lo dejo perplejo.
      - Iñaki, vamos, salgamos de aquí - le dije tomando firme su brazo.
      - Subete al coche, y nos iremos - Me apresure a abrir la puerta, pero para ese entonces ya teniamos a Mariano encima de nosotros.
      - Ni se te ocurra subirte en ese auto - En un solo movimiento me voltie a mirarlo, pero el ya me tenia enganchada del brazo, jalandome hacia él. - Y a ti, ni se te ocurra acercarte medio centimetro mas a mi mujer. - volviendo a mirarme a mi - ¿Que es lo que pretendes hacer amor?. Discutimos y aceptas salir con cualquier hippie. -
      - ¡Suéltame!, maldita sea Mariano. Tú y yo. No tenemos nada. No somos nada. Ni se te ocurra repetir que soy tu mujer, me da asco escuchar esa maldita frase. ¡Ahora! Suéltame. -
      - Por favor, suéltala, insultame a mi, dejala a ella. - Dicho eso por parte de Iñaki, él me solto, pero solo para darle un golpazo en la cara.
      - Mariano, por el amor de dios. Te has vuelto loco - agachandome para ver donde estaba tirado Iñaki. Le tome la cara entre mis manos. Ese golpe si que se iba a poner morado. Iñaki, no hizo nada para devolver su agrecion mas bien fue el quien al ponerse de pie con mi ayuda me tomo la cara por donde ya salian lagrimas y me seco con la manga de su camisa, ignorando por completo que habia sido a él a quien le habia pegado el golpe.
      - Estoy bien - me dijo cuando termino de secar las lagrimas - No fue nada, Nata no llores corazón.
      - ¡Eres un animal, un maldito animal! - dije en el momento en que me fui sobre el para darle golpes en el pecho. Tomo mis muñecas y me atrajo hacia él.
      - ¿Por que me haces esto amor,? ¿Por que sales con chicos si tú estas conmigo? - Hundía su nariz en mi cabeza.
      - ¡Basta!, Mariano me lastimas, suéltame - Le suplicaba.
      - Solo si me aseguras que no huiras nuevamente, y que podremos hablar. - Me quede mirando la cara de Iñaki que no entendía completamente nada.
      - Si - dije en una voz tan baja, que era como si el viento solo lo hubiera dicho.
      - ¿Dijiste algo? -
      - ¡Si! Maldita sea, si hablare contigo, ¡Ahora suéltame! -

Una vez que libero mis manos, me acerque al lado de Iñaki, le pedí disculpas por el espectaculo que habia presenciado, prometi que luego le explicaria lo sucedido. Y le rogué que dejaramos la cena para la otra noche. Solo asintio con la cabeza y se subio a su coche y se marcho. Me volteé a mirar al idiota que aun estaba parado como estatua mirandome.

      - Solo tienes 5 minutos aprovechalos - Me cruce de brazos a la altura de mi pecho.
      - Podemos ir -
      - ¡No!, no iré a ningún sitio contigo. Sera aquí y ahora. -
      - Bien, como quieras. - Me grito. Dio un paso hacia mi, y yo me aleje uno para atras. - No sacas nada con huir de mi, eres mi mujer. No puedes dejarme así como así. No soy una cosa vieja que se echa a la basura, por que si.
      - ¿Eso es todo? -
      - ¡Demonios no!, eso no es todo. Deja de presionarme. Son muchas cosas las que tengo que decirte. Comenzando con que ha sido la peor semana de mi vida. Me tomo tiempo y esfuerzo saber donde estabas. ¿Por que demonios el idiota de Benjamín sabía que estabas aquí? ¿Por que respondiste a sus llamadas y sus mail y los mios no? - Se detuvo un momento esperando que le contestara esas preguntas y estaba dispuesta a responderlo. Pagar con la misma moneda.
      - Ok, si te doy esas respuestas me dejaras en paz? - Se mantuvo en silencio. - El señor Lackington supo que yo estaba acá, por que si conteste sus mail. Y los sigo contestando cuando me envía - Que gran mentira - Y él me llevo al aeropuerto y se quedo conmigo en todo momento mientras, lloraba y sufría por tus malditas mentiras.
      - ¿Mantienes contacto con él? -
      - Si. Y lo tendré todo el tiempo que se me de la gana. -
      - ¿Te gusta? -
      - Y a ti que te importa. -
      - Me importa y mucho, él me lo confeso, el me dijo que le gustabas. Que por eso habia echo todo. Por eso había faltado a su amistad conmigo. Por que le gustas! Maldita sea, sabes lo que se siente cuando otro hombre te dice que le gusta tu mujer. -
      - Y tu sabes lo acaso lo que se siente que tú hombre se acueste con otras mujeres. ¡No! no lo sabes y pensaste que yo nunca lo sabria. Pero lo supe. No quiero seguir hablando contigo. No quiero volver a saber nada de tí, te lo dije. Ahora vete por donde viniste y termina de salir de mi vida. y de hacerme daño.
      - No me saldré nunca de tu vida. Y así como lo hizo Benjamín debo hacer lo mismo yo y ponerte sobre aviso de lo que él busca en ti.
      - ¡Y a mi que me importa Benjamín! -
      - A él le importas -
      - Ya vete Mariano. Se feliz, lejos de mi -
      - Nata, te amo. -

Al escuchar esas palabras, ya no pude contener mas las lagrimas que contenia en mis ojos. Era dificil escucharlo decirme Te amo. Cuando una parte de mi aun lo amaba. Cuando no estaba segura de todo lo que nos acaba de decirme, entre sus pedida de disculpas me ponia sobre aviso de Benjamín y a que venia eso?.

Definitivamente me iba a volver loca.