jueves, 7 de noviembre de 2013

"Algo llamado amor" Cap XXIII

La llamada de Renata me dejo intranquilo, había escuchado bien?. Ella estaba aceptando estar conmigo sin compromiso hasta que mi viaje continuara.
Sus palabras daban vuelta en mi cabeza "Ya habrá tiempo de llorar después. Ahora te necesito a ti" Era un sueño, no la estaba valorando como mujer me sentía poco hombre, pero no podía luchar contra mis impulsos.
El sonido del móvil me saco de mis pensamientos llamada entrante Mamá.

      - Madre -
      - Benjamín por dios! ¿Donde estas mentido? - mi madre era un amor cuando se lo proponía pero una entrometida la mayor parte del día
      - De viajes. ¿Como esta el caribe? - Pregunte cambiando el tema
      - Ay! ya me aburrí de este calor. Sabes hace años que no estoy en una primavera o un otoño. ¿Sabes algún lugar que este en esa estación? -
      - No madre. -
      - ¿Como esta el clima donde estas? ¿Donde estas? -
      - Verano, no muy caluroso. No sobre pasa de los 33 grados. Y estoy en Chile. -
      - ¿Chile? ¿Sudamerica? -
      - Si madre. -
      - Mi amor, me gustaría que me vinieras a ver unos días, son varios meses que no te veo. Eres mi único hijo y pasas de trabajo en trabajo. Ya me siento sola amor. Si tan solo me dieras un nieto, yo lo tendría siempre conmigo. -
      - Que ya lo hemos hablado. Como te voy a dar un nieto, si no tengo tiempo ni de tener novia. -
      - Ves, me hago mas vieja y tu evitas todo eso. -
      - No lo evito - Me gire hacia la puerta donde suaves golpes se sintieron. - Madre querida, si te da la gana de venir estaré unas dos semanas mas aquí. Puede que te haga bien venir a verme. -

Abrí la puerta y quede hipnotizado con los hermosos ojos de Renata, estaban rojos. Había llorado. Le dí un suave beso en los labios y le indique que pasara mientras seguía escuchando a mi madre decirme que los huesos ya no le daban tanto para andar paseando y que tenia que ser yo el que viajara a verla. Pero que ni se me ocurriera ir solo.

Si tan solo mi madre supiera que nunca podre cumplirla el sueño de ser abuela. Se lo había estado ocultando desde que me entere hace ya varios años cuando con Leonor mi novia de la universidad decidimos que formalizáramos la re relación. Nos compramos un pequeño apartamento en Madrid. Pero eramos felices juntos. Luego de 2 años de relación ya estable ella en su trabajo decidió que era momento de tener un bebé. Fue un año completo sin protección y ella no lograba quedar embarazada. Fuimos a un especialista y después de varios chequeos me dijo que el problema era yo. Mis espermios no eran lo suficientemente fuertes como para fecundar un ovulo.
Esa misma tarde al llegar a casa, prepare mis maletas y me fui. No iba a permitir que Leonor dejara de lado su sueño de ser madre por amarme. Ese mismo día dije que nunca mas amaría a una mujer. Me fui de bar en bar por unos meses donde lo único que hacía era beber. Me levantaba tan borracho como cuando me iba a dormir. No era digno de amar. Hasta que me encontraron dos mujeres mayores durmiendo en una banca. Fueron mi salvación me llevaron al dispensario donde ellas eran voluntarias, me ayudaron, me hicieron sentir que mi vida aun tenia sentido. Que aun que Dios no me permitiera ser padre de sangre, podía serlo de corazón.
A la semana ya cuando estaba mejor, las voluntarias, Doña José y Doña Maggy. Me llevaron a un orfanato, el shock que sentí en ese momento fue algo terrible.

      - Benjamín todos estos niños que están acá por algún motivo tanto su madre como su padres no los quisieron con ellos, los encontramos en condiciones muy feas. Lo que te quiero decir, que a pesar que Dios no te haga padre de sangre lo puedes ser de corazón. Solo la mujer de verdad te ame y te acepte con eso podrá hacerte padre. - Recuerdo tan bien sus palabras.

Y llevo años apadrinando a todos los niños de ese orfanato, no voy muy seguido por que mi tiempo no me lo permite, pero si les tengo cariño a muchos de los niños. Los mayores van a la escuela y ayudan a cuidar a los mas pequeños. Hemos contratado a enfermeras para que se preocupen de los bebes y todo funciona de maravilla. Es un orgullo para mi ser participe de eso. Y también mi gran secreto.

      - No, yo no iré a verte o tal vez si. Bueno ya veremos -
      - Te tengo que dejar -
      - ¿Estas con alguien? - Me pregunto mi madre. Tiene que haber sentido el beso que le di a Renata quien se acomodo en el sillón de dos cuerpo.
      - No, estoy solo. Como quieres que te diga que estoy solo. Te dejo un beso enorme espero que puedas venir a verme luego. Te quiero - La cabeza de Renata quien miraba por la ventana se giro en menos de dos segundos para encontrarse con mis ojos. Podía ver la furia que sentia por que habia dicho que estaba solo.
      - Yo hijo, yo también te quiero. Haré lo posible te dejo otro beso, y por favor ya sienta cabeza que quiero un nieto - Me grito.
      - Vale, vale que entendí, Te quiero Adiós - Dicho eso no espere una respuesta y lance el móvil al sillón.

Camine hacia donde estaba Renata con la intención de besar sus hermosos labios pero cuando me estaba acercando a su boca, cambio la posición de la cabeza. Entendí lo que necesitaba saber para dejarme besarla.

      - Era mi madre - Le dije mientras me sentaba a su lado.
      - Ya veo - Me respondió mirando un punto perdido en la habitación.
      - ¿Celosa? - Giro su cabeza hacia mi nuevamente y me levanto una ceja. Se ve tan sexy cuando esta en ese plan de celosa.
      - Un poco - Me confesó. Le tome la mano y me la lleve a al boca.
      - No tienes que estarlo, Eres solo tú - Le acomodo rápidamente para quedar sentada en mi regazo.
      - Vamos a hacerlo - Me dijo mientras buscaba desesperada mi boca.
      - Pensé que querías a hablar - Le respondí burlandome
      - Benjamín te deseo tanto -

Capture su boca con la mía comencé a besar cada parte de su cuerpo, nadie nos apuraba y pensaba hacerla mia todas las veces que pudiera esa noche. No la dejaria ir, no podía dejarla ir. Me gustaba mas de lo que estaba dispuesto asumir.

Unas horas después, desnudos en el sofá, acariciaba la espalda de Renata quien estaba comodamente acostada sobre mi. Aun tenia mi pene dentro de ella. No tenia intenciones de salir.

      - Y si era tu madre por que le dijiste que estabas solo? - Pregunto dandome suaves besos en el pecho.
      - Hmm... Por que si te nombraba aun estaría con su interrogatorio -
      - Ya veo. -
Tome su barbilla para que me mirara a los ojos y poder explicarle un par de cosas que ella un no queria entender
      - Renata, eres solo tú. Quiero que eso lo tengas claro. Y además no le he dicho que estoy contigo, Solo he llevado a una mujer a la casa y eso fue a hace años. Lo nuestro es diferente, somos adultos. -
      - Te entiendo, Benja no te preocupes. Lo nuestro es solo sexo por un par de semanas. - Note la tristeza en su voz mientras terminaba de decir la frase.
      - No es solo sexo. Me gustas ya te lo he dicho, pero... - Puso un dedo en mis labios
      - Te tienes que ir. Ya lo se. Disfrutemos mientras estas acá. - Y me beso.


~~~

Perdí la cuenta cuantas veces hicimos el amor, en algún momento nos detuvimos para ducharnos y comer. Abrí los ojos y eran las nueve de la mañana. Me pare de golpe para ir a la sala en busca de mi cartera.
Saque mi móvil y marque directo al personal de Roxi.

      - Buenos Días habla Roxana. - Contesto muy profesionalmente
      - Roxi, Buenos días habla Renata -
      - Su secretaria anda como loco. Mendoza la tiene muy liada por que no sabe donde estas. Pobre chica.-
      - Lo se, recién he despertado. Dile que... no se Roxi, pero ayudarla para que Mendoza la deje. Llego en 1 hora. -
      - Ok. Renata por favor que sea en una hora, recuerda que hoy viene el señor Lackington a una reunión con Mendoza. Necesito que después hables con él y sepas que paso. -
      - ¿Reunión con Mendoza? Como es que yo no estaba informada de eso. - Camino en dirección a la habitación y Benja esta durmiendo boca abajo con la sábana que solo le llega al culo. Me quede por un segundo o dos mirando fijamente esa parte.
      - Me acaba de avisar, estoy tentada a llamar al señor Lackington pero no sabría que decirle. -
      - Yo me comunicare con él. No te preocupes. Llego en una hora. -

Dicho eso corte la llamada y volví a la cama con la intensión de despertar a Benjamín. No me había comentado nada que tenia esa reunión, me podía llegar a imaginar para que lo había citado saltándose todas mis ordenes. Esta era la última que le aguantaba. Que se diera por despedido.

      - Hola - Dijo Benja pasando sus brazos por mi cintura. - ¿Que haces despierta?
      - Tengo que ir a trabajar. ¿Preparas el desayuno mientras me ducho? -
      - No. Repórtate enferma. - Me recostó bajo su cuerpo y comenzó a besarme. - Hmmm se me ocurren muchas cosas que hacer hoy
      - Benja, tengo que irme. Y tu tienes una reunión. - Le dije tratando de separarme.

Se incorporo de golpe y se sentó en la cama, me quedo mirando y me guiño un ojo. Me estiro su mano para ayudarme a ponerme de pie y caminamos juntos a la ducha.
      - Nos bañamos. Vamos a tu apartamento para que te cambies y comemos algo hay y nos vamos a esa reunión, seguro la señora es una ogra. - Me dice divertido.
      - Lamento informarte que la reunión no es con esa ogra pesada. Es con alguien mucho peor -

Me miro con cara extrañado pero no me contesto nada, tal vez pensó que me estaba burlando de él. veinte minutos después estábamos entrando en mi apartamento, lancé las llaves sobre la mesa de entrada y me fui rápido a cambiar, Benja camino a la cocina. Me dijo que con unas tostadas y un café quedaba bien y ya mas tarde inventaría algo para ir a mi oficina y que comieramos algo un poco mas pesado. Me pareció buen plan.


      - Como me puedes explicar que sean las 11:20 de la mañana y tu no sabes donde esta tu jefa. Como se supone que funcione bien esta oficina. - Gritaba Mendoza tan alto que se escuchaba hasta la salida del ascensor. Benjamín me quedo mirando a los ojos, no pude evitar ponerme nerviosa. Sabía la pelea que se nos venia encima.

      - Puedes esperar aquí, le diré a Roxi que te atienda mientras tanto. - Le guiñe un ojo y me escabullí dentro de las oficinas.
Me encontré a Andrea llorando en su escritorio, cuando me vio me asintió con la cabeza. Y cogió el teléfono.

Mi móvil apenas cerré la puerta pito en un mensaje.

"Si le escucho levantarte la voz. No respondo de mi.
Un beso te veo luego. B"

"Le informo que soy la jefa del local, ahora mismo arderá 
troya cuando le diga que esta despedido. Dos besos R"

"Tres besos" 

"Necesito trabajar, no se supone que estas 
en una reunión con Roxi" 

"Si me esta contado un par de cosillas. Eres preciosa. Y lo
digo bastante enserio. Te veo luego. Mil besos"

"Mil y un beso. R."

Después de una pequeña interacción deje el móvil sobre el escritorio y camine a paso seguro hacia el despacho de Mendoza. Abrí la puerta sin siquiera tocar y la cerré de un portazo. Me quedo mirando con los ojos como plato. Y se puso de pie apenas camine un poco.

      - Bien, la mañana se puso interesante - Dijo sarcásticamente.
      - ¿Interesante? creo que tendrás que buscar mejores palabras. Pero ahora tendrás mucho, pero mucho tiempo. -
      - ¿Que quieres decir? - Dijo pegando con sus puños sobre la mesa del escritorio. - ¿Me estas despidiendo?
      - Si, muy perspicaz. -
      - Déjate de decir estupideces. ¡No puedes echarme! -
      - Claro que puedo, eres un idiota. Cuando entre a la oficina tu estabas gritando como si esto fuera el mercado. Venia con un cliente y muero de la vergüenza. -
      - ¿Venías con un cliente? Me vas a decir que te encontraste de pura casualidad con Lackington? -
      - Si, tenia una reunión contigo. Pero con tu baja de la empresa, eso queda cancelado. -
      - Alguna puta vez en tu vida te detuviste a leer las políticas de la empresa. Las relación funcionario-cliente.
      - Las políticas las puedo modificar en cuanto se me de la regalada gana. Es mi puta empresa Y con quien me acueste es solo mi problema. . -
      - Ya veremos si es solo tuya. Ahora llama a Recursos Humanos para que preparen mi salida. Pero no te dejare en paz. Si esta empresa esta donde esta es gracias a mi y mi padre. Tú solo estas destuyendo el trabajo de años. Eres una niñata idiota que no sabe nada, y no me vengas con que creciste sola por que bien que tuviste a tu padrino al lado.
      - De que hablas idiota, que tiene que ver mi pasado con tu falta de respeto, conmigo y con los trabajadores de aquí. Es ese el motivo de despido. No sabes respetar, te guste o no es MI empresa. Mi padre la construyo, el destino se lo llevo antes, pero tú padre hizo una buena labor secundado por mi padrino que cuido mis intereses. Pero mis intereses hace algunos años los veo yo. Pediré una revisión a las cuentas, por que si encuentro que algo esta mal te secare en la carcel. Entendiste. Ya mucho he tenido que soportarte.
      - Y todo lo que yo he tenido que soportar? Eso no cuenta?. Hay Renata, sal de aquí para llevarme mis cosas. Y mandé a que revisen todos lo que quieras, si encuentras una falla. Haz lo que quieras. -

Salí de su oficina con la misma rabia que con la que había entrado, sus palabras daban vuelta en mi cabeza. Me encerré en mi oficina y lo primero que hice fue llamar a RRHH y decirle que preparar la carta de despido de Mendoza por lo motivos de que le había dado a él. Me importaba en ese momento muy poco lo costoso que saliera su despido lo quería fuera ya!.
Revise mi móvil y vi un mensaje de Benja.

"Me he contenido de ir a golpearlo, escuchamos toda 
la "reunión" que tuviste. Roxi no podía creer que
tuvieras una relación conmigo. Le he dicho que somos novios 
de antes de que se firmaran los papeles. Espero no te moleste 
que le halla dicho eso. B".


¿Le ha dicho que somos novios? ¿Es lo que somos? Deje de lado esos pensamientos y busque dentro de las políticas lo que me había dicho. Estaba en lo cierto acerca de las relaciones pero para mi por ser la jefa-dueña no me afectarían no tendría que entrar a un consejo que aprobara o rechazara el ingreso.
Le mande un mensaje indicándole que ya estaba en mi oficina, que si aun estaba por aquí era libre de venir si le apetecía. Al no obtener respuesta le indique a Andrea que hiciera venir a Naty y a su vez pidiera el almuerzo para la una de la tarde en la sala de reuniones.

Mire el reloj y ya faltaban 5 minutos para la una, me encamine a la sala de reuniones y ya me estaba esperando Naty con John. Les indique que el motivo de esta reunión era para que hicieran una revisión de todos los ingresos y egresos de dinero de la empresa de los últimos 10 años. Me quedaron mirando con cara de extrañados y cuando les explique que tenia sospechas de que Mendoza hacia mal manejo de dinero, me dijeron que les diera una semana para tener los resultados y que de ser necesario contratarían a un par de estudiantes para que les ayudara.

Era mucho el trabajo que faltaba por hacer, me fui a la oficina en busca de la copia del último balance y revise mi móvil. Otra vez tenia un mensaje de Benja, y un par de llamadas perdidas de Mariano.
Pulse re llamar y al segundo tono ya escuchaba la respiración de Mariano al otro lado.

      - ¿Como estas? - Me pregunto
      - Complicada con el tiempo, y con problemas en la empresa. ¿Y tú? ¿Como sigue tu madre? -
      - Amor, no te estreses mas de lo encesario en la empresa, todo marchaba bien en manos de los Mendoza. Y mi madre sigue igual, cada día mas decaida pero le gusta mucho pasar tiempo con la pequeña Renata, Doña Ester se la esta poniendo difícil a Carol, si puedes llamale. Le hará bien saber que no es a la única que esta señora no puede ver. Y en cuanto a mi, te extraño. -
      - Lo había olvidado. La llamare a penas llegue a casa. ¿Y Gabriel como lleva la situación? -
      - Difícil, se le hace complicado todo. Pero ya sabes. -
      - Claro que lo se. Trataré de viajar este fin de semana. Haré lo posible por viajar mañana en la noche. -
      - Si te parece para que no manejes te reservo un billete de avión -
      - Prefiero conducir  -
      - Renata son por lo menos 10 hrs de viaje y eso es en bus. Como pretendes hacerlo sola? -
      - No pretendía hacerlo sola, le diré a Naty y su novio. Y también a Benjamín. -
      - Que ese idiota aun anda por la ciudad? Le haz visto, te ha dicho algo? - Pregunto furioso
      - Si, le he visto esta mañana. Y es muy simpático cuando se lo propone. La llevamos mejor, creo que lo he conocido un poco mas. -
      - No te fíes de él. Te lo dije la otra noche con solo 1 día en la cuidad ya tenia a una mujer en su cama, no te imaginas ahora que lleva mas. -
      - Pero si yo solo he dicho que le diré que viajemos juntos. No que se acueste conmigo -
      - Créeme que lo intentara. -
      - Ya Mariano, bájale un poco. Que tu y yo no tenemos nada y me hablas como un novio celoso. -
      - Es la costumbre bebé. -
      - Deja de llamarme bebé. Adiós, te aviso si viaje mañana. -

Le corte sin dejar que dijera nada mas. Ya estaba aburrida también de su estado constante de novio. Que aun no entendía que ya no eramos nada? Ahora soy la novia de Benjamín.

¡Mierda! ¿Soy la novia de Benjamín?

lunes, 4 de noviembre de 2013

"Algo llamado amor" Cap XXII

      - Hola - Le dije acercándome lentamente a su lado.
      - Te tardaste en venir - Camino para acortar el espacio que nos separaba y me tomo por la cintura. Atrajo mi cuerpo hacía él y me beso. En medio del pasillo del edificio capturo mi boca contra la de él, su lengua invadió sin permiso mi boca.
Jugaba con mi lengua, gemidos salían de mi boca y los capturaba para él. Sabia lo que provocaba en mi. Me arrastro hacia la muralla y me sentí prisionera entre su cuerpo y el cemento. Bajo su mano por mi pierna y la subió para que quedara apoyada contra su cadera, sentía su erección contra mi entre pierna.
Mis labios me ardían, mi cuerpo estaba completamente a su disposición. Me separe un poco para poder llenar de aire mis pulmones.

      - Hazme el amor - Fue lo único que articule. Dejo caer suavemente mi pierna nuevamente al suelo, arranco las llaves de mis manos.

Cuando estuvimos dentro del apartamento pasamos directo a la habitación y sin decir nada más con solo la luz que ingresaba por la ventana comenzó a desnudarme, a besarme y adorarme sin poner resistencia alguna. Lo deje saborear cada parte de mi cuerpo.
Con solo tocarme y besarme me podía hacer sentir un orgasmo. Me había estado tratando de mentir a mi misma era mas que atracción física. Esto era mucho más.
Con sus manos me volvía loca, sabía exactamente donde tocar, me susurraba palabras al oído que me hacían suspirar.

      - Eres preciosa - Me repetía una y mil veces ¡ya casi le creía lo que me decía! - Renata trate de evitarlo pero no pude -  decía con la voz entre cortada y cada vez mas ronca. Tenia mis manos sobre su pecho mientras lo montaba ¡Que se siente genial de esta manera!
Con sus manos en mi cadera marcaba los movimientos arriba, abajo, adelante y atrás. Me estaba volviendo loca. Este hombre me volvía loca.

      - No aguanto más. - Dijo casi sin respirar - Me voy a correr -
Fue lo último que dijo y con eso su último movimiento se libero dentro de mi. Por un momento dejo de moverse y me sentí frustrada, no lo había alcanzando. Mi sexo quedo pidiendo mas.
      - Hey! No te dejare así. - Como su pudiera leer mis pensamientos.
Me tomo las caderas y me recostó en la cama en un movimiento rápido ya lo tenia entre mis piernas.

      - Hmmm... Hermosa la vista - Acaricio el interior de mis muslos - Flecta las piernas y ábrete un poco mas para mi - Hice lo que me pidió y se perdió en ese lugar. Introdujo un dedo en mi interior y me lo llevo a la boca - Tú sabor ya era exquisito, pero esto es mucho más increíble.

Chupe su dedo y lo succione el tiempo que lo tuvo en mi boca, era solo él y yo, era mi excitación y la suya. Sabemos tan bien juntos.

Sumergió su cabeza en mi entre pierna y rozo su nariz por mi clítoris. Sentía que me moría en ese momento. Chupaba, rozaba y lamia todo en mi. Comencé a temblar, mis piernas ya no las podía tener mas su lugar inserto su dedo dentro, dentro y fuera. Hasta que me deje llevar por el momento. Fue el segundo orgasmo de la noche pero el mas intenso.
Subio hasta quedar en mi boca, me beso y me acaricio mis mejillas enrojecidas por el esfuerzo. Nos quedamos en silencio hasta que recuperamos el aliento y nuestra respiración fue normal otra vez.

      - Nunca más volverá a suceder, pero a mi favor tengo que te deseaba mucho - Coloque mi mano sobre su boca para mantenerlo en silencio.
      - Hey! tranquilo. El segundo fue mas intenso - Confesé ocultando mi cabeza en su pecho.
      - No volverá a suceder. Te lo juro. No me gusta dejar frustrada a las mujeres. - Su comentario hizo que me picara el cuerpo y las manos.

A que venia su comentario no tenia por que sacar a la conversación a todas las mujeres que se había follado antes. Su manera de hacerme el amor quedaba apocada por sus palabras, verdaderamente los hombres no tienen ningún sentimiento a la hora de estar en la cama con una mujer. Me separe de él y agarre la sabana y me encerre en el baño. Tenia los sentimientos revueltos. Mis ganas de llorar se hacían cada vez mas grandes. Hay hombres idiotas y Benjamín tiene el primer lugar. Unos golpes en la puerta me sacaron de mis pensamientos y Benjamín abrió suavemente la puerta.

      - Estas bien? - Me pregunto examinando mi cara y mi cuerpo envuelto en la sabana.
      - Si. Solo estoy cansada voy a dormir - Le di un empujón y camine de vuelta a la cama, me acurruque envuelta en la sabana y él me tapo con la colcha de encima.
      - Me puedo quedar verdad? - Me pregunto sentándose a mi lado en la cama. Levante los hombros en respuesta. - Preciosa, ¿que pasa? Es por que me corrí antes? - Trato de acercarme a él pero le di un codazo hacia atrás. - Woow. Preciosa dime que fue lo que hice mal o dije para solucionarlo. No quiero que te duermas lejos de mi.
Me volteé para quedar de cara a él y le mire a los ojos.
      - Quieres saber que es? - Golpeando con mi dedo indice su pecho .
      - Claro, dime que es - Tomando mi mano entre las de el, la dejo descansar en su pecho.
      - Hay te va! Soy tus estúpidas palabras. Que me importa si has dejado o no a las mujeres con las ganas de un orgasmo, Oh por dios! No puedo creer que te falte un poco de cerebro que haces esos comentarios. Tú pasado es solo tuyo, o acaso yo te ando comparando con Mariano o diciendo que él lo hubiera echo de otra manera. ¡Maldición! Eso es lo que me pasa. -
      - No lo puedo creer. Estas celosa - Me dijo tirándome hacia su pecho. Forceje para quedarme en mi lugar pero me resistí al ver que era inútil sacar su agarre de mi.
      - No son celos, no tengo por que tenerlos. Recuerda solo es una noche - Le susurre
      - Mi preciosa, no importa que sientas celos, yo moriría si me compararas con él idiota. Estoy aquí no. Hubieron mujeres antes. Pero ahora eres tú. - Me beso la cabeza. Mientras lagrimas picaban por salir
      - Perdona no se que me paso -
      - Son celos. Preciosa. -
      - Que no son celos. -
      - Como quieras. Ahora podemos dormir? - Me beso el pelo y se cubrió con la colcha. Me acurruque en su pecho y lagrimas cayeron por mis ojos, trate de contenerlas pero me fue imposible. - No. Preciosa no llores. -
      - Buenas noches - Susurre mientras le besaba el pecho.
      - Buenas noches - Levanto mi barbilla y me beso en los labios. Escondí mi cabeza en su pecho y respire profundamente. Hasta que me quede completamente dormida.

~~~

El sol no me dejo seguir durmiendo, abrí lentamente mis ojos para poder ver a Renata dormir a mi lado, pero para mi sorpresa estaba solo en la cama. 




Observe la habitación y la vi parada frente a la puerta del baño. Se veía tan guapa solo con mi polera puesta, le dejaba ver parte de sus piernas. Camino sexy hasta que llego a mi lado, se sentó y me beso. Suspire. Fue lo único que logre hacer. La tome por las caderas y la puse bajo mi cuerpo. La volví a besar.


Una hora después ya estábamos los dos duchados después de un buen "Buenos Días" no me cansaría nunca de hacerle el amor a esta mujer. Renata y su falta de experiencia me llenaban por completo. Pero tenia muy claro que esto no era para un "para siempre". Se acabaría el encanto en un par de días mas. Yo tengo que volver a España, tengo que cumplir con mis responsabilidades y ella tiene que seguir con su vida. Tenia que poner esas cosas en claro con ella. Pero esperaría un par de días.

      - Planes para hoy? - Me pregunto con una sonrisa mientras me servia una taza de café.
      - Sobre vivir sin ti - Le respondí dandole una nalgada mientras pasaba por mi lado. - Y tu?.
      - Ir a la oficina, estar todo el día cumpliendo con mis obligaciones - Dijo haciendo pucheros
      - Lo se, pero en la noche te espero en el apartamento y te preparo una rica cena. -
      - Benjamín, tenemos que dejar algo claro antes.-
      - Lo hablamos esta noche, no quiero que nada amargue nuestro desayuno - Le guiñe un ojo.
      - No se si valla esta noche. - Me soltó
      - ¿Por que? -
      - Lo sabes muy bien. -
      - No lo se. Dimeló tú -
      - Ok, te lo diré - Se acomodó en la silla - Tú me dijiste que no había un mañana, que era algo de una noche. -
      - Se lo que dije y se por que lo dije también. Es la verdad. - Suspire -  Pero ya han sido dos noches. Pueden haber mas. - Le guiñe un ojo.
      - No puedo hacerlo, no se tener follar sin sentimientos. No es algo que conozca. -
      - Créeme que lo se. Pero no puedo ofrecerte nada mas. Preciosa, no quería que esto sucediera así. Pero quiero que te quede claro que yo a ti no te he follado, te he hecho el amor. Y te lo volvería a hacer en este momento -
      - Ya no podemos seguir haciéndolo -
      - Podemos dejar esta conversación hasta la noche. Tengo que explicarte el por que. -
      - Anda dímelo ahora, Ahórrame la parte en la que me duelan las cosas. -
      - Me gustas, Renata. Me gustas mucho, es mas que una atracción física. Pero yo tengo que volver a mi vida. Y tú debes seguir con la tuya. -
      - Osea me estas diciendo que te vas? -
      - Practicamente si, me voy en un par de semanas. Hasta entonces quiero estar contigo en cada momento. Pero luego yo no se cuando pueda volver. -
      - Yo no quiero estar contigo hasta que te vallas. -
      - No? -
      - No. Benjamín prefiero que esto termine ahora que mas tarde cuando... - No pudo decir mas y salio de la cocina.

Esto era precisamente lo que quería evitar, el verla llorar. Verla sufrir por mi culpa, no merezco sus lagrimas.

      - Renata, yo. Es mejor que me valla. - Dije a través de la puerta donde hace solo unas horas la adoraba. - Yo, te juro que quería evitar esto. -

No dijo nada, no quise abrir la puerta y solo salí. Me fui directo al apartamento donde pase toda la tarde como león dentro de una jaula dando vueltas por todos lados sin saber que hacer.

~~~

      - Buenos Días Roxi - 
      - Ay! Renata disculpa que me meta, pero te paso algo traes mala cara - 
      - Nada. Estaré en la oficina. - 

Me concentre durante todo el tiempo posible en hacer los pendientes de la oficina, tratando de no pensar en Benjamín. A media tarde entro Naty con los vales para almorzar en la mano.

      - Vamos mujer que tienes que reponer el cuerpo - Tan contenta que viene ella.
      - Naty. - Fue lo único que pude articular antes de ponerme a llorar, es casi como si desde el cielo hubieran abierto alguna llave. Naty corrió a mi lado.
      - ¿Que paso Nata? - Decia mientras me acariciaba el cabello. No era capaz de contarle nada en ese momento, lo único que sabía hacer era llorar y lamentar que nuevamente nada salia como yo quería. No tenia la intención de asumir que me gustaba Benjamín. Pero no quería perderle sin dar la pelea. Necesitaba su consejo, tenía que armarme de valor para hablar con ella.
      - He terminado mi relación con Benjamín - respiro una dos y diez veces para calmarme un poco y explicarle lo sucedido. - Le he perdido por que no accedí a lo que él quería, he sido yo la que nuevamente sale huyendo. No puedo hacerlo, no puedo no quererle.
      - Cariño, no se lo que decirte, yo sabía que esto no terminaría bien, pero las opciones son pocas. -
      - Le quiero, ¡Maldita sea! Le quiero. - Escondiendo mi cabeza en el pecho de Naty donde seguía llorando.
      - Anda, vamos limpia esas lagrimas y vamos a la casa. Ya me contaras bien todo lo que paso -
      - Naty, no puedo perderle. -
      - Entonces que se puede hacer? -

En rápidas palabras sentadas en el piso de mi oficina le conté la conversación de esta mañana donde me proponía una especie de relación por las próximas semanas, era como digo ella la oferta y la demanda. El punto de vista de Naty verdaderamente no era lo que esperaba escuchar de ella. No se en que momento me cambiaron a mi amiga por esta mujer tan desinhibida, me aconsejaba a que aprovechara, que pasara el tiempo con él. Que le conquistara aun no estaba todo perdido y si jugaba bien mis cartas de aquí a dos semanas lo tenia comiendo de mi mano. Era eso me quedaba llorando teniendolo a un par de metros. La idea de seguir con él me parecia la mejor, evitaria todo tipo de sufrimiento por el momento, pero no para siempre.

      - Nata, vas a llorar, mil lágrimas vas a llorar, sólo tienes la opción de escoger si es ahora o después. Va a doler, uff mil noches te va a doler. Pero ¿Vale la pena? Solo tú decides -
      - Oh, cariño. Eres la mejor amiga. -
      - Ahora ve, besadlo y aprovechadlo. Recuerda que debes conquistarle. Eso es lo que puede cambiar el final. Te quiero. -
      - Y yo a ti - Acto seguido me puse de pie y la abrace, la abrace como solo ella se lo merecía sus palabras me hicieron volver a creer, aun ahí una pequeña esperanza que puede solucionar todo esto.

Salí corriendo de la oficina cogiendo el móvil mirando la hora, 17:48 hrs. Si mis calculos estaban bien se encontraría en el apartamento. Pero no podía confiarme. Marque su numero y al tercer tono contesto.

      - ¿Hola? -
      - Hola - Le respondí despacio y timida, ahora que escuchaba su voz no sabía que era lo que tenia que decirle.
      - ¿Como estas ? - Preguntó
      - Bien. Benjamín yo... -
      - Perdóname Renata, jamás fue mi intensión hacerte llorar. - Su voz sonaba angustiada.
      - ¿Sigue en pie la cena? - Susurre
      - ¿Estas segura? -
      - Quiero hacerlo. - Llene de aire mis pulmones mientras encendía el coche. - Ya habrá tiempo de llorar después. Ahora te necesito a ti.

Corte la llamada lance el móvil sobre el asiento del copiloto. Conduje sobre el limite de velocidad en todo momento, el camino hacia el apartamento se me hacia eterno, había encendido el radio pero no le prestaba atención a las cosas que decían y menos a las canciones que llegaban, en mi mente solo había una cosa, de todas las maneras que le haría y me haría el amor Benjamín esta tarde.
Si la vida me estaba dando esta oportunidad la tomaría. Ya habrá tiempo de llorar después si no lo logro enamorar para que se quede conmigo.
Mi móvil pito y en la pantalla el nombre de Mariano se ilumino. Lo ignore, nada me estropearía el momento. Hoy era yo y Benja, nadie mas existía.

Próxima parada... Benjamín.


sábado, 2 de noviembre de 2013

"Algo llamado amor" Cap XXI

      - ¿Que fue todo eso? - Me pregunto cuando llego a mi lado. Tomándome la mano me arrastro hacia el sofá y me ayudo a sentarme.
      - ¿Que haces tú aquí? - Fue lo único que se me ocurrió preguntar.
      - Vine a ver lo del terreno de la casa, le caí por sorpresa a Roxana. Por cierto esta haciendo un buen trabajo. - Me sonrió
      - Me alegro que eso este saliendo bien - Me force a sonreír
      - ¿Algo va mal? - Me pregunta tomándome la mano y haciendo círculos sobre ella.
      - Si. Pero eso no tiene nada que ver contigo. ¿Necesitas algo? -
      - A parte ti, no nada mas -

En ese momento suena el comunicador de la oficina y la voz de Roxi, retumba en las paredes.

      - Renata, acabo de estar con el señor Lackington y creo que le gustaron los terrenos que elegiste para él. Creo que debías saberlo y Mendoza woow anda de un humor. Si necesitas algo ya estoy en mi escritorio. -

Me acerque al comunicador y presione el botón solo para decirle gracias. Volví a tomar mi lugar al lado de Benja, me pare delante de él, le sonreí de la manera mas coqueta que me fuera posible y me senté sobre él con mis piernas una a cada lado.

      - Wow - Fue lo único que Benja alcanzo a decir antes de que me apoderara de su boca.
Lo comencé a besar en ese momento sin importarme nada, solo por que sentí la necesidad. Apoyo su cuerpo contra el sofá y reclino su cabeza hacia atrás, lo cual me dio acceso a su cuello el que comencé a besar. Al mismo tiempo que sus manos viajaban por mi cuerpo sobre la ropa. Arriba y abajo lentamente.
Acto seguido sin soltar su boca, daba pequeños roces de mi sexo contra su creciente erección, el solo me miraba me dejaba hacer todo lo que tenia en mente.
Bajo sus manos hacia mi cadera y al comenzar a subir se llevaba mi blusa hacia arriba separe mi boca de la de él. A pesar que estaba muy bueno el momento no me iba a dejar follar en mi oficina. Me separe de él, le di un último beso en los labios rápido y me puse de pie. Avance rápido hacia mi lado del escritorio. Tome la posición mas seria que me salio en ese momento. Benja solo me sonreía desde el sofá y negaba con la cabeza. Cuando mi respiración fue normal me atreví a articular palabras.

      - Y bien Benjamín que necesita? - Una carcajada escuche y se puso de pie tomando asiento delante mi.
      - Como ya escucho viene a verificar los terrenos, uno me gusto mucho. -
      - Me parece perfecto, pero Roxana es la encargada de su proyecto. -
      - Lo se. Pero usted es la jefa. A demás esta mañana me he enterado que Mariano paso la noche en el sofá del apartamento y quería saber si te lo topaste cuando te fuiste. -
      - Jajajaja. - No pude evitar reír a su comentario - Esta mañana me llamo Mariano para saber si pasaba por el hospital antes de que se fuera, y me a contado que estabas con alguna conquista y que no lo dejaste dormir. - Me vuelvo a reír.
      - No se de que te ríes yo te dije que te mantuvieras callada. - Su comentario hace que me ponga colorada.
      - Benjamín como dices eso. -
      - Tú empezaste preciosa. Osea que no te vio salir -
      - Nop, para mi buena suerte, la que si me vio fue Carol -
      - Si me hizo un par de preguntas acerca de nosotros pero luego se aburrió al ver que no le diría nada. -
      - Y que es lo que quería saber? -
      - Bueno esa parte, con tu escandalo ya lo supo. Pero quería saber si ya somos novios o algo así. -
      - No hay mañana, solo sera esta noche. - Dije casi en un susurro.
      - Yo no lo dije, esa fuiste tú. Siempre podemos repetir. - Me guiño un ojo.
      - Guapito, solo fue una noche. Habíamos quedado en eso, no me vengas con cambio de planes. -
      - Yo lo decía. Ya sabes por el recibimiento que me diste. -
      - Benjamín que necesitas, tengo muchas cosas que hacer aun - Le dije en un tono mas profesional
      - Lo se, se que eres una mujer ocupada. Pero antes de irme me gustaría saber por que se hombre te gritaba de esa manera. Le hubiera dado un par de golpes en la cara si volvía a levantarte la voz. -
      - Desde cuando vas por el mundo repartiendo golpes al mundo? -
      - Renata de verdad no me conoces, si hay algo que no soporto es el mal trato a una mujer. ¡Por dios! a parte de todo eres su jefa. -
      - Algo que no sabe, o lo olvida a veces. -  Agachando los brazos. Me alza una ceja y se pone de pie.
      - Bueno, me voy ¿te veo luego? - Cuando llega a la puerta - Perdón me olvide que solo fue una noche, que tengas buen viaje. - Dicho eso sale y cierra tras de él.
      - Idiota, es el que me dice que no puede haber una relación. Pero ahora me quiere ver luego. -

Luego de la visita, hermosa, de Benjamín me concentre en los pendientes, en ver verdaderamente cuanto significaba cambiar los materiales para todas las obras, aproveche de decirle a Roxi que me agendara una reunión con los arquitectos a cargo de cada obra a su vez con el personal de contabilidad y que mandara a llamar a la jefa de recursos humanos. Cuando me veo un poco mas desahogada de trabajo miro el reloj digital a mi derecha y me doy cuenta que son mas de las 3 de la tarde, no he salido ni para comer.
Presione el comunicador para pedirle a Roxi que viniera a mi oficina y esta entro en cosa de segundos.

      - Te pido algo para comer - Me dijo apenas entro.
      - No, tengo el estomago cerrado. Te mande a llamar por que mas tarde voy a ver a RRHH y quería ponerte al tanto a ti primero. -
      - Ya veo, ¿Que paso Renata? hice algo mal? -
      - No es solo que estas ultimas semanas has tenido mas trabajo de lo normal, soy consciente que has estado haciendo cosas que no te corresponden y lo haces bastante bien. He mando a pedir una nueva secretaria. -
      - Renata yo, de verdad he dado lo mejor de mi. Pero supongo que la visita del señor Lackington a tu oficina esta mañana tiene algo que ver -
      - Si y no. Bueno vino a decirme que estabas haciendo un buen trabajo que has cumplido con sus expectativas. - En parte es algo que me dijo, creo. - Pero no ya lo había pensado antes que él viniera y solo me faltaba comentartelo a ti. Desde hoy dejas de ser mi secretaria para pasar a ser mi asistente.
      - Me esta hablando en serio? -
      - Muy enserio, el salario sera un poco mas alto así también como tu responsabilidad. -
      - Lo se, muchas gracias Renata por esta nueva oportunidad. -
      - No me lo agradezcas solo compenso tus logros. Tendrás una pequeña oficina, y también seguiras a cargo del proyecto Lackington.
      - De verdad muchas, muchas gracias. -
      - Bueno manos a la obra. El lunes ya estarán todos los cambios echos, de RRHH se pondrán en contacto contigo para que firmes el nuevo contrato y eso. Puedes retirarte.  -
      - Wow. La nueva secretaria también llegara el lunes verdad? -
      - Si, y estará a cargo tuyo y mio. La compartiremos. -
      - Bien muchas gracias nuevamente, ahora te dejo que tengo que seguir con unos pendientes y poner todo en orden para entregar el escritorio el lunes. -

Salio de mi oficina con una enorme sonrisa en la cara. Era lo que se merecía después de todo, esta mujer me había ayudado mucho en el tiempo que yo tome el mando, me enseño parte de algunas cosas de papeles que yo no conocía y facilito también mucho mi agenda cuando estaba estudiando. En definitiva se lo había ganado a pulso.
Las reuniones de la tarde fueron un completo desastre a pesar de que las cuentas están con números azules, no se les puede subir ahora el presupuesto a los clientes que ya están en construcción por lo que veremos una baja en los ingresos. Pero si nos haremos mas confiables y eso es lo que mas me importa. No me interesa estar embolsandome  millones a costa de construcciones de mala calidad.
A eso de las siete de la tarde ya todos se estaban retirando de la empresa, recordé que le había dicho a Naty que tenia que hablar con ella y no me había comunicado aun, también tenia que llamar a Mariano para saber como habían llegado y decirle que no me iría, por lo menos no hasta nuevo aviso.
Tome el móvil en el momento que ingreso Naty con cara de pocos amigos a mi oficina.

      - Sera que tengo un momento para hablar con mi mejor amiga, digo o tengo que agendar -
      - Cariño obvio que tienes un momento pero ya vamonos de aquí, estoy muerta -
      - Será que nos vamos a casa juntas? -
      - Yo ando en mi coche y tu? -
      - Lo deje en casa de Ima. - Me dijo levantado una ceja.
      - Si practicamente pasas allá -
      - Ja ja, y tu donde dormiste anoche -
      - Ya te cuento vamos. -

Mientras nos ibamos para la casa le fui contando lo que había sucedido entre Benja y yo, solo se limitaba a taparse la boca o ponerla en forma de "o". Es obvio que estaba asombrada del cambio que estaba pasando en mi, pero me dejo hablar sin interrupciones. También aproveche de comentarle que Mariano estaba acá y los motivos que lo habían traído que había pasado mucho tiempo con él en el hospital y que pretendía viajar lo antes posible para estar con él en estos momentos tan difíciles.
Cuando llegamos al apartamento ya la tenia completamente al día de mi vida y esperaba a que ella me contara como iban las cosas con su Ima como ella lo llamaba. Tienen que ir bastante en serio para que ya se valla tras él casi todos los fines de semana a verlo surfear y ademas pase noche en su apartamento.

      - Bueno las cosas con él van bastante en serio, creo que me he enamorado. Deberías venir con nosotros te encantaría el ambiente que te tiene con los chicos y las chicas, son todos muy simpáticos y simples. A parte ese hombre sabe lo que hace. - Me dice muy contenta con una sonrisa en la cara. - Pero creo que no soy la única enamorada.
      - Oh, claro que eres la única, debo admitir que ese Benjamín hace que me pasen cosas con él. Hoy en la oficina luego de mi discusión con Mendoza que me tiene completamente enojada. Me lancé a sus brazos y lo bese si no es porque Roxi habla por el comunicador te juro que hubiera pasado de todo.
      - Vamos Nata asume que te gusta, que te pone tenerlo cerca. No eres una mujer que va por la vida acostándose con el primero que viene. Es el primero que duerme en el apartamento. Es el primero que te hace el amor, ¡Ay que cursi sonó! Bueno pero lo es sin siquiera tener un compromiso. -
      - Bueno eso es verdad. Pero no me gusta es solo una atracción física, Me dije a mi misma que solo seria esa noche y por que yo quería. Me ha dicho que no quiere compromisos. Que lo puedo llamar cuando quiera acostarme con él pero sin sentimientos en otras palabras. -
      - Cosa que no sabes hacer. Bueno tienes que entender también que él no es de acá en algún momento debe volver a su casa. -
      - Lo se, y tengo miedo de que eso pase. Sabes que hoy en la mañana cuando venia para acá hable con Mariano por teléfono y me dijo que había dormido en el sofá de la casa y no había podido dormir hasta que Benjamín acabo su fiestesita. -
      - Y cuando saliste de la habitación no lo viste ahí -
      - Nop, ya no estaba menos mal. Que le hubiera dicho -
      - Que folla mejor que él. - Y se lanzo a reír
      - Ay Naty que cosas dices - uniéndome a su risa.

Continuamos muy animadas conversando hacia tiempo que no estabamos así de relajadas como en los viejos tiempo hasta que a eso de las once de la noche me sonó el móvil mirando la pantalla vi que era Mariano.

      - Es Mariano - Le dije y me puse de pie y camine hacia el balcón. Tomando de mi cartera un cigarro, cuando me siento colapsada con trabajo o con lo que sea me dan ganas de fumar. Presione el botón de contestar al tiempo que encendí el cigarrillo.
      - Hola Bebé - Dijo apenas se abrió la linea.
      - Hola Mariano - Dije resignada. Necesitaba que dejara de tratarme como si entre nosotros hubiera algo. Pero no era capas de decirle en este momento sabiendo lo que esta pasando.
      - ¿Donde vienes? -
      - En mi apartamento, se me complicaron las cosas y no podre viajar -
      - Ah - Dijo con un dejo de tristeza - Bueno tú también tienes una vida no puedes dejar todo y venir a hacerme compañía -
      - Mariano de verdad apenas pueda me iré. Se lo que se siente estar solo en un momento como este -
      - Lo se bebé. Pero dime ¿Como estuvo tu día? -
      - Liado. -
      - Tanto así -
      - Es mas te digo que ni tiempo para comer tuve -
      - Y ahora que haces -
      - Estoy con Naty en el apartamento, estábamos cotillando un rato -
      - Ya han cenado -
      - No aun no. Nos entretuvimos conversando -
      - Me imagino. Ya cariño no te quito mas tu tiempo, ve a comer algo y a dormir -
      - Jajajajaja! Gracias, tu igual ve y descansa te llamo mañana ¿Vale? -
      - Esperare tu llamado cariño, enserio gracias por estar a mi lado -
      - De nada, vale ve a dormir hablamos mañana -
      - Buenas Noches amor -

Sin responder corto la llamada, me hace sentir incomoda las palabras de Mariano, lo tendré que hablar con él cuando lo vea, no me puede tratar como si aun hubiera algo entre nosotros. Le tengo cariño si, a pesar de todo ¿Que tonta soy verdad? Pero eso no significa que voy a volver con él ni mucho menos.

      - ¿En que piensas? - Pregunta Benjamín parado en el en el carril del ventanal del balcón. Se ve tan guapo con unos jeans y un chaqueta de cuero.
      - Hola - Le dije volteandome hacia el.
      - Estas tan guapa como esta mañana, preciosa - Me dijo al momento que estaba parado frente a mi tomando con sus manos mi barbilla para levantarla y dame un tierno beso en los labios. - Llevaba horas esperando hacer eso
      - Tú igual estas guapo - Dije en el momento que profundice el beso, asiendo ingreso con mi lengua a su boca.
      - Vamos traje comida - Bajando lentamente su mano por mi brazo hasta capturar su mano con la mía. Me arrastro hacia dentro donde Naty tenia ya media mesa puesta para que comieramos los tres. En que momento llego, que habrá alcanzado a escuchar de mi conversación. 

Benjamín trajo para comer comida china, no es mi favorita pero siempre se agradece comida a esta hora después de no haber comido en todo el día. Naty le hacía algunas preguntas acerca de su vida y de lo que se dedicaba, no me había dado cuanta hasta ahora que no sabía mucho de él y él de mi. Una vez acabada la comida Naty se puso de pie y comenzó a recoger todo, hice el esmero de ponerme de pie y ayudarla pero ella me dijo que no era necesario y me fui al sofá con Benjamín. Se acomodo en el de dos cuerpo. Esperando que me sentara a su lado pero yo elegí el pequeño que tiene forma de huevo, solo para poder acurrucarme en él.
Me observaba no decía nada. El silencio me ponía aun mas nerviosa. Naty paso por al lado de nosotros y me hizo señas con las manos las cuales ignore por completo. O era eso o me largaba a reír por las estupideces que hacía.

      - Benjamín fue un placer conocerte, pero yo me voy a dormir. - Dandole un beso en la mejilla y uno a mi en la cabeza me susurro en el oído. - No grites tan fuerte ¿Vale? -
No pude no mirarla con ojos de furia por su comentario. Pero que a la vez me dio mucha gracia. Le respondí sin sonido para que leyera mis labios "vete a la mierda"

      - ¿Que te trajo por aquí? - Le pregunte una vez solos
      - No es obvio. Tú - Poniendose de pie y caminando hacia mi.
      - Yo? - Levantando una ceja.
      - Renata si, tú. Moría de ganas de verte, de besarte - Estiro su mano para que me pusiera de pie pero la rechace e inconscientemente se me salio un bostezo -
      - Ya me viste, ya me besaste ahora te puedes ir. - Dije poniendome de pie caminado hacia la puerta la cual se la abrí para facilitarle el trabajo.
      - Eres una caja de sorpresa - Dandome un beso suave en los labios antes de salir por la puerta.
      - Lo soy. Buenas noches Benjamín -
      - Renata. - Dijo asintiendo con la cabeza y salio por la puerta. La cerré de inmediato y me quede apoyada en ella.

En mi cabeza mil imagines pasaron en ese momento, ya me veia en mi cama desnuda con el sobre mi haciendome el amor como la noche anterior. También me vi como estaría verdaderamente esta noche dandome vueltas por la cama pensando en lo que pudo pasar. En ese momento Naty aparece parada en el pasillo mirandome con ambas manos en la cintura.

      - ¿Que hiciste? -
      - Le dije que se fuera -
      - Por que? -
      - No lo se ¡Maldita sea! no lo se. -
      - Yo si lo se, una idiotes. Ve tras él. No seas idiota. Es mil veces mejor tener que arrepentirse de lo hecho que de lo que no hiciste -
      - Naty, es que no lo se-
      - Si lo sabes pero no quieres asumirle, viene trae comida para pasar tiempo contigo y tú. Lo hechas si eres idiota cariño. -
      - Y que hago? Ya se fue. -
      - Anda siguelo aparece en su apartamento. Que se yo follalo hasta perder la conciencia -
      - Naty -
      - Naty, ni que nada. Anda o te llevo a la fuerza -
      - Ya voy -

Camine a tomar mi bolso y sacar las llaves del coche. Antes de salir le di un beso en la mejilla. Al abrir la puerta del apartamento camine hasta el elevador y vi a Benjamín apoyado contra la muralla con su hermosa sonrisa.


miércoles, 30 de octubre de 2013

"Algo llamado amor" Cap XX

La bese lentamente, me deje llevar por el momento y la pasión que sentía en ese momento, abrí su boca para que recibiera mi lengua que quería reencontrarse con la de ella, llevaba todo el día esperando este momento. Invadí su boca con mi lengua, la dejaba conectarse con la suya.

Pegue mi cuerpo al de ella, no quería dejarla ir, esta noche sería para mi. La necesitaba, necesitaba saber que no me he imaginado que ahí algo entre nosotros, que si existe el magnetismo que siento cuando la veo, cuando sonríe. Sus manos subieron por mis brazos lentamente para llegar a mi cuello y rodear lo. La recosté en la cama cayendo mi cuerpo sobre el de ella. Con sus manos acuno mi cara y profundizo aun mas el beso.

Comencé a dejar mi rastro de besos por su mandíbula, por su cuello, por sus hombros de izquierda a derecha y vise versa, ella no ponía resistencia. Su respiración cada vez era mas errática, sus gemidos consumidos por mis besos, sus manos bagaban por mi cuerpo atrayéndome mas a su cuerpo.
En un momento de lucidez me recordé que la puerta no tenia seguro y que no estábamos solos, me separe un momento de ella, le guiñe un ojo y ella dulcemente me sonrió. Se acomodo en la cama mientras yo pasaba el seguro y me sacaba la camiseta que llevaba puesta, al ver mis intenciones ella hizo lo mismo y me lanzo su blusa.

Me perdí en su mirada y me subí lentamente a la cama posando mi cuerpo sobre el de ella pongo una de mis piernas entremedio de ella, coloco sus manos por encima de su cabeza y las sostengo con una de las mías, comienzo a besarla nuevamente. Con mi mano libre comienzo a recorrer su cuerpo desde su vientre hacia sus hombros, volviendo hasta sus pechos, rozando mi pulgar por su pezón derecho. Ella gime en respuesta. Alterno mi trabajo al pezón izquierdo y la beso para retener su próximo gemido.

      - Benjamín, me estas matando - Me dice cuando con mis manos comienzo a descender para acariciar su culo por sobre el pantalón.
      - Shh -
Termine por soltar sus manos, y comencé un descenso con mi otra mano por su cuerpo mientras que con mi boca succionaba su pezón izquierdo, arqueo su cuerpo en reacción. Froto mi creciente erección contra su entrepierna y ella se apega mas a mi, sigilosamente llevo mis manos por su vientre para encontrar su pretina de pantalón y encaminarme hacia el botón, una vez que lo desabrocho, meto mis pulgares por los costados llevandolo hacia abajo, me separo de ella para terminar de sacarlos y ella vuelve a gemir mas fuerte.
      - Shh, no estamos solos - Dijo cuando comienzo a subir con mi boca por su pierna derecha dejando suaves besos desde su tobillo hacia sus muslos. Jadeó en respuesta a mis caricias en sus piernas, subiendo y bajando adorándola por completo. - No sabes como había esperado esto. - Lleve mis dedos a su clítoris jugueteando con el, haciendo círculos, se retorcía bajo mis manos, gemía en respuesta.

La comencé a masturbar hasta hacerla llegar al orgasmo mismo. Se estremeció y comenzó a decir incoherencias, saque mi pantalón en un acto seguido y baje mis boxer, no podía perder un momento antes de que ella se arrepintiera nuevamente, ya me había pasado una vez. Abrió lentamente los ojos y quedo mirando mi erección. Mordio su labio inferior y tuve que contener la carcajada ante su expresión.
La asechaba como un león a su presa, me volví a recostar sobre su cuerpo nuevamente dejando mi pierna entre las de ellas para que pudiera sentir mi erección desnuda sobre ella, la rozaba con un lento movimiento mientras la besaba nuevamente.
      - Voy a entrar en ti ahora, preciosa. Ya no puedo aguantar mas. - Susurre en su oído dejando una estela de suaves besos, levanto la cadera en señal de que me estaba autorizando. La roza la ultima vez para lubricarme con su humedad. Y la embestí, entre rápidamente y me detuve cuando ella lanzo un grito. No sabía si era dolor o placer. Pero me quede en esa posición.
      -  ¿Todo bien? - Pregunte - ¿Puedo moverme?.
Asintió con la cabeza u volví a salir de ella, esta vez ingrese mas despacio, ella levanto la cadera nuevamente para encontrarme y hacer que nuestros sexos chocaran.
Marcaba los movimientos una y otra vez, lentos, suaves, pero profundos. Renata inclinaba su cabeza así atrás con cada envestida.

~~~

Jamás pensé que las cosas con Benjamín se fueran a dar tan rápido cuando cerro la puerta la habitación sabía que esta vez no iba a ver vuelta atrás, no me arrepentía, no me arrepentiría nunca. Sus brazos, cada envestida que daba en contra de mi cuerpo se sentía maravilloso. Sentir su cuerpo rozando con el mio era algo que no podía describir, trataba de no gemir demasiado fuerte pero me era imposible estaba envuelta en la pasión, la calentura de la momento, sus manos recorriendo mi cuerpo, sus labios besando cada parte de mi. 
Sabía que no había mañana. Tenia que tener claro que después de esta vez no habría mas. Estaba consiente de eso. Pero no quería que terminara el momento. En su ultima envestida antes de alcanzar su climax me beso con tanta pasión. Que nos corrimos al mismo tiempo. Dejo caer su cuerpo sobre el mio y rodó por el pequeño espacio de la cama para dejarme sobre el. Aun sentía su pene dentro de mi y como su semen corría por mis piernas. Con mi mano acaricie su pecho a la vez que deje caer un beso. Lo hizo estremecerse. Busco mi boca y me arrastro para que nuestras frentes se tocaran. 
      - Eres verdaderamente preciosa. - Me dijo cuando ya no podíamos seguirnos el ritmo de nuestra respiración.
      - Gracias - Fue lo único que logre articular, no sabía por que le daba las gracias, pero sentí la necesidad de hacerlo, una pequeña sonrisa salio de su cara y me volvió a besar. Me coloco en la cama y el se acomodo tras de mi. Sus enormes brazos descansaron sobre mi, y con una de sus piernas cubrió las mías. Como si temiera que arrancara en ese momento. 
Poco a poco me fui quedando dormida sintiendo su calor. 


Mis ojos pesaban, sentía como si me hubiera ahorrado un coche. trate de moverme pero algo me lo impedía a regañadientes abrí un ojo y me encontré con un brazo de Benjamín, su barbilla apoyada en mi hombro y con los ojos muy cerrados, estábamos cubiertos por una colcha hasta la cintura y el con su brazo cubría mis pechos desnudos. 
Suavemente comencé a mover su brazo de mi y el restrego su barbilla en mi hombro. 
      - Hmmm - Dijo sin abrir sus ojos. 
      - Necesito ir al baño - Le susurre. 
      - Hmmm - Volvió a repetir. 
      - Por favor, puedes soltarme. - 
      - Hmmm - 
      - ¡Benjamín! - Le dije esta vez mas fuerte y tratando de soltar su agarre. 
      - Veo que no despertaste de buen humor. - Dicho eso me soltó, me arrastre para el final de la cama y busque algo con que cubrirme. No puedo salir al pasillo desnuda, ni envuelta en una sabana. ¡Mierda! Como le explicare a Carol o Gabriel lo sucedido. ¡Doble mierda! Gabriel. Cubrí mi cara con horror de lo que pudieran pensar, y mucho mas de vergüenza de lo que escucharon anoche. Solo espero no haber sido muy escandalosa. Tome las bragas que había usado el día anterior y comencé a ponerme mis pantalones. 
      - Dijiste que solo ibas al baño - Dijo Benja, sentándose en la cama. Le di una rápida mirada, buscando las palabras correctas.
      - Mentí, tengo que irme. - Me termine de poner los zapatos y camine hacia su lado para recoger el sujetador que estaba en el suelo. 
      - ¿Iras a verlo a él verdad? - Susurro
      - Si, y no. Voy a mi casa a ducharme, cambiarme y preparar mi maleta. Luego de eso... No te debo explicación. -  Termine de decir.
      - No te las estoy pidiendo Renata, solo pensé. Bueno nada. Desayunamos primero. - Arrastrando la sábana se envolvió en ella y comenzó a acecharme. 
      - Gracias, pero no. Prefiero irme antes de que Gabriel o Carol se levanten. - 

Acomodando mi blusa en su lugar me acerque a el le di un rápido beso en los labios y salí por la puerta, cerrandola tras de mi. 
El apartamento estaba en silencio por lo que deduje que no estaban levantados aun, me metí al baño, tome una toallitas humedas que ahí había me limpie la entre pierna. Recordando todo lo que había sentido la noche anterior, sacudí mi cabeza, me arregle el cabello y salí para poder irme a mi casa.
      - ¿No quieres quedarte a desayunar? - La voz de Carol salio desde la cocina, me encamine hacia ella.
      - Gracias, pero no. Ya estoy muy atrasada. - Le bese la mejilla y salí sin mirar atrás.

Una vez arriba del coche encendí el Ipod en reproducción aleatoria y encendí el coche. La primera canción que sonó inmediatamente la cambie, no quería escuchar nada en relación al amor. No esta mañana. Las notas de Mientras tanto comenzó a sonar, saliendo del estacionamiento le di más volumen y comencé a cantar

"...A ver que le digo, Yo no soy adivino. Cualquier pronostico sería errático. Viene tiempos buenos, no lo dudo, pero que hacemos. Mientras tanto..."

En el primer semáforo revise mi móvil, dos llamadas de Naty, (Tienen que haber sido para avisarme que no llegaría a dormir. Cosa que ya sabía. Luego la llamo), dos más de Mariano. No quiero ni pensar para que son. Luego lidio con él. Y ni una de Benjamín Obvio para que me va a llamar si había salido recién de su cama. Pero algo en mi se sentía decepcionada. Esta vez no había salido huyendo tenia cosas que hacer. No es una buena excusa o si?.

"...Mientras tanto vivamos mientras tanto. Corramos en la lluvia, pies descalzos. Brincando de charco en charco. Mientras tanto busquemos a esa chica, la que nos tiene delirando. Robemosle el primer beso o unos cuantos. Mientras tanto..."

Jamás había prestado atención a la letra, solo me gustaba el cantante. Pero ahora todo traía a mis pensamientos a Benjamín. Todo me lo recordaba, sentía hasta su olor en mi piel. Apreté el botón para que pasara a la siguiente canción. 

"... Iba tan tranquila por la calle, antes que... Iba tan tranquila por la calle, sin saber que vendrías tú. 
Iba tan tranquila por la calle, antes que... Iba tan tranquila por la calle, sin saber que vendrías tú. Con tu mirada, tu caricia, tu sonrisa, tú verdad..."

      - ¡Que todas las canciones me tienen que recordar a ti! ¡Maldita seas Benjamín! - Golpeando el volante con amabas manos. Pase a la siguiente canción. Oh, por favor que pueda escuchar una puta canción sin recordarlo. 
En ese momento sonó mi móvil y baje el volumen dejando sonar la canción de Cafe Tacuba, Las flores. Miro el registro y era Mariano, aparque en una orilla para poder contestar ya que no andaba con mi manos libre.

      - Buenos Días - Me dijo apenas conteste.
      - ¿Como estas Mariano? -
      - Bien, estoy camino al hospital. -
      - Que bueno que descansaste anoche. -
      - Si, me fui al departamento de Gabriel, y entrada la madrugada logré conciliar el sueño. Benjamín tenia una fiestesita. - ¿Que? Mierda, paso la noche bajo el mismo apartamento, escucho todo lo que paso en la habitación. 
      - Oh! Dormiste ahí - Logré articular.
      - Si, te llame para ver si me podías dar alojo, pero no me contestaste, quise ir a tu apartamento pero luego, pensé que te podría molestar, no quiero subestimar mi suerte, creo que haces mucho con estar a mi lado a pesar de lo que te hice -
      - No pienses en eso ahora, tú madre esta primero. -
      - Lo se, corazón. A si que llame a Gabriel, me dijo que no había problema y dormí en el salón un rato, bueno después que a Benjamín se le acabaron las pilas. - Dijo soltando una risita.
      - Ya veo. Emm... yo iré mas tarde a verte, voy camino... osea me acabó de despertar y tengo un par de cosas que hacer.-
      - No te preocupes, el traslado estará listo a medio día, ya tengo todo listo para viajar en un avión que rente. Y Gabriel se viene conmigo. ¿Tú vendrás? -
      - Si, pero se me hace imposible viajar hasta la noche, tengo que dejar todo andando en la empresa, y luego esta en nuevo cliente. La tengo complicada hasta la tarde. -
      - Claro no hay problema. Pero era para prepararte una habitación en casa. -
      - No, no sera necesario, me quedare en mi hacienda. Ya tengo todo listo con eso. - Le dije muy segura para que no intentara obligarme quedarme en la casa de Gabriel. Para mi aun era complicado volver a ese lugar después de tantos años.
      - Esta bien. Te veo en la noche entonces. Te dejo un beso corazón. -
      - Te veo luego. -

Corte la llamada sin estar segura de todo lo que había sido. Mientras yo me dejaba llevar por la pasión y la lujuria del momento Mariano dormía o hacía el intento de dormir en el sofá. ¿Por que Carol no me lo dijo?. Tanto les costaba. Mierda esto era algo con lo que jamás pensé toparme. Benjamín sabría que eso iba a suceder? Y si lo sabía por que no me lo dije, bueno estuvo conmigo en todo momento, como se supone que lo iba a saber. Va a quedar en shock igual que yo cuando lo sepa.

Arranque nuevamente el coche y le volví a dar volumen al radio. Esta vez sonaba Tranzas y Un nuevo amor. De solo recordar el nombre me daba risa.
La canción me recomendaba que debía buscarme un nuevo amor, una persona a la altura de las circunstancias. "...Que cuando muerda de celos él jamás te diga nada..." 
      - Creo que lo encontré -

"...Con quien mirar las estrellas. Alguien que pueda bajarte con un beso una de ellas, alguien que te haga sentir tocar el cielo con las manos, alguien que te haga volar como yo. No vas a encontrarlo..."

La música nunca había significado tanto para mi en estos momentos. Llegué a mi apartamento y todo lucia como había quedado el día anterior. No lo pensé dos veces y me fui directo a la ducha.
Al cabo de una hora con algunas cosas ya en una pequeña maleta, tome el móvil para llamar a Naty. Por la hora y el día debe estar en la oficina y como sus cosas están ordenadas debe haber pasado la noche con Ima, cada vez la veo menos, cada vez se menos de mi amiga.

      - Extraña. Hola - Digo cuando me coge la llamada.
      - Quien habla de extraña. -
      - Ay! Cariño es que ya no pasas en el apartamento, todo es Imanuel para ti -
      - Y tú estas celosa verdad? -
      - Digamos que si, eres una idiota -
      - Piensas venir a la oficina hoy? - Oh, ya usa su tono profesional
      - Eso creo. Mas que nada por que tengo unos asuntos que tratar en personal -
      - Y eso a que se debe - Pregunta un tanto intrigada.
      - Ya lo sabrás. En una hora estoy por allá y te espero en mi oficina -
      - Ja Ja! No parece tú oficina, es mas creo que nadie entra allí y nadie conoce a la jefa de la empresa. -
      - Ya. Déjate de burlarte de mi. Y sigue con tu trabajo. Nos vemos en un momento. -

Una vez que corto la llamada echo una mirada en mi ropa. Luzco como cualquier cosa menos la dueña de una empresa. Saco algo mas formal de mi armario y me cambio de ropa nuevamente. Ahora si parezco algo mas como lo que soy.

Una vez en la empresa me gano todas las miradas de la gente, creo que lo que Naty decía era verdad. Nadie me conoce aquí. Luego de pasar 5 años metida casi todo el tiempo. Ahora casi ni vengo. Es que ahora tienes una vida. 

Dentro de mi oficina reviso los correos importantes y reviso mi agenda, esta vacía. Nada de reuniones, nada de conferencias y nada de clientes. Bien creo que mi decisión de que Roxi ocupe un puesto mas alto después de todo es buena opción, se ha hecho cargo muy bien de mis asuntos. 
Mi puerta se abre de golpe y veo a Mendoza parado en el umbral de la puerta.

      - Que bien que la dueña se decidió venir a trabajar. - ¿Cual es su problema?
      - Para algo soy la dueña. - Le respondo sarcásticamente.
      - Eso no te da derecho a hacer todo esto una mierda, me fui de vacaciones y dejaste la cagada. - Me grita
      - A mi no me gritas - Poniendo mis puños cerrado sobre el escritorio, para darme el impulso de ponerme de pie.
      - Entonces hace las cosas bien, sigues siendo una chiquilla que no tiene conociemiento alguno sobre lo que es dirigir una empresa, estas llevando a la constructora a un hoyo y caeremos todos en ello. -
      - ¿Que se supone que es lo que he hecho mal? - Le grito.
      - Hay un montón de clientes que están en desacuerdo con los cambios realizados en sus proyectos. Los arquitectos de planta no saben por que cambias las ordenes que yo he dado. Y las compras de material. ¡Estas gastando una fortuna cambiando los materiales! -
      - Claro que si, esos materiales no son de la calidad que se necesita. Eres un idiota si piensas seguir construyendo con esa clase de cosas. -
      - Y crees que gastando mas es lo mejor? -
      - Claro que lo es. O acaso prefieres que nos metan una demanda cuando sus edificios o casas se derrumben. -
      - Llevo años haciendo lo mismo -
      - ¡Pero a mis espaldas! Yo estoy a cargo, es MI empresa. - Le grito.
      - No permitiré que nos mandes a la quiebra. -
      - ¡Que es MI empresa! - si me grita, grito mas fuerte. No puedo dejar que me pisotee 
      - Eres una chiquilla de mierda, no sabes nada. Anda vuelve a tus vacaciones -

En ese momento la puerta del despacho se abre. Ambos nos giramos a la puerta y vemos a Benjamín parado hay, su mirada viaja entre mirarme a mi y a Mendoza a la vez. Ninguno de los dice nada, la cara de Mendoza es un poema, esta molesto, pero no lo dejare que mande a la mierda mi trabajo. No puedo dejar que siga trabajando con materiales que no son del todo los mejores, por abaratar costos pone en riego la vida de las personas y a su vez la credibilidad de las empresas que lo venden, no solo pierdo yo clientes, si no que todos perdemos. O por lo menos así lo veo yo.
Benjamín se acerca lentamente a mi lado, besando suavemente mi mejilla.

      - Hola - Dice cuando ve que yo aun no reacciono y no dejo de mirar a Mendoza.
      - Señor estamos en una reunión - Le dice Mendoza - Puede retirarse.
      - ¿Una reunión? No fue lo que a mi me pareció - Le responde Benja
      - Y que importa lo que a usted le parezca, salga de aquí y espere afuera. Que ni tu secretaria haga bien las cosas, y deje pasar así como así sin avisar.
      - Ya bájale, déjate de idioteces y sal de mi maldita oficina. - Indicándole con el dedo la salida, respiro tres veces bastante fuerte y se dio media vuelta y salió.

Benjamín se quedo mirándome un segundo y camino a cerrar la puerta. Me regalo una sonrisa, y camino hacia mi nuevamente.





( http://www.youtube.com/watch?v=aerg-Msv6Zc ) Mientras tanto Tommy Torres
(http://www.youtube.com/watch?v=lzas_TSV7II) Quiero verte mas Francisca Valenzuela
(http://www.youtube.com/watch?v=IRqtSUOFLLY) Debes buscarte un nuevo amor Tranzas

lunes, 28 de octubre de 2013

"Algo llamado amor" Cap XIX

La pequeña Renata le estiro los brazos nuevamente, a si que se la entregue y el camino para sentarse al frente de mi. No apartaba sus ojos de mí, mientras besaba la cabeza de la niña.

      - ¿Como pasaste la noche? - Pregunto fingiendo como si nada hubiera pasado.
      - ¿Como? - Le dije incrédula ante sus palabras. - ¿A que juegas?
      - Fue solo una pregunta "Nata", no tienes que estar a la defensiva todo el tiempo. -
      - No estoy en ninguna maldita defensiva, tú eres el que hace cosas que no debe y ahora, y ahora -
      - ¿Y ahora que "Nata" -
      - ¡Vete a la mierda! - Le dije parándome para entrar en la cocina a tomar un poco de agua y poder respirar.
En eso sentí unos pasos pensando que era Benjamín, y si se me acercaba mas de la cuenta le lanzaba agua en la cara.
      - Te dije que no lo hablaras, esta insoportable, anda saber tú que paso anoche, pero llego hoy con ese humor del demonio. - Dijo Carol poniendo su mano en mi hombro.
      - Es un idiota, ¡Que maldita culpa tengo yo! - Le grite a Carol para que él escuchara.  - ¿Y Gabriel?
      - Hum, es difícil de decir. - Dijo Carol sonando angustiada.
      - ¿Que pasa? - Le pregunte, sus palabras me ponían un poco nerviosa.
      - Mariano esta aquí -
      - Lo que me faltaba - Dije sentándome en un taburete - Es lo último que me faltaba.
      - Es complicado, esta vez no vino por ti -
      - ¿A no? - Levante una ceja
      - No le digas a Benjamín que sabes, no he querido decírselo, pero esta vez es distinto -
      - Suéltala Carol, ¿Que hace Mariano acá? ¿Y por que Gabriel esta con él? - En ese momento apareció Benja, con la pequeña en brazos, su cara de pocos amigos se acentuó en ese momento, la sola idea de saber que Mariano estaba acá lo ponía aun mas de mal genio.
      - ¿Cuando pensabas decírmelo? - Le pregunto a Carol entregándole a la niña - Maldita sea Carol, como me pueden ocultar esas cosas.
      - Llego anoche, tú no estabas y hoy te haz encerrado ¿Como querías que te lo dijera? -
      - Buscando la manera. Renata no es necesario que hables con él si no quieres, yo estaré contigo en cada momento -
       - No te necesito a mi lado, para decirle que no - Le espete.
       - Su madre esta enferma, tenemos que adelantar el viaje al sur, Renata se que te complica estar con él pero es un momento difícil, nos necesita. -
       - Lo se, lo se. Necesito saber donde ubicarlo - Le dije a Carol poniéndome de pie

A pesar de lo que me hizo no podía mezclar las cosas, su madre era lo único que tenia, ella conmigo fue buena después que Doña Ester me echara de la hacienda, no podía dejarlo solo en estos momentos, se lo que se siente perder a alguien y estar sola. Maldita sea. Las lagrimas por verle solo y triste picaban mis ojos, la cara de Benjamín era indescriptible.

      - No lo iras a ver, ¿Te has vuelto loca? - Me dice Benjamín.
      - Tú no me lo impedirás. Lo veré aun que le moleste al mundo. - Le dije y mirando a Carol - Por favor, donde lo ubico.
      - Llama a Gabriel esta con el en estos momentos - Dice Carol muy calmada.
      - Ni se te ocurra Renata - Me dice Benjamín.
      - No te metas en esto, de verdad te lo digo. - Le dije
      - Ya te dije que no, por que no me haces caso alguna vez. - Dijo Benjamín acercándose a mi
      - Por que tendría que hacerlo, no sabes nada acerca de mi. - Su cercanía me ponía nerviosa pero él no tenia nada que opinar en este asunto. Era algo mas allá de la relación que había tenido con Mariano.
      - Preciosa. Por favor. No lo hagas, yo te llevare a verlo, no lo hagas sola. Necesito estar contigo en ese momento para saber que estarás bien. - Dijo cruzando sus brazos por mi cintura y colocando su cabeza en mi hombro.

Los ojos de Carol eran cada vez mas grandes al ver el acercamiento que tenia Benja conmigo. No pude evitar respirar con dificultad y recordar todo lo ocurrido ayer y hoy en la mañana, estuvimos a punto de hacer el amor 3 veces.

      - Creo que voy a ir a cambiar a Renata y los acompaño. - Dijo Carol y salio de la cocina.
      - Por que haces esto? - Le susurre a Benjamín - Por que me tocas de esta manera estando Carol presente.
      - Somos adultos Renata, son cosas que hacen los adultos cuando sienten atracción por el otro, nada es anormal en esto. Si lo necesitas ver, yo iré contigo, estaré a tu lado, te acurrucare esta noche como lo hice ayer. Pero no te dejare sola si es importante para ti. -
      - No te necesito a mi lado, siempre he hecho las cosas solas. -
      - Ahora me tienes a mí, como amigo, como amante, como lo que quieras, no estarás sola nunca mas - Dijo eso y me beso el cuello. - Estoy aquí para ti.

Me voltee para encontrar su boca y besarle con dulzura sin importar quien pudiera entrar, sin darme cuenta que el mundo seguía girando al rededor de nosotros en ese momento, ese beso tenia muchos significados.

      - Estamos - Dijo Carol y se detuvo al vernos besarnos con tanta pasión - Perdón continúen no se detengan por mi, los espero abajo. - Dijo y salio de la cocina. y escuchamos la carcajada que soltó
      - Vamos. - Me tomo de la mano y nos encaminamos a seguir a Carol que estaba esperando el ascensor y al vernos tomados de la mano nos regalo una sonrisa, y no pude evitar sonrojarme.

Una vez arriba del coche Carol me indico la dirección del hospital y me fue contando lo que ella sabía, estaba grave. Hace algunos años le habían encontrado Hepatitis tipo B y ella dijo que se había estado tratando cosa que ahora al parecer era mentira. Ya los médicos no podían hacer mas por ella, esperaban a que llegara Mariano para saber que pasos seguir. Por lo que Carol nos dijo en el auto que lo que Mariano le había comentado a Gabriel era que le la quería llevar a pasar sus últimos días al campo.
Decidí prender el radio ya que tanta información antes de tiempo me tenia muy nerviosa. Los acordes de Mana nos dieron la bienvenida. La canción no podía ser menos apropiada. Como te deseo.  De reojos mire a Benjamín quien le prestaba mucha atención a la letra.

"...Me prendes tanto, soy un lobo hambriento y la luna suelta el llanto, en mis pupilas entras desnuda, siento que me ahogo en tu sudor. Te deseo más... Te deseo más Te deseo..."

Cuando trato de cambiar la emisora toma mi mano para evitar que lo haga y me sonríe, esperamos a que termine la canción y la que sigue yo no la conozco y por la cara de Benjamín puedo ver que si.  Le da un poco mas de volumen y Carol suspira atrás. (http://www.youtube.com/watch?v=tPfeEYUgbgc) La voz del cantante se me hace familiar pero no recuerdo su nombre, miro por el espejo retrovisor a Carol quien levanta las cejas y yo niego con la cabeza.
Comienzo a beber la letra de la canción.

"...Juré que no iba a verte, mucho menos a enloquecerme, pero no sé... Que has hecho en mi, es tu veneno que lentamente, se apodera de mis deseos y me ahogan todos tus besos, no puedo hablar solo sentir como estremeces todo mi cuerpo..."

Mis ojos pican esta canción explica lo que trate de evitar. Acerca su mano a la mía a penas la roza con sus dedos el contacto me hace estremecerme. Mientras la canción continua dando pequeñas puñaladas en mi pecho.

"...Y tu bien sabes que no fui yo, no es culpable la situación, que quede claro por esta vez oh, que sólo eres tu, solamente tu... La que con dulzura entiende mis palabras y ama mi locura, la que me domina con una sonrisa, pintada en sus labios, la que entrega todo sin pedirme nada, sólo que la ame, la que en silencio logra todo en mi, sólo con un beso..."

      - Concéntrate en el camino - Me susurra Benjamín acercándose a mi cabeza, como pretende que lo haga si me pone en semejante situación Deposita un beso en mi cabeza y vuelve a su lugar.

"...Quisiera vestir tu cuerpo de caricias que llevo dentro y disfrutar un poco más, hasta perderme por un momento. Y tu bien sabes que no fui yo..." 


Siguieron pasando canciones pero no les preste mas atención a las letras quería llegar lo antes posible al hospital y poder respirar un segundo, esta situación me estaba sobrepasando mentalmente ya no me encontraba bien, me ponía nerviosa, no quería involucrar sentimientos. Para eso tenia que tomar una decisión Alejar a Benjamín, enfocarme en mi empresa y volver a mi vida normal. Alejada de todas las cosas que no me estaban haciendo bien.

Cuando llegamos al hospital estacione en la puerta principal de la urgencia para que ellos bajaran y se me adelantaran, Carol bajo con la niña pero Benjamín dijo que me esperaba para que no entrara sola. Aparque en un lugar y me baje, el hizo lo mismo y me siguió de cerca, cuando volvimos a la puerta principal sin decir ni una palabra me tomo la mano y me condujo por los pasillos.

      - No tienes que hacerlo si no quieres - Me dijo cuando estábamos dentro del elevador.
      - Si no quieres verme cerca de Mariano te puedes ir - Le respondí.
      - ¿Y perderme la cara del idiota cuando entre contigo de la mano? Ni loco -
      -  No vamos a entrar de la mano y espero que te mantengas alejado - Dije soltando su agarre.
      - No preciosa, estas conmigo desde anoche y sabes que es así. -
      - Solo fue un beso, eso no te hace mi pareja, ni mi amante, ni mucho menos mi amigo - Le susurre acercándome a su oído sin olvidar que estábamos en un hospital.
      - Sabes que no fue solo un beso. Preciosa terminemos con esto. Y si no hemos podido terminar eso que ya hemos comenzado no es culpa nuestra, fueron cosas anexas. - Me soltó la mano y paso su brazo por la cintura atrayéndome mas cerca de él. Cada vez que estaba cerca de él me costaba respirar, me costaba poner en su lugar a mis pensamientos. Rozo con su nariz mi cabello y bajo hasta encontrar mi boca. Me dio un suave pero significativo beso. Tierno pero posesivo.
      - Por favor, puedes dejar de hacer eso - Le dije contra sus labios.
      - Esto. - Y me volvió a besar.

Las puertas del ascensor se abrieron y me condujo hacia afuera antes de entrar a la habitación me acerque a su boca para borrarle con mi dedo el rastro de labial que le había dejado.
Entramos y lo solté automáticamente ver a Mariano sentado en ese estado de devastación me partió el corazón, me acerque lentamente arrodillándome a su lado. Le acaricie suavemente la cabeza y cuando levanto la vista pude ver sus ojos llenos de lagrimas. Mi corazón se volvió a partir en ese momento sin ser consciente de lo que hacia me puse de pie y le estire mi mano para poder abrazarlo, pase mis brazos por su chaqueta y el hizo lo mismo, me abrazo y comenzó a sollozar, sentía como sus lagrimas caían sobre mi cabeza.
      - Shhh, estará bien - Fue lo único que pude decirle.
      - Sabes que no es así, se morirá Nata y lo sabes. - Subí mis manos para acariciar sus cabellos y tratar de hacerlo entender que todo estará bien.
      - Llora, si eso es lo que necesitas. -
      - No sabes lo importante que es para mi tenerte aquí en estos momentos -
      - Ven vamos a tomar un café para que te calmes, Gabriel se quedará con ella. - Le dije separándome y buscando su mano para que me acompañara a salir del cuarto a pesar de todo soy una persona muy humana, me parte el corazón ver a un hombre llorar, mucho mas si tuve sentimientos por él.

Salimos de la habitación seguidos por Benjamín quien en todo momento buscaba mis ojos como si tratara de comunicarse conmigo. Los evite por todos los métodos, me hacia sentir aun mas mal el tenerlo cerca a él. Estuvimos a punto de hacer el amor, Por dios, y ahora Mariano me necesitaba.

Pasamos toda la tarde en el hospital, solo nos separamos de la habitación para ir a comer y lograr que Mariano comiera, Benjamín trataba de llamar mi atención de todas las maneras posibles pero lo evite no era justo para nadie en ese momento. Ver a su madre postrada en una cama, siendo que siempre había sido una mujer muy fuerte, muy segura de si misma.

      - Renata tu debes ir a descansar. - Me dijo Benjamín.
      - Si, pequeña debes irte ya mañana me la llevare al sur a que pase mejor sus últimos días - Dijo Mariano con una nostalgia.
      - Vamos yo te llevare. - Me dijo Benjamín. Estirando su mano para ayudarme a ponerme de pie, la ignore y me acerque mas a Mariano pose mi cabeza en su hombro, respire muchas veces para estar segura de lo que iba a decir, sabia que no había vuelta a tras y no podía luego arrepentirme. Pero me necesitaba era un sentimiento mas fuerte el que sentía en ese momento, me hubiera encantado sentir el apoyo de la gente que me rodea cuando mi padre murió, pero era solo una niña, ahora podía estar ahí para Mariano.
      - Yo me iré contigo mañana. - Le susurre.
      - No es necesario, de verdad agradezco que estés dándome tu apoyo, pero no puedes dejar todo para ir tras de mi. -
      - Ya lo hiciste una vez y no resulto bien - Acotó Benjamín con las manos en los bolsillos al lado de mi silla. Busque su mirada para que mantuviera su boca cerrada.
      - Será mas fácil si no estas solo. - Le bese en la mejilla y me puse de pie. - ¿Nos vamos? - Le dije a Benjamín.
      - Si, vamos. - Pasó su brazo por mi cintura y me guió en el camino a la salida.

Carol y Gabriel se habían ido hace un rato por que no era el mejor lugar para la niña, tenían ademas que organizar todo para viajar al otro día con Mariano. Yo tenía que hacer lo mismo, me iría con él a si le molestara a quien sea.
      - No quiero que te vallas con él - Me dijo Benjamín abriéndome la puerta del copiloto de mi auto. Se dio la vuelta y encendió el coche. - Te llevo primero a ver a Gabriel? - Coloco la dirección en el GPS, para guiarse el camino.
      - Si por favor. - Le dije encendí el radio para evitar cualquier conversación con él.

~~~

Renata simplemente era una mujer testaruda, que acostumbraba a hacer su propia voluntad, todo el día tuve que aguantarme verla muy cerca de Mariano, y para terminar de cagar el día saber que se ira tras el nuevamente me estaba matando por dentro, esta mujer aveces no sabía lo que hacía, pero tenia toda la noche para hacerla cambiar de opinión. A si fuera lo ultimo que hiciera, no la dejaría que destruyera así su corazón. 
Llegamos al apartamento y la deje en la sala conversando con Gabriel, el estaba de acuerdo en mi punto de vista que no era buena idea que se fuera, tal vez de visita unos días pero mas adelante, le hacia recordar como había sufrido por su engaño y que si estaba cerca se confundirían las cosas. Ella capto el mensaje pero se iría igual. Según ella a organizar todo para que nos estableciéramos en su hacienda por el tiempo que estuviéramos. 

      - Me voy, te veo mañana - Dijo abriendo la puerta de mi habitación. Y quedándose de pie frente a la cama. 
      - Quédate conmigo aquí esta noche. - Le dije jugando todas mis cartas posibles. - Pasa la noche conmigo, déjame cuidarte y velar tus sueños. -
      - Benjamín, no puedo. - Poniéndome de pie, me acerque a ella. Acerque mi cuerpo al suyo, emane el calor que nuestros cuerpos daban. Sin tocarla podía sentir el magnetismo que teníamos. 
Estire una mano hacia ella y la acepto. Atraje su cuerpo al mio y empuje la puerta para que se cerrase, su voluntad estando cerca mio se desvanecía como la mía. Como mis ganas de tratar de alejarla de mi. 
      - Me tengo que ir. - Me volvió a repetir, esta vez capture sus labios con los míos.
      - Yo quiero que te quedes, lo necesito. - Casi le suplique.
      - Esto no puede ser, soy la ex novia de tu amiga o empleado o lo que quieras que sea. -
      - Lo se, y créeme que no me molesta, yo también tengo pasado, preciosa y no por eso voy a reprimir las ganas que tengo de hacer el amor contigo. -
      - Benjamín - Le pongo un dedo en los labios para evitar que hable y siga diciendo tonterías
      - Shhh preciosa. Déjate llevar, es aquí o en donde todo esto comenzó. Pero te quiero esta noche en mis brazos. -
      - Y que pasara mañana - Me susurra contra mis labios
      - Debo ser honesto contigo, mañana sera otro día y si quieres lo podemos repetir. Pero sin compromisos, no puedo ofrecerte un noviazgo largo y eterno, no puedo jurarte que pasaras todas tus noches conmigo, pero mientras estemos juntos te prometo que te haré sentir bien. -
      - No quiero algo pasajero - Confiesa Renata mientras deposita un suave beso en mis labios.
      - No puedo ofrecer más -

La puerta se abre cuando estoy a punto de besar nuevamente sus labios, Carol nos mira con una enorme sonrisa.
      - Venia a saber si Nata quiere comer algo. - Dice dándome una sonrisa cómplice.
      - No estoy bien, gracias. - Le dije juntando todo el aire posible para ser creíble.
      - Siendo así, Chicos que pasen buenas noches. - Cierra la puerta tras ella y se lanza a reír.
      - Creo que ahora si mejor me voy. - Se separa un poco de mi y yo la agarro por la cintura para impedir que salga de esta habitación hasta mañana en la mañana.
      - Ya habíamos quedado en que te quedarías - Susurro capturando sus labios.
      - Pero tu no puedes darme lo que quiero. -
      - Lo se, pero aun así te deseo ahora, en mi cama -
      - Solo una vez, solo esta noche. No hay mañana. -