lunes, 10 de marzo de 2014

#1 "Caminos Inesperados"

                                                                                Años antes...


Un año esperando este viaje, un año que no había parado de pensar en todo lo que haría. Dejar mi casa por un mes tenía un sabor agridulce por una parte todos los lugares que podría conocer, todas las personas y lo mas importante chicas me llenaban a un más de ilusión. Pero dejar a mi familia, a mi madre, a Dani mi pequeña hermanita con quien éramos muy unidos y mi padre, mi viejo era mi mejor amigo. Y ahora a mi hermano que crecía en el vientre de mi madre. ¿Quién lo diría? Con un hijo de 18 añotes una de 15 y se les ocurre seguir haciendo crecer la familia. Mis padres son únicos. Deberían estar preparándose mentalmente para tener nietos. Y digo mental porque Daniela aún es muy chica y yo. Yo solo quiero divertirme. Hacer bien mis elecciones para luego en algún momento conocer a esa chica de mi vida con quien formar familia.

Y aquí estamos con los lagrimones de mamá y de Dani.

      - Mi niño promete llamarnos todos los días -
      - Si mamá -
      - Tía le aseguro que vamos a estar bien y cualquier cosa iremos donde la señora Victoria -
      - Tú abuela estará feliz de verte - se hizo notar papá, dándome un gran abrazo. - Cuídate pequeño
      - Bien nos vamos - dije para terminar con el espectáculo del aeropuerto al que estaba siendo expuesto

Luego de más besos y abrazos entramos por fin a la sala de embarque internacional donde estaban mis otros tres amigos que me iban a seguir en este viaje. Italia, Francia, España, Alemania, Portugal. Fueron los destinos elegidos, claro que más tiempo estaríamos en España entre visitar a mi Abu, a Beto, Joe, Mau no les importo para nada y mucho menos a Nacho quien pasaba mucho tiempo en mi casa, era uno de mis mejores amigos junto con Marco quien por ser mucho menor que nosotros no lo dejaron y mi parte egoísta se alegraba que tía Naty allá dicho "No", hubieran sido muchas cosas las que me hubiera tenido que privar por andar con un menor de edad. Ya bastante es conmigo y no tener los 21 años que en algunos lugares piden.

      - Bien chicos este es el plan - les dije llamando su atención - Primero vamos a casa de mi Abu para que cuando mis padres llamen ella les indique que estamos todos muy bien - les sonreí - Nos quedaremos una semana con ella en su casa - alzaron las cejas - Si nos vamos a un hotel se nos ira el dinero mucho antes
      - Thiago tiene razón. Debemos hacer durar el dinero - acotó Nacho - La Abu nos tendrá comida y cobija y nosotros solo debemos llegar en condiciones a dormir. - se río - Además este es su favorito y no nos delatara con su padre
      - Eso es verdad mi Abu es muy simpática y jamás me ha delatado y recuerdo que una vez llegue como trapo a su departamento - todos reímos al recordad en las condiciones que llegue al departamento de mi Abu hace unos meses atrás luego de la celebración del cumpleaños de Beto, era tanto lo borracho que estaba que tenía miedo de ser castigado para toda mi vida si mi padre me veía así. Claro que cuando llame a mamá para contarle ella se dio cuenta de inmediato y me guardo el secreto. Esa fue la última vez y espero que nunca más vuelva a pasar

      - Continúa - cortó Joe
      - Luego nos vamos directo a recorrer, si utilizamos dos y medía semanas para las 4 ciudades que tenemos en mente podemos volver a España unos días antes y quedarnos en casa de Abu
      - ¿17 días para recorrer? - pregunto Joe - Mi billetera no resistirá tanto mis padres solo me compraron los boletos, yo trabaje para poder venir
      - Déjate de idioteces que mi padre tampoco me dio su tarjeta de crédito para venir - reclame - Me dio lo suficiente para no morir de hambre por eso tenemos que ser ahorrativos y si nos quedamos sin dinero volvemos donde mi Abu, pero te lo digo Yo no vuelvo antes de un mes
      - Chicos solo disfrutemos - Dijo Nacho - Yo si tengo la tarjeta de mamá -se río - Hijo único muchachos

No pudimos evitar reírnos en ese mismo momento de las ocurrencias de Nacho al ser hijo único no le prohíben nada y siempre le daban en el gusto en todo, nuestro grupo de amigos a pesar de ser todos de buena posición económica, teníamos limites, o por lo menos yo.

Mi padre siempre me dijo que todo en esta vida se ganaba. Que tanto su empresa como la de mamá eran sacrificios grandes y no por eso yo iba a tener siempre todo. Tendría que trabajar para ser alguien en esta vida por mí mismo, no hijo de. Y claro que lo iba a llevar a cabo, mi madre Arquitecta, mi padre Publicista y yo estaba más para la Arquitectura aunque espero que a mi mamá le parezcan mis ideas y no sean tan radicales.



La primera noche en España y el frío era imposible, mala fecha en la que decidimos invierno, lo más hermoso que veríamos era todo cubierto de blanco.

      - ¿Cómo durmió mi príncipe? - dijo cariñosamente mi Abu cuando ingrese en la cocina donde ella les daba de desayunar a mis amigos
      - Muy bien Abu - la abrace y la bese en la mejilla sin importar las posteriores burlas de mis amigos. Si algo había aprendido de mi padre era que no importaba el donde y el con quien para hacer las muestras de cariños para las personas que uno quiere - Feliz de estar contigo unos días
      - Me alegro hijo. Me alegro teneros acá a todos. - dejo delante de mí un plato con huevos con tocino que sabe que me encantan sobre todo si los prepara ella. Y si mi madre se entera se enojara el resto de su vida, pero mi Abu cocina mucho más rico - ¿Planes para hoy?
      - Un recorrido por la ciudad algunos museos, y en la noche nos iremos a algún bar - dije quitando importancia, como si en realidad no fuera la gran cosa
      - Mientras sea todo dentro de Barcelona no hay problema hijo. Pero quiero que cenen todos acá es la única condición que les pongo
      - Y nosotros felices Abuela - dijo el muy sinvergüenza de Nacho abrazando a mi abuela y dándole un beso en la mejilla
      - Bueno chicos dejan todo recogido - me beso la cabeza - No olvides llamar a papá
      - Claro que no Abu. - me pare a buscar mi móvil - No quiero la furia de mi madre sobre mí - me reí

Llegue corriendo a la habitación para coger mi móvil y mi sorpresa fue mayúscula cuando encontré 3 conversaciones de WhatsApps sin ver. Marco, Dani, y Andrea. Me fui directo a lo realmente importante

"Hermanito ya te extraño. Cuídate muchisisisisisimo." 

Como siempre mi querida hermana aproveche de responder de inmediato

"Cuida mucho a mamá. Te amo enana no hagas problemas"
"Yo también te amo grandulón y tu disfruta a la Abu y dile que en vacaciones iré a pasar unos días con ella"
"Prometo que si mamá no te puede traer lo haré yo mismo. Hablamos más tarde" 
"Esperaré con ansias."

Marco
"¿Todo bien?”
"De maravilla hermano"
"¿Cómo están las chicas?"
"Esta noche las veremos nos vamos de bar 1313"
"Vicien disfruta hombre y a que no sabes quién me pregunto por ti"
"Andrea - Tengo un WhatsApps de ella que no he visto"
"jajajajaja lo sabía no tardaría en hacerlo esta coladita por ti"
"Todas lo están”
“Si, si galancete. Anda dime que dice"
“Te lo reenvió - ¡Hola! Marco me dio tu número y me ha dicho que estas de vacaciones bueno solo querían que supieras que me quede con las ganas de verte. ¿Nos vemos a tu regreso? - Ya sabes todas están locas"
"Wooow se lanzó a la piscina sin dolor jajajajaja"
"No es mi tipo, la veo como una hermana chica"
"Pero tu hermana chica esta como quiere"
"Ni se te ocurra acercarte a ella. Que te conozco" 
“No. No tu hermana es como mi hermana"
"Más te vale. Te dejo que nos espera un gran día"
"Cuídate Amigo. Nos vemos a tu regreso"
"Nos vemos"

Andrea
"Hola! Marco me dio tu número y me ha dicho que estas de vacaciones bueno solo querían que supieras que me quede con las ganas de verte. ¿Nos vemos a tu regreso? "
"Andrea Hola claro que podemos quedar a la vuelta de mi viaje. Cuando pise suelo Chileno nuevamente serás la primera en saber. Un beso"

No espere una respuesta y desactive todo lo que tuviera que ver con internet, son mis vacaciones y quiero disfrutarlas con los que estamos acá

     - ¡Mi vida! - grito eufórica mi madre al otro lado del móvil - ¿Estas bien?
     - Si mamita - resople - Solo te llamaba como habíamos quedado
     - Me alegras el día. - suspiro - Ya me muero por verte.
     - Que no llevo nada fuera de casa - reí - Mami solo te llamaba para reportarme
     - Ya, ya mi vida. Lo se tienes planes -
     - Te quiero mami -
     - Yo te amo mi vida. Hablamos mañana ¿Vale? -
     - Vale - sonreí
     - Llama a papá se pondrá feliz de escuchar tu voz -
     - Lo haré -
     - Cuídate mi vida -

Escuchar a mi madre igual me provoco emociones extrañas, si, si debo admitir que la echo de menos pero bueno que le voy a hacer. Aproveche el momento para llamar a mi padre y hablar casi exactamente lo mismo, me pidió que me cuidara y sobre todo me dijo que le alegraba escuchar mi voz. Mis padres como los amo.

Y así pasamos la tarde con los chicos recorriendo la ciudad, se me daba bien lo de guía turístico. Los lleve a muchos sitios que ellos no conocían, bueno no conocían nada de Barcelona. Y sin embargo yo a pesar que no vengo muy seguido conozco muchos lugares, mi padre siempre me llevaba a conocer un nuevo sitio para que siempre tenerme entretenido cuando veníamos.
Los chicos estaban alucinados con todos, eran fieles turistas y fotografiaban todo lo que se moviera y lo que no, lo que les pareciera “bonito” y atractivo. Con mi celular en mano saque un par de fotos y se las envié a Dani como se lo había prometido.

El lente de mi cámara quedo fijo en una mujer que caminaba por el parque en compañía de un cachorro, era muy guapa su pelo rubio al viento me mantuvo fijo en su vista, no perdí el tiempo y le tome un par de fotografías

      - ¡Hey! Thiago. – grito en mi espalda Joe y me voltee de inmediato
      - ¿Qué? – pregunte desconectado de la conversación
      - Bien, este no escucho nada – se mofo Nacho – Te decíamos que por la edad tendremos problemas para entrar a cualquier local
      - Lo sé – aparte mi vista de la chica de piernas largas, guardando mi móvil en el bolsillo de mi pantalón – Pero tengo un plan B.
      - ¿Cuál es el A? – dijo Nacho pasando su brazo por mis hombros
      - Tratar de entrar sin que nos pidan identificación – se burló Joe
      - Así es. – Dije volteando para volver a ver a esa chica que antes había llamado mi atención – Y el B es… -
      - Thiago – me llamo Nacho – Puedes dejar de mirar a la chica y volver con tus amigos
      - ¿Qué chica? – pregunto Joe y Beto al mismo tiempo
      - Esa – apunto Nacho la dirección en la cual estaba con la vista pegada – Si esta buena pero no es para que te pegues de esa manera que ni siquiera tiene buen culo
      - Ya basta – dije con algo de disgusto ya que ahora eran mis cuatro amigos quienes se la comían con la mirada – Podemos seguir en lo que estábamos
      - Esta bien buena – dijo Beto – Mujeres como ella son lo que necesito
      - Sí, sí. – Dije caminando hacia el lado contrario – Seguro que en el local encontramos mejores y como dijo Nachito con mejores culos como tanto le gustan. Ahora vamos
      - ¿Conoces buenos lugares? –
      - No. Nunca he salido a conocer como son las noches – me reí – Pero mi papá me dio algunos datos
      - Grande tío Benja – grito Nacho – Ahora terminemos la vuelta y vamos a comer a casa para luego salir de fiesta

Los cinco nos carcajeamos y seguimos con nuestro recorrido camino a casa. Si la pasábamos muy bien con los chicos, nos reíamos mucho y sobre todo conversábamos de las cosas que teníamos en común. Estaba claro que tanto Nacho como yo seguiríamos el mismo camino en la universidad de hecho habíamos postulado a la misma universidad y ambos quedamos Universidad de Chile, Facultad de Leyes. La abogacía era lo mío, o por lo menos eso creíamos.

Cuando horas más tarde llegamos a casa de mi Abu ella nos estaba esperando con la cena lista, ya en nuestras habitaciones nos comenzamos arreglar para parecer lo más mayor posible y evitar así que nos pidieran identificación. Una camisa y unos jean mi elección un tanto casual y como llevaba semanas dejándome crecer un poco de barba según mi madre a la cual le creo todo, me dijo que parecía un chico grande.

      - Estas muy guapo mi vida – me dijo mi Abu a penas ingrese a la cocina siendo el primero en estar listo – No puedo creer lo rápido que pasan los años
      - jajajajaja – la abrace – Abu eres muy aduladora
      - Pero si estas guapo mi vida – beso mi cabeza y se alejó – Eres tal como era tu padre a tu edad. Eres tan igual a mi Benja
      - Pero mejorado – me burle – jajajajaja. Abu esta noche iremos de fiesta con los chicos, pero llegaremos temprano
      - Y te vas a cuidar mucho mi vida. – Me puso un plato de comida delante de mí en la isla de la cocina – Me muero si te pasa algo
      - Abu tranquila si nada nos va a pasar. – Rodeo la mesa y el abrazo – Te quiero mucho Abu, eres la mejor de todas
      - Soy la única que tienes – se río
      - Yo también quiero un abrazo – dijo Nacho entrando a la cocina
      - Ya Nacho. – Le dijo mi Abu – Ven acá enano

Lo abrazo con mucho cariño y nos pusimos a comer todos juntos, la comida resulto ser de lo más entretenida, llena de risas y malos chistes de Beto.
A las 9 de la noche ya estábamos listos y dispuestos para salir de fiesta, nuestra primera parada fue todo un fracaso el gorila que custodiaba la entrada, le pidió la identificación a Mau y luego de verla nos hizo retirar a los cinco.
Caminamos lejos de ese primer local para evitar haber sido vistos por otros guardias, pero como era de esperar en el segundo local ni siquiera alcanzamos a entrar dos pasos cuando nos pidieron identificación y como era de esperar, sentados fuera.
Y así nos pasó por lo menos en cinco locales, cuando nos disponíamos a marcharnos y nos resignábamos a beber en casa, un callejón con varios letreros luminosos llamaron nuestra atención.

      - El último – dijo Beto ya enojado por la situación

Todos asentimos con la cabeza y caminamos hacia la dirección. Black&Green fue el local donde nos arriesgamos por última vez. El letrero brillante nos daba la última esperanza, de verdad que ya era la última. El guardia de la entrada estaba tomando la identificación de un grupo de a lo menos 8 chicas que estaban delante de nosotros. La cara de los chicos era un poema, de verdad se las comían con la mirada, no era que yo no lo hiciera pero por lo menos trataba de disimularlo un poco, ellos nada. Una de las chicas se dio cuenta y nos guiño un ojo y nos hizo señas para acercarnos a ellas.

      - Somos ocho mujeres y cinco hombres – Índico la rubia que nos había llamado. – Ya ha revisado cuatro identificaciones y ha comprobado que somos adultas y responsables. Ahora podemos ingresar o bien nos vamos a otro local donde no nos pongan tantas trabas

Esta rubia sí que tiene carácter – Pensé.

      - Señorita Dubó – dijo el gorila de voz ronca – Ya pueden ingresar. Su reservado está en la parte trasera lista esperando por ustedes.
      - Gracias – Dijo la rubia y nos encaminamos detrás de ellas hacia el interior del local. Una vez dentro la cantidad de gente era mucha comparada con el tamaño del local, mucha gente dentro de la pista de baile al fondo y en altura se podía apreciar lo que según yo eran las cabinas de vidrios tintados más oscuros para mantener la privacidad dentro. La rubia se volteo llegando a la altura de la barra y nos guiño un ojo, avanzo son sus amigas y nosotros nos quedamos en la barra.

      - ¿Qué mierda fue eso? – grito sobre la música Beto
      - Ese bombón nos ayudó a entrar y se fue así como si nada –
      - ¿Bombón? – Se carcajeo Mau – Diosa
      - Bajen a sus hormonas – bromeo Nacho - ¿Chupitos?

Al chico de la barra le pedimos la primera ronda doble de chupitos, cuando estos estuvieron frente a nosotros los cinco al mismo tiempo lo bebimos todo, hasta dejar el vaso boca abajo sin derramar una sola gota. Y así mismo paso con el segundo y el tercero, cuando nos armamos del valor suficiente para sacar a alguien a bailar nos fuimos a la pista donde había un grupo de tres chicas.
Beto y Mau que eran los más tímidos de los cinco fueron los primeros en conseguir una chica y quedamos de juntarnos en la barra luego de un par de canciones, además de poner como regla que ninguno podía irse con nadie. Llegamos cinco y nos íbamos cinco. Esa regla estaría fija los días que estuviéramos en Barcelona hospedándonos en la casa de mi Abu.
Nacho, Joe y yo seguimos caminando hasta visualizar al grupo de chicas antes vistas. Nacho con toda la espontaneidad que lo caracterizaba se acercó más de lo permitido hacia la más pequeña de cabellos oscuros y le hablo en el oído. Luego de unos momentos ella les hizo señas a sus amigas quienes caminaron hacia nuestro lado. No tuvimos posibilidades de elegir con cual queríamos bailar por que fueron ellas quienes decidieron.

La chica con la que me toco era de la misma estatura que yo, de cabellos de un color chocolate, y unos ojos verdes penetrantes, era hermosa no lo podía negar. Sus labios me incitaban a besarla aunque fuera muy pronto.

      - ¿Y tú cuántos años tienes? – me dijo luego de un rato de bailar en silencio pegándose mucho a mi pecho
      - Los suficientes para entrar en este lugar ¿No crees? – le respondí pasando mi brazo por su cintura para atraerla más a mí, si pensaba entablar una conversación era mejor que lo hiciera cerca para poder escucharla claramente
      - No. Creo que no tienes edad de estar aquí, pero por tu acento deduzco que no eres español –
      - Acertaste – susurre en su oído
      - ¿Y tienes nombre? – Asentí - ¿Me lo dirás?
      - T… - cuando estaba por decirle mi nombre decidí jugar un poco – Rafael
      - Mucho gusto Rafa – se alejó y me deposito un beso en la mejilla – ¿Puedo decirte así? Soy Karla
      - Puedes decirme como quieras, preciosa –
      - ¿Me invitas un trago? –
      - ¿Bailamos? – le dije desviando su atención.

Estaba claro el tipo de mujer que era, o por lo menos en los locales que yo frecuentaba en mi país era así el juego, coqueteas un poco solo para conseguir un par de tragos gratis y luego irte donde tus amigas a seguir bailando y pasándolo bien. Bailamos un par de canciones más y al darse cuenta que de mí no iba a conseguir precisamente eso. Me dijo que iba a ir al baño. Le toque el hombro a Nacho y le apunte la barra que era donde me iba a dirigir mientras buscaba alguna chica que de verdad me llamara la atención y que no tratara de conseguir alcohol gratis.

Paso más de una hora donde ninguno de mis amigos llego a mi lado, estaba claro que lo estaban pasando muy bien. Camine hacía los baños con la esperanza de encontrar otro ángulo de donde poder mirar mejor la pista de baile.

Cuando la vi, estaba seguro que era la misma chica que esta tarde había llamado mi atención en el parque, para asegurarme en un acto reflejo sin apartar mi vista de ella saque mi móvil y revise la galería fotográfica, solo para confirmar, porque ese cabello dorado y esas piernas no las podía olvidar tan fácil.

Pequeño Lackington estas de suerte – me dije a mi mismo cuando confirme mis sospechas, me quede por un prolongado tiempo mirando que nadie llegara a su lado. Y como nadie lo hizo decidí entrar en acción.

Camine con paso seguro a su lado y poco antes de llegar a su lado vi a la chica con la que había estado bailando, acercarse a ella y decirle algo en el oído. Mi Ángel rubio agacho la cabeza y bebió todo lo que contenía su vaso, caminando a paso seguro hasta mí.
Cuando paso por mi lado, me dedico medía sonrisa y paso en dirección a los baños.

      - ¡Hey! – dijeron a mi lado. Era Beto que venía con un chupito en las manos. Se lo quite sin pronunciar palabra, le golpee el hombro en modo de agradecimiento y camine hasta la puerta del baño de mujeres.

Beto me sonrío e ingreso al baño de varones al final del pasillo, la chica rubia a la cual esperaba pacientemente se tardaba más de la cuenta, y llegue a pensar que tal vez no había ingresado o simplemente me lo imagine.

      - ¿Qué haces parado aquí? – me interrumpió Beto
      - Sigue tu camino y déjame en lo que estoy –
      - La chica con la que estoy tiene una amiga que te puede interesar – me alzo las cejas – Vamos y disfruta la noche
      - Anda adelantándote voy en un minuto – le guiñe un ojo
      - Vale – resoplo y se fue

Tiene que haber sido mi imaginación – me dije pasado quince minutos o más. Ya casi no tenía efecto alguno de los chupitos que me había bebido, cuando la puerta del baño se abrió y la vi salir. Esta vez traía su cabello recogido en una cola de caballo. Como ya no quería perder mi tiempo me acerque a ella sin pensarlo dos veces

      - Hola – le dije acercándome por su espalda en medio del pasillo
      - Hola – respondió sin voltearse
      - ¿Bailamos? – pregunte arriesgándome rápidamente. Me volteo a mirar y me dio medía sonrisa con sus perfectos dientes blancos que fácilmente podían iluminar este local completo.
      - ¿Qué tal si me invitas un trago primero? – pregunto guiñándome un ojo.
      - Bien – le dije posando mi mano en su espalda para guiarla hacia la barra.

En el más completo silencio ambos nos bebimos nuestro chupito lentamente, ninguno de los dos decía nada. Yo estaba demasiado nervioso como para preguntarle algo y ella solo me sonreía

      - ¿No me vas a preguntar mi nombre? – dijo cuando termino de beber. Asentí con la cabeza – Bueno creo que es mejor que no lo sepas
      - ¿Por qué? – pregunte atónito ante sus palabras, no me quería dar su nombre – Yo soy T… Rafael – dije al final el mismo nombre que le había dado a su amiga hace un rato atrás
      - Eso no importa

Dicho eso se acercó hacia mí y sin más me beso, por unos segundos no lo correspondí porque estaba completamente en shock no era que no me gustara el sabor de sus labios o que no pensara hacer lo mismo, pero me gustaba dar a mi ese paso.
Cuando volví a mí, y mis labios se dignaron a corresponder le devolví el beso con la misma intensidad que ella me besaba a mí, mi lengua invadió su boca y no le di tiempo de pensar las cosas. Separo sus labios de los míos y me llevo al medio de la pista de baile.
Por lo que fue algo así como una hora bailamos y nos besamos, sin importarnos el resto de la gente que nos pudiera estar mirando, no hablábamos solo actuábamos.

El ritmo de la música comenzó a cambiar esta vez era más lento, y la pegue aún más a mí. Mientras seguíamos besándonos a corte de la canción.

      - vámonos de aquí – me dijo entre besos.

No lo pensé dos veces y la tome de la mano. No sin antes pasar por el lado de Nacho y detenerme un momento para informarle que me iba con la chica, protesto y me reclamo acerca de nuestro acuerdo de llegar juntos, poco me importaba en ese momento si llegaba o no a dormir a casa.

      - Cúbreme – le pedí antes de dejarlo solo.

Salimos del local tomados de la mano sin decir ni una sola palabra, como no tenía coche ni mucho menos un departamento donde llevarla decidí hablar.

      - ¿Te importa si vamos a un hotel? – pregunte parándome frente a ella y besándola con pasión desmedida
      - No. – susurro contra mis labios, atacando mis labios con desesperación.
      - Vamos entonces –

Dicha esas palabras mágicas caminamos un par de cuadras hasta el primer hotel que encontramos en el camino, no nos paramos a mirar si era lindo o feo, o si estaba bien acondicionado o no. Íbamos a lo que íbamos.
Una vez en el ascensor no parábamos de besarnos y meternos manos por todos lados, ninguno de los dos decía nada solo actuábamos. Nos dejamos llevar por el momento.
Antes de entrar a la puerta de la habitación ya tenía al Ángel rubio con sus piernas amarradas a mi cintura devorando mi boca con lujuria.

      - Necesito que bajes las piernas para poder abrir – le dije separando mi boca de la de ella. Acto seguido ella saco su mano de mi cabello, me quito las llaves sin separarse. Abrió la puerta y no necesitamos más.
Cerré la puerta empujándola a ella contra la puerta lleve una de mis manos a sus piernas y subí hasta toparme con su culo, el que acaricie y moldee a mi antojo mientras ella abría la boca para jadear.

Tuvimos sexo desenfrenado, apasionado y lleno de lujuria por toda la habitación, comenzamos detrás la puerta, seguimos por la cama, para terminar dentro de la ducha, hasta que el cansancio pudo más que nuestras ganas y nos dormimos desnudos en la cama.
Las palabras que cruzamos fueron solo las necesarias, para todo lo demás nos dejamos llevar por el alcohol y la pasión.



Sin siquiera abrir mis ojos, recordé todo lo sucedido la noche anterior, esperaba abrir mis ojos solo para llevarme la imagen de aquella chica de la cual no sabía el nombre desnuda a mi lado lista para un nuevo asalto de sexo. Solo de pensar lo que pasaría mi miembro se hizo presente y se comenzó a despertar sin mayor necesidad, moví mi brazo para buscar su calor.

De un sobre salto me senté en la cama, ya que no estaba a mi lado. Su lugar estaba frio, no había rastro ni siquiera de su ropa. Ella no estaba.  
Camine hacia el baño lleno de frustración y confusión, en mi mente estaban todas las imágenes pero tal vez las había soñado. No. Estaba claro que no lo había hecho porque estaba en un hotel.

      - ¡Mierda! – Exclame cuando volví a la realidad, abrí la puerta del baño y mire al espejo. Con labial rojo había algo escrito.

“Rafael. Fuiste maravilloso toda la noche, no la olvidare
NUNCA en mi vida.”

Estaba claro que yo tampoco la podría olvidar tan fácilmente pero… ¿Dónde se había metido?


Pasada las once de la mañana abría la puerta de la casa de Abu al otro extremo de Barcelona, no había bulla alguna por lo que me imagine que los chicos seguían durmiendo. Camine hasta la cocina donde me encontré con la cara de culo de Nacho.

      - Ya era hora – me dijo tan solo mirarme la cara – La Abu no se dio cuenta, lo que es bueno. Pero fue una mierda hacer que no ingresara a tu habitación y se diera cuenta que no estabas.
      - Gracias. Valió la pena – le guiñe un ojo - ¿Dónde está ahora?
      - Pues no está. Cuenta todo y no te ahorres los detalles –

Esperamos a que bajara el resto de los chicos y así contar la historia una sola vez, mientras relataba como se dieron las cosas, el nombre falso que le di, pero sobre todo la coincidencia de que era la misma chica que había estado mirando en el parque ni ellos la podían creer.
La intimidad la deje solo para nosotros no les conté nuestra desenfrenada noche de sexo, solo que me la cogí y que lo volvería a hacer si la veía.

Decidimos pasar ese día en la piscina techada que había en la casa, así descansar porque estábamos con toda la intención de volver al local. A todos nos había ido bien con las conquistas pero yo había sido el único que había terminado en la cama con alguien estaba claro que esta noche ellos esperaban conseguirlo y yo lo único que pensaba era volverla a ver.

Esa noche volvimos al local pero ella no estaba, no estaban sus amigas, no había rastro. Un pensamiento de decepción se cruzó por mi mente pero lo aleje rápidamente cuando una chica de pelo rojo se acercó a mi lado y nos pusimos a conversar resulto ser muy simpática y risueña su nombre esta vez sí me lo sabía. Florencia, luego de un par de tragos y buena conversación nos dedicamos a bailar e incluso intercambiamos números de teléfono. Nos caímos muy bien y quién sabe si a largo plazo podíamos ser buenos amigos. Resultaba que nuestras cosas en común eran varias ella también era de leyes, pero se quería especializar en la política, tema que yo encontraba demasiado aburrido, y no era que lo mío fuera más entretenido, pero yo quería leyes financieras y/o lo que me ayudara para llevar los temas legales de las empresas de la familia. Tanto en el ámbito Publicitario como el la Arquitectura. Había que seguir con el trabajo del padre de mamá y el trabajo de mi propio padre. Aun que estaba claro que Dani era la creativa y se inclinaba por seguir con algo de la rama de la publicidad.


Y el resto de los días fueron pasando, nos dirigimos a nuestro primer destino. En Italia estuvimos cerca de ocho días recorriendo por todos y cada uno de los rincones, nos dedicamos a ir a los centros turísticos a los puntos de interés y por nada del mundo acercarnos a las discotecas o bares, eso solo nos desenfocaría de nuestro objetivo.
Las Alemanas nos dejaron con la boca abierta, eran chicas muy guapas de cara pero de cuerpo… Nada. Solo estuvimos seis días ya que todo era muy caro y en Múnich donde fuimos a la fiesta de la cerveza fuerte, denominada Starkbierfest, debo reconocer que poco recuerdo cómo llegamos al hotel y cuantos llegamos verdaderamente, solo sé que al otro día de ir a ese lugar desperté en el suelo al lado de la ventana con una rosa en la mano.
Nacho despertó dentro de la tina de la habitación de Beto y Mau. El único con suerte fue Joe que despertó con una rubia con silicona hasta en las orejas, pero según él se movía como las diosas. Eso solo verdaderamente lo sabe el.

Francia y Portugal fueron más de lo mismo, largos días de caminatas, noches de alcohol sin control en tanto en el hotel como fuera. Poco más recuerdo de aquellas noches terminábamos tan borrachos que al otro día estábamos tanto tiempo acostados tratando de pasar la resaca que nos olvidábamos de tours o caminatas.

Por eso cuando decidimos que ya era tiempo de volver a España específicamente a Barcelona y nuestras financias estaban aún estables decidimos irnos a un Hotel, para poder disfrutar de un par de noches, las últimas noches de sexo desenfreno antes de volver.

Todos los días y como era sagrado yo hablaba con mamá o con Dani, rara vez con papá. Enviaba fotografías también constantemente, y ellos estaban seguros que nosotros estábamos bien que en parte era verdad.

      - Bien ya nos quedan solo tres noches antes de volver donde tu Abu. – dijo Beto en la mesa del comedor del Hotel donde nos encontrábamos comiendo.
      - Yo digo que estas tres noches de hombres solteros cogemos como si el mundo se fuera acabar y luego aquí nada ha pasado – dijo Nacho haciéndonos reír a todos. – Pero la condición será que nos traemos a las chicas al Hotel y así nos mantenemos juntos y seguros
      - La seguridad ante todo  - se burló Beto – Pero me parece el plan perfecto
      - Hagámoslo – dijeron al mismo tiempo Mau y Joe

Solo eran tres noches y luego todo se reduciría a tres días más donde mi Abu y fin de las vacaciones, volver a la realidad y a nuestras rutinas, a nuestra nueva vida como chicos universitarios.

Ese fue el trato y las dos primeras noches cogí con dos chicas distintas, hice cosas que jamás pensé, cuando la morena que no recuerdo ni como se llamaba me pidió que la penetrara por el culo, yo me puso nervioso, se supone que tendría que haber sido yo quien lo pidiera o solo lo hiciera no ella. Pero del nervio a la excitación ahí un solo paso, y termine accediendo a sus caprichos y resultaron ser muy muy muy placenteros también para mí.

Nuestra última noche y el destino fue Black&Green durante todos los días pasados no había pensado en el Ángel rubio hasta que la divise nuevamente en aquel pasillo, sin decirle ni media palabra a los chicos corrí hasta donde estaba, cuando nuestros ojos se conectaron no necesitamos más palabras, no necesitamos decirnos nada y como si fuera una necesidad ambos nos acercamos y simplemente nos besamos, nos besamos en frente de todos. Mi lengua entro con desesperación a su boca, como si mi vida dependiera de eso. Ella correspondió a mi beso y un gemido salió por su boca y lo capture con otro beso.

      - Te estaba esperando – dijo Ángel – Vámonos de aquí

Tan solo escuchar esas palabras fue como si un chip que antes no sabía que tenía se activara en mí, y la cogí de la mano y la saque del local, sin siquiera decirle una palabra pare un taxi y le indique la dirección del Hotel.

      - ¿Por qué no el mismo Hotel? – susurro en mi oído
      - Quiero variar – le indique y ella me alzo una ceja en modo de pregunta – Me hospedo en ese
      - Ya – me dijo besando mi cuello – La otra noche fui al bar esperando verte ahí y no estabas
      - Yo esperaba verte al despertar el otro día y tú tampoco estabas –
      - Me tuve que ir –
      - Yo también –
      - Rafael yo… -
      - No. No digas nada. –

Llegamos al hotel poco después de las diez de la noche en el camine le pregunte si acaso había cenado y ella me dijo que no, aproveche de pedir en recepción una cena para dos y una botella de vino.
Cuando entramos a mi habitación no estaba la desesperación de la vez anterior no nos lanzamos el uno sobre el otro, no teníamos prisa. El silencio era algo que no me gustaba, pero con ella con Ángel todo era distinto, con ella podían pasar horas sin hablarnos y de solo tenerla a mi lado y poder sentirla ya me sentía completo.

      - La cena ya llego – dije poniéndome de pie y abriendo para ingresaran el carrito con comida, nos acomodamos sobre la cama a comer mirando un programa de televisión que ella había elegido, era una película. Como era muy poca la atención que le prestaba lo único que sabía era que al hombre que ahí salía manejando una moto le decían “hache” ella estaba sumamente concentrada en la televisión y yo disfrutaba de ver su perfil y escuchar su respiración. Una vez acabado los platos le llene nuevamente la copa de vino y fue cuando apago la televisión y dejo la copa sobre la mesita de noche.

      - No vine hasta aquí a ver tres metros sobre el cielo contigo – me beso – vine a que me lleves a tres metros sobre el cielo

Esas palabras mágicas me llevaron directo a la erección, lentamente me abalance sobre ella y la recosté en la cama. Le bese cada centímetro de su cuerpo, esta noche a diferencia de la anterior le hice el amor. Por primera vez en mi vida, le hice el amor a una mujer.

Cuando desperté a la mañana siguiente su tibio cuerpo estaba pegado al mío, la abrace como si temiera perderla, pero esa era la última noche que podía pasar con ella. La desperté a besos, con caricias y deseando que ese momento durara para siempre.

El momento de la despedida había llegado, ella tenía que tomar su vida y yo mi viaje. La bese por última vez afuera del ascensor donde la vi desaparecer de mi vida nuevamente. Estaba claro que ese Ángel rubio ocultaba cosas, durante el desayuno y la ducha la torture con caricias y besos para que me dijera su nombre y no conseguí nada, solo me dio nombres falsos, pero de que me puedo quejar si yo hice lo mismo con ella. Aún más se negó a darme su número de teléfono. Mi aventura se daba por terminada y un sentimiento extraño se puso en mi pecho, estaba convencido de que nada volvería a ser como antes y tan solo tengo 18 años.

Los siguientes días que estuve en Barcelona, volví al parque, volví al bar donde la conocí y no había rastro de ella, le pregunte incluso a los guardias del local que tal vez podían saber su nombre. Solo me dijeron que estos últimas semanas habían tenido más gente que de costumbre debido a que la futura esposa del dueño estaba frecuentando el local más a menudo con diferentes grupos de amigas y que era imposible aprenderse tantos nombres. No volví a insistir. Cuando tomamos el avión rumbo a Chile mire por última vez esa ciudad mágica donde dejaba a mi Ángel anhelando volver a verla. Esperaba que el destino o los dioses nos volvieran a juntar. Que volviéramos a coincidir en algún lugar.

      - Bien nos llevamos bueno recuerdos de estas vacaciones. – dijo Nacho sacándome de mis pensamientos, dejando de un lado a mi Ángel – Creo que el próximo año podríamos repetir, buscar nuevos países y coger como lo hemos hecho en este.
      - Nacho. – Dije cortándole el rollo – Anda, que con esto dejamos atrás nuestra adolescencia y nos volvemos responsables, quiero terminar mi carrera en los años estipulados.
      - Que lo haremos pero eso no quiere decir que no nos podamos divertir – dijo mi compañero de asiento – Desde cuando Thiago se volvió tan aburrido, si parece que adquirió más años durante este mes.
      - Déjalo en paz, fue el único que se acostó más de una vez con la misma chica y eso debe ser por algo. – Acoto Beto dándole un golpe en la cabeza a Nacho - ¿Estas bien? – pregunto dirigiéndose a mi
      - Claro que sí. – Le dije forzando una sonrisa – Solo pensaba en… Ya que va, quiero llegar a casa y abrazar a mi madre
      - jajajajajajaja – río Nacho – Pero si hablaste con ella todos los días.
      - ¿Y? – alce una ceja
      - Corta el cordón que a ese ritmo llegaras soltero a los cuarenta – volvió a reír
      - Que a ti tus padres no te hayan llamado ni una sola vez no quiere decir que tengas que molestar a Thiago. – Me ayudo Joe – Yo también quiero abrazar a mi madre, la diferencia que la muy muy debe estar cogiendo con algún amiguito de ella
      - Es que tu madre es muy caliente – dijo Nacho – Yo también me la cogería si pudiera
      - Ya basta – le dije – No te pases Nacho.
      - Señores pasajeros estamos a minutos de despegar, por favor abrocharse los cinturones –

viernes, 14 de febrero de 2014

"Algo llamado amor" Epilogo

Y aquel 14 de febrero quedo atrás, todas las lagrimas, todo el dolor que me causo saber que no llego a la iglesia aquel día hace ya tres meses atrás, tres donde fuimos y vinimos dentro de un cuartel de policía declaramos una y mil veces todo lo que Iñaki nos hizo desde un principio, siendo la parte mas difícil de relatar aquel primer encuentro donde me golpeo.

Fue muy un juicio lo bastante complicado, donde su cobardía lo hizo llegar al suicidio aquel y tal como prometió Benja, mi Benja.Nunca mas nos iba a volver a molestar.

En la primera oportunidad que tuvimos a los pocos meses huimos a España para poder llevar a cabo nuestra esperada boda. Solo estaban las personas importantes en nuestra vida, nada de invitados por compromisos ni miles de personas que solo iban a cotillar acerca de lo que había y que no había.
Fue express una pequeña ceremonia en una hermosa capilla de Barcelona, decorada con flores blancas y nuestros amigos. Y para que todo fuera aun mas intimo decidimos unir nuestro enlace con el bautizo de Thiago.
Luego de eso nos fuimos a un salón donde Gabriel se encargo de todo. Simplemente fue uno de los días mas importantes en mi vida. La alegría estaba por todos lados y nuestro pequeño príncipe era el mayor centro de atención. Mi querido hijo crecía cada vez mas y era todo rápido.
Nuestro amor por fin estaba sellado frente a dios y nuestro hijo era el fruto.



                                                                        Dos años mas tarde



Thiago hoy cumple dos añitos de vida, mi hijo cada vez mas grande e inteligente nos llena la vida. Estos años no han sido los mejores del mundo claro que hemos tenido muchos problemas, nuestro carácter nos hace chocar día si y día también. Pero nos amamos que es lo mas importante de todo.
Preparamos una pequeña celebración con nuestros amigos, Naty que ya para esta fecha estaba de cinco meses de embarazo estaba mas radiante que nunca y se le veía la dicha en su cara, había optado por no casarse con Ima pero vivían en una hermosa casa cercana a la mía, seguíamos siendo tan amigas como antes pero ahora cada una con su familia.
La pequeña Renata, mi niña preciosa que ya no era tan pequeña próxima a cumplir sus cinco añitos Gabriel hacia que su vida fuera tranquila y a veces durante el fin de semana se venia a quedar a nuestra casa cuando Magda no la podía cuidar, estaba claro que esa chica ya no solo estaba de cangura de Renata por ella, podía ver él amor que le profesaba a Gabo aun que este lo negara, ellos tenían su rollito.
Mi Benja mi Benja querido llevaba meses diciéndome que me embarazara nuevamente, que estabamos listos para poder disfrutar a un nuevo hijo.
Veía como mi vida laboral estaba cada vez mas alejada de mi, casi no iba a la empresa, pero seguía al tanto de todo, Roxi lo estaba haciendo bien. Estaba completamente a cargo y lo hacia bien, lo hacia muy bien.
De mi hermano jajajajaja, de Mendoza nunca supe más, al año después de que nació Thiago lo trate de buscar pero resulto que no estaba por ninguna parte. No volví a insistir mas.
Aun recuerdo cuando mi niño cumplió su primer año y su padre le entrego su regalo, un sobre con papeles. Claro no lo entendí de inmediato pero luego si.

      - Cotilla que es de nuestro hijo - reclamo Benja
      - Pero soy su madre y debo saber que le estas dando siendo tan pequeño - me reí 
      - ¡Bieeeeen! - alzo los brazos en señal de rendición - Anda lee 
      - Son las acciones - le dije cuando termine de leer, era el 25 % de las  acciones que compro de mi empresa a Mendoza - ¿Por que no me lo habías dicho ?
      - Te dije que ya tenían dueño y que debías esperar para saber - 
      - Pero... - 
      - Pero nada mi amor. Son mi regalo de cumpleaños. - 

Muchas veces en el silencio de la casa me paraba a mirar el paisaje que nos otorgaba, y pensaba en los cambios que dio mi vida luego de ese primer beso en el estacionamiento, sonreía para mi y lo volvería hacer una y mil veces mas todo con tal de ver lo que soy y lo que tengo ahora y lo que tendré en unos meses mas. Mientras acariciaba mi barriga que aun no se daba a demostrar sonreí. Era lo que me hacia feliz.


      - Mamá - me llamo Thaigo desde el salón donde jugaba con sus amiguitos
      - ¿Que necesitas cariño? - me agache a su altura para desordenar su pelo como tanto me gustaba
      - ¿Papá? -
      - Ya llegara fue a buscar a la abu -
      - Yupiii - grito de contento mi pequeño y siguió jugando con sus amigos.

Con toda la familia reunida al rededor de la mesa entonando el cumpleaños feliz dimos paso a la parte donde abría los regalos, el feliz sacaba juguetes y ropa de entre los paquetes, hasta que llego el momento en que Benja se ponía a su lado

      - Y este bebé es de parte de mami y mía - le dejo una enorme caja delante de él. Me arrodille a su lado para besarle la mejilla rosadita
      - Es solo de papi. Mami te tiene otro regalo mi amor - me miro abriendo sus grandes ojos.

Grito de alegría al abrir la caja con mi ayuda y ver un bonito cachorro, un labrador golden de color dorado. Una bola de pelos.




      - ¿Te gusta? -  le pregunto papi sacando al cachorro de la caja y dejándolo a su lado
      - Shiiiiiiiii - grito feliz tratando de tomarlo en sus brazos.
      - Superalo - me dijo Benja pasando por mi lado besando mi pelo
      - Lo haré - le guiñe un ojo.
      - Mami y el tusho - mi pequeño impaciente me estiro los brazos para que lo tomara acerque mi boca a su oído y le dije
      - Mi regalo no lo podrás ver aun. Pero luego podrán jugar, reír y quererse mucho. Lo mas importante es que se querrán mucho. - su carita de entender nada de lo que le decía me hizo sonreír y dispuesta a darle la mayor alegría le guiñe un ojo y me dio un besito en la mejilla. - Vas a tener un hermanito o hermanita

Sus ojos se agrandaron enormemente, para recién tener dos años era muy despierto. Me dio un abrazo del oso y se acurruco en mi.

      - ¿Y tu regalo cariño? - pregunto Benja llegando a nuestro lado.
      - Mami lo tene - le dijo sin soltarme
      - ¿Y sabes que es? - le pregunto el cotilla de mi marido. Mi hijo asintió - ¿Y quiere contárselo a papi? - Thiago primero me miro a mi y asentí con la cabeza, miro a su papi y le mostró todos sus pequeños dientesitos
     - Un manito -

Benja rápidamente me quedo mirando, en sus ojos veía la emoción y la ilusión por las palabras de nuestro bebé

      - O hermanita - acoté yo
      - ¿Estas.... - no le salían las palabras - ¿Vamos a tener otro hijo?
      - No era para ti el regalo - bromee mientras trataba de bajar a Thiago quien estaba enganchado a mi y no me quería soltar.
      - Mía. - le reclamo Thiago. - Mami mía
      - Si mi amor tuya - le dije besando su cabeza. - Ve a contarle a la abu
      - Abu abu - salio corriendo hacia donde su abuela quien lo cogió entre sus brazos feliz por la noticia que se acababa de conocer.

Benja no tardo mas y me abrazo, me beso frente a todos, feliz con la noticia y feliz de mostrar su amor en publico.

      - ¿Cuanto tienes? - me pregunto separando su boca de la mía a escasos centímetros
      - Casi tres meses - le aclaré. Como sabia lo que me iba a decir me adelante - Si Benja, cuando me pedías un hijo yo ya lo cargaba dentro de mi. No lo supe hasta hace unos días.
      - ¿Y lo vómitos?  -
      - Nada. Ni vómitos, ni nada -
      - Y conmigo a tu lado - se rió
      - Mas te vale -

Nos fundimos en nuevo beso.



                                                                            Años mas tarde

      - Mamá. Mamá - Entro mi preciosa niña la habitación. Es como si hubiera sido ayer cuando la tenía en mis brazos. Tan rosadita, tan linda mi niña, los ojos de papá.
Desde que Daniela llego a nuestros brazos, fueron los ojos de Benja, no daba ni un paso sin que él no lo supiera era su niña. Su princesa. Y de eso hace ya 15 años. Mi hermosa adolescente.
      - Dani ¿Que pasa? - resople cuando se lanzo a la cama a mi lado. - ¿Que pasa mi niña? - le pregunte al verla con sus ojos llenos de lagrimas mientras escondía su cabecita ya no tan pequeña entre mis cuello
      - ¿Por que se tiene que ir? - reclamaba entre mis brazos. - No quiero separarme de él. Mamá. Por favor

Como lo predije hace algunos años ellos eran inseparables, desde el minuto uno, Thiago al igual que su padre quedaron enamorados de la pequeña Daniela. La sobre protegían y la mimaban mucho

      - Cariño nada podemos hacer, tu hermano solo va por vacaciones. -
      - Pero mamááááááááá - sollozaba
      - Vamos a ver Daniela... - dijo furioso Benja ingresando a la habitación. Al verla entre mis brazos llorando se apresuro por estar a nuestro lado, - ¿Quien hizo llorar a mi princesa?
      - Thiago - dijo susurrando
      - ¿Que te hizo? - y tomando su cara entre sus manos - Dime y se queda sin viaje en dos segundos
      - Si. Papi que no se valla -
      - Daniela - la rete con la mirada, mientras ella le hacia pucheros a su padre, que con tal de verla sonreír dejaba a su primogenito sin viaje, estaba claro que ella era la consentida de papá.
      - ¿Que pasa princesa? - le atrajo hacia si. - Por que no quieres que Thiago disfrute sus vacaciones?
      - Por que papiiii - y siguió llorando.

La cara de Benja era un poema por primera vez se veía en la encrucijada de no pasar a llevar a ninguno de sus dos hijos, y lo que Dani pedía claramente no se lo podía cumplir, no esta vez. Yo no lo permitiría.
Thiago llevaba hablando todo el año de su viaje a Europa, sería solo un mes que estaría fuera para todos sería duro un mes sin sus gracias por la casa, sin sus reclamos y sin sus discusiones con su hermana, todos lo extrañaríamos pero debíamos dejarlo crecer. Ya no era un bebé, se estaba haciendo un hombre. Con sus 18 años cumplidos se mostraba ser muy maduro, y necesitaba ese golpe de confianza de nosotros, sobre todo cuando sus intenciones eran quedarse luego a estudiar en Barcelona donde estaba su Abuela a quien adoraba, todos la adorábamos en realidad. Victoria era una gran mujer, una gran suegra y una magnifica abuela.

      - No mi princesa, esta vez no puedo darte en el gusto, tu hermano se lo merece. - le dijo acariciando su pelo - A demás te llevaremos en vacaciones a ti.
      - Pero yo quiero ir con ééééél -
      - No mi amor. No puedes ir con él. - intervine - Tú hermano necesita hacer esto solo, no puede ir siempre llevando a su hermana pequeña.
      - Pero -
      - Pero nada - le corto Benja - Dani siempre hago todo para verte sonreír pero esta vez no. Thiago esta ilusionado
      - Papiiiii - le hizo pucheros - Si le obligas a llevarme me quedo en casa de la Abu todo el tiempo y prometo portarme muuuuuy bien
      - ¿Entonces cual sería la diversión de tu hermano? - pregunte - Dani no. Ya esta dicho he dicho que no. Tú te quedas conmigo
      - Pero... -
      - Ya oíste a tu madre Dani, ahora deja que descanse -

Hecha una furia salio de la habitación dejándonos a su padre y a mi angustiados.

      - Es tu culpa Lackington - le recrimine
      - ¿Mía? - fingiendo inocencia - Pero si yo...
      - No. No digas más. Siempre la haz consentido en todo y ahora... -
      - A ti también siempre te he consentido - dijo muy seductor - Y creo haberlo hecho bien
      - Muuuuuy bien - sonríe - Pero volviendo a Dani ella no puede ir.
      - Mujeres. - rió - Si puede. Solo hay que decirle a Thiago que la lleve a casa de mi madre antes de él comenzar su viaje y luego vaya por ella antes de volver
      - Vez - dije furiosa - Eso es lo que decía, ella bien puede quedarse acá y salir con sus amigas. ¿Por que tiene que interferir en el viaje de su hermano?
      - Por que tendríamos un mes para volver a ser novios. - me beso castamente - Un mes para poder volverte a enamorar
      - ¿Volverme enamorar? - cruzando mis brazos sobre su cuello atraiéndolo hacia mi - Yo aun estoy tan enamorada como el primer día - le bese
      - Bien entonces esta todo dicho. - me beso y se puso de pie - ¿Te sientes mejor?
      - Si - sonreí - Mucho mucho mejor. Era solo un mareo
      - La edad mi amor -

Salió de la habitación riendo a carcajada, solo que yo estaba muy preocupada por los repentinos mareos que estaba teniendo. Había sacado hora para hacerme un chequeo medico dentro de los próximos días. Cuando se lo comente a Naty ella no paro de decir una y mil veces que me estaba poniendo vieja que ya estaba entrando en la etapa para ser abuela. Por eso opte por el chequeo médico.
El solo hecho de pensar que podía tener alguna enfermedad me ponía histeria y nerviosa, mis malestares eran aun mas fuertes y los dolores de cabeza se hacían mi mejores amigos.


El día que me toco ir al médico salí mintiendo de la casa, le dije a Benja que iría a ver a Naty y luego llame a Naty para decirle que si Benja se comunicaba con ella le dijera que estábamos juntas, ella al saber el motivo opto por acompañarme paso por casa dejando a su muchacho con el mio. A pesar de los 3 años por lo que se llevaban eran muy amigos como yo y su madre.
Marco es un buen muchacho, me agrada mucho su amistad a pesar que cuando eran mas pequeños hacían mil y una travesura junto con Renata. Fue lamentable cuando hace unos dos años los abuelos se la llevaron a vivir con ellos a Barcelona para darle una mejor educación Gabo viajaba constante a ver a su pequeña pero no estaba feliz con ella lejos, como siempre dijo

"A pesar que dios me mando otra hija con Magda, Renata siempre sera mi amada y adora hija, lo único que me dejo su madre."

Magda siempre comprendió eso y ama a la niña bueno ya no tan niña. La mimaba y la cuidaba como si fuera suya. Nunca supimos el verdadero motivo para que Gabriel la dejara marcharse sin pelear por ella.

      - Renata Lackington - dijo una enfermera
      - Aquí - me levante rápidamente e ingrese a la consulta.

Después de mas de dos horas yendo y viniendo con análisis que no arrogaban nada, a simple vista estaba sana, pero los malestares eran existentes, estaban hay. Nuevamente en la consulta la doctora comenzó con una charla que probablemente se debía a que estaba en el periodo de la vida de la mujer donde iba a dejar de menstruar y mi organismo estaba reaccionando a eso. Eran muy normales pero no a mi edad, ya que solo tenía cuarenta y algo años.

      - Renata, puede que sean por eso, pero debemos seguir con algunos análisis mas para estar seguros, tanto para tu tranquilidad y para la mía. -
      - La entiendo - asentí
      - Barajando esa posibilidad. - saco un calendario - ¿Tú ultimo periodo?
      - Casi tres semanas - dije muy segura
      - ¿Algo fuera de lo normal? -
      - Duro menos días que los meses anteriores - algo se encendió en mi, pero esto no puede ser posible o si? - Doctora es posible que...
      - Claro que lo es, eres una mujer joven y sana. ¡Claro que es posible que estés esperando un nuevo bebé! Vamos a hacer una prueba de orina, y luego veremos

Salí de la habitación rumbo al baño con el frasquito donde orinar para realizar la prueba al verme salir Naty me quedo mirando a los ojos unos momentos y camine hacia ella.

      - Es posible que este embarazada - le dije con miedo en mi voz.
      - ¡Felicidades! - grito eufórica - Benja se volverá loco de la felicidad
      - ¡Naty por dios! Es una posibilidad - agache la cabeza  y susurre - Pareceré la abuela
      - Tonterías, tonterías - dijo abrazándome - Y si te sale positivo esta misma noche busco el mío propio ¡Es que muero por tener otro bebé y esto me dará la fuerza!
      - Iré por la prueba antes de que sigas hablando tonterías -


~~~


La mejor parte de mi día a diario era la hora de llegar a mi casa y encontrarme con lo único que verdaderamente me importaba, MI FAMILIA. Hacían años que no salía después del trabajo a tomarme alguna cerveza con mis amigos, por que claro me rodeaba de gente que estaba en la misma situación, casado y con hijos. 
Mis pequeños ya no tan pequeños son mi verdadera alegría verlos sonreír cada día y felices haciendo lo que les gusta. Simplemente los amo tanto como a su madre. La vida me dio la bendición de ser padre, de tener mi familia. Y eso es lo mas importante antes que mis negocios antes que mi propia vida. 

      - Hola hijo - abrace a mi retoño que estaba jugando Play con Marco - Hola Marco
      - Hola tío - 
      - ¿Como te fue hoy papá? 
      - Bien. Gracias. ¿Tú madre? -
      - Debe estar por volver aun no llega -
      - ¡Chicas! - exclamo Marco sin levantar la vista de la televisión 
      - ¿Tú hermana? - 
      - En su cuarto supongo. - dijo sin importancia - Sabes que lleva días sin hablarme 
      - Enano tienes que hablar con ella. Sabes que te quiere mucho -
      - Y yo a ella papá. Pero esta en plan de insoportable - se rió - Ya me extrañara dentro de unos días cuando me este en el viejo continente paseando con todas esas chicas que me esperan - Marco se carcajeo
      - De eso quiero hablar luego. Me voy a la biblioteca cuando llegue tu madre dile que necesito hablar con ella. -
      - Si, si viejo - rió - Ya sabes las chicas - volvió a reír 
      - Tío Benja te va a dejar acá como sigas con lo de las chicas - Alcance a escuchar a Marco decirle de ingresar al estudio 

Alcance a tomar asiento cuando el Huracán Daniela arribo en mi estudio con una triste sonrisa llego a mi lado sentándose en mi regazo.

      - Hola papi - me dijo dulcemente con su cabeza apoyada en mi pecho 
      - Hola princesa - bese su pelo, olía igual a su madre.

Una vez escuche decir que los niños son de mamá y las niñas de papá. Claro esta que ambos son tan míos como de ella, pero mi princesa, mi princesa me robo la razón desde que la tuve por primera vez en mi vida, cuando sus ojitos verdes se conectaron con los míos sentí una conexión especial, en mi vida había sentido algo tan lindo como cuando la escuche llamarme por primera vez papá, claro esta que también fue su primera palabra. 

Desde recién nacida al igual que su hermano se quedaban dormidos en mis brazos, pero Dani siempre fue mas especial, Thiago con el tiempo se volvía mas dependiente de Renata y ella y ella me buscaba a mi. Mi pecho se hinchaba cuando por las noches tenía miedo y gritaba ¡Papáááááá! Todos esos recuerdos para mi están frescos y verlos, ver a mis hijos estar tan grandes tan independientes. 

      - ¿Mañana puedo ir de shopping con mis amigas? - me pregunto haciendo morritos, ese truco siempre le funcionaba conmigo. - Mamá no esta y debo decirle a Carla y Ema para que pidan permiso a sus padres también 
      - ¿Que dijo tu madre? - alce una ceja casi seguro de su respuesta "no lo sabe"
      - Quise preguntarte a ti primero. Es que ella salió con tía Naty y bueno no la he querido llamar al móvil para molestarla con esas cosas. - 
      - Bueno les dices a tus amigas que luego les avisas, Cuando llegue mamá le preguntas. - 
      - Pero papiiiii - comenzó a besar mis mejillas 
      - ¡Buenooooooooooooo! - dije al fin de un buen par de besos de mi niña - Yo hablo con tu madre y solo quiero que llegues temprano 
      - Si si - paso sus manos por mi cintura para abrazarme - Gracias. Gracias. Gracias . Eres el mejor papá del mundo. Te quieroooooo

Dicho eso salió tan como ingreso, apoye mi cabeza entre mis manos, como era que nunca le podía decir que no a esta niña. Me tenía tan enamorado como su madre a la cual no le podía negar nada. 

      - ¿Le diste permiso? - dijo Renata abriendo nuevamente la puerta de mi despacho, estaba claro que hoy no podía trabajar desde casa. Mi familia necesitaba toda mi atención - Benja quedamos en que lo hablaríamos antes de decirle que si a la niña, sabes que no me gusta que salga sola, es muy chica 
      - ¿Que tal tú día? - le dije para cambiar de tema por que sabía que terminaría muy enojada conmigo por dar permiso sin preguntarle primero a ella.

Cuando Thiago entro a la edad de salir con sus amigos decidimos que siempre se tomaría el punto de vista del otro, nunca uno daría un permiso sin ser consultado por el otro, pero ¡claroooo! con Dani siempre terminábamos discutiendo por que simplemente nunca le podía decir que no

      - Oh! No. No me cambies el tema - me reclamo sentándose delante de mi sobre el escritorio, lleve mis manos a sus caderas y la atraje hacia mi regazo, como amaba tenerla así - Benja esta Naty en el salón
      - ¿Y? - me dijo cuando ataque su cuello, entre besos y lametazos de esos que la volvían loca - No tardaremos

Se movió seductora-mente sobre mi amigo favorito y reclamo mi boca, me beso con ternura y pasión esos besos me mataban. Mi erección crecía rápido dentro de mi pantalón y ella sabía muy bien lo que hacia

      - Hoy fui al médico - me soltó de pronto cuando la cosa se estaba poniendo interesante. Aparte mi boca de su cuerpo y tome con mis manos su cara para que así me mirara a los ojos en todo momento
      - ¿Por que yo no lo sabía? - pregunte antes de comenzar a gruñir por ocultarme cosas
      - Quería estar segura que los mareos y malestares no eran nada grave -
      - ¿Que tienes mi amor? Te dieron un diagnostico - pregunte al momento de dejarla nuevamente sobre el escritorio frente a mi
      - Si - agacho la mirada y llevo su brazo hacía atrás donde tomo una carpeta que antes no había visto, la tendió hacia mi - Toma.
      - ¿Dime que estas bien? - le pedí recibiendo la carpeta sin mirar - ¿Es grave?
      - Solo depende de como lo tomes tú -

Baje toda mi atención a los documentos y los comencé a mirar, mis ojos casi se salieron de órbita con cada párrafo que leía, si esto era una broma, de muuuy mal gusto, pero si era verdad. ¡Dios!

      - ¿Es broma? - pregunte alzando la vista hacia ella
      - ¿Tengo cara de broma? Estoy cagada de miedo -
      - ¿Miedo? - le pregunte
      - Benja ya no tengo 26 años como cuando tuve a Thiago, ni 29 como a Daniela. ¡Dios! Suma, pareceremos abuelos - dijo mientras lagrimas salían de sus ojos
      - Pero que abuela mas sexy en ese caso. - la bese en el vientre - Bienvenido a la familia hijo mio

Otro hijo, iba a ser padre nuevamente ¡Dios! como si esto pudiera ser mejor mi mujer, me haría padre por tercera vez en la vida, mi dicha mi vida estaba completa cada segundo mas.
Salimos de la mano hacia el salón donde nos esperaban nuestros hijo y les contamos la noticia de que tendríamos prontamente un nuevo bebé en casa, su felicidad fue tan grande como la nuestra, nos abrazamos todos juntos, por que si estábamos todos juntos eramos invencibles. Daniela gritaba por todo el salón que le compraría cientos de cosas, Thiago por otro lado le decía a su madre si se sentía bien si quería algo, estaba claro que mi Renata tendría un hermoso embarazo lleno de amor y nuestro retoño estaría mas amado.



VUELVO A REITERAR LAS GRACIAS TOTALES A CADA UNA DE LAS PERSONAS QUE SE DETUVIERON EN LEER DOS VECES A LA SEMANA MI HISTORIA. AHORA COMO MUCHAS YA LO SABÍAN TENGO PLANEADO VOLVER EN MARZO CON UNA NUEVA HISTORIA. LES VOY ADELANTAR ALGO ESTE DÍA LUNES Y BUENO NOS LEEMOS EL 10 DE MARZO Y SERÁ SOLO LOS DÍAS LUNES. (tengo que volver a la universidad y mi tiempo libre se reduce muchísimo) 

MUCHAS GRACIAS!!!!!!!!!!!!!!!!!




jueves, 13 de febrero de 2014

"Algo llamado amor" Cap LVI

La primera semana con mis dos hombres en casa fue un completo caos, Thiago que cada 3 horas necesitaba de mis pechos, Benja que cada cinco minutos me quería a su lado. Uff que si seguimos así me volveré completamente loca, mi tiempo estaba completamente reducidos a ellos, mi vida giraba en torno a ellos.
Por las noches habíamos decidido darle un biberón ya que lo alimentaba mucho mas y lo hacía dormir por lo menos cuatro horas seguidas lo cual agradecía mucho.

Benja no había vuelto a insinuar que hiciéramos el amor, estaba claro que ambos nos necesitábamos pero era preferible esperar. Los besos y las caricias nunca nos faltaban y por las noches era todo amor y adoración.
Verlo disfrutar con Thiago me llenaba también el corazón, se pasaba tardes con él en sus brazos hablándole e incentivando a que fuera aun mas despierto de lo que ya era. Mi hijo es lo máximo.

Con las navidades a la vuelta de la esquina nuestro o bueno el departamento de Victoria estaba decorado por todas partes, desde la puerta de ingreso hasta el baño, jamas en mi vida había visto tanto espiritu navideño, es lo máximo.
Mi pequeño Thiago con tanta luz de color y en realidad tanto rojo y verde a su alrededor estaba muy feliz. A duras penas había podido escaparme de casa un momento para ir a hacer algunas compras con lo apresurado del parto y luego con la hospitalización de Benja se me había hecho complicado, pero gracias a Naty y Victoria lo había conseguido

      - Amor - me llamo Benja desde la terraza donde se pasa la tarde con su hijo en sus brazos. Camine hasta donde estaban y me senté a su lado apreciando la hermosa imagen que ellos me brindaban
      - Se ven hermosos juntos -
      - Lo se. - me dijo con petulancia - Somos igual de guapos
      - Si. Si. - le dije quitandole importancia. Estaba claro que ver a su hijo muy igual a él lo hacia elevar su ego aun mas. - ¿Que necesitas Benja?
      - Yo nada - me dijo acomodando al niño para ponerlo en mis brazo - Tú hijo un cambio de pañal
Se rió
      - ¿Y tú no puedes? - le dije estrecharlo entre mis brazos al momento que besaba su pequeña cabeza
      - Si. Pero estoy cómodo en este lugar - encogiéndose de brazos
      - Serás fresco - desapareciendo del lugar


El día de noche buena estábamos invitados a tantos lugares al mismo tiempo que decidimos hacerlo en nuestro departamento, ya que los podíamos juntar a todos a la vez. Gabriel vendría esta noche con la pequeña Renata, Naty con Ima, Mariano con su nueva novia a la cual nos quería presentar. Y por supuesto Vicky. Nuestra familia un tanto disfuncional pero que a nosotros nos funcionaba a la perfección.

      - ¿Crees que santa sepa donde estoy esta noche? - me pregunto Renata un poco acongojada con la situación de que tal vez santa no supiera donde dejarle sus obsequios esta noche espacial para ella. La segunda sin su madre.
      - Cariño mio. - le dije agachándome a su altura - Santa sabe donde estas ahora y además tiene que dejarle los obsequios a todos incluyendo a Thiago
      - Pero el no escribió su carta -
      - Yo lo hice por él -
      - Pero si aun no habla - resoplo - ¿Como sabias que juguete quería?
      - Bueno. - ¿Que digo ahora? - Le puse que era muy pequeño y que...
      - Renata deja a la tía por que Thiago necesita que lo vean -
      - Pero papi está tío Benja con él -
      - Si cariño, pero necesita que la tía también lo cuide. -
      - No pasa nada, bebé. Vamos acompáñame a ver a ese niño llorón -
      - ¿Escuchaste lo dijo mami de ti? - le dijo Benja a nuestro hijo llegando a nuestro lado. - Te dijo llorón verdad que tú no eres llorón - se rió - ¿Que hablaban?
      - Vamos a dentro que esta un poco fresco para mi bebé -
      - Nuestro - me corrigió Benja,

A eso de las diez de la noche nos sentamos en el comedor a degustar la exquisita comida que habíamos preparado con Vicky, una mesa llena de risas, y una amena conversación nada podía ser mas hermoso esta noche, nuestra mesa llena de gente que nos aprecia, de las personas que queremos y que han sido fundamental para poder estar como estamos.

La novia de Mariano resulto ser una mujer muy dulce, y nos callo de maravilla desde un principio, los ojos de amor con los que miraba a mi ahora amigo, era muy lindo de ver. Esta vez si había comenzado su relación a base de verdades, sabía de la existencia de su hijo y de los problemas que tenía con su madre, a su favor la Perla era de una familia de bien y podía seguirlo a España todas las veces que eso fuera necesario.

La medía noche fue lo mas emocionante para Renata rompía todos los envoltorios y se ponía feliz de ver sus nuevos juguetes, mi pequeño en cambio estaba dormido ajeno a todo esto.
La cara de dicha y felicidad de Benja me hacía feliz, somos felices.


      - Esta noche fue la mejor en muchos años - me dijo Benja abrazándome por la espalda. - Gracias por hacer que mi vida tenga sentido. - beso mi cabello
      - Gracias por hacerme madre de ese pequeño tan mio - me cobije bajo su calor y nos caímos profundamente dormidos.


~~~


La recuperación ya estaba lista, ya volvía a ser el mismo hombre de hace unos años. La gran hermosa diferencia que ahora tenía una mujer a la cual amo con locura y a mi hijo. Mi pequeño Thiago, cada día me llena el corazón de amor y me hace mucha ilusión tener otro mas, muchos más. 

Hoy era un día doblemente especial nuestro enano cumplía 2 meses y por fin sería mi esposa, por fin nos iríamos a nuestra casa a nuestro lugar juntos como una hermosa familia.

      - Lackington - contesté secamente el móvil.
      - Hola mi amor - era ella, la mujer que me hacía suspirar
      - ¿Estas preparada? -

Las malditas tradiciones que interponía mi madre nos hizo pasar la ultima noche de solteros separados, la extrañe tanto en mi cama me costo tanto conciliar el sueño a pesar de los intentos de mis amigos Gabriel y Mariano, además de Imanuel con quien cada día nos llevábamos mejor

      - Como nunca antes - me susurro
      - Los extraño demasiado, nunca mas pasaremos una noche separados. -
      - De acuerdo -
      - ¿Mi hijo? -
      - Dormido. Paso una noche fatal - suspiro - Creo que también sabía que no estabas
      - Lógico. - sonreí - Se duerme en mis brazos todas las noches
      - Tuve que dejarlo dormir con el pecho en la boca. - rió, su risa, su hermosa risa.
      - Ya. No me digas, sabes lo que sufro por no poder hacerte mi mujer -
      - Te amo - me susurro
      - Y yo a ti mi amor -
      - Tengo que dejarte si tu madre me descubre me mata - rió otra vez - Nos vemos en una hora
      - Y de hay para siempre -
      - Siempre. -

Nuestra pequeña conversación me dio la fuerza que necesitaba para estar aun mas seguro de que esto era lo que quería para el resto de mi vida, estar con ella. Escucharla reír, verla al despertar, verla al dormir poder enterrarme en ella. Esto si es lo que quiero para mi vida.

      - Lackington - conteste bruscamente el móvil mientras terminaba de arreglar mi traje de bodas
      - ¡Felicidades por la boda! - la voz burlona al otro lado del teléfono me hizo estremecer, y me lleve la mano inconscientemente hasta la pequeña cicatriz que me había dejado en el estomago. - ¿Te quedaste sin palabras?
      - Y quieres que te lo agradezca? - gruñí saliendo hacia el salón donde estaba Gabriel esperando por mi. Me acerque a al mesa auxiliar que tenía y saque un lápiz.

"Es Iñaki, llama a Renata y segurate que este bien y que no salga del departamento" 

Asintió con la cabeza y salió del salón para dejarme solo.

      - No claro que no. ¿Me extrañaron? Por que yo si, sobre todo a la perra de tú futura esposa, que por cierto se ve muy muy guapa con el vestido blanco - rió - Y ese pequeño adorable, de verdad que se ve muy guapo con ese traje.
      - Ni se te ocurra ponerles un dedo encima. ¡Te mato! -
      - Entonces, en estos momentos saldrás de tu escondite y te iras manejando hacia el norte - busque las llaves del coche - Pero no puedes cortar la llamada, ni avisarle a la perra que no te presentaras. Quiero verla haciendo el papelón de su vida cuando llegue a la Iglesia y tu no estés - se rió - Ahora en marcha.
      - Buscare las llaves del coche -

"No te separes de Renata, el idiota la tiene vigilada. Por favor cuida de mi familia. Y no le digas nada. La quiero fuera de todo esto. Solo dile que la amo y la amare el resto de mi vida"

Una punzada me dio en el pecho al momento que cerraba la puerta del departamento indicandole que ya iba de salida. Escuchaba atento cada una de las indicaciones que me iba dando, y al mismo tiempo pensaba en la manera de poder informar a la policía mi ubicación es ahora donde tienen que pillarlo y que salga de nuestra vida para siempre.

      - Vamos te iré contando lo que esta pasando por aquí - se burlo, y apreté aun mas en volante del coche, mis nudillos estaban casi blancos - Si no te mentía cuando te dije que se veía hermosa con el vestido blanco, va radiante, con una gran sonrisa, es enorme su sonrisa, que lastima que luego van a ser lagrimas. En fin. Va tú madre, la hija de Gabriel, y tú pequeño hijo.
      - Se va a cortar la comunicación voy a entrar al túnel y hay mucho trafico dentro. -
      - ¡Mierda! - dijo gruñendo - No hagas nada estúpido, te tengo vigilado.
      - Tú no hagas nada estúpido. Yo he cumplido todas tus idioteces
      - Entonces cumplamos ambos, yo no le haré nada. - resoplo - Aún si tu cumples
      - Cumpliré. -
      - Eso espero, no querría manchar ese hermoso vestido de Rojo.-
   

Se corto la comunicación mientras pensaba que podía ser, si alguien me estaba vigilando tenía que estar consciente del riego que corro. Puse el móvil entre mis piernas y trate de sin bajar la mirada marcar el numero de Gabriel. Él era la única persona que me podía ayudar en estos momentos.
Uno dos tres pitazos y nada. No me podía comunicar con él.

      - Dios - grite dentro del coche pegando con los puños en el volante. - ¡Maldita sea Gabriel!

Mi móvil vibro entre mis piernas y no dude en responder de inmediato

      - Lackington -
      - ¿Donde demonios estas? - era mi madre. - Benjamín ¡Mierda! Estamos en la iglesia y de ti ni luces, Renata esta como loca. Te matara
      - Mamá. Dile a Gabriel que me llame de inmediato y por favor no le digas a Renata que has hablado conmigo
      - ¿Que pasa hijo? - me dijo angustiada
      - Mamá están en peligro por favor no salgan de la Iglesia, no le digas nada a Renata. Prefiero que crea que no asistiré a algo mas. Pero por favor cuida bien de ella y de mi hijo.
      - Me asustas hijo -
      - Promete que cuidaras de mi familia y que no le dirás nada a Renata deja que me odie pero no le digas nada.
      - Lo haré hijo - dijo al tiempo que comenzó a llorar - Te amo. Estoy orgullosa de ti y la familia que construiste. Cuidate mi amor.
      - Dile a Gabo que me llame inmediatamente y que nadie te escuche -

Corte la llamada esperando que mi amigo por fin se pudiera comunicar conmigo y deseando que Renata después de todo esto no me odiara y pudiera perdonarme.

      - Bueno - gruñí
      - ¡Mierda! Benja - era Gabriel
      - Escúchame no se cuanto tiempo tenga para hablar, el gps de mi coche esta actualizado con mi ubicación actual. Llama a la policía y mantén a Renata a salvo. Iñaki los tiene vigilado tanto a ustedes como a mi. No quiero poner a nadie mas en peligro. Solo dales mi ubicación.
      - Cuidate - fue lo único que me dijo
      - Si algo sale mal cuida de mi mujer y de mi hijo. -
      - Vale -

El trafico comenzó a avanzar y supe que había llegado el momento de ver los pasos a seguir a continuación, lo mas importante es mantener a mi familia a salvo. Una vez fuera del tunel lo primero que hice fue re llamar al numero de donde se había comunicado Iñaki

      - ¿Y ahora? - le gruñí a penas cogió la llamada
      - Saliste del tunel -
      - Si. Maldito idiota. -
      - Tú novia esta llorando desconsoladamente por todos lados con tu niño en brazos - rió - Maneja unos docientos kilometros mas y sales a la derecha, hasta toparte con la linea del tren ahí nos encontraremos.
      - Te estaré esperando. -
      - No tardare mucho en llegar. Y sabes mantén la llamada y no hagas nada estúpido. -


Los minutos se me hacían eternos esperaba que todo estuviera saliendo como yo quería y que este idiota viniera en camino. Esta vez juro que no se me escaparía.
Me concentre en el trafico, para poder ver quien era el vehiculo que me seguia. Necesitaba saber eso para poder reducierlo antes de que llegara la policía y los pusiera sobre aviso
Doble en el lugar que el me indico y le fui pidiendo indicaciones para ver que fuera a llegar al lugar correcto, cuando vire a la derecha nadie me siguió por lo tanto avance un poco mas antes de detenerme y verificar que mi teoria era cierta.

      - Ya estoy aquí -
      - Bien llego en un momento, no te desesperes -
      - Solo espero que esta vez no traigas una maldita pistola y pelees como los hombres. -
      - Ya ya ¡Super hombre! - grito entretenido


Durante los minutos que pasaron no dijo nada ni el ni yo, solo nos manteniamos en la linea para saber que ninguno de los dos hacia nada que nos perjudicara. Un par de carros venían en esta dirección.

      - Amigo, conoce el camino principal - me pregunto el conductor del coche, al tiempo que me mostraba su placa de identificación
      - Dile que se valla por donde vino y rápido - me dijo Iñaki por el móvil
      - Tiene que dar la medía vuelta por donde venía - le indique haciendo las señas necesarias para que se diera cuenta que hablaba con él por la otra linea
      - No amigo. Esa es al carretera. - dijo el conductor dandome un trozo de papel y un lapiz - Quiero la calle principal


"Viene a unos diez kilometros, no los puede encontrar aquí" . 

      - Desaste de él antes de que ingrese al tunel - gruño Iñaki
      - No se caballero. - leí la respuesta

"Lugar acordonado una vez que ingrese al camino lo tenemos. Lo estaremos vigilando para intervenir"

Asentí y ellos avanzaron

      - Se fueron - le indique
      - Ok. Yo estoy en menos de 10 minutos contigo -
      - La espera esta siendo eterna -
      - jajajajajajaja - rió. - Benja Benja Benja. Piensa en lo que le dirás a tu dulce eterna novia antes de morir.
      - Dijimos que ha Renata no le pasaría nada - reclame - Por eso estoy aquí. Para que ella este a salvo.
      - Y lo esta -


~~~


No lo podía creer lo que me estaba pasando, esto de verdad era un sueño, un muy mal sueño. Mejor dicho una horrible pesadilla. Solo antes de salir había hablado con él y ahora y ahora estaba aquí parada frente a todos con mi vestido puesto y sola. Benja no había llegado a nuestro matrimonio, no había estado seguro de que me quería. No había estado seguro de unir nuestras vidas.

      - Renata cariño - me dijo Gabo llegando a mi lado - Ve para casa con Vicky
      - No. - secándome las lagrimas - Tendrá que venir hasta aquí y decirme que no se quiere casar conmigo
      - Hija por favor - me pedía Vicky - Vamos para la casa, por favor
      - ¡No! - grite - Merezco una explicación - abrace a mi hijo - ¡Maldito, maldito mil veces maldito!

Benjamín Lackington te juro que esta no te la voy a perdonar nunca en mi vida, nunca mas. Mi corazón estaba destrozado, esta vez no podía pensar, ni nada, solo me veía en medio de una iglesia con mi bebé en mis brazos sola y llorando.

      - Naty - dije acercándome a su lado. Quien al verme solo me abrazo - Sácame de aquí.
      - Cariño - me dijo tomando entre sus brazos a Thiago - Lo siento
      - Y yo. No sabes cuanto. Quiero desaparecer. Me quiero morir
      - No digas estupideces tienes a este bebé por quien vivir -
      - ¿Que hice para merecer esto?¿Por que si no estaba seguro no me lo dijo antes? Lo hubiese comprendido, tal vez... -
      - Amor - le dijo Naty a Ima que se había mantenido al margen en todo momento - Puedes traer tu coche a la entrada para irnos - le dijo con tono firme sin titubear


Minutos mas tarde luego de haber escapado de seguir escuchando explicaciones de Vicky y Gabo salí con mi hijo en brazos de ese lugar, en el camino Naty respeto mi silencio, no dijo nada y eso se lo agradecía, se lo agradecía de corazón.
Llegamos al departamento y me fui a la que había sido por años mi habitación todo estaba igual, excepto yo, yo no era la misma. Ya no era la misma.

La noche comenzó a caer, me di cuenta solo por que cada vez se ponia mas oscura la habitación, mi estomago estaba cerrado, mi bebé luego de haber comido dormía a mi lado, nuevamente ajeno a toda la situación.
Agradecía a Dios que Thiago solo tuviera unos meses y cualquier cambió que decidiera para nuestra vida... Aun estaba a tiempo de salvar a mi hijo de todas estas desilusiones de toda esta mierda.

      - ¿Necesitas algo? - pregunto Naty asomando su cabeza por la puerta, para tantear el terreno.
      - Nada - secandome las lagrimas que caían por mis mejillas
      - Llamo Victoria -
      - No me importa. No quiero saber nada de ellos. Ni de él -
      - Amiga. Cariño. -
      - No Naty. No. Me dejo en medio de la iglesia con el vestido puesto - me puse de pie y camine por la habitación - Que sepa que me morí para él. Yo y mi hijo desapareceremos de su vida, seremos mas felices solos sin sus mentiras. Necesito olvidar

Naty me quedo mirando a los ojos al tiempo que la puerta se abría aun mas y dejaba entrar un poco de luz, ahí estaba el de pie junto a la puerta, me quedo mirando por unos segundos que se hicieron eternos, su cara de preocupación y su brillo en los ojos al mirar que a mi lado estaba el cuerpo durmiente de Thiago.
Camino hacia mi lado de la cama y se arrodillo frente a mi, apoyo su frente sobre el aun blanco vestido que llevaba. Comenzó a llorar como un niño pequeño, mi primera reacción fue correrlo de mi lado, sin embargo el se afirmo aun mas fuerte a mi.

      - Mi amor, perdóname. Te amo con mi vida. Mi amor por favor. Perdóname - susurraba entre lágrimas. Se veía destrozado, estaba echo un mal de lágrimas. No pude contener las mías y le acaricie el cabello, era débil a su lado, el amor por él me hacia ser una persona débil.
      - ¿Están bien? - dijo pasado un rato cuando levanto la cabeza para mirarme - ¿Tú y Thiago están bien? ¿No le paso nada a mis amores?

Tomo mi cara entre sus manos y me examino con su mirada una y mil veces, se escucho un quejido de nuestro niño y lo tomo entre sus brazos, lo acuno en su pecho y le besaba su cabecita.
Como un huracán ingreso en mi antigua habitación Victoria con la cara desencajada y sus ojos muertos de miedo, se abalanzo sobre los brazos de su hijo y le acompaño en el llanto, le preguntaba una y mil veces que si estaba bien. Que si no le había pasado nada. Él le asentía y seguía llorando.
Victoria soltó a su hijo y me abrazo a mi, solo me dedique a derramar mas lagrimas por que no sabía que decir ni que opinar. Todo esto era superior a mi, a mi dolor.

      - Esta bien, esta con vida, esta con nosotras - me dijo Victoria entre hipos - Míralo hija, tócalo. Es tu Benja, esta aquí

Benja se acerco delante mio y le tendió al niño esta lo acepto y el se lanzo a mis brazos, a mis brazos. Donde lo recibí, aun sintiendo todo el dolor que me ha acompañado todo el día.

      - Los dejare solos un momento - dijo Vicky desapareciendo de la habitación con mi niño en sus brazos

Me tomo de las manos y me sentó en la cama, paso sus dedos por la tela de mi aun puesto vestido blanco, lo miraba con tristeza, con dolor.

      - Perdóname mi amor por no llegar, estás preciosa mi vida. -
      - ¿Por que no llegaste? - logre decir entre hipos - ¿Por que te burlaste de mi amor y de mi de esa manera?
      - No. No. - se puso de pie - No pienses eso. Mi amor yo te amo mas que a mi vida
      - ¿Entonces por que? -
      - Para no poneros en peligro a ustedes, si algo les hubiera pasado. -
      - Nada nos iba a pasar ¡Demonios! - grite - Lo peor que nos paso fue que nos dejaste ahí parados como idiotas.
      - ¡Iñaki! - grito ofuscado - ¡Él maldito apareció! ¡Me dijo que si no iba les mataría! -

Mis ojos se abrieron mas de lo normal, mi corazón latía desbocado. Miles de imagenes se me pasaron por la cabeza en un abrir y cerrar de ojos, el miedo inundo mi cuerpo, el temor de que algo malo le pasara a mi niño. Me hizo flaquear mis piernas. Benja rápidamente me sujeto contra su cuerpo y beso mi cabeza.

      - Tranquila mi amor. Tranquila. Todo esta bien, Él idiota no aparecerá nunca mas. Ya podemos ser felices junto a nuestro hijo. Mi amor Te amo. - suspiro - Estaba a punto de salir para estar a tu lado de una vez y para siempre. Me llamo al móvil. Me hizo conducir a un lugar a las afueras de la ciudad, como pude en un lapso de minutos logre comunicarme con Gabriel le pedí que te cuidara y que le diera aviso a la policía. Todo sucedió muy rápido Cuando llego al lugar a penas de bajo del coche nos golpeamos mutuamente tenía tanta rabia por que me fastidiaba el día mas importante de mi vida.Mi amor no medí consecuencias. De entre sus ropas saco una pistola, forcejeamos y... - su voz se corto.

Me separe aun mas de él y comencé a pasar mis manos por todo su cuerpo, revisando que no tuviera ni un solo rasguño. Le tome la cara entre mis manos y me embriague de sus ojos

      - Estoy bien. La policía llego al lugar a los minutos y se lo llevaron mi amor nunca mas sabremos de él. Esta vez nada ni nadie se interpondrá entre nosotros Renata, solo nosotros.
      - Yo... - puso un dedo en mis labios para impedirme hablar fue entonces donde llevo sus labios a los míos, todo comenzó solo siendo un leve contracto entre nuestras carnes, hasta que se activo la pasión.

Nos besamos hasta quedar sin respiración por un momento olvidándonos del resto. Olvidándonos de todo lo que nos rodeaba y solo sintiendo nuestro amor. 

      - Preciosa, quiero escuchar esas palabras, dime que me perdonas y comprendes la situación -

Las palabras sobraban en ese momento, me volví a abalanzar sobre sus labios, esta vez con mayor adoración, con mas pasión y amor.

      - Esto es lo que yo llamo amor. Estar a tú lado a pesar de las adversidades -
      - Siempre fuiste tú. Solo fuiste tú. -

FIN



Espero sus comentarios... Gracias por seguirme en esta travesía tengo todas las intenciones de volver en Marzo pero de ustedes depende. 
Benja y Renata se lo agradecen por toda la cantidad de visitas que hemos recibido desde el 29 de agosto cuando esto comenzó, y a los/as que sean sumado con el transcurso de la historia. 

¡¡¡MUCHAS GRACIAS!!!

lunes, 10 de febrero de 2014

"Algo llamado amor" Cap LV

      - Estoy contigo -

Sentir a mi hijo en mi pecho a pesar del dolor que sentía fue lo mas maravilloso, eso me ayudo a salir del profundo sueño en el cual estaba. Ella estaba bien, mi hijo también. Mi pequeño Thiago estaba con nosotros sano y salvo.

Abrí lentamente mis ojos para poder mirarla y que se diera cuenta que no fue un sueño, que si le hable, que si estoy con ella. Que no me voy a ningún lado sin mi familia. Mi familia. Dios me había dado una tercera oportunidad, la tenia a mi lado esta vez y para siempre.

Sus ojos brillaron cuando se conectaron con los míos suavemente lleve mi mano libre a la espalda de mi bebé, quien al sentir mi contacto hizo un pequeño movimiento. Me reconocía. Me daba aun mas fuerzas para seguir luchando.

      - Mi amor - dijo entre sollozos Renata quien aún no podía creerme despierto.
      - Te amo - le dije sientiendo mis parpados pesados, pero no los quería cerrar, no quería dejar de mirarla.
     - Shhh - me puso su dedo sobre mis labios - No hables mi amor. Voy a sacar al niño para llamar a la enfermera

Negué con la cabeza
 
     - Estaremos aquí. - me dijo llegando con sus labios a mis labios, el solo contacto me hizo estremecerme de la felicidad. Saco suavemente a nuestro hijo y lo acuno contra su pecho besando su pequeña cabecita. Simplemente era perfecto.

Dos enfermeras entraron a la habitación y le pidieron a Renata que saliera con el niño un momento, me revisaron completamente y me anestesio para que pudiera descansar yo lo que quería era estar con ellos y no separarme mas pero a los pocos minutos de que volvió a entrar Renata mis parpados pesaban aun mas.

      - No me quiero dormir - le dije acariciando la manita de mi Thiago
      - Estaremos aquí cuando despiertes -
      - Ponlo a mi lado - le pedí corriendo la manta que me cubría
      - Te puede lastimar -
      - Necesito sentirlo, saber que es verdad que están los dos con vida -
      - Lo estamos mi amor. Esto es real. -
      - Te amo Renata eres mi vida. Gracias por hacerme padre de este hermoso niño. -
      - Nosotros también te amamos y gracias por luchar por quedarte a nuestro lado -
      - Siempre -


~~~


A las una de la tarde entro una enfermera para decirme que debía regresar a mi cuarto con el bebé. Ya mucho mas tranquila que cuando venía le bese en los labios y le escribí una nota...

"Volveremos por la tarde mi amor, no te desesperes. Te amamos mas que
ha nada en esta vida sigue haciéndolo tan bien como hasta ahora.
Tú Renata y Thiago."

Victoria nos acompaño hasta la habitación y aprovecho el momento para pasar con su nieto, ahora se le veía mucho mas relajada y me llenaba el corazón verla poder disfrutarlo tranquila. 

      - Eres un pequeño tragón - le dijo acomodándolo en su pecho, mi hijo como buen hombre buscaba donde alimentarse, al darse cuenta que no era su madre giro su cabecita para encontrar mi mirada y comenzar a llorar. - Mira que buenos pulmones tiene este nieto mio 
      - Pero si no han pasado ni dos horas y ya quiere comer de nuevo - le reclame recibiéndolo
      - Lo que te espera con este muchachito - le acaricio su cabecita y se acomodo en la silla del lado de la cama. 



  

      - Quiero estar en casa con mis dos hombres - 
      - Ya lo estarán es cosa de días. Te dejare un momento iré a ver si ya despertó Benja. - 
      - Puedes pedir que me traigan la comida, esto de amamantar me da mucha hambre - 
      - Claro. Es normal. Los veo luego. -


No podía dejar de mirar a mi Thiago era perfecto, hermoso. Siento que me volví a enamorar, este amor es muy especial, ya daría mi vida por él. Lo antepondría ante cualquier circunstancia.

      - Sabes, mamá te ama con locura. - abrió sus hermosos ojitos para quedarse mirando mi cara - Eres el bebé mas hermoso que hay en todo el mundo, pronto estaremos en casita con papi donde te mimaremos muchísimo y te amaremos aun mas si es posible.

Abrió su boquita en forma de O y me hizo sonreír. Una enfermera ingreso a la habitación.

      - Su comida - y arrastro la bandeja sobre la mesita hacia mi.
      - Gracias -
      - Necesito llevarme a Thiago para hacerle las revisiones -
      - ¿Cuanto se demora eso? -
      - A lo mucho una hora y luego si lo desea podemos ponerlo en el cunero para que descanse -
      - Una vez que termine me lo trae de inmediato tengo autorización para ir a ver a mi esposo que esta internado dos pisos mas arriba -
      - Bien en cosa de una hora lo traemos de vuelta -


Como una ráfaga de viento se abrió la puerta de la habitación venía Naty con Roxy y Andrea cargadas de obsequios para mi niño y globos.

      - ¡Felicidades nueva Mami! - me abrazo Roxy
      - Srta. Blavi's muchas felicidades - dijo muy formal Andrea
      - Gracias a ambas -
      - Donde esta mi muchacho - dijo Naty dandome un caluroso abraso
      - Debe estar por volver -
      - Iré a preguntar al mesón - y salio de la habitación

Nos quedamos con las chicas muy animadas conversando de la empresa de los últimos chismes que no me había enterado, de los nuevos proyectos. Era lo mejor que todo funcionaba muy bien

      - Aquí lo traigo - dijo Naty rodando la cunita de mi Thiago - Luego vendrá la enfermera a darte los resultados
      - ¿Todo bien? - pregunte
      - Si esta perfecto. - dijo Naty haciendole cariños en su cabecita


Los días siguientes pasaron lentos y pesados, por la mañana luego del desayuno nos montábamos con Thiago en la silla de ruedas en dirección a la habitación de su padre, nos quedábamos apreciando a nuestro niño y conversando de cosas suaves. Al tercer día ya me podía llevar a Thiago a la casa y no lo dude ni un segundo en sacarlo de ese hospital, el miedo de estar sola nuevamente en la que fue casa de mi padre pudo mas y decidí marcharme hasta que Benja saliera del hospital a su antiguo departamento.
Victoria era la mas feliz ya pasaría mucho tiempo con su nieto y así yo podía ir a ver a mi amor tranquila.

Los policías vinieron para interrogarme con lo que había paso, les explique como tiempo atrás intento violarme, como luego me golpeo y para terminar la historia ahora le disparaba a Benja, aun no lo podían encontrar.

      - Nosotros estuvimos en su casa, huellas parciales logramos sacar de pocas cosas, claro como usted cuenta que lo dejo ingresar por voluntad propia
      - Le dijo que se identifico como repartidor de flores - resople - Es habitual que mi futuro esposo me envié flores. - suspire - Cree que pondría en peligro la vida de mi hijo
      - Fueron novios. - dijo en tono frió - Es completamente normal que los ex novios se re encuentren
      - Entiendo lo que quiere decir, pero necesito que lo encuentren lo antes posible. -
      - Estamos en eso, es solo que no hay rastros por ninguna parte, en su antigua vivienda llevan meses sin verlo -
      - ¡Van a esperar a que nos vuelva a atacar para hacer algo! -

Eso fue lo último que le grite al idiota del oficial a cargo, como podía ser tan incompetente ese hombre nos hace mucho daño y no quiero poner en riesgo a mi hijo, no hasta que Benja este en condiciones para protegernos.


Diez días después mi querido y adorado Benja ya estaba listo para marcharnos a casa. Cuando llegue al hospital con Thiago en mis brazos el nos estaba esperando con una hermosa sonrisa.

      - Estoy ansioso por irme a casa - me dijo solo de vernos entrar
      - Ya vinimos por ti mi amor. Hoy dormiremos los tres juntos -
      - ¿Los tres? - me pregunto picaramente besando mi cuello
      - Aja. Llevo trece días durmiendo con otro hombre mientras tu estas aquí -
      - Y hoy tiene que dormir con nosotros? - alzo una ceja
      - Si. -
      - Podemos esta noche hacerlo dormir en su cuarto. Es mi primera noche en la casa y me gustaría tenerte toda para mi. -
      - Es tentadora la oferta pero no se puede mi amor. Estamos de alojados en casa de tu madre y no tiene cuarto el niño hay. -
      - Tal vez la abuela quiera dormir con este hermoso muchacho. - dijo saboreando mi ovulo de la oreja - Necesito tenerte junto a mi mi amor. -
      - Lo se amor. Yo también pero estas en reposo y yo también -
      - ¡Dios! Voy a morir si no te puedo tener -
      - No lo harás cariño. Me tendrás toda la vida amaneciendo a tu lado pero estas noches y hasta la boda creo que seremos como novios. -
     - ¿Besos y abrazos? -
     - Completamente. Te amo -
     - Y yo también corazón - me beso - Y a ti pequeño mio Te amo mucho -


Entre besos y cariños nos despedimos de esa pesadilla que fue estar en un hospital, reposo para Benja por cinco días mas, no mucha actividad física para que la herida externa cicatrizara bien, me enseñaron como hacer las curaciones.

Tres cuartos de hora mas tarde ya estábamos entrando al departamento donde nos esperaban Naty, Ima, Gabriel y la pequeña Renata y su madre. Una pequeña bienvenida a mi amor.
Se sentó en el sofá y se acomodo para tomar a nuestro niño en sus brazos, su amplia sonrisa y su manera de hacerle gracias me hizo que mi corazón se hinchara de emoción, de felicidad.

      - Renata y como van los preparativos del matrimonio? - pregunto Naty sacándome de mis pensamientos
      - Bien. Ahora los comenzaremos la boda sera dentro de dos meses -
      - El día de los enamorados - dijo Benja entrando en la conversación - Ese día la haré mi esposa.
      - Wooow Que romántico -
      - Muy romántico - dije - Eligió ese día para ahorrarse un regalo.
      - Me pillaste - dijo entre risas Benjamín - Pensé que no te darías cuenta y a demás no se me olvidara el día de nuestro aniversario nunca.

Todos volvimos a reír, y así fue el resto de la tarde. Riendo y disfrutando de nuestra pequeña familia. Thiago andaba en brazos de todos y por él feliz, mientras aprovechaba de dormir, cuando volvió a los brazos de su padre lo escucho hablar y despertó de inmediato.

      - ¡Hola campeón! - le dijo rozando su nariz contra las mejillas del niño. E inmediatamente le comenzó a buscar donde poder comer - Ya entendí. - le dijo llevando su carita a la altura de la de él. - ¿Quieres a tu madre ?
      - ¿Yo?. - dije saliendo de la cocina. Mi hijo de solo escuchar mi voz giro su cabeza para buscarme con la mirada, al no encontrarme tan fácil se hecho a llorar.
      - Ok. Ya entendí quieres a tu madre - dijo Benja haciendo el intento de ponerse de pie, pero su cara de dolor hizo que llegara mucho mas rápido a su lado.
      - Ven acá. - le dije tomando al niño - Que no me quieres a mi quieres mis pechos ¿No es así? - y como si me comprendiera comenzó a refregar su boquita contra la tela que cubría mis pechos  - Iré a darle de comer
      - Nosotros nos vamos amiga. Ya es tarde y sería bueno que Benja también descansara - dijo Naty poniéndose de pie - Te llamo mañana para saber como amanecieron tus chicos - Nos abrazamos
      - Felicidades por este niño esta hermoso. Y sigue así Benja que pronto serás él de antes -
      - Gracias Ima - dijo poniendose de pie para besar en la cabeza a la pequeña Renata - Nos vemos cariño.
      - Tío cuida a mi primo. Ya quiero poder jugar con él.
      - Dale un tiempo y sera tan enorme como tu - dijo Gabo tomandola entre sus brazos. - Casi no recuerdo cuando eran así de pequeña. Solo que no nos dejabas dormir por las noches -
      - Pero ahora si te dejo dormir ¿Verdad papi? -
      - Si mi amor. Ahora si. Los malos ratos se los lleva Magda -
      - No es así con ella jugamos mucho. Sabes tía Magda me dijo que me llevaría a ver los animales en estos días que papá no puede estar conmigo
      - Que bien. - le dije - Dile que me avise y llevamos a Thiago también -
      - Woooow - grito - Eso sería muy entretenido
      - Hablamos cariño - me beso en la mejilla Gabo y salio del apartamento
      - ¡Renata! - grito Benja desde la pieza
      - Voy - le dije cerrando la puerta y casi corriendo con el niño entre mis brazos

Cuando llegue a la habitación estaba recostado con los brazos bajo su cabeza muerto de la risa
 
      - ¿Y? - le pregunte frunciendo el ceño
      - Quería asegurarme que también vendrías si te llamaba - resople - Thiago llora y tu corres para estar a su lado.
      - Es un bebé. Y me necesita - le dije acomodándome en la cama para poder darle de mamar a nuestro hijo.
      - Y yo también te necesito - me sonrió - ¿Le darás pecho delante de mi?
      - Claro - le dije sacando mi pecho por sobre la tela del sostén - ¿Donde mas?
      - Es un tortura ver tus pechos tan grandes, apetecibles y no poder tocarlos - gruño - Y él puedo hacer eso y además llevárselo a la boca
      - Que eres loco mi amor -

Se quedo mirando atento mientras nuestro Thiago se llevaba mi pecho a la boca y disfrutaba de su alimento tranquilo a nuestro lado. Quince minutos después cuando lo iba a cambiar al otro pecho, Benja movió a su mano para que no cubriera el pecho libre.
Su mirada cargada de lujuria me provocaba estragos. Con su dedo indice marcaba un macabro juego desde detrás de mi oreja hasta el pezón, lo rodeaba lo estimulaba y subía nuevamente.

Un gemido se me escapo y el sonrió. Thiago comenzó a dar patadas e hizo que su padre quitara la mano y resoplara.

      - ¿Se durmió? - pregunto Benja después de un rato
Asentí
      - Quiero darme una ducha ¿Me puedes ayudar? -
Asentí nuevamente
      - Se lo llevare a tú madre. -
      - No despertara hasta dentro de tres horas por comida. - dijo poniéndose de pie con dificultad - Ponlo en medio y rodeado de almohadas
      - Bien. - le dije posandolo en la cama tapado con la colcha - Acomoda lo demás mientras veo el agua
      - Si mi amor - y se carcajeo

Una vez dentro del baño le prepare la bañera, sería mas lento pero podía ayudarlo mucho mas que dentro de la ducha, su movilidad aun era reducida. No llevaba ni tres minutos y sus manos se posaron en mis caderas que ahora era mucho mas anchas.

      - Te amo - me dijo susurrando en mi oído por detrás - Me vuelves loco - me voltee par quedar de frente a ´él y antes de que pudiera hablar me estaba besando desesperadamente, su lengua asalto mi boca con violencia con necesidad sus manos salieron de mis caderas para irse directo a mi culo, lo masajeó lo apretó y me incentivo a que lo necesitara de la misma manera que él a mi.
      - Te amo también - le dije cuando recupere el aliento de ese beso. - Vamos a sacar tu ropa. El baño esta listo
      - Ayúdame - me dijo separando sus manos de mi

Levante suavemente su polera por su cuerpo para sacarla por sobre sus hombros, mis ojos se fueron de inmediato al parche que ocultaba su cicatriz y se me humedecieron los ojos, no habíamos tocado el tema de como habían sucedido las cosas, se que tanto yo como él hablamos con la policia durante los días que estuvimos en el hospital pero no se si encontraron a Iñaki o si aun estaba escondiendose de ellos. El solo pensarlo me ponia nerviosa, ahora ya teniamos a mi hijo con nosotros y no quería que nada le fuera a pasar. NUNCA.

      - ¿Donde estas? - me dijo Benja haciendome volver.
      - Contigo siempre - le susurre poniendome de puntas para besar sus labios

Beso a beso se fue temperando el ambiente entre nosotros, esos besos denotaban la pasión y el amor que sentiamos el uno por el otro. Mis manos volaron por su cuerpo y las de él por el mio, me tomaba con pasión con amor con devoción. Me empezó a desnudar lentamente sin apartar sus labios de los míos, una vez que me tuvo en bragas y sujetador se aparto de mi, me miro por mucho tiempo.

      - Nadie se daría cuenta que acabas de dar a luz hace dos semanas. - me apretó un pecho - Estas mas exquisita que nunca, te sienta bien la maternidad

Baje repartiendo besos desde su cuello pasando por su estomago hasta toparme con el dobladillo del pantalón se lo desabroche suavemente y comencé a besar por sobre el boxer su creciente erección. Cuando me decidí a meter mi mano para llevarme su pene a la boca, mi Thiago comenzó a llorar.
Ambos nos miramos y nos reímos a la misma vez.

      - Creo que tendremos que esperar - me dijo ayudandome a ponerme de pie - Me daré un baño y luego me ocupare de ti -
      - Mi otro hombre me necesita - me pase la bata de baño y cerré la puerta tras de mi.

Mi pequeño estaba de espalda en la cama, llorando, golpeando con sus pequeños pies las almohadas que su padre le había puesto alrededor. Me senté a su lado y espere a que sus ojos dieran con los míos.
Cuando nos conectamos mi pequeño manipulador me esbozo una sonrisa dulce que me llego al corazón.

      - ¿Solo querías un poco de atención? - siguió dando patadas a las almohadas por un momento mas hasta que sus ojitos se cerraron nuevamente sin necesidad de que lo tomara en mis brazos.

Unos golpes suaves en la puerta me hicieron apartar mis ojos de mi pequeño

      - ¿Esta dormido? - pregunto suavemente Vicky entrando a la habitación
      - Recién se durmió. Esta comido y séquito - le dije sonriendo
      - ¿Necesitas que me lo lleve esta noche? - dijo sentándose suavemente en la cama
      - No es necesario - dije volviendo la mirada a mi hijo
      - Por favor mamá - dijo Benja abriendo la puerta del baño con la toalla solo afirmada en su cintura - Solo por esta noche. Ya mañana le compraremos una cunita para que tenga aquí
      - Benja despertara dentro de 3 horas para comer -
      - Un biberón es la solución - dijo colocándose una camiseta
      - Esta bien. - resople - Solo esta noche si no te importa
      - Claro que no me importa hija. Yo feliz de compartir mi cama con ese muñeco

Me saque la cantidad de leche suficiente para que Vicky lo alimentara horas después, cuando se lo llevo de la habitación sentí un vació en mi corazón sería la primera noche desde que nació que no lo tenia a mi lado. Me duche rápidamente y me metí a la cama para hacerle compañía Benja quien estaba mirando fijo un programa de televisión. Apague la luz de mi mesita de noche y me acurruque con cuidado a su lado para no pasar a llevar su herida. Le bese el pecho con cariño y comencé a cerrar los ojos, el sueño me había invadido por completo y esta noche podía dormir mas horas seguidas.

      - ¿Que haces? - me pregunto Benja al verme cerrar los ojos
      - Dormir - le dije forzando las palabras
      - Claro que no lo harás. No le dije a mi madre que se llevara al niño para eso. - se acomodo para quedar con su cuerpo cubriendo al mio.
      - Benja yo aun no puedo hacer el amor contigo. Recuerda los cuarenta días. -
      - Seré suave mi amor, y lo mas terrible que puede pasar es que quedes embarazada ahora mismo -
      - Benja - le recrimine
      - Solo es eso mi amor. Necesito estar dentro de ti -
      - Me lo pones tan difícil - le dije coqueta
      - Pero si quieres puedo tomar tu culo. Aun no lo he hecho mio - me tense ante sus palabras

Comenzó con su tortura sobre mi cuerpo besando cada sector para excitarme lo antes posible, no podía dejar de pensar en sus palabras, tomar mi culo, mierda no lo había pensado nunca. Ese lugar aun seguía intacto, nunca antes tampoco había mencionado que lo quería poseer. Pero ahora.
Sus besos me torturaban sus caricias sobre mis pechos, sobre mi clítoris me volvía loca, si estaba dispuesta a darle lo que él necesitara.
Yo también lo necesitaba de todas las maneras posibles, necesitaba volver a sentir esa conexión entre nosotros.


A la mañana siguiente me desperté feliz de verle la cara tan solo al abrir mis ojos, el me hacia completamente feliz. A su lado me sentía feliz. Me salí de la cama suavemente para ir en busca de mi otro pedazo de vida, de lo que me faltaba para que mi día comenzara completamente bien.

      -¿Donde vas? - la suave voz de Benja me hizo saltar sobre la cama
      - A buscar a mi hombre pequeño -
      - No puedes estar sin él ¿Verdad? - dijo en tono burlón
      - Claro que no. Es parte de mi vida. Es un pedazo de mi y lo quiero conmigo -
      - También es parte de mi y lo amo por eso. - me atrajo a su cuerpo y me beso con devoción - Esta noche tienes una cita conmigo preciosa - me dijo acariciando mi culo - Iremos a comprar la cuna para que Thiago duerma con nosotros pero eso no te salvara, tenemos mucho en que ponernos al día.
      - No Benjamín. Lo de anoche no se volverá a repetir hasta 25 días mas -
      - ¿No te gusto? - me pregunto afligido - ¿Te hizo daño?
      - No. No. Pero debes ser como cualquier hombre que se aguanta los cuarenta días. -
      - Pensé que te habías dado cuenta que no soy como cualquier hombre - me beso - Soy tú hombre