Era el día de la inauguración y quería verme mas guapa que nunca, necesitaba hacerle saber que ya estaba bien, que sus palabras y su ausencia no me había dañado mas de lo necesario.
La noche anterior había hablado con Victoria, llegaría muy temprano para que desayunáramos juntas y poder conocernos aun mas, a demás me había dicho que se moría de ganas de ver si ya se me notaba algo mi barriga. Por mas que le dije que era casi invisible me dijo que quería verla por sus propios ojos, que ya con casi 12 semanas algo tenía que verse. Así que por su insistencia se gano la visita.
Y bien que ya se me notaba algo, poco pero se hacia presente. Mis jeans no me quedaban de la misma manera, mis blusas, bueno ahora tenía un escote casi envidiable, siempre había tenido unos pechos grandes pero ahora los miraba en el espejo y me parecían monstruosos. La última vez fueron dos tallas mas grandes y eso hace dos semanas atrás, ahora ya había agrandado otra talla. No quería ni imaginarlo cuando estuviera a punto de dar a luz o cuando amamantara no no no sacudí mi cabeza ante ese pensamiento.
Cuando Victoria llamo para decirme que estaba afuera yo andaba nada mas con un pantalón de deporte y una polera. No pude evitar derramar unas lagrimas cuando la vi entrar caminado por el sendera de piedras hasta la casa. Ella apresuro su paso y me encontró a medio camino y antes de decir media palabra me abrazo. Ese abrazo que había estado necesitando por mas de 10 días lo vine a encontrar en ella.
- Bonito lugar el que tienes aquí - me dijo cuando ibas de vuelta a la casa
- Era de mis padres, creo que es lugar perfecto para ver crecer a mi hijo -
- Si, esta muy lindo y lleno de verdes, eso le hará muy bien a ambos - Por la cantidad de cosas que traía en sus manos me di cuenta que se arreglaría acá para ir a la inauguración, sin preguntar nada estire mis manos para ayudarla pero ella negó con la cabeza - Yo puedo hija, ¿Como esta este nieto mio?
- Muy bien el 1 tengo control con el medico ¿Te gustaría ir? - le pregunte de corazón
- Oh hija - dejo las cosas en la isla de la cocina y se llevo sus manos a la cara
- Solo si quieres - le dije acercadnome a ella para abrazarla
- Claro! ¿Lo podremos ver? ¿Escuchar su corazón? -
- Si a todo. Ya estará un poco mas grande y se podrá ver mas que una mancha en papel - sonreí
- Bien no se diga mas que el 31 me alojo acá y así llegamos temprano al control de mi nieto - suspiro - Se siente tan lindo llamarlo así.
Mientras preparábamos el desayuno nos dedicamos a conversar acerca de cosas que voy a necesitar ahora que estoy embarazada y lo peligroso es que este sola. No me lo había planteado de esa manera, pero ella me hizo entrar en razón que no podía estar mucho sola, si me llegaba a sentir mal, o si algo mas pasaba tardarían mucho en llegar, le ofrecí venirse a vivir conmigo, ella estaba igual de sola que yo, ya que su hijo, ahora Hijo del año le había quitado el habla por el hecho de que mantenía contacto conmigo, lleva días viviendo en un Hotel.
Acepto como era de esperar, no lo dudo ni un segundo, también me aconsejo contratar a alguien para el aseo, ella se ocuparía de la cocina y yo volvería a trabajar, mis vacaciones indefinidas tenían que terminar por que según Victoria tenia que volver a vivir.
No se si era normal que la madre de tu ex te diera tanto apoyo o solo estas cosas me pasaban a mi. Pero estaba feliz de que fuera de ese modo.
La hora de irnos a la comida había llegado y mis nervios están alterados, por lo que los vómitos habían vuelto, el solo saber que él estaría ahí y no sabía como iba a reaccionar. No, no, no, no... sacudí mi cabeza ante el pensamiento de que algo malo pasara. Que mas malo que te allá dejado?.
Nos fuimos con Victoria en mi coche, todo el camino ella me fue conversando acerca de como había sido su embarazo de Benja y que él no se había mostrado hasta el día del parto, tenía la esperanza de que mi hijo si lo hiciera, ella estaba muy ilusionada y tenía muchas ideas de como hacer el cuarto del bebé. No aprobaba
para nada mi idea de poner su cunita en mi habitación. Esa era mi idea tenerlo a mi lado siempre, tenerlo en mi cama y no separarnos nunca.
Aparque en el lugar reservado para embarazadas y Victoria me sonrió
- Tiene sus beneficios - le dije saliendo del coche
- Tramposa, aún ni siquiera se logra apreciar - me dijo.
- Hey! - le corte - Tú lo sabes, yo lo se, Gabriel también lo sabe. - me reí
- Ponte de costado - me dijo cuando paso por mi lado. La mire incrédula - Anda, hija. Hazlo
Hice caso a lo que me dijo y vi como saco su móvil del bolso y apunto con la cámara en dirección donde estaba creciendo su nieto.
- Mira que si te favorece ese vestido, aparte de estar guapisima, se logra ver mi nieto que ya quiere estar presente. - dijo con una sonrisa mostrandome la foto.
- Pronto seré una bola caminando - dije caminado hacia la entrada - Pero feliz de ver crecer a mi bebé
- ¿Dijiste Bebé? - La voz de doña Ester me sobre salto por la espalda, me voltee para mirarla y solo le sonreí y asentí con la cabeza.
- Un hermoso bebé - le dijo Victoria
- Usted es? - pregunto
- Perdón, Victoria Lackington - le estiro la mano para saludarla, pero Doña Ester la ignoro, y camino hacia el ingreso, le sonreí a Vicky e ingresamos detrás de ella.
Un pequeño torbellino vestido de blanco corrió por todo el salón, y los ojos de los presentes la seguían con muchísima atención, paso por el lado de Doña Ester ignorándola por completo, me agache lo mas que pude y estire mis brazos para ayudar su aterrizaje.
Dio un enorme salto y callo en mis brazos, con una risa contagiosa, los ojos de Vicky estaban en algún lugar de la sala, cuando la seguí con la mirada pude ver a Benja apoyado en la barra mirando directo a mi con Renata.
- Hola mi vida - le dije a Renata
- Renata que fue lo que te dije con respecto a lanzarse de esa manera a los brazos de la tía? - la regaño Gabriel
- Lo siento - dijo escondiendo su cabeza en mis hombros. - Te hice daño tía? - me pregunto dulcemente
- Por que me regañas a mi bebé? - le dije con tono de enfado a Gabriel - Cuando crezca la barriga no lo podrás hacer por ahora, si.
- Sabes que eso no esta bien - me regaño Gabriel me encogi de hombros y le sonreí. Me beso en la mejilla y me quito a la niña de los brazos. - Él ya llego - me susurro al oído.
- Te presento a Victoria - ignorando su mención de Benjamín.
- Ya la conocía. Señora Lackington es usted bienvenida - la saludo
- Muchas gracias Gabriel -
- Y esta es mi hija, Renata. -
- Hola, Renata. - la saludo y la niña la ignoró.
- Bebé. Ella es la abuelita de tú primito o primita - le dije muy dulcemente abrió unos enormes ojos y me miro sonriendo
- Hola Abuelita - le dijo Renata.
- Es muy hermosa. - me dijo Vicky - Y te quiere mucho.
- Y yo a ella. Es como un ángel. Somos muy buenas amigas. Verdad? - Renata dijo si con un movimiento de cabeza y Gabriel nos interrumpió.
- Bien. Pequeño ángel mio. - le dijo dulcemente poniéndola en el suelo - Vamos a saludar a tú abuela que también llego -
Mis ojos se fueron en busca de la señora ogro, quien desde lejos miraba toda la escena, no podía ocultar la furia en su mirada de como su nieta la ignoraba para estar conmigo, la niña hizo pucheros pero la llevo de todas formas.
Nos quedamos ahí de pie conversando con Vicky quien no entendía por que la niña la había ignorado de un principio, luego que le indique que a grandes rasgos que su abuela paterna era un ogro incapaz de querer a nadie que no fuera si misma, y Gabriel por su puesto, había renegado de ella, odiado a su madre y que simplemente la niña no la quería pero no se le podía culpar.
El ambiente no podía estar mas incomodó para mi, era desagradable ver la cara de Benjamín mirándome con odio, y rencor, Victoria se había acercado a su lado, pero después de una discusión volvió a mi y me pidió retirarse, no me podía negar.
Estaba pensando hacer lo mismo luego del discurso, escusandose que me sentía cansada. Gracias al cielo Renata no se separaba de mi, y por mensaje de texto Naty me había informado que llegaría en cualquier momento, nunca había añorado tanto la cercanía de otra persona.
Algunos de los invitados se acercaban a saludarme, y conversábamos un momento otros simplemente me ignoraban, el que no sabía que vendría y fue una gran sorpresa fue mi abogado.
Oscar Chavs era un abogado muy prestigioso para tener recién 32 años, su padre fue abogado de mi padre y al jubilarse el señor Chavs le heredo algunos de los clientes, pero como siempre lo asesora no encontré necesario cambiarlo. Luego de algunos meses hicimos amistad pero jamas intima, nada aparte de uno que otro café luego de alguna reunión o visita importante.
Se acerco a mi lado y estuvimos hablando temas relacionados con la empresa, su cara me decía que algo anda mal y claro! Su novia lo había cortado. Valla dos! Cuando paso el joven ofreciendo bebidas, su reacción fue sacar dos de champaña, al decirle que no podía beber, me miro y luego de una mirada por todo mi cuerpo, en donde me sentí desnuda. Solo asintió con la cabeza
- Lo sabe? - asentí. - Por eso suspendieron la boda? - asentí. No era capaz de darle ninguna respuesta audible, me dolía asumir estas consecuencias. - Quieres que te lleve a casa? - negué.
Ese momento incomodo fue aliviado por mi angelita quien me tomo de la mano y me llevo hacia la barra.
- Tía. - me dijo. - Puedes sentarme aquí - la tome en brazos y la senté al otro extremo de donde estaba Benja, quien nos observaba - Mira el tío Benja. Lo puedes llamar.
Me voltee para quedar mirando a Benjamín y le hice una seña para que fuera a nuestro lado.
- Hola - dije en un susurro. - Renata quería que vinieras
- Ya. - paso de mi lado y puso al lado de Renata besando su cabezita como siempre lo hacia hasta conmigo, un dolor en el pecho me inundó en ese momento. - ¿Que necesita la niña mas linda de todo este lugar? -
- Tío acaso no haz visto lo linda que esta la tía Renata? - le dijo con una sonrisa en los labios. Benja me miro de pie a cabeza y yo no aparte mis ojos de los de él.
- Tú estas mas linda - le dijo.
- Eso no es cierto. - le reclamo - Ella esta mas linda con mi primito dentro - los ojos de Benja cayeron directo a mirar el piso. - Me dejaras cuidar de él verdad?
- Ya fue suficiente Renata - le dijo con un tono muy furioso. - A que estas jugando? - me grito - La idea es hacerme sentir mas mierda de lo que me siento - volvió a levantar la voz.
El resto de los invitados se voltearon a mirarnos, y la pequeña se puso a llorar. Gabriel corrió al rescate y la tomo sobre sus brazos se acerco mucho a Benja.
- Puedes ser el idiota que quieres, eso es tú jodido problema, pero a mi hija me la tratas bien. Y no te acerques a Renata, déjala en paz. Ya bastante es que la embaraces y huyas.
No me pude quedar a escuchar que mas le decía Gabriel y salí disparada fuera del local. Mientras buscaba las llaves del coche en mi bolso me dieron ganas de vomitar Mierda! Estoy puede ser mucho peor?. Corro hasta la pared que divide los sitios y apoyo una mano, las arcadas venían cada vez mas fuertes. Mis piernas comenzaron a flaquear y perdí el equilibrio pero antes de caer de culo unos fuertes brazos me tomaron y me atrajeron a su cuerpo, su olor, su cercanía no me ayudaron en nada.
- Gracias - articule, y trate de soltarme de sus brazos. - Suéltame por favor - susurre
- Estas muy guapa - dijo acercando su boca a mi oído - Siempre lo haz sido
- Suéltame, estas borracho - dije mas fuerte y moviéndome entre sus brazos
- Y tú preciosa - su mano derecha subió suavemente por mi brazo, acariciando mi hombro y continuar posándose en mi cuello. - Te he echado mucho de menos
- Me haces daño - dije cuando ya las lagrimas empezaban a bajar - No me siento bien.
- Eso lo pude ver. ¿Aún tienes vómitos? - llevando su mano nuevamente hacia abajo rozando con sus dedos mi pequeño vientre.
- Problema tuyo no es - le dije seca - Me puedes soltar de una maldita vez!
- Ya no te gusta mi cercanía? - me atrajo aun mas a su cuerpo
- No - dije con una voz débil - Ya no necesito nada de ti
- Necesitamos hablar mi amor -
- No soy tu amor y no necesitamos hablar -
- Amor, estos días han sido horribles -
- Me vale - fría, fría debía ser fría.
- Ayer... -
- S U E L T A M E - grite alto y claro y deletreando cada letra. Al ver que no accedería utilice la fuerza bruta que llevaba en mi, le dí un con mi codo en su estomago. Bien... conseguí que me soltara. Comencé a caminar hacia mi auto con el siguiéndome a paso firme
- Por favor... Renata -
- No tengo nada que hablar contigo. - Le grite - El tiempo de hablar ya paso. Mírame - le pedí - Soy la misma estúpida que te profesaba amor eterno hace unas semanas. La misma con la que ayer te ibas a casar. Exactamente la misma - sus ojos no se apartaban de los míos - Pero ya no, fíjate que mi cuerpo esta cambiando esto que se ve aquí - toque mi vientre - Esto es lo único que tengo y quiero en mi vida. Tú nos dejaste y eso...
- Te partió el corazón. Lo se. Él mio también esta roto. Pero te amo. No he podido dejar de amarte y me duele tanto mi amor. Me duele tanto sentirte cerca y no tenerte. Necesito que me perdones por todo el daño que te hice, necesito que me perdones por dudar de ti. Necesito que me perdones y me dejes estar a tú lado, a su lado. - Toco mi vientre y me hizo estremecer. - Me permites volver a estar a su lado, puedes olvidar las feas palabras que te dije, puedes olvidar lo ¡Gilipollas! que he sido? -
Lagrimas comenzaron a salir de mis ojos, esto no estaba pasando, él no me estaba diciendo todas estas hermosas palabras. Un horrible nudo en mi garganta me impedía poder decir palabra alguna, decir lo que estaba pensando o sintiendo.
¿Podríamos volver sabiendo que desconfía de mi?
- Benjamín... Yo no puedo. Te juro que no puedo. Tú no confías en mi, tú sigues creyendo que esté bebé no es tuyo. -
- Me haré cargo de él, aun que no sea mio. Te amo y lo amare de todos modos - dijo agachando la cabeza
- ¡No! - grite - Desaparece de mi vida de una vez. Te odio, te odio.
Me subí al coche y me fui a refugiar a mi hogar. Victoria al verme llegar con esa cara no me pregunto nada y solo me abrazo, su abrazo fue reconfortante y muy especial.
lunes, 6 de enero de 2014
sábado, 4 de enero de 2014
"Algo llamado amor" Cap XLI
- Me engaño, Gabriel me engaño. Era una maldita embustera, jugo con mis sentimientos, con mi amor. No puedo verla a la cara, la despereció -
Ella había destruido todo lo que teniamos, todo lo nuestro lo había mandado al demonio. Si hubiese sido clara conmigo, si me hubiera contado de un principio que se había acostado con él. Tal vez, tal vez podría haberla perdonado y asumir un hijo que no era mio. Pero no. No fue así.
Ella me lo había ocultado, tenía dudas de un posible embarazo y no fue capaz de contarmelo, la estaba odiando en estos momentos.
Por su bien mental y el mio esperaba no encontrarmela en mi departamento cuando volviera, echo un energumeno, le propuse venderle mis acciones de su empresa a Gabriel, Mierda en que estaba pensando cuando le compre la parte, claro estaba enamorado. Claro estaba encaprichado con ella. Jugo muy bien sus piezas la muy maldita.
- Yo no te voy a permitir que hables así de ella. Como se nota que no la conociste, que jamás la llegaste a conocer. Ella te ama tanto o mas que tú. -
- Jamás me amo - le grite - ¡Es una zorr... - y no pude terminar, solo sentí como me tambale sobre el taburete y el sabor metalico de la sangre, de mi sangre. El maldito por defenderla me había pegado en la boca. - ¡Que mierda! ¡Te pones de su lado cuando te digo que me traiciono!
- Vete a la mierda, Benjamín. Cuando realmente te des cuenta de todo esto espero que no sea tarde. -
Dicho eso se dio media vuelta y salió del bar. Otro mas que me dejaba solo y me traicionaba por la zorra que había sido mi prometida. Mi prometida, mi prometida. Donde había quedado la hermosa noche que pasamos juntos, los hermosos meses que llevamos.
Pero como no lo pensé desde el primer momento, claro coqueteo conmigo estando en Barcelona con Mariano, y ahora, y ahora me daba esta puñalada por la espalda.
Me refugie en el alcohol toda esa noche, no quería volver al departamento por temor a encontrarla en ese lugar mi corazón esta destrozado, me destrozo.
No puedo seguir aquí, nada me ata a este país, no tengo a nadie en quien refugiarme, como no pensó en mi, como no pensó en todo lo que estaba dejando por ella. ¡No! Esta claro que cuando se entrego a otro no pensó en mi ni en las consecuencias que podía traer.
Mi móvil pito sobre la barra del bar, mire la pantalla y era de esperar era ella. No me apetecía hablar con ella ahora, no me apetecía hablar con ella nunca mas. Lo nuestro se daba por terminado desde que salí de esa consulta medica. ¡Cuanto tiempo pensaba ocultarmelo!
- No me llames mas - le grite al teléfono - No vuelvas a llamar
Y las lagrimas que había estado reteniendo salieron sin mas. Así como así estaba yo llorando la perdida de la mujer por la quien estaba dando la lucha, haciendome el tratamiento de fertilidad, habían sido años en los que me negué y acepte mi destino, pero ahora por ella quería un cambio. Un cambio que no sirvió para nadie.
Pague la cuenta y tome mi coche, después de varias vueltas por la ciudad decidí que era hora de irme a mi casa, y si la encontraba ahí. No... no... esperaba que no estuviera. No podría ser capaz de mis actos.
- ¿Donde estabas? - la suave voz de mi madre me hizo volver a mi. Estaba sentada en un sofá con una taza de café. - Hijo ven acá - me llamo dulcemente.
Como cuando tenía 10 años y las cosas no estaban bien repose mi cabeza sobre su regazo, y comencé a llorar, a llorar como nunca lo había hecho antes delante de ella. No desde que me lo recuerdo, estaba destruido, mi corazón estaba destruido. Ella solo acariciaba mi cabello y mi espalda no decía nada.
Estuvimos mucho tiempo en esa misma posición hasta que ya no tenía mas lagrimas que derramar.
- Mamá - pronuncie suavemente - Me engaño
- Tú eres el único que se esta engañando, hijo. - me dijo suavemente como ella normalmente me hablaba. - ¿Por que dices que no puedes tener hijos? Y tú prometida esta embarazada
- Por que le lo detectaron hace muchos años. - suspiro - Por eso termine mi anterior relación. Ella quería una familia y yo no podía dársela. - ¡Demonios! nuevas lagrimas comenzaban a salir - Hasta la vez pasada que fui a Barcelona pedí cita con el medico dio un tratamiento, en este viaje fui nuevamente y me ha comentado que ya estaba mejorando. Pero que aún faltaba mas.
- Por que no me lo habías dicho hasta hoy? -
- Me daba mucha vergüenza. Me aterraba la idea de romperte la ilusión de tener ese nieto que tanto quieres -
- Y ahora que mi sueño estará completo... - no termina la frase y me abraza fuertemente
- No es mio. Mamá no te hagas ilusiones con un niño que no lleva mi sangre y es producto de un engaño - Búscala hijo, no dejes que él amor de tu vida, se valla de tú vida por tus ideas -
- No puedo perdonarle el que me halla engañado. Ese bebé que ella espera no es mio. -
- ¿Estas seguro? Quiero decir hijo. Puede que el tratamiento halla funcionado - me dijo con un dejo de alegria en su voz.
- Mamá... Por favor no hagas esto mas difícil de lo que es. - me seco las lagrimas - Me rompió el corazón.
- Y tú el de ella, por todo lo que le dijiste fuiste duró, debiste hablar con ella. Tal vez no se hubiera ido. Por que se fue mi amor. Ella te dejo. Y me duele en el alma saber que estas perdiendo a tu familia. A tu futura mujer y a tú hijo. -
- No son mi familia y tal vez nunca lo fueron -
- Si tienes dudas y aun que me duela decirlo puedes pedir un ADN. - suspiro - Hijo piensa las cosas que estas haciendo, piensa en todo lo bueno que han vivido y en lo malo. Y si realmente la amas, lucha por ella. Ahora ve a la cama, estas bebido y dudo que me hallas tomado mucha atención - me sonrió
- Te amo, mamá. -
Me puse de pie y me fui a la habitación su olor estaba aun aquí, cerraba los ojos y podía verla paseando por la habitación, no pude evitar volver a llorar, no pude evitar volver a sentir mi corazón hecho una mierda.
La luz de sol entraba por la cortina y junto con ella un horrible dolor de cabeza, esta mañana cuando llegue a casa son pocas las cosas que me recuerdo, mi madre me esperaba y me lance a sus brazos. Mas allá creo que se me pasaron las copas, un pinchazo en el corazón me hizo recordar que aquella mujer me había roto el corazón, su almohada, mi almohada la cama olía a ella. Un papel estaba sobre la mesita de noche junto con un vaso de jugo de naranja.
Mi nombre escrito de su puño y letra me hizo estremecer
Arrugué aquel papel en el instante en que termine de leer, palabras de mi madre se vinieron a mi mente, pídele un examen de ADN. Sacudí mi cabeza y me quede mirando fijamente esa pequeña fotografía que mostraba una manchita, esa manchita sera un bebé, su bebé...
Todos los muebles estaban cubiertos de sabanas blancas, llenas de polvo. Nada de eso me importaba destape de la sala el enorme sofá que era tal y como lo recordaba, tal y como la última vez que lo vi.
- Ven acá pequeña traidora, haz estado hurgando los regalos de navidad, no creas que no me di cuenta. Sabes que eso es trampa mi amor. - dijo mi padre.
- Pero papi. Solo quería saber si en alguno venia el cachorrito que pedí. - hice un puchero
- Ya sabes que santa no viene hasta medía noche tal vez ahí llegue - me dijo lanzándome sobre el sofá enorme que tenemos en la sala. - Ahora tendrás cosquillas por tramposa
- ¡No papi! Cosquillas no - dije riendo
Como me gustaría que mi padre no hubiese muerto meses después. Como me gustaría tenerlo a mi lado en estos momentos, - ¡Papi! - dije sollozando nuevamente - Te extraño tanto - me acurruque en ese sofá recordando todos nuestros momentos felices, también esos momentos que en sueños llamaba a mamá, y como el venía a dormir conmigo y me contaba hermosas historias. Siempre me dijo que yo era una niña bendecida, a pesar que mi madre murió muy pero muy pronto me amo desde el minuto numero uno que supo que yo vendría. Y por eso por su recuerdo a pesar de todo el dolor en mi corazón yo amo a mi hijo desde el minuto que me lo confirmaron, desde el minuto que sentí por primera vez su corazón, mi corazón latió al mismo ritmo.
Mi madre fue valiente y me tuvo a pesar que su vida corría peligro, yo por mi hijo ya haría exactamente lo mismo.
Benjamín tarde o temprano se arrepentiría de lo que hizo, se perdería esta parte hermosa del embarazo y luego todo su proceso de crecimiento, pero yo no decidí por él. Yo no puedo estar con una persona que desconfía de mi.
Y así fue como sus palabras volvieron a mi mente. - ¡YO NO PUEDO TENER HIJOS! - Claro que podía y esta era la prueba, yo no le había sido infiel al acostarme con Iñaki, por que jamás me acosté con él. Aun mas me dolía saber que desconfió de mi y me trato de mentirosa.
El sonido de mi móvil me despertó, me había quedado dormida en el sofá, toda la casa estaba a oscuras y un terrible frió me calo los huesos. Seguí el sonido a oscuras hasta la mesa cercana al sofá la pantalla brillaba con un dejo de temor mire el nombre estaba claro que no tenía registrado ese número, normalmente asignaba un tono para la empresa y otro para mi vida social.
- ¿Bueno? - dije muy despacio, casi audible.
- Oh, hija gracias a dios me contestas. ¿Como te sientes? - la suave pero preocupada voz de Victoria me hizo tambalearme en el lugar. - ¿Renata esta ahí?
- Si - respondí - Estoy aquí
- ¿Como estas hija? ¿Donde estas? Fui a tu departamento, el conserje no me dejo subir y en el citofono nadie contesto. Estaba preocupada por ustedes -
- Estoy bien - susurre conteniendo las lagrimas, como era posible que una persona que apenas y conocía fuera mas amable que el propio padre de la criatura. Como era posible que ella si creyera que era su sangre y él no
- ¿Donde estas? ¿Haz comido? -
- Victoria, estoy bien. - volví a repetir - He dormido parte del día por eso no te había contestado el móvil y no he comido aun. -
- Tienes que comer, tienes que alimentar a mi nieto -
- Lo haré -
- Cariño... - iba a decir algo y guardo silencio
- No te preocupes Victoria no es necesario, siempre me he valido sola en este mundo. -
- No estas sola. - me corto - Yo estoy contigo.
- Gracias. -
- Podemos vernos esta noche para comer? - pregunto
- Yo... -
- Lo entiendo, cariño quieres estar sola -
- Si. Necesito... -
- Pensar - suspiro - Él tampoco esta bien. Leí tú nota, disculpa por eso. Solo dale tiempo, necesito decirte lo que me contó...
- No puedo... - le corte - No quiero
- No seas tan terca como él. No me alejes a mi nieto de mi. No me quites la ilusión de verlo crecer y poder... - se quebró su voz se quebró, y ella se puso a llorar, eso hizo que aun mas lagrimas aflorar en mi
- Oh. Mamá ¿Que paso? - la voz de Benja me hizo estremecer - Con quien hablas? - pregunto. - Bueno? - Guarde silencio - ¿Quien es? - volvió a preguntar. Como reflejo, como instinto corte la llamada.
No pasaron ni tres minutos cuando volvió a sonar el móvil, mismo número y no dude en contestar, no la dejaría fuera si ella no lo quería. No me perdonaría jamás dejar a mi hijo sin su abuela si ella quería estar en su vida.
-Victoria? - dije al contestar
- ¡¿Que mierda es lo que te pasa?! - grito Benjamín - No te basto con cagarme mi vida que ahora quieres arruinar la de mi madre?! ¡Responde maldita sea!
Le corte el teléfono, no podía quedarme escuchando sus insultos, mi corazón no lo soportaría.
Los tres días siguientes fueron mas de lo mismo, dormir, llorar y comer. Eso último no lo dejaría de hacer, no podía darme ese lujo. Hable con Naty y le explique lo que estaba pasando, pero tampoco le dije donde estaba, solo me pidió que me cuidara, y que pronto volviera a la casa, en ese departamento siempre estaría mi habitación.
Me dedique por completo a limpiar y ordenar la casa, ya no lucia como un lugar abandonado, volvía a ser como la recordaba, era enorme para mi sola. Pero tenía muchos sentimientos y recuerdos que me hacían sonreír era el lugar donde quería que mi bebé creciera.
28 de Marzo marcaba el calendario y mis días de encierro se terminaban ya no me quedaban lagrimas y necesitaba ir a abastecerme de comida, bebida y lo mas importante empacar toda mi ropa del departamento. Era definitivo y me venia a vivir aquí.
Ese día era aun mas difícil se suponía que a estas horas yo debería estarme arreglando para mi boda. Mi Boda se sentía tan lejano y cercano a la vez. decidí no echarme a morir y quería que supiera que estaba bien y ya lo había superado. Aun que fuera mentira.
Mi primera parada del día fue el departamento de Gabriel, no le había cogido ni una sola llamada a él, no me sentía preparada para él así que decidí ir a verlo. Nada mas al abrirme la puerta me dio un caluroso abrazo.
- Cariño, que alegría verte y saber que estas bien -
- Perdóname por no coger tus llamadas -
- Da igual, lo importante es que ahora estas aquí y sana. ¿Como esta este bebé? - dijo acariciando mi vientre. - Ya vi su primera toma - me sonrió.
- Valla - fue lo único que pude decir.
- Tiiiiiiiiiiiiiiiiiia - el grito de felicidad de mi pequeña Renata corto el tema en ese momento.
- Bebé - le abrí mis brazos para que lanzara como solo ella podía hacerlo.
- Hey! Mas suave con la tía, ya sabes que tiene un bebe en su guatita y eso le puede hacer mal - la regaño Gabriel
- Perdón ¿Te hice daño? - me pregunto mi bebé
- No, cielo. Tú nunca me harías daño - le conteste con una sonrisa
- ¿Hacemos pastel? - me pregunto la picarona
- No puedo, solo los pase a ver un momento - le dije poniendola en el suelo - Otro día le dices a papá que te lleve a mi casa y hacemos pastel, galletas y vemos pelis de monitos ¿Bueno?
- Y tío Benja nos prepara ese jugo delicioso - añadió con una sonrisa
- Bien mis chicas, basta de planes - corto el tema Gabriel - Vienes a la apertura verdad?
- Lo olvide ¿No es hoy verdad? - rogaba al cielo que no tuviera que ser hoy
- Bueno luego de tu ya sabes, cambie la fecha para mañana a medio día abriremos a la hora del almuerzo. Pero no olvides que es de etiqueta -
- Bien. El mejor vestido del armario se ocupara para su inauguración - le sonreí - ¿Ya tienes la ropa de la niña?
- Si, cariño. Fue todo un desafió pero un hermoso vestido blanco para mi ángel -
- Bien llegare directo. Te llamo luego para saber como van las cosas, te dejo mi dirección nueva y por favor si necesitas dejarme a la niña. Nunca dudes en llamarme ¿Bueno? -
- ¿La casa de tú padre? Es ahí donde has estado todos estos días -
- Es donde vivo. - le sonreí.
- Me alegra verte bien. - suspiro - Por lo menos uno esta bien
- Gabo - le corté - No quiero saber como esta, no quiero saber si vive o muere no es algo que me importe ya. Yo me quede con lo bueno de la relación. - acaricie mi viente
- Es un idiota, y se lo he dicho. No me habla por no creer en sus palabras, Victoria también se fue del departamento - Valla se había quedado solo - Se arrepentirá cariño, sabes que lo hará
- Y será tarde - conteste fría - Sabes que lo hubiera perdonado al día siguiente, pero ahora...
- Lo sé. Pero bien. ¿Te quedas a comer? -
- No, voy a comprar una nueva cama, creo que la de mi padre es muy antigua y no he dormido muy bien. Necesito cambiarla y luego necesito el resto de mi ropa y cosas. Esta todo repartido en...
- ¿Iras? - me pregunto abriendo los ojos como plato
- No, esas las doy por perdidas, debe haberlas votado ya. Yo lo hubiera hecho.
- Entonce? -
- A donde vivía con Naty, tengo muchas cosas ahí, nunca me cambié por completo. -
Estuve una hora mas hablando con Gabo acerca de lo que tenía preparado para el día de la inauguración me dijo que esperaba que Benja fuera también por lo que tenía que estar preparada, también me contó sobre su conversación y aun que hice como que no le preste atención verdaderamente estaba muy atenta a cuando le mostró mi nota y la foto del bebé, eso había pasado al tercer día de mi ausencia...
Ella había destruido todo lo que teniamos, todo lo nuestro lo había mandado al demonio. Si hubiese sido clara conmigo, si me hubiera contado de un principio que se había acostado con él. Tal vez, tal vez podría haberla perdonado y asumir un hijo que no era mio. Pero no. No fue así.
Ella me lo había ocultado, tenía dudas de un posible embarazo y no fue capaz de contarmelo, la estaba odiando en estos momentos.
Por su bien mental y el mio esperaba no encontrarmela en mi departamento cuando volviera, echo un energumeno, le propuse venderle mis acciones de su empresa a Gabriel, Mierda en que estaba pensando cuando le compre la parte, claro estaba enamorado. Claro estaba encaprichado con ella. Jugo muy bien sus piezas la muy maldita.
- Yo no te voy a permitir que hables así de ella. Como se nota que no la conociste, que jamás la llegaste a conocer. Ella te ama tanto o mas que tú. -
- Jamás me amo - le grite - ¡Es una zorr... - y no pude terminar, solo sentí como me tambale sobre el taburete y el sabor metalico de la sangre, de mi sangre. El maldito por defenderla me había pegado en la boca. - ¡Que mierda! ¡Te pones de su lado cuando te digo que me traiciono!
- Vete a la mierda, Benjamín. Cuando realmente te des cuenta de todo esto espero que no sea tarde. -
Dicho eso se dio media vuelta y salió del bar. Otro mas que me dejaba solo y me traicionaba por la zorra que había sido mi prometida. Mi prometida, mi prometida. Donde había quedado la hermosa noche que pasamos juntos, los hermosos meses que llevamos.
Pero como no lo pensé desde el primer momento, claro coqueteo conmigo estando en Barcelona con Mariano, y ahora, y ahora me daba esta puñalada por la espalda.
Me refugie en el alcohol toda esa noche, no quería volver al departamento por temor a encontrarla en ese lugar mi corazón esta destrozado, me destrozo.
No puedo seguir aquí, nada me ata a este país, no tengo a nadie en quien refugiarme, como no pensó en mi, como no pensó en todo lo que estaba dejando por ella. ¡No! Esta claro que cuando se entrego a otro no pensó en mi ni en las consecuencias que podía traer.
Mi móvil pito sobre la barra del bar, mire la pantalla y era de esperar era ella. No me apetecía hablar con ella ahora, no me apetecía hablar con ella nunca mas. Lo nuestro se daba por terminado desde que salí de esa consulta medica. ¡Cuanto tiempo pensaba ocultarmelo!
- No me llames mas - le grite al teléfono - No vuelvas a llamar
Y las lagrimas que había estado reteniendo salieron sin mas. Así como así estaba yo llorando la perdida de la mujer por la quien estaba dando la lucha, haciendome el tratamiento de fertilidad, habían sido años en los que me negué y acepte mi destino, pero ahora por ella quería un cambio. Un cambio que no sirvió para nadie.
Pague la cuenta y tome mi coche, después de varias vueltas por la ciudad decidí que era hora de irme a mi casa, y si la encontraba ahí. No... no... esperaba que no estuviera. No podría ser capaz de mis actos.
- ¿Donde estabas? - la suave voz de mi madre me hizo volver a mi. Estaba sentada en un sofá con una taza de café. - Hijo ven acá - me llamo dulcemente.
Como cuando tenía 10 años y las cosas no estaban bien repose mi cabeza sobre su regazo, y comencé a llorar, a llorar como nunca lo había hecho antes delante de ella. No desde que me lo recuerdo, estaba destruido, mi corazón estaba destruido. Ella solo acariciaba mi cabello y mi espalda no decía nada.
Estuvimos mucho tiempo en esa misma posición hasta que ya no tenía mas lagrimas que derramar.
- Mamá - pronuncie suavemente - Me engaño
- Tú eres el único que se esta engañando, hijo. - me dijo suavemente como ella normalmente me hablaba. - ¿Por que dices que no puedes tener hijos? Y tú prometida esta embarazada
- Por que le lo detectaron hace muchos años. - suspiro - Por eso termine mi anterior relación. Ella quería una familia y yo no podía dársela. - ¡Demonios! nuevas lagrimas comenzaban a salir - Hasta la vez pasada que fui a Barcelona pedí cita con el medico dio un tratamiento, en este viaje fui nuevamente y me ha comentado que ya estaba mejorando. Pero que aún faltaba mas.
- Por que no me lo habías dicho hasta hoy? -
- Me daba mucha vergüenza. Me aterraba la idea de romperte la ilusión de tener ese nieto que tanto quieres -
- Y ahora que mi sueño estará completo... - no termina la frase y me abraza fuertemente
- No es mio. Mamá no te hagas ilusiones con un niño que no lleva mi sangre y es producto de un engaño - Búscala hijo, no dejes que él amor de tu vida, se valla de tú vida por tus ideas -
- No puedo perdonarle el que me halla engañado. Ese bebé que ella espera no es mio. -
- ¿Estas seguro? Quiero decir hijo. Puede que el tratamiento halla funcionado - me dijo con un dejo de alegria en su voz.
- Mamá... Por favor no hagas esto mas difícil de lo que es. - me seco las lagrimas - Me rompió el corazón.
- Y tú el de ella, por todo lo que le dijiste fuiste duró, debiste hablar con ella. Tal vez no se hubiera ido. Por que se fue mi amor. Ella te dejo. Y me duele en el alma saber que estas perdiendo a tu familia. A tu futura mujer y a tú hijo. -
- No son mi familia y tal vez nunca lo fueron -
- Si tienes dudas y aun que me duela decirlo puedes pedir un ADN. - suspiro - Hijo piensa las cosas que estas haciendo, piensa en todo lo bueno que han vivido y en lo malo. Y si realmente la amas, lucha por ella. Ahora ve a la cama, estas bebido y dudo que me hallas tomado mucha atención - me sonrió
- Te amo, mamá. -
Me puse de pie y me fui a la habitación su olor estaba aun aquí, cerraba los ojos y podía verla paseando por la habitación, no pude evitar volver a llorar, no pude evitar volver a sentir mi corazón hecho una mierda.
La luz de sol entraba por la cortina y junto con ella un horrible dolor de cabeza, esta mañana cuando llegue a casa son pocas las cosas que me recuerdo, mi madre me esperaba y me lance a sus brazos. Mas allá creo que se me pasaron las copas, un pinchazo en el corazón me hizo recordar que aquella mujer me había roto el corazón, su almohada, mi almohada la cama olía a ella. Un papel estaba sobre la mesita de noche junto con un vaso de jugo de naranja.
Mi nombre escrito de su puño y letra me hizo estremecer
"Benjamín...
Más de una vez te dije que eras el amor de mi vida, que nada tenía sentido si tu no estabas
a mi lado. Que te amo mas que a nada.
Algo cambio esta mañana, me gritaste cosas que sabes que no son verdad, jamás, jamás
te fui infiel y eso lo sabes, solo fuiste tú. Siempre tú.
No te voy a rogar que estés conmigo, jamás lo haría. Tú decidiste dar todo por
terminado, y yo acatare tu decisión.
Ni tú hijo, ni yo te necesitamos a nuestro lado. Por que aun que digas
que no puedes tener hijos, yo en mi vientre tengo
la prueba que eso es un error, y que quede claro que para mi
TÚ HIJO NO ES UN ERROR.
Rompiste, no, destrozaste mi corazón y ahora soy yo la que no te quiere
volver a ver. Ahora soy yo la que no quiere saber nada de ti.
Agradezco a la vida lo que me diste, me diste un hijo. Gracias por eso.
Te dejo una prueba del amor que hubo entre los dos.
Renata"
Pd: Tengo 10 semanas y mide media pulgada.
Arrugué aquel papel en el instante en que termine de leer, palabras de mi madre se vinieron a mi mente, pídele un examen de ADN. Sacudí mi cabeza y me quede mirando fijamente esa pequeña fotografía que mostraba una manchita, esa manchita sera un bebé, su bebé...
~~~
No quería irme al departamento donde recordaba cosas, no quería irme a un lugar donde había estado con Benja, no quería recordarlo aun que siempre lo haría.
Huir... eso es lo que pensaba hacer salir de la vista para poder pensar y sentirme bien conmigo misma, ahora no era solo yo. Y aun que en el mundo estuviera sola pronto no lo estaría. Esa sola idea me hizo sonreír, no estaría nunca mas sola. Tendría un bebecito para querer y proteger, por primera vez me acaricie mi no existente vientre y llore, pero no de pena si no que de felicidad.
Conduje hasta el único lugar donde podía estar tranquila, nadie me buscaría por que nadie sabría que me paso. La casa de mis padres era un buen lugar donde refugiarme.
Cuando llegué al lugar tuve que quebrar una de las ventanas grandes de la parte trasera, se que tenía estas llaves en algún lugar... mañana si estaba de ánimos tal vez, solo tal vez las iría a buscar a la oficina o se las pediría a Roxi, ella no me traicionaría.
Si me preguntan por que no acudí a Naty, es simplemente por que ella no sería objetiva y me hablaría de Benjamín y lo necesitaba lejos de mi mente y de mi ahora que estaba tan dolida.Conduje hasta el único lugar donde podía estar tranquila, nadie me buscaría por que nadie sabría que me paso. La casa de mis padres era un buen lugar donde refugiarme.
Cuando llegué al lugar tuve que quebrar una de las ventanas grandes de la parte trasera, se que tenía estas llaves en algún lugar... mañana si estaba de ánimos tal vez, solo tal vez las iría a buscar a la oficina o se las pediría a Roxi, ella no me traicionaría.
Todos los muebles estaban cubiertos de sabanas blancas, llenas de polvo. Nada de eso me importaba destape de la sala el enorme sofá que era tal y como lo recordaba, tal y como la última vez que lo vi.
- Ven acá pequeña traidora, haz estado hurgando los regalos de navidad, no creas que no me di cuenta. Sabes que eso es trampa mi amor. - dijo mi padre.
- Pero papi. Solo quería saber si en alguno venia el cachorrito que pedí. - hice un puchero
- Ya sabes que santa no viene hasta medía noche tal vez ahí llegue - me dijo lanzándome sobre el sofá enorme que tenemos en la sala. - Ahora tendrás cosquillas por tramposa
- ¡No papi! Cosquillas no - dije riendo
Como me gustaría que mi padre no hubiese muerto meses después. Como me gustaría tenerlo a mi lado en estos momentos, - ¡Papi! - dije sollozando nuevamente - Te extraño tanto - me acurruque en ese sofá recordando todos nuestros momentos felices, también esos momentos que en sueños llamaba a mamá, y como el venía a dormir conmigo y me contaba hermosas historias. Siempre me dijo que yo era una niña bendecida, a pesar que mi madre murió muy pero muy pronto me amo desde el minuto numero uno que supo que yo vendría. Y por eso por su recuerdo a pesar de todo el dolor en mi corazón yo amo a mi hijo desde el minuto que me lo confirmaron, desde el minuto que sentí por primera vez su corazón, mi corazón latió al mismo ritmo.
Mi madre fue valiente y me tuvo a pesar que su vida corría peligro, yo por mi hijo ya haría exactamente lo mismo.
Benjamín tarde o temprano se arrepentiría de lo que hizo, se perdería esta parte hermosa del embarazo y luego todo su proceso de crecimiento, pero yo no decidí por él. Yo no puedo estar con una persona que desconfía de mi.
Y así fue como sus palabras volvieron a mi mente. - ¡YO NO PUEDO TENER HIJOS! - Claro que podía y esta era la prueba, yo no le había sido infiel al acostarme con Iñaki, por que jamás me acosté con él. Aun mas me dolía saber que desconfió de mi y me trato de mentirosa.
El sonido de mi móvil me despertó, me había quedado dormida en el sofá, toda la casa estaba a oscuras y un terrible frió me calo los huesos. Seguí el sonido a oscuras hasta la mesa cercana al sofá la pantalla brillaba con un dejo de temor mire el nombre estaba claro que no tenía registrado ese número, normalmente asignaba un tono para la empresa y otro para mi vida social.
- ¿Bueno? - dije muy despacio, casi audible.
- Oh, hija gracias a dios me contestas. ¿Como te sientes? - la suave pero preocupada voz de Victoria me hizo tambalearme en el lugar. - ¿Renata esta ahí?
- Si - respondí - Estoy aquí
- ¿Como estas hija? ¿Donde estas? Fui a tu departamento, el conserje no me dejo subir y en el citofono nadie contesto. Estaba preocupada por ustedes -
- Estoy bien - susurre conteniendo las lagrimas, como era posible que una persona que apenas y conocía fuera mas amable que el propio padre de la criatura. Como era posible que ella si creyera que era su sangre y él no
- ¿Donde estas? ¿Haz comido? -
- Victoria, estoy bien. - volví a repetir - He dormido parte del día por eso no te había contestado el móvil y no he comido aun. -
- Tienes que comer, tienes que alimentar a mi nieto -
- Lo haré -
- Cariño... - iba a decir algo y guardo silencio
- No te preocupes Victoria no es necesario, siempre me he valido sola en este mundo. -
- No estas sola. - me corto - Yo estoy contigo.
- Gracias. -
- Podemos vernos esta noche para comer? - pregunto
- Yo... -
- Lo entiendo, cariño quieres estar sola -
- Si. Necesito... -
- Pensar - suspiro - Él tampoco esta bien. Leí tú nota, disculpa por eso. Solo dale tiempo, necesito decirte lo que me contó...
- No puedo... - le corte - No quiero
- No seas tan terca como él. No me alejes a mi nieto de mi. No me quites la ilusión de verlo crecer y poder... - se quebró su voz se quebró, y ella se puso a llorar, eso hizo que aun mas lagrimas aflorar en mi
- Oh. Mamá ¿Que paso? - la voz de Benja me hizo estremecer - Con quien hablas? - pregunto. - Bueno? - Guarde silencio - ¿Quien es? - volvió a preguntar. Como reflejo, como instinto corte la llamada.
No pasaron ni tres minutos cuando volvió a sonar el móvil, mismo número y no dude en contestar, no la dejaría fuera si ella no lo quería. No me perdonaría jamás dejar a mi hijo sin su abuela si ella quería estar en su vida.
-Victoria? - dije al contestar
- ¡¿Que mierda es lo que te pasa?! - grito Benjamín - No te basto con cagarme mi vida que ahora quieres arruinar la de mi madre?! ¡Responde maldita sea!
Le corte el teléfono, no podía quedarme escuchando sus insultos, mi corazón no lo soportaría.
Los tres días siguientes fueron mas de lo mismo, dormir, llorar y comer. Eso último no lo dejaría de hacer, no podía darme ese lujo. Hable con Naty y le explique lo que estaba pasando, pero tampoco le dije donde estaba, solo me pidió que me cuidara, y que pronto volviera a la casa, en ese departamento siempre estaría mi habitación.
Me dedique por completo a limpiar y ordenar la casa, ya no lucia como un lugar abandonado, volvía a ser como la recordaba, era enorme para mi sola. Pero tenía muchos sentimientos y recuerdos que me hacían sonreír era el lugar donde quería que mi bebé creciera.
28 de Marzo marcaba el calendario y mis días de encierro se terminaban ya no me quedaban lagrimas y necesitaba ir a abastecerme de comida, bebida y lo mas importante empacar toda mi ropa del departamento. Era definitivo y me venia a vivir aquí.
Ese día era aun mas difícil se suponía que a estas horas yo debería estarme arreglando para mi boda. Mi Boda se sentía tan lejano y cercano a la vez. decidí no echarme a morir y quería que supiera que estaba bien y ya lo había superado. Aun que fuera mentira.
Mi primera parada del día fue el departamento de Gabriel, no le había cogido ni una sola llamada a él, no me sentía preparada para él así que decidí ir a verlo. Nada mas al abrirme la puerta me dio un caluroso abrazo.
- Cariño, que alegría verte y saber que estas bien -
- Perdóname por no coger tus llamadas -
- Da igual, lo importante es que ahora estas aquí y sana. ¿Como esta este bebé? - dijo acariciando mi vientre. - Ya vi su primera toma - me sonrió.
- Valla - fue lo único que pude decir.
- Tiiiiiiiiiiiiiiiiiia - el grito de felicidad de mi pequeña Renata corto el tema en ese momento.
- Bebé - le abrí mis brazos para que lanzara como solo ella podía hacerlo.
- Hey! Mas suave con la tía, ya sabes que tiene un bebe en su guatita y eso le puede hacer mal - la regaño Gabriel
- Perdón ¿Te hice daño? - me pregunto mi bebé
- No, cielo. Tú nunca me harías daño - le conteste con una sonrisa
- ¿Hacemos pastel? - me pregunto la picarona
- No puedo, solo los pase a ver un momento - le dije poniendola en el suelo - Otro día le dices a papá que te lleve a mi casa y hacemos pastel, galletas y vemos pelis de monitos ¿Bueno?
- Y tío Benja nos prepara ese jugo delicioso - añadió con una sonrisa
- Bien mis chicas, basta de planes - corto el tema Gabriel - Vienes a la apertura verdad?
- Lo olvide ¿No es hoy verdad? - rogaba al cielo que no tuviera que ser hoy
- Bueno luego de tu ya sabes, cambie la fecha para mañana a medio día abriremos a la hora del almuerzo. Pero no olvides que es de etiqueta -
- Bien. El mejor vestido del armario se ocupara para su inauguración - le sonreí - ¿Ya tienes la ropa de la niña?
- Si, cariño. Fue todo un desafió pero un hermoso vestido blanco para mi ángel -
- Bien llegare directo. Te llamo luego para saber como van las cosas, te dejo mi dirección nueva y por favor si necesitas dejarme a la niña. Nunca dudes en llamarme ¿Bueno? -
- ¿La casa de tú padre? Es ahí donde has estado todos estos días -
- Es donde vivo. - le sonreí.
- Me alegra verte bien. - suspiro - Por lo menos uno esta bien
- Gabo - le corté - No quiero saber como esta, no quiero saber si vive o muere no es algo que me importe ya. Yo me quede con lo bueno de la relación. - acaricie mi viente
- Es un idiota, y se lo he dicho. No me habla por no creer en sus palabras, Victoria también se fue del departamento - Valla se había quedado solo - Se arrepentirá cariño, sabes que lo hará
- Y será tarde - conteste fría - Sabes que lo hubiera perdonado al día siguiente, pero ahora...
- Lo sé. Pero bien. ¿Te quedas a comer? -
- No, voy a comprar una nueva cama, creo que la de mi padre es muy antigua y no he dormido muy bien. Necesito cambiarla y luego necesito el resto de mi ropa y cosas. Esta todo repartido en...
- ¿Iras? - me pregunto abriendo los ojos como plato
- No, esas las doy por perdidas, debe haberlas votado ya. Yo lo hubiera hecho.
- Entonce? -
- A donde vivía con Naty, tengo muchas cosas ahí, nunca me cambié por completo. -
Estuve una hora mas hablando con Gabo acerca de lo que tenía preparado para el día de la inauguración me dijo que esperaba que Benja fuera también por lo que tenía que estar preparada, también me contó sobre su conversación y aun que hice como que no le preste atención verdaderamente estaba muy atenta a cuando le mostró mi nota y la foto del bebé, eso había pasado al tercer día de mi ausencia...
jueves, 2 de enero de 2014
"Algo llamado amor" Cap XL
- Buenas Noches Renata - dijo Gabo muy calmado al teléfono - Esté estamos en el Hotel Sheraton y bueno se nos pasaron las copas... Si Benja esta conmigo... Puedes venir por nosotros... Por favor amiga... Ya, ya. En el bar del hotel. - se rió - Bien maldito idiota viene para acá.
- Gracias. Te juro que era la única manera de hacerla venir sin que se diera cuenta -
- Hazme saber como salio todo. -
Con un caluroso abrazo nos despedimos en el lobby del hotel. A medida que iban pasando los minutos la desesperación se hacía mayor, quería ver su hermoso rostro entrando a la habitación, quería por fin ponerle el anillo en el dedo y hacer visible nuestro compromiso. La quería en la cama desnuda para celebrar nuestro amor siendo uno solo. Pero parece que ella se había tomado su tiempo o tal vez no vendría.
Tres golpes en la puerta me sacaron de mi incertidumbre le había dejado dicho al coctelero del bar que cuando una chica preguntará por mi le indicara el numero de la habitación.
Abrí suavemente la puerta para encontrarme con una Renata desconcertada, incluso era hermosa con esa cara de no entender nada. Vestía unos jeans gastados y una blusa ancha, su cara era de cansada y angustiada a la vez.
- Hola - le dije tímidamente
- Que mierda es esto Benja - me dijo furiosa ingresando a la habitación.
- Una sorpresa para mi prometida - dije levantando los hombros - ¿No te gusta?
Con sus bellos ojos recorrió toda la habitación, sobre la enorme cama doble había un corazón hecho de pétalos de rosas rojas. Al lado de la ventana con vista a la piscina y terraza del hotel estaba la mesa con velas y una rica cena para dos. Dos copas de champan servidas y listas para ser bebidas.
- Esto... - no pudo decir mas, su voz se quebró en ese mismo instante, y se llevo sus manos a la cara.
- Shh... - le dije dando un paso hacia ella - No llores vida. Es un hermoso momento.
- Pero - le corte las palabras sobre poniendo mi dedo sobre sus labios
- Déjame hablar a mi. - tome la caja de color azul que estaba sobre la mesa - Te amo, te amo como jamás pensé que sería posible. Por ti estoy dispuesto a hacer todo con tal de ver tú hermosa sonrisa cada mañana. Eres y seras la única mujer de mi vida, no necesito nada mas si tú estas en ella. Ya te lo propuse y aceptaste pero no tenías el anillo. Renata Blavi's quieres llevar en tú mano izquierda el símbolo de nuestro amor? ¿Quieres compartir tú cama y tú vida conmigo? ¿Quieres formar una familia aun que sea a largo plazo conmigo? Pero lo mas importante ¿Te quieres casar conmigo?
Cuando termine de hablar saque el anillo de la caja y le tome su mano izquierda, antes de deslizar la preciosa joya por su dedo espere su consentimiento. Esperaba escuchar la respuesta, sus ojos me decían que si, sus lagrimas lo confirmaban. Solo faltaba que lo dijera con sus palabras
- Debes responder mi amor - le susurre - Necesito oír esa palabra de tus labios
Acaricie con mi mano libre su mejilla secando las lagrimas, ella me miraba dulcemente, pero aun no articulaba palabra. Con su mano saco la mía de su mejilla y le dio un beso en los nudillos, tan suave con sus labios.
- Yo... - logró decir y volvió a llorar.
Solté sus manos y la abrace, acurruque su cabeza contra mi pecho y bese su cabello.
- Te amo mi vida. Eres la mujer que tanto desee y espere. Nunca nadie me había hecho tan feliz como lo haces tú con solo mirarme. - bese su cabello - Se que dentro de unos años nos pondremos viejos y nuestros cuerpos cambiaran, pero el amor que siento por ti me hace desear cosas que jamás pensé que tendría. Mi vida esta casi completa contigo a mi lado.
- Eres lo mejor que me ha pasado en la vida, si me hubieran dicho meses atrás que mi viaje a Barcelona terminaría así como estoy ahora, apoyada en tú pecho escuchando las palabras mas hermosas del mundo. Lo volvería a hacer, volvería a sufrir todo lo que he sufrido solo para poder estar a tú lado Benja. Quiero que seamos una familia, quiero ser tú mujer legalmente y delante de todo el mundo. Por que te amo y te necesito hasta para poder respirar. Y claro que me quiero casar contigo, ahora, mañana o dentro de mil años siempre querré estar contigo.
- Y yo contigo mi amor. -
Nos besamos al ritmo que deslizaba el anillo por su dedo. mi preciosa futura mujer había cesado las lagrimas y tomando nuestras copas de champan brindamos por nuestro hermoso y prometedor futuro juntos.
La cena estuvo a la altura conversamos de todo y de nada, pero con ella cada vez se me hacia mas corto el tiempo, luego del postre pasamos a la cama donde le hice el amor lenta y pausadamente no teníamos apuros, recorrimos nuestros cuerpos con amor y gozo. Nos proclamamos amor en cada caricia en cada beso.
A las ocho de la mañana desperté de sobre salto mi mujer no estaba en la cama, mire a todos los rincones de esta habitación y trate de agudizar mi oído, ella estaba en el baño, nuevamente con esos vómitos. Me coloque mis boxer en tiempo record y corrí donde ella, la puerta del baño estaba con pestillo y golpee una dos y tres veces y ella no respondía.
- Renata por el amor de dios ¡Abre la maldita puerta! - le grite - ¡Ya!
Mi grito la hizo volver en si y conseguí que abriera, estaba ahí ella con su cara humedecida por agua y lagrimas, algo andaba mal pero ella no me lo quería decir.
Sin decir nada me volví a la habitación y abrí su cartera volcando todo su contenido sobre las sabanas de la cama donde la noche anterior habíamos consumado una vez mas nuestro amor. Necesitaba encontrar sus gotas, las necesitaba ya. Según ella me había comentado era eso lo que le calmaba sus malestares.
- ¡Que mierda! - sobre mis manos había una prueba de embarazo, estaba dentro de sus cosas. No cabía duda que era de ella, de quien mas podría ser. Camine de nuevo al baño, se lavaba muy calmada mente sus dientes. Vio mi reflejo y lo que traía en mis manos, enjuago sus boca y camino hacia mi.
- Me puedes explicar que mierda es esto - le grite enojado. Al ver su silencio añadí - ¡Como mierda pudiste hacerme esto!
- Benja - susurro
- Cuando mierda pensabas decirme que estabas embarazada?! - le grite nuevamente
- Yo no estoy embarazada - susurro - Y me lo realice solo para confirmarlo
- ¡Claro! Y tus vómitos son ¡¿Que?! -
- Un virus - susurro - Pero eso lo sabes
- Nos vamos ahora al medico! Y no me vengas con escusas - le grite y me fui a vestir
Ella me siguió en completo silencio mientras, no hubo tiempo de desayuno, no hubo ducha necesitaba salir de esa maldita duda de una buena vez. Esperaba por todos los santos que ese test fuera negativo luego de un examen mas minucioso. No era posible que ella tuviera esas dudas y no me las comentara, menos ahora que mi tratamiento estaba comenzando, estaba comenzando para darle un hijo.
Si resultaba ser positivo ella me había engañado, ella si se había acostado con el idiota de Iñaki. Ella me destrozaría el corazón.
Pasamos directo a la urgencias de la clinica, comunicandole a la enfermera de los vómitos que la acompañaban ya de hace días.
- Vas a ingresar conmigo? - me pregunto luego que la llamaran para ingresar a la consulta
- Si - respondí secamente
Camino al consultorio en completo silencio y yo lo hice tras ella, al ingresar había una joven doctora quien nos saludos con una gran sonrisa.
- Y bien? Renata que te trae por aquí - pregunto muy dulcemente. Antes de que ella pudiera responder algo me adelante a los hechos
- Tiene vómitos matutinos hace ya un par de días - respondí
- Ya veo. Renata me puedes describir los síntomas - volvió a preguntar dirigiéndose a ella - Necesito saber que es lo que sientes para poder realizar examenes y saber la causa de tus malestares
- No estoy embarazada - respondió ella muy despacio - No lo estoy - y se hecho a llorar. ¡Maldición! eso no ayudaba las cosas, eso no ayudaba en nada.
- Podemos hacer un examen para saber si esta o no. Pero de todas maneras quiero saber que es lo que te tiene en ese estado.
- Mi última regla fue de los mas normal hace unas semanas atrás - le dijo entre sollozos
- Renata - le cortó la doctora - ¿Prefieres que hagamos esto solas?
- ¡No! - intervine - Yo no me voy
- Es su esposo? - pregunto la doctora
- Lo seré en unos días - respondí secamente - Ahora Renata por el amor de dios responde algo
- Quiero que salga. - dijo despacio - Necesito que salga
- Renata no saldré, quiero saber que mierda es lo que tienes
- Señor - me corto la doctora - Si la paciente no lo quiere aquí usted tendrá que salir
- Y una mierda - grite
- Se va o llamo a seguridad -
Ofuscado y enfurecido salí de la consulta medica echando humos por las orejas, esto no podía estar pasando ella no podía haber pedido que me fuera, ella no podía estar embarazada. ¡mierda! era imposible mis espermios aun no estaban lo suficientemente buenos para procrear un hijo. Estuve años intentandolo y resulta que ahora... no no. Sacudí mi cabeza para evitar esos pensamientos, no quería creer que ella me estaba engañando, no la creía capaz de jugar de esa manera con mi amor.
- ¡NO! - grite en medio de la sala. Medía hora después se abrió esa puerta. La doctora con una hermosa sonrisa nuevamente caminaba hacia mi. Me ofreció una silla de la sala de espera y la acepte.
- Señor. - me dijo - Renata esta muy bien.
- ¿Que es lo que tiene? -pregunte mirando la puerta donde estaba ella. - ¿Por que son esos vómitos?
- Son normal en su estado. - ¡Mierda!. - Serán padres.
Me puse de pie exaltado.
- No... No... Debe estar equivocada - le grite a la doctora - Eso es imposible. Ella no...
- Si una pareja tiene relaciones y no usa protección no es imposible señor. Pero no vine a explicarle eso, ella me pidió que le avisara. - suspiro - Quiere entrar a ver la primera ecografía de su hijo?
- ¡NO ES MI HIJO! - le grite. - YO NO PUEDO TENER HIJOS
Los ojos de la doctora se abrieron como platos y no pronuncio palabra, lo había dicho en voz alta, yo no puedo tener hijos, no aun. No todavía.
Salí de la consulta dejando a Renata y al hijo del mal nacido que me la quito ahí.
- Gracias. Te juro que era la única manera de hacerla venir sin que se diera cuenta -
- Hazme saber como salio todo. -
Con un caluroso abrazo nos despedimos en el lobby del hotel. A medida que iban pasando los minutos la desesperación se hacía mayor, quería ver su hermoso rostro entrando a la habitación, quería por fin ponerle el anillo en el dedo y hacer visible nuestro compromiso. La quería en la cama desnuda para celebrar nuestro amor siendo uno solo. Pero parece que ella se había tomado su tiempo o tal vez no vendría.
Tres golpes en la puerta me sacaron de mi incertidumbre le había dejado dicho al coctelero del bar que cuando una chica preguntará por mi le indicara el numero de la habitación.
Abrí suavemente la puerta para encontrarme con una Renata desconcertada, incluso era hermosa con esa cara de no entender nada. Vestía unos jeans gastados y una blusa ancha, su cara era de cansada y angustiada a la vez.
- Hola - le dije tímidamente
- Que mierda es esto Benja - me dijo furiosa ingresando a la habitación.
- Una sorpresa para mi prometida - dije levantando los hombros - ¿No te gusta?
Con sus bellos ojos recorrió toda la habitación, sobre la enorme cama doble había un corazón hecho de pétalos de rosas rojas. Al lado de la ventana con vista a la piscina y terraza del hotel estaba la mesa con velas y una rica cena para dos. Dos copas de champan servidas y listas para ser bebidas.
- Esto... - no pudo decir mas, su voz se quebró en ese mismo instante, y se llevo sus manos a la cara.
- Shh... - le dije dando un paso hacia ella - No llores vida. Es un hermoso momento.
- Pero - le corte las palabras sobre poniendo mi dedo sobre sus labios
- Déjame hablar a mi. - tome la caja de color azul que estaba sobre la mesa - Te amo, te amo como jamás pensé que sería posible. Por ti estoy dispuesto a hacer todo con tal de ver tú hermosa sonrisa cada mañana. Eres y seras la única mujer de mi vida, no necesito nada mas si tú estas en ella. Ya te lo propuse y aceptaste pero no tenías el anillo. Renata Blavi's quieres llevar en tú mano izquierda el símbolo de nuestro amor? ¿Quieres compartir tú cama y tú vida conmigo? ¿Quieres formar una familia aun que sea a largo plazo conmigo? Pero lo mas importante ¿Te quieres casar conmigo?
Cuando termine de hablar saque el anillo de la caja y le tome su mano izquierda, antes de deslizar la preciosa joya por su dedo espere su consentimiento. Esperaba escuchar la respuesta, sus ojos me decían que si, sus lagrimas lo confirmaban. Solo faltaba que lo dijera con sus palabras
- Debes responder mi amor - le susurre - Necesito oír esa palabra de tus labios
Acaricie con mi mano libre su mejilla secando las lagrimas, ella me miraba dulcemente, pero aun no articulaba palabra. Con su mano saco la mía de su mejilla y le dio un beso en los nudillos, tan suave con sus labios.
- Yo... - logró decir y volvió a llorar.
Solté sus manos y la abrace, acurruque su cabeza contra mi pecho y bese su cabello.
- Te amo mi vida. Eres la mujer que tanto desee y espere. Nunca nadie me había hecho tan feliz como lo haces tú con solo mirarme. - bese su cabello - Se que dentro de unos años nos pondremos viejos y nuestros cuerpos cambiaran, pero el amor que siento por ti me hace desear cosas que jamás pensé que tendría. Mi vida esta casi completa contigo a mi lado.
- Eres lo mejor que me ha pasado en la vida, si me hubieran dicho meses atrás que mi viaje a Barcelona terminaría así como estoy ahora, apoyada en tú pecho escuchando las palabras mas hermosas del mundo. Lo volvería a hacer, volvería a sufrir todo lo que he sufrido solo para poder estar a tú lado Benja. Quiero que seamos una familia, quiero ser tú mujer legalmente y delante de todo el mundo. Por que te amo y te necesito hasta para poder respirar. Y claro que me quiero casar contigo, ahora, mañana o dentro de mil años siempre querré estar contigo.
- Y yo contigo mi amor. -
Nos besamos al ritmo que deslizaba el anillo por su dedo. mi preciosa futura mujer había cesado las lagrimas y tomando nuestras copas de champan brindamos por nuestro hermoso y prometedor futuro juntos.
La cena estuvo a la altura conversamos de todo y de nada, pero con ella cada vez se me hacia mas corto el tiempo, luego del postre pasamos a la cama donde le hice el amor lenta y pausadamente no teníamos apuros, recorrimos nuestros cuerpos con amor y gozo. Nos proclamamos amor en cada caricia en cada beso.
A las ocho de la mañana desperté de sobre salto mi mujer no estaba en la cama, mire a todos los rincones de esta habitación y trate de agudizar mi oído, ella estaba en el baño, nuevamente con esos vómitos. Me coloque mis boxer en tiempo record y corrí donde ella, la puerta del baño estaba con pestillo y golpee una dos y tres veces y ella no respondía.
- Renata por el amor de dios ¡Abre la maldita puerta! - le grite - ¡Ya!
Mi grito la hizo volver en si y conseguí que abriera, estaba ahí ella con su cara humedecida por agua y lagrimas, algo andaba mal pero ella no me lo quería decir.
Sin decir nada me volví a la habitación y abrí su cartera volcando todo su contenido sobre las sabanas de la cama donde la noche anterior habíamos consumado una vez mas nuestro amor. Necesitaba encontrar sus gotas, las necesitaba ya. Según ella me había comentado era eso lo que le calmaba sus malestares.
- ¡Que mierda! - sobre mis manos había una prueba de embarazo, estaba dentro de sus cosas. No cabía duda que era de ella, de quien mas podría ser. Camine de nuevo al baño, se lavaba muy calmada mente sus dientes. Vio mi reflejo y lo que traía en mis manos, enjuago sus boca y camino hacia mi.
- Me puedes explicar que mierda es esto - le grite enojado. Al ver su silencio añadí - ¡Como mierda pudiste hacerme esto!
- Benja - susurro
- Cuando mierda pensabas decirme que estabas embarazada?! - le grite nuevamente
- Yo no estoy embarazada - susurro - Y me lo realice solo para confirmarlo
- ¡Claro! Y tus vómitos son ¡¿Que?! -
- Un virus - susurro - Pero eso lo sabes
- Nos vamos ahora al medico! Y no me vengas con escusas - le grite y me fui a vestir
Ella me siguió en completo silencio mientras, no hubo tiempo de desayuno, no hubo ducha necesitaba salir de esa maldita duda de una buena vez. Esperaba por todos los santos que ese test fuera negativo luego de un examen mas minucioso. No era posible que ella tuviera esas dudas y no me las comentara, menos ahora que mi tratamiento estaba comenzando, estaba comenzando para darle un hijo.
Si resultaba ser positivo ella me había engañado, ella si se había acostado con el idiota de Iñaki. Ella me destrozaría el corazón.
Pasamos directo a la urgencias de la clinica, comunicandole a la enfermera de los vómitos que la acompañaban ya de hace días.
- Vas a ingresar conmigo? - me pregunto luego que la llamaran para ingresar a la consulta
- Si - respondí secamente
Camino al consultorio en completo silencio y yo lo hice tras ella, al ingresar había una joven doctora quien nos saludos con una gran sonrisa.
- Y bien? Renata que te trae por aquí - pregunto muy dulcemente. Antes de que ella pudiera responder algo me adelante a los hechos
- Tiene vómitos matutinos hace ya un par de días - respondí
- Ya veo. Renata me puedes describir los síntomas - volvió a preguntar dirigiéndose a ella - Necesito saber que es lo que sientes para poder realizar examenes y saber la causa de tus malestares
- No estoy embarazada - respondió ella muy despacio - No lo estoy - y se hecho a llorar. ¡Maldición! eso no ayudaba las cosas, eso no ayudaba en nada.
- Podemos hacer un examen para saber si esta o no. Pero de todas maneras quiero saber que es lo que te tiene en ese estado.
- Mi última regla fue de los mas normal hace unas semanas atrás - le dijo entre sollozos
- Renata - le cortó la doctora - ¿Prefieres que hagamos esto solas?
- ¡No! - intervine - Yo no me voy
- Es su esposo? - pregunto la doctora
- Lo seré en unos días - respondí secamente - Ahora Renata por el amor de dios responde algo
- Quiero que salga. - dijo despacio - Necesito que salga
- Renata no saldré, quiero saber que mierda es lo que tienes
- Señor - me corto la doctora - Si la paciente no lo quiere aquí usted tendrá que salir
- Y una mierda - grite
- Se va o llamo a seguridad -
Ofuscado y enfurecido salí de la consulta medica echando humos por las orejas, esto no podía estar pasando ella no podía haber pedido que me fuera, ella no podía estar embarazada. ¡mierda! era imposible mis espermios aun no estaban lo suficientemente buenos para procrear un hijo. Estuve años intentandolo y resulta que ahora... no no. Sacudí mi cabeza para evitar esos pensamientos, no quería creer que ella me estaba engañando, no la creía capaz de jugar de esa manera con mi amor.
- ¡NO! - grite en medio de la sala. Medía hora después se abrió esa puerta. La doctora con una hermosa sonrisa nuevamente caminaba hacia mi. Me ofreció una silla de la sala de espera y la acepte.
- Señor. - me dijo - Renata esta muy bien.
- ¿Que es lo que tiene? -pregunte mirando la puerta donde estaba ella. - ¿Por que son esos vómitos?
- Son normal en su estado. - ¡Mierda!. - Serán padres.
Me puse de pie exaltado.
- No... No... Debe estar equivocada - le grite a la doctora - Eso es imposible. Ella no...
- Si una pareja tiene relaciones y no usa protección no es imposible señor. Pero no vine a explicarle eso, ella me pidió que le avisara. - suspiro - Quiere entrar a ver la primera ecografía de su hijo?
- ¡NO ES MI HIJO! - le grite. - YO NO PUEDO TENER HIJOS
Los ojos de la doctora se abrieron como platos y no pronuncio palabra, lo había dicho en voz alta, yo no puedo tener hijos, no aun. No todavía.
Salí de la consulta dejando a Renata y al hijo del mal nacido que me la quito ahí.
~~~
Pero si el test salio negativo - Pero si tuve mi regla normal... No había ya mas dudas y si lo que me tenía mal era un bebé. Un bebé mio y de Benja y por alguna extraña razón él no quiso entrar a la ecografía, mi corazón no sabía si llorar por su ausencia o llorar por la felicidad de tener algo nuestro y verdadero.
Sus latidos eran tan rápidos y resonaban muy fuertes dentro de la sala, la doctora me dio unas vitaminas y ahora si verdaderas gotas para los cólicos, además de las primeras fotografías.
Ahora si estas últimas semanas tenían sentido, el repentino crecimiento de mis pechos, los vómitos y el cansancio extremo. Todo volvía a mi mente.
Salí del consultorio con los ojos llenos de lagrimas y sentimientos encontrados a mis veinticinco años sería madre, me frote mi viente, no era para nada visible, pero si estaba ahí, recorrí la sala en busca de Benja.
No estaba, no había rastro de él. Le pregunte a la secretaria y me indico que lo había visto salir, nada mas.
Saque mi móvil y marque su numero 1.. 2... 3... tonos y nada, no me contestaba. Mis ojos comenzaron a derramar lagrimas y mi corazón se acelero, algo no andaba nada de bien con él.
Derrotada y atormentada salí de la clinica y pare un taxi, necesitaba saber que era lo que estaba pasando, por que me había dejado sola. Lagrimas, lagrimas, lagrimas...
- Srta. Llegamos - me saco de mis lagrimas y mente en blanco el taxista.
- Gracias. ¿Cuanto es? -
Todo estaba en cámara lenta, todo era muy lento, todos estaban de acuerdo el día de hoy para que fuera así. Llegue al piso y antes siquiera de abrir la puerta sentí como se quebraban algunos vasos, por lo que supe que Benjamín ya estaba acá. ¿La noticia de ser padre lo tenía así? Tan terrible era para él formar una familia conmigo? Miles de ideas pasaron por mi cabeza en ese momento y dude por un minuto si entrar o no. Mi impulso fue mas grande y abrí lentamente la puerta.
Cuando nuestros ojos se encontraron tan solo al abrir deje de respirar, estaba echo una fiera todo estaba desordenado y las mesas por él suelo, su madre sentada en el sofá sin decir nada.
- ¡Sal de aquí! - me grito - ¡No te quiero volver a ver nunca mas! - no supe que responderle, que movimiento hacer y cruce el salón en silencio hacia la habitación, donde el me siguió. - ¡Que parte del sal de aquí no entendiste! - me volvió a gritar.
- ¡No me grites! - grite - Quieres decirme que mierda es lo que te pasa - explote - ¿Por que me dejaste sola? ¿Por que no me dices que tiene de terrible que este embarazada? En doce días seremos una familia, que importa si vienen antes o después los hijos - me senté en la cama y no pude evitar volver a llorar - ¿Por que reaccionas así? - dije entre sollozos
- ¡No abra ni una mierda de matrimonio! Yo no me voy a casar con una mujer que me fue infiel - grito y eso produjo que aun mas llorar - Crees que soy idiota, que no me doy cuenta que ese hijo es Iñaki o quien sabe quien -
oh! me puse de pie y le di una bofetada que me llego a dejar la mano colorada y ya no sentía pena, por su reacción. Ahora era rabia por dudar de mi.
- Eso es lo que crees? - le grite aun mas fuerte, sin importarme que su madre nos pudiera escuchar - Jamás usamos protección cuando hicimos el amor ¿Que esperabas?
- Déjate de idioteces. ¿Sabes por que no use protección contigo? NO PUEDO TENER HIJOS. Eso querías saber para confirmar la parternidad de tú hijo. Yo no soy, por que no puedo. Estoy en un tratamiento por eso necesitaba ir a Barcelona.
- Eres una mierda, un idiota. Jamás te he sido infiel. Y tampoco me quiero casar con un hombre que duda de mi te puedes meter tu anillo por el culo - me lo saque y se lo lance a la cara. - No quiero volver a saber de ti.
Abrí la puerta del armario y saque mi maleta y lance mi ropa dentro de ella, él salio por la puerta. Las lagrimas nublaban mi vista esto era una maldita pesadilla, ¿Como era posible que el no pueda tener hijos y yo resulte embarazada? Mi cabeza estaba girando a mil por hora y termine arrodillada en el baño vomitando la nada que tenía en el estomago.
- Hija ¿Estas bien? - la dulce voz de la que hasta esta mañana era mi suegra irrumpió en el baño. - Necesitas que te prepare algo? -
Negué con la cabeza
- Dale tiempo, esta shockeado por la noticia - me dijo mientras estiraba la mano para ayudarme ponerme de pie. - Yo si creo que sea mi nieto hija. - dijo colocando su mano suavemente sobre mi vientre. - Mi hijo cambiara y se dará cuenta que cometió un gran error
No pude evitar seguir llorando, me senté en la cama mientras ella terminaba de empacar mis cosas en la maleta. Pasada medía hora estábamos las dos en la sala abrazadas dándonos el adiós.
- Prométeme que no desaparecerás de mi vida, no me apartes de mi nieto - me dijo derramando lagrimas de los ojos. - Si mi hijo no lo quiere. Yo lo quiero por los dos. Hazme saber donde te hospedaras
- No se preocupe Victoria. - dije entre sollozos - Me las valdré por mi y mi hijo. Pero a su hijo no lo quiero volver a ver. Tome. - le extendí una nota que le había escrito - Gracias y adiós.
Abrí la puerta del departamento dejando las llaves dentro, dejando mi corazón dentro. Dejando al amor de mi vida dentro. Pero con parte de él creciendo en mi vientre.
Rebusque las llaves de mi coche y me subí a el.
Salí del consultorio con los ojos llenos de lagrimas y sentimientos encontrados a mis veinticinco años sería madre, me frote mi viente, no era para nada visible, pero si estaba ahí, recorrí la sala en busca de Benja.
No estaba, no había rastro de él. Le pregunte a la secretaria y me indico que lo había visto salir, nada mas.
Saque mi móvil y marque su numero 1.. 2... 3... tonos y nada, no me contestaba. Mis ojos comenzaron a derramar lagrimas y mi corazón se acelero, algo no andaba nada de bien con él.
Derrotada y atormentada salí de la clinica y pare un taxi, necesitaba saber que era lo que estaba pasando, por que me había dejado sola. Lagrimas, lagrimas, lagrimas...
- Srta. Llegamos - me saco de mis lagrimas y mente en blanco el taxista.
- Gracias. ¿Cuanto es? -
Todo estaba en cámara lenta, todo era muy lento, todos estaban de acuerdo el día de hoy para que fuera así. Llegue al piso y antes siquiera de abrir la puerta sentí como se quebraban algunos vasos, por lo que supe que Benjamín ya estaba acá. ¿La noticia de ser padre lo tenía así? Tan terrible era para él formar una familia conmigo? Miles de ideas pasaron por mi cabeza en ese momento y dude por un minuto si entrar o no. Mi impulso fue mas grande y abrí lentamente la puerta.
Cuando nuestros ojos se encontraron tan solo al abrir deje de respirar, estaba echo una fiera todo estaba desordenado y las mesas por él suelo, su madre sentada en el sofá sin decir nada.
- ¡Sal de aquí! - me grito - ¡No te quiero volver a ver nunca mas! - no supe que responderle, que movimiento hacer y cruce el salón en silencio hacia la habitación, donde el me siguió. - ¡Que parte del sal de aquí no entendiste! - me volvió a gritar.
- ¡No me grites! - grite - Quieres decirme que mierda es lo que te pasa - explote - ¿Por que me dejaste sola? ¿Por que no me dices que tiene de terrible que este embarazada? En doce días seremos una familia, que importa si vienen antes o después los hijos - me senté en la cama y no pude evitar volver a llorar - ¿Por que reaccionas así? - dije entre sollozos
- ¡No abra ni una mierda de matrimonio! Yo no me voy a casar con una mujer que me fue infiel - grito y eso produjo que aun mas llorar - Crees que soy idiota, que no me doy cuenta que ese hijo es Iñaki o quien sabe quien -
oh! me puse de pie y le di una bofetada que me llego a dejar la mano colorada y ya no sentía pena, por su reacción. Ahora era rabia por dudar de mi.
- Eso es lo que crees? - le grite aun mas fuerte, sin importarme que su madre nos pudiera escuchar - Jamás usamos protección cuando hicimos el amor ¿Que esperabas?
- Déjate de idioteces. ¿Sabes por que no use protección contigo? NO PUEDO TENER HIJOS. Eso querías saber para confirmar la parternidad de tú hijo. Yo no soy, por que no puedo. Estoy en un tratamiento por eso necesitaba ir a Barcelona.
- Eres una mierda, un idiota. Jamás te he sido infiel. Y tampoco me quiero casar con un hombre que duda de mi te puedes meter tu anillo por el culo - me lo saque y se lo lance a la cara. - No quiero volver a saber de ti.
Abrí la puerta del armario y saque mi maleta y lance mi ropa dentro de ella, él salio por la puerta. Las lagrimas nublaban mi vista esto era una maldita pesadilla, ¿Como era posible que el no pueda tener hijos y yo resulte embarazada? Mi cabeza estaba girando a mil por hora y termine arrodillada en el baño vomitando la nada que tenía en el estomago.
- Hija ¿Estas bien? - la dulce voz de la que hasta esta mañana era mi suegra irrumpió en el baño. - Necesitas que te prepare algo? -
Negué con la cabeza
- Dale tiempo, esta shockeado por la noticia - me dijo mientras estiraba la mano para ayudarme ponerme de pie. - Yo si creo que sea mi nieto hija. - dijo colocando su mano suavemente sobre mi vientre. - Mi hijo cambiara y se dará cuenta que cometió un gran error
No pude evitar seguir llorando, me senté en la cama mientras ella terminaba de empacar mis cosas en la maleta. Pasada medía hora estábamos las dos en la sala abrazadas dándonos el adiós.
- Prométeme que no desaparecerás de mi vida, no me apartes de mi nieto - me dijo derramando lagrimas de los ojos. - Si mi hijo no lo quiere. Yo lo quiero por los dos. Hazme saber donde te hospedaras
- No se preocupe Victoria. - dije entre sollozos - Me las valdré por mi y mi hijo. Pero a su hijo no lo quiero volver a ver. Tome. - le extendí una nota que le había escrito - Gracias y adiós.
Abrí la puerta del departamento dejando las llaves dentro, dejando mi corazón dentro. Dejando al amor de mi vida dentro. Pero con parte de él creciendo en mi vientre.
Rebusque las llaves de mi coche y me subí a el.
lunes, 30 de diciembre de 2013
"Algo llamado amor" Cap XXXIX
- Que? - logre articular - ¡No!
Le dije poniéndome de pie para irme a lavar los dientes. Cuando termine me acerque a su pecho y lo abracé tan fuerte como si mi vida dependiera de eso.
- Si señorita. Nos vamos de ya -
Me tomo fuertemente por el brazo mientras me arrastraba hacia la habitación donde me dejo sentada sobre la cama, lo miraba atontada, no podía creer que tenía que llegar justo es ese momento, ¿Llegar? Claro el debería viajar mañana y no estar aquí, fui a decir algo cuando arrojo sobre la cama un par de vaqueros míos y una polera. Se agacho y trajo mis zapatos sin tacón que habitualmente utilizo para cosas informales. Se fue al mueble donde hurgó en los cajones y lanzo sujetador acorde con el tono de la polera y bragas a juego.
- Puedes ponértelo tú o necesitas que te vista? - me dijo en un tono duro pero despacio. Entre molestia y preocupación
- Estoy bien - le dije al tiempo que hacia el impulso para ponerme de pie. - No me trates como si estuviera enferma, anoche no me tome las gotas y por eso vomite no es nada mas - se arrodillo a mi lado y tomo mis manos entre las suyas
- Necesito que te vea un medico amor. Quiero estar tranquilo -
- Lo se. - al tiempo que lanzaba mis manos por sobre sus hombros para a traerlo mas a mi - La próxima visita es dentro de 3 días. Puedes venir conmigo ahí, pero no me hagas ir ahora -
- Solo déjame llevarte - susurro cuando rozaba mis labios con los suyos - No tardaremos
- Mírame - fijo sus ojos en los míos - Tengo apariencia de estar mal?
- No. - lo bese
- Te extrañe - le dije al tiempo que soltaba sus labios para poder llenar de aire mis pulmones
- Yo mucho mas. Me estaba volviendo loco al estar lejos de ti - me volvió a besar
- ¿Todo bien en España? - le pregunte al momento que bajaba mi cabeza para depositarla entre su hombro y su cuello
- Perfecto. Mamá esta acá -
- En Chile? -
- En el salón - suspiro - Dejare el tema de los vómitos por hoy, pero si lo haces una vez mas te llevo a la fuerza. - volvió a suspirar - Vamos para que se conozcan
- Me cambió y salgo. Ve con ella mientras -
- Si mejor, si te veo sin ropa nos tardaremos mas -
Conocer a la suegra no era algo para lo que estaba preparada mentalmente, ella sabría que algo no andaba bien y comenzaría con las preguntas. En fin me cambie de ropa rápidamente no sin antes dar un paso por el baño, una ducha express y ya estaba en condiciones.
Cuando salí al salón no había nadie pero la ventana que daba hacia el balcón estaba abierta camine hacia allá y me encontré a mi futuro esposo mirando apoyado en el balcón, pase mis brazos por su cintura y lo abrace, dio un salto y volteo de inmediato.
- Te extrañaba tanto mi vida - me dijo depositando un pequeño beso en mis labios
- Y tú madre? - le pregunte acomodando mi cabeza en su pecho.
- En la cocina - me beso la cabeza - Esta haciendo la comida
- Pero... -
- No me importa hacer la comida para mi hijo y su prometida - una dulce voz ingreso por mis oídos me separe de Benja para quedar frente a ella, quien me regalo una hermosa sonrisa de inmediato. No era el tipo de madre que me esperaba, si claro! Yo pensé que era una mujer muy joven y guapa que no representaba su edad, pero en su defecto me encontré con una señora mayor de cara dulce y voz angelical.
- Hola - le dije acercándome a ella para darle un beso en la mejilla, pero ella me sorprendió abriendome sus brazos y dándome un cariñoso abrazo
- Estoy feliz de por fin conocerte hija - me susurro acariciando mi cabello - Eres aun mas guapa de lo que mi Benja me dijo -
- Gracias señora - le dije volviendo a mi lugar al lado de Benja
- No me digas señora. Dime Victoria solamente. En poco seremos familia -
- Victoria - reafirme
- Te sientes mejor? - me pregunto sentándose en el sofá de la terraza. Asentí con la cabeza - Benja me dijo que estabas con vómitos y que por eso no pudiste viajar.
- Si. Fui al medico y me dijeron que era solo un virus. Anoche me olvide de tomarme las gotas de tratamiento y por eso volvieron, pero ya estoy bien. -
- Aquí estaremos nosotros para cuidarte - le guiño un ojo a su madre. - Ya le dije a mamá que estabas feliz de que se quedara aquí
- Benjamín ya te he dicho que quiero un lugar propio. Esta es casa de Renata y dos dueñas de casa en la misma casa ¡No funcionan! -
- Victoria por mi no ahí problema. Yo no paso en todo el día -
- ¿No? - pregunto extrañada
- Paso el día en la oficina y solo llego a dormir. Bueno la verdad es que ni siquiera vivo acá -
- ¿Como que no? - me dijo Benja extrañado
- Yo tengo mi departamento estos días me que he quedado con él. Pero debo volver. -
- No. No ahí necesidad que te vallas mi amor. Ya dentro de unos días seremos marido y mujer y no lo veo necesario - reclamo Benja
- Es un tema de pareja, pero hija no puedes pasar la noche antes de tú matrimonio con Benja. -
- Mamá! - reclamo - Eso es una mera tontera
- Tradiciones - justifique yo - Si mis padres estuvieran vivos - me calle.
- Estarían felices de verte tan radiante - dijo la madre de Benja estirando sus manos para alcanzar las mías - No los conocí en esta vida. Pero en la próxima si. Y ahora me tienes a mi. Seré tu madre política
Le dije poniéndome de pie para irme a lavar los dientes. Cuando termine me acerque a su pecho y lo abracé tan fuerte como si mi vida dependiera de eso.
- Si señorita. Nos vamos de ya -
Me tomo fuertemente por el brazo mientras me arrastraba hacia la habitación donde me dejo sentada sobre la cama, lo miraba atontada, no podía creer que tenía que llegar justo es ese momento, ¿Llegar? Claro el debería viajar mañana y no estar aquí, fui a decir algo cuando arrojo sobre la cama un par de vaqueros míos y una polera. Se agacho y trajo mis zapatos sin tacón que habitualmente utilizo para cosas informales. Se fue al mueble donde hurgó en los cajones y lanzo sujetador acorde con el tono de la polera y bragas a juego.
- Puedes ponértelo tú o necesitas que te vista? - me dijo en un tono duro pero despacio. Entre molestia y preocupación
- Estoy bien - le dije al tiempo que hacia el impulso para ponerme de pie. - No me trates como si estuviera enferma, anoche no me tome las gotas y por eso vomite no es nada mas - se arrodillo a mi lado y tomo mis manos entre las suyas
- Necesito que te vea un medico amor. Quiero estar tranquilo -
- Lo se. - al tiempo que lanzaba mis manos por sobre sus hombros para a traerlo mas a mi - La próxima visita es dentro de 3 días. Puedes venir conmigo ahí, pero no me hagas ir ahora -
- Solo déjame llevarte - susurro cuando rozaba mis labios con los suyos - No tardaremos
- Mírame - fijo sus ojos en los míos - Tengo apariencia de estar mal?
- No. - lo bese
- Te extrañe - le dije al tiempo que soltaba sus labios para poder llenar de aire mis pulmones
- Yo mucho mas. Me estaba volviendo loco al estar lejos de ti - me volvió a besar
- ¿Todo bien en España? - le pregunte al momento que bajaba mi cabeza para depositarla entre su hombro y su cuello
- Perfecto. Mamá esta acá -
- En Chile? -
- En el salón - suspiro - Dejare el tema de los vómitos por hoy, pero si lo haces una vez mas te llevo a la fuerza. - volvió a suspirar - Vamos para que se conozcan
- Me cambió y salgo. Ve con ella mientras -
- Si mejor, si te veo sin ropa nos tardaremos mas -
Conocer a la suegra no era algo para lo que estaba preparada mentalmente, ella sabría que algo no andaba bien y comenzaría con las preguntas. En fin me cambie de ropa rápidamente no sin antes dar un paso por el baño, una ducha express y ya estaba en condiciones.
Cuando salí al salón no había nadie pero la ventana que daba hacia el balcón estaba abierta camine hacia allá y me encontré a mi futuro esposo mirando apoyado en el balcón, pase mis brazos por su cintura y lo abrace, dio un salto y volteo de inmediato.
- Te extrañaba tanto mi vida - me dijo depositando un pequeño beso en mis labios
- Y tú madre? - le pregunte acomodando mi cabeza en su pecho.
- En la cocina - me beso la cabeza - Esta haciendo la comida
- Pero... -
- No me importa hacer la comida para mi hijo y su prometida - una dulce voz ingreso por mis oídos me separe de Benja para quedar frente a ella, quien me regalo una hermosa sonrisa de inmediato. No era el tipo de madre que me esperaba, si claro! Yo pensé que era una mujer muy joven y guapa que no representaba su edad, pero en su defecto me encontré con una señora mayor de cara dulce y voz angelical.
- Hola - le dije acercándome a ella para darle un beso en la mejilla, pero ella me sorprendió abriendome sus brazos y dándome un cariñoso abrazo
- Estoy feliz de por fin conocerte hija - me susurro acariciando mi cabello - Eres aun mas guapa de lo que mi Benja me dijo -
- Gracias señora - le dije volviendo a mi lugar al lado de Benja
- No me digas señora. Dime Victoria solamente. En poco seremos familia -
- Victoria - reafirme
- Te sientes mejor? - me pregunto sentándose en el sofá de la terraza. Asentí con la cabeza - Benja me dijo que estabas con vómitos y que por eso no pudiste viajar.
- Si. Fui al medico y me dijeron que era solo un virus. Anoche me olvide de tomarme las gotas de tratamiento y por eso volvieron, pero ya estoy bien. -
- Aquí estaremos nosotros para cuidarte - le guiño un ojo a su madre. - Ya le dije a mamá que estabas feliz de que se quedara aquí
- Benjamín ya te he dicho que quiero un lugar propio. Esta es casa de Renata y dos dueñas de casa en la misma casa ¡No funcionan! -
- Victoria por mi no ahí problema. Yo no paso en todo el día -
- ¿No? - pregunto extrañada
- Paso el día en la oficina y solo llego a dormir. Bueno la verdad es que ni siquiera vivo acá -
- ¿Como que no? - me dijo Benja extrañado
- Yo tengo mi departamento estos días me que he quedado con él. Pero debo volver. -
- No. No ahí necesidad que te vallas mi amor. Ya dentro de unos días seremos marido y mujer y no lo veo necesario - reclamo Benja
- Es un tema de pareja, pero hija no puedes pasar la noche antes de tú matrimonio con Benja. -
- Mamá! - reclamo - Eso es una mera tontera
- Tradiciones - justifique yo - Si mis padres estuvieran vivos - me calle.
- Estarían felices de verte tan radiante - dijo la madre de Benja estirando sus manos para alcanzar las mías - No los conocí en esta vida. Pero en la próxima si. Y ahora me tienes a mi. Seré tu madre política
~~~
Tener a mi madre bajo el mismo techo que Nata, no era algo que me volviera loco. Las amaba a las dos, pero ahora debía ser cuidadoso en como tocar o cuanto hacerla gritar, no se cuanto tiempo aguantaría esto.
Ella ahora estaba con que se quería ir a pasar los últimos días previos a la boda al departamento de Naty y
eso ya no me agradaba, mi madre le estaba abalando todas sus cosas, en la comida y menos mal que no se conocieron antes por que no dejaron de hablar. Decir que mi mamá estaba feliz y entusiasmada por la boda era poco. Y yo me volvía loco. Flores - invitaciones - decoración - cena - torta - trajes No en definitiva esto era mucho para mi. Les sugerí contratar a alguien para que las ayudara por el poco tiempo y ambas se negaron. Las invitaciones lo saldrían a ver esta misma tarde. Yo iría de chofer.
Según mi mamá trece días para tener todo listo era una locura. Mañana se reunirían con Gabriel para decoración y comida, resulta que sería en el restaurant toda la celebración. Aproveche ese minuto mientras miraban y miraban diseños de invitaciones para llamar a Gabo y quedar en un par de horas. Me faltaba ponerle el anillo.
El día de la boda, el día de la boda lo esperaba con mucha ilusión.
- ¡Esta! - exclamo Nata llamando toda mi atención - ¡Es perfecta!
- Hijo, ven - me llamo mi madre - Que te parece a ti
- Esas son mi amor - le dije con mucha convicción, eran muy bonitas sencillas y elegantes. - A mi me gustan
- A mi me encantaron. - me dijo poniéndose de pie y abrazándome muy entusiasta. Me hacia feliz verla así de feliz. - Quiero esas mi amor - me dijo con carita de gatito con botas
- Bien las llevamos - le dije pasando mi tarjeta de crédito a la joven que las atendía. - Pero las necesitamos lo antes posible.
- Señor Lackington haré todo para que estén mañana - dijo con una sonrisa - De lo posible en la mañana
- Gracias - dijo Nata besandome la mejilla
- ¿Que dirá en la descripción? - pregunto directo a Renata. Ella me miro y no supo que decir, me abrió los ojos
- Emmm... - dijo - No lo se.
- Es necesario para poder mandarlas a imprenta en este momento - dijo la secretaria
- Hija tranquila lo resolveremos ahora - dijo mi madre tratando de tranquilizarla. Si la presionábamos era se pone nerviosa y le bajan esos vómitos.
- Mi amor no te pongas nerviosa - le dije para calmarla - Vallan por un café con mi madre y déjame esto a mi
- Pero -
- Bien, vamos por un café hija. - Mi madre la tomo de la mano y salieron.
Cuarenta y cinco minutos después las encontré en una cafetería calle abajo. Nata me beso esperando saber que era lo que decía, pero le dije que mañana lo sabría cuando se la entregaran. No le pareció pero mi madre estaba feliz de pasar el día con nosotros.
- Las llevare a casa. - ambas me miraron asombradas
- Estábamos hablando con Renata de ir a ver las flores - dice mi madre
- Me pondré celoso - dije haciendo un pequeño puchero. Por lo que Renata no pudo evitar la gracia que le hizo mi comentario y se rió descaradamente de mi - ¿Tú me puedes decir que es tan gracioso?
- Tú. Tus caras - respondió evitando una nueva carcajada
- Ya veo. ¿Madre no estas agotada por el viaje? -
- Victoria lo siento no había pensado eso. - dijo Nata
- Nada de eso, tenemos muy poco tiempo para tener todo en orden - aclaro mi madre
- Yo estoy cansado - les dije - Preferiría irme a la casa
- Pues vete. Cierto hija que no lo necesitaremos? - le pregunto mi madre a mi amor, guiñandole un ojo
- Ok. Entonces si sobro me iré - me puse de pie y bese a mi madre en la cabeza cuando era el turno de Nata ella se puso de pie y me rodeo sus brazos por la cintura, todo el día había estado muy de piel y buscaba mis brazos en todo momento
- Si quieres nos vamos a casa amor. - me dijo en un susurro contra mi pecho
- Y privarte de avanzar con la boda ¡Jamas! - le dije apartando sus brazos de mi - Quédate y adelanten lo que mas puedan y así aprovechan de conocerse y hablar de mi sin tener que estar presente
- Benja ¿Estas bien? - me pregunto
- Claro mi amor. Nos vemos luego - la bese - Te amo. No lo olvides y diviértete
Salí de la cafetería y llame de inmediato a Gabriel con quien quedamos de juntarnos en una hora en el lobby del hotel donde fue que le pedí la primera vez a Nata que se casara conmigo. Estaba vez lo volvería a hacer pero de otra manera, de una manera mucho mas romántica, de la manera que realmente se merecía.
La dueña de la florería nos dijo que necesitaban ir a ver el local para saber la cantidad exacta y como sería la decoración que haríamos. Para así poder llevar todo el día 27 y solo montar el 28. Como nuestra boda sería al medio día a primera hora tenía que estar todo en su lugar, necesitaba ponerse de acuerdo con la banquetera para los detalles de las mesas. Con Victoria quedamos conforme
Mi suegra para nada sería una molestia mas bien sería un alivio tenerla en casa, me contó muchas cosas de Benja una vez que él nos dejo en la cafetería, como su ex novia con la que estuvo comprometido anteriormente y jamás llego a poner fecha. Lo odiosa que resulto ser luego de que se fueran a vivir juntos y por que ella no volvió a visitarlo mas a Barcelona. - Que distinto era Benja antes de mi. Yo jamás lo pondría entre que eligiera a su madre o yo. - Me contó lo mucho que le hablo de mi estos días y las pocas personas que venían de su familia a la boda, solo una prima y una tía. Que del resto de la familia luego de la muerte de su marido nunca mas había sabido.
Le conté de la muerte de mi madre al momento que yo nací, de la muerte pronta de mi padre y luego la de mi padrino, no pude evitar llorar al recordar a las tres personas que mas he querido en el mundo. También le conté que yo conocía a Gabriel de muy niña y el vinculo que nos unía la muerte de Carol. Omití la parte de que fui novia de Mariano, pero ella lo sabía, me contó el demonio que era Miriam. Realmente esa parte no me importaba. Pero la escuche pacientemente.
Cuando llegamos a casa cerca de las ocho de la noche realmente estaba muerta, Victoria me dijo que estaba destruida que se daría un baño y posterior se acostaría. Le indique que tendría el mismo fin. Nos despedimos en el pasillo del departamento y abrí la puerta de mi habitación.
Si debo confesar que me dio un poco de pudor abrir la puerta sabiendo que ella sabía lo que pasaba dentro de esas cuatro paredes. Entre ruborizada, cuando encendí la luz no había rastro de Benja y la cama estaba tal y como la había dejado en la mañana. Abrí la puerta del baño y nada. No había huella de él y de que había estado descansando. Me tente en llamarlo al móvil pero luego saque ese pensamiento. Ya me daría explicaciones luego. Solo le haría saber donde estaba yo en estos momentos lo demás a su conciencia
Eran las nueve y medía y aun sin saber noticias de Benja, me daba vueltas en la cama sin sentido. Hasta que mi móvil sonó. Ricardo Montaner y sus acordes inundaron la habitación, pero corrí a cogerlo, esta vez no me apetecia escuchar nada mas que su voz
- Bueno? - La voz de Gabriel al otro lado de la linea me hizo sentarme en la cama y que la habitación girara.
¿Por que me llamaba Gabo a esta hora y del móvil de Benjamín? ¡MIERDA!
El día de la boda, el día de la boda lo esperaba con mucha ilusión.
- ¡Esta! - exclamo Nata llamando toda mi atención - ¡Es perfecta!
- Hijo, ven - me llamo mi madre - Que te parece a ti
- Esas son mi amor - le dije con mucha convicción, eran muy bonitas sencillas y elegantes. - A mi me gustan
- A mi me encantaron. - me dijo poniéndose de pie y abrazándome muy entusiasta. Me hacia feliz verla así de feliz. - Quiero esas mi amor - me dijo con carita de gatito con botas
- Bien las llevamos - le dije pasando mi tarjeta de crédito a la joven que las atendía. - Pero las necesitamos lo antes posible.
- Señor Lackington haré todo para que estén mañana - dijo con una sonrisa - De lo posible en la mañana
- Gracias - dijo Nata besandome la mejilla
- ¿Que dirá en la descripción? - pregunto directo a Renata. Ella me miro y no supo que decir, me abrió los ojos
- Emmm... - dijo - No lo se.
- Es necesario para poder mandarlas a imprenta en este momento - dijo la secretaria
- Hija tranquila lo resolveremos ahora - dijo mi madre tratando de tranquilizarla. Si la presionábamos era se pone nerviosa y le bajan esos vómitos.
- Mi amor no te pongas nerviosa - le dije para calmarla - Vallan por un café con mi madre y déjame esto a mi
- Pero -
- Bien, vamos por un café hija. - Mi madre la tomo de la mano y salieron.
Cuarenta y cinco minutos después las encontré en una cafetería calle abajo. Nata me beso esperando saber que era lo que decía, pero le dije que mañana lo sabría cuando se la entregaran. No le pareció pero mi madre estaba feliz de pasar el día con nosotros.
- Las llevare a casa. - ambas me miraron asombradas
- Estábamos hablando con Renata de ir a ver las flores - dice mi madre
- Me pondré celoso - dije haciendo un pequeño puchero. Por lo que Renata no pudo evitar la gracia que le hizo mi comentario y se rió descaradamente de mi - ¿Tú me puedes decir que es tan gracioso?
- Tú. Tus caras - respondió evitando una nueva carcajada
- Ya veo. ¿Madre no estas agotada por el viaje? -
- Victoria lo siento no había pensado eso. - dijo Nata
- Nada de eso, tenemos muy poco tiempo para tener todo en orden - aclaro mi madre
- Yo estoy cansado - les dije - Preferiría irme a la casa
- Pues vete. Cierto hija que no lo necesitaremos? - le pregunto mi madre a mi amor, guiñandole un ojo
- Ok. Entonces si sobro me iré - me puse de pie y bese a mi madre en la cabeza cuando era el turno de Nata ella se puso de pie y me rodeo sus brazos por la cintura, todo el día había estado muy de piel y buscaba mis brazos en todo momento
- Si quieres nos vamos a casa amor. - me dijo en un susurro contra mi pecho
- Y privarte de avanzar con la boda ¡Jamas! - le dije apartando sus brazos de mi - Quédate y adelanten lo que mas puedan y así aprovechan de conocerse y hablar de mi sin tener que estar presente
- Benja ¿Estas bien? - me pregunto
- Claro mi amor. Nos vemos luego - la bese - Te amo. No lo olvides y diviértete
Salí de la cafetería y llame de inmediato a Gabriel con quien quedamos de juntarnos en una hora en el lobby del hotel donde fue que le pedí la primera vez a Nata que se casara conmigo. Estaba vez lo volvería a hacer pero de otra manera, de una manera mucho mas romántica, de la manera que realmente se merecía.
~~~
Se supone que habíamos dejado todo listo con las invitaciones y las flores, elegimos unos Tulipanes rosa pálidos
La dueña de la florería nos dijo que necesitaban ir a ver el local para saber la cantidad exacta y como sería la decoración que haríamos. Para así poder llevar todo el día 27 y solo montar el 28. Como nuestra boda sería al medio día a primera hora tenía que estar todo en su lugar, necesitaba ponerse de acuerdo con la banquetera para los detalles de las mesas. Con Victoria quedamos conforme
Mi suegra para nada sería una molestia mas bien sería un alivio tenerla en casa, me contó muchas cosas de Benja una vez que él nos dejo en la cafetería, como su ex novia con la que estuvo comprometido anteriormente y jamás llego a poner fecha. Lo odiosa que resulto ser luego de que se fueran a vivir juntos y por que ella no volvió a visitarlo mas a Barcelona. - Que distinto era Benja antes de mi. Yo jamás lo pondría entre que eligiera a su madre o yo. - Me contó lo mucho que le hablo de mi estos días y las pocas personas que venían de su familia a la boda, solo una prima y una tía. Que del resto de la familia luego de la muerte de su marido nunca mas había sabido.
Le conté de la muerte de mi madre al momento que yo nací, de la muerte pronta de mi padre y luego la de mi padrino, no pude evitar llorar al recordar a las tres personas que mas he querido en el mundo. También le conté que yo conocía a Gabriel de muy niña y el vinculo que nos unía la muerte de Carol. Omití la parte de que fui novia de Mariano, pero ella lo sabía, me contó el demonio que era Miriam. Realmente esa parte no me importaba. Pero la escuche pacientemente.
Cuando llegamos a casa cerca de las ocho de la noche realmente estaba muerta, Victoria me dijo que estaba destruida que se daría un baño y posterior se acostaría. Le indique que tendría el mismo fin. Nos despedimos en el pasillo del departamento y abrí la puerta de mi habitación.
Si debo confesar que me dio un poco de pudor abrir la puerta sabiendo que ella sabía lo que pasaba dentro de esas cuatro paredes. Entre ruborizada, cuando encendí la luz no había rastro de Benja y la cama estaba tal y como la había dejado en la mañana. Abrí la puerta del baño y nada. No había huella de él y de que había estado descansando. Me tente en llamarlo al móvil pero luego saque ese pensamiento. Ya me daría explicaciones luego. Solo le haría saber donde estaba yo en estos momentos lo demás a su conciencia
"Ya estoy en casa. R"
Ni un te amo, ni un tú donde estas. No lo necesitaba, ya hablaríamos después. Me saque la ropa y me metí en la ducha.
Eran las nueve y medía y aun sin saber noticias de Benja, me daba vueltas en la cama sin sentido. Hasta que mi móvil sonó. Ricardo Montaner y sus acordes inundaron la habitación, pero corrí a cogerlo, esta vez no me apetecia escuchar nada mas que su voz
- Bueno? - La voz de Gabriel al otro lado de la linea me hizo sentarme en la cama y que la habitación girara.
¿Por que me llamaba Gabo a esta hora y del móvil de Benjamín? ¡MIERDA!
jueves, 26 de diciembre de 2013
"Algo llamado amor" Cap XXXVIII
- Anda Nata no seas pesada y vamos al medico - me decía Naty desde el otro lado de la puerta mientras me daba una ducha rápida
- Si estoy bien. No iré a ningún medico -
- Nata es importante estoy casi segura que lo tuyo es algo con patitas -
- ¡Que no! -
- Vamos si ya saque hora con la ginecóloga -
- No voy a ir -
- Y que le dirás a Benja cuando llame -
- Que fui y me dijeron que era algo pasajero pero debo guardar reposo -
- Osea decidiste quedarte en Santiago y no ir a conocer a tú suegra -
- Voy a aprovechar para ir por mi vestido de novias y ver las cosas que faltan para la boda. A demás he quedado con Gabriel a comer
- Vez vamos al medico y de ahí te pasas directo a donde Gabriel con la buena noticia -
- Mejor vamos a la farmacia compramos un test y ya te quedas tranquila - le dije abriendo la puerta para poder vestirme e hidratar me la piel - No crees que es mejor?
- Lo harías? - me pregunto tomando su bolso de sobre la cama. Asentí con la cabeza - Ok. Vuelvo en unos minutos iré por el en este mismo instante
Salió sin esperar respuesta. Si esa era la manera para que me dejara ya en paz con el tema del embarazo lo haría, total nadie mejor que una misma para saber si es o no cierto. Ni siquiera había pasado media hora cuando el timbre del apartamento sonó al mirar por el ojo venia ella con la bolsa de la farmacia.
Abrí y me lo lanzo en las manos.
- Vamos... traje el que según la vendedora es el mejor -
Pasamos nuevamente a la habitación y ya me habían entrado un poco los nervios, y si en realidad terminaba siendo positivo? Como se lo tomaría Benja? Tome la caja, leí las instrucciones y las seguí al pie de la letra decía que había que esperar cinco minutos y que una linea era negativo y dos positivo. Lo deje sobre la mesa del lavado y salí. Naty casi me boto de lo rápido que entro para ver todo el proceso.
Desde la orilla de la cama la miraba a ella como no despegaba los ojos de ese pequeño plastico, que en estos momentos tenia mi futuro en sus manos.
- No sacas nada con estarlo mirando todo el tiempo - le dije, alzo la vista y me miro - En cinco minutos o bueno menos sabrás si estas en lo cierto o no -
- ¿No tienes nervios? -
- Un poco. Estoy segura que no lo estoy. Pero y si resulta que si. - me sonrió y dejo el test sobre el mueble y se arodillo a mi lado
- Te casa dentro de dos semanas. Tú hombre te ama mas que a nada en el mundo. ¡Mierda! Si se cambio de país solo para estar a tú lado, seguro se pondrá feliz. Yo ya lo estoy y aun ni siquiera sabemos el resultado
Vi como a mi amiga se le aguaban sus ojos y mire mi reloj de pulsera para darme cuenta que ya habían pasado los cinco minutos, primero la mire a ella y ella me miro a mi. No me sentía en esos momentos con la valentía de ir a buscar la respuesta.
- Mis piernas no me responden - le dije con la voz entre cortada - ¿Vas?
- Ajá -
Se puso de pie y camino hacía el cuarto de baño, nada mas tomarlo entre sus manos mil imagenes pasaron por mi cabeza y ella no me daba pista alguna su cara se podía interpretar de cualquiera de las dos maneras. Mi móvil comenzó a sonar y me saco del mundo de fantasía donde estaba escondida. lo primero que pensé es que podría ser mi Benja y me pare de un solo saltó a contestar. Pero luego cuando mire la pantalla me decepcione Mariano.
- Hola - dije tratando de parecer lo mas imparcial
- Nata. Hola. Gracias por contestar. - Su voz era bastante rara. - Benjamín esta por ahí, no me contesta y necesito hablar con él.
- Si puedo ayudarte yo. Benja se fue esta mañana a Barcelona debe ir volando
- ¡Mierda! - exclamo - Lo llame dentro de unas horas
- Pero te puedo ayudar yo? - le pregunte - Estará disponible en unas diez horas
- Cielos. Se me olvidaba la cantidad de horas que son esos vuelos. Pero tal vez tú puedas ayudarme -
- Dime que necesitas de una vez me pones nerviosa -
- Perdón Nata, no era mi intención pero es que estoy un poco liado, mi madre empeoro esta mañana y a demás me llamaron de España por la patria protestada de mi hijo -
- ¡Mierda!. Necesitas viajar? -
- Si. En parte tengo que ir y bueno... Lo antes posible y ya sabes que con el hospital estoy... -
- Mariano yo tengo un billete que me dejo Benja para que me fuera luego, pero me enferme y no puedo viajar -
- ¿Grave? -
- No. Solo un virus. Pero puedes tomar mi vuelo cuanto antes -
- Gracias. De verdad muchas gracias -
- Nada que agradecer debes ir a resolver eso, y en cuanto a tú madre yo me puedo ocupar de ella estos días -
- No sera necesario la madre de Gabo esta con ella y me ha dicho que se queda el tiempo que sea necesario -
- Bueno de ser así, igual me iré a dar una vuelta para ver que no se les ofrezca nada. -
- Gracias. De todas maneras. Igual necesito esperar a que llegue Benja a España para que se ponga en contacto con los abogados de Miriam para saber que es lo que quiere. -
- Diez horas y cuando me llame le digo que se comunique contigo -
- Eres un sol. Que invesil fui contigo - dijo en un susurro
- De eso ya paso. Somos amigos verdad?
- Claro. -
- Para eso estamos. -
- Pasare por tú casa si no te importa mas tarde -
- Estoy en el departamento de Benja. Puedes venir -
- A ese me refería peque. -
- Nos vemos luego -
- Vale. -
Cuando corte la llamada volví a mirar a Naty quien me estiraba el test. Mientras hablaba lo había olvidado y ahora nuevamente mi corazón volvía a latir a mil por hora.
- Anda Nata respira que es negativo - me dijo, pero su sonrisa desapareció. Estupidamente la mia igual. Sentimientos encontrados con respecto al resultado.
- Woow. Bueno. No me caso en apuros - le dije guardado el test nuevamente en mi bolsa y dejandolo dentro de mi bolso.
- Ni que se te hubiera notado. - me dijo sonriendo.
- Anda vamos donde Gabriel, comemos con él -
A las nueve de la noche ya estaba otra vez dentro del departamento, luego de una ducha y servirme un café cogí el mando de la televisión para no sentirme tan sola, Naty me había invitado a pasar la noche con ella, pero aun no estaba preparada para volver a dormir en esa cama y menos si le había dicho a Benja que me quedaría en su casa. El reloj de la pared marcaba las 22:20 y aun no recibía la llamada que estaba esperando y mi corazón no lo estaba resistiendo bien, mis ojos picaban por ganas de llorar. Lo extrañaba, lo quería a él conmigo. Serían los peores 5 días de mi vida. Debía encontrar algo para hacer o si no caería en una estupida depresión.
No podía sacar a Naty todo el día de la oficina, pero si habíamos quedado que a la hora de almuerzo nos iríamos a ver unos modelos de vestidos. Quería algo sencillo pero elegante, era nuestra boda por las leyes, no habíamos conversado nada de la religiosa, me hacía mas ilusión esa que la primera pero también organizarla llevaba mas tiempo.
A Gabo le pareció bien mi idea de juntar la inauguración con la unión, así no abría problema de tener que cerrar o dejar comensales fuera.
La decoración la veríamos cuando llegara Benja con su madre ya que la quería hacer participe de esto, no me molestaba, de hecho me ayudaría.
Había pensado ya en volver fija nuevamente a mi puesto de trabajo para apurar algunos proyectos entre ellos mi casa. Pero si mis dudas eran ciertas los vómitos me los estaba generando por estrés y eso me traería problemas. Y ahí si que Benja me llevaría por la fuerza al medico y eso era lo que quería evitar a toda costa, siempre me ha dado miedo ir a hacerme un chequeo por pequeño que pueda ser. El solo hecho de pensar en el olor me dio arcadas, apague la televisión y encendí la música en las notas de "Gitana" de Shakira sonaron de inmediato.
- Si estoy bien. No iré a ningún medico -
- Nata es importante estoy casi segura que lo tuyo es algo con patitas -
- ¡Que no! -
- Vamos si ya saque hora con la ginecóloga -
- No voy a ir -
- Y que le dirás a Benja cuando llame -
- Que fui y me dijeron que era algo pasajero pero debo guardar reposo -
- Osea decidiste quedarte en Santiago y no ir a conocer a tú suegra -
- Voy a aprovechar para ir por mi vestido de novias y ver las cosas que faltan para la boda. A demás he quedado con Gabriel a comer
- Vez vamos al medico y de ahí te pasas directo a donde Gabriel con la buena noticia -
- Mejor vamos a la farmacia compramos un test y ya te quedas tranquila - le dije abriendo la puerta para poder vestirme e hidratar me la piel - No crees que es mejor?
- Lo harías? - me pregunto tomando su bolso de sobre la cama. Asentí con la cabeza - Ok. Vuelvo en unos minutos iré por el en este mismo instante
Salió sin esperar respuesta. Si esa era la manera para que me dejara ya en paz con el tema del embarazo lo haría, total nadie mejor que una misma para saber si es o no cierto. Ni siquiera había pasado media hora cuando el timbre del apartamento sonó al mirar por el ojo venia ella con la bolsa de la farmacia.
Abrí y me lo lanzo en las manos.
- Vamos... traje el que según la vendedora es el mejor -
Pasamos nuevamente a la habitación y ya me habían entrado un poco los nervios, y si en realidad terminaba siendo positivo? Como se lo tomaría Benja? Tome la caja, leí las instrucciones y las seguí al pie de la letra decía que había que esperar cinco minutos y que una linea era negativo y dos positivo. Lo deje sobre la mesa del lavado y salí. Naty casi me boto de lo rápido que entro para ver todo el proceso.
Desde la orilla de la cama la miraba a ella como no despegaba los ojos de ese pequeño plastico, que en estos momentos tenia mi futuro en sus manos.
- No sacas nada con estarlo mirando todo el tiempo - le dije, alzo la vista y me miro - En cinco minutos o bueno menos sabrás si estas en lo cierto o no -
- ¿No tienes nervios? -
- Un poco. Estoy segura que no lo estoy. Pero y si resulta que si. - me sonrió y dejo el test sobre el mueble y se arodillo a mi lado
- Te casa dentro de dos semanas. Tú hombre te ama mas que a nada en el mundo. ¡Mierda! Si se cambio de país solo para estar a tú lado, seguro se pondrá feliz. Yo ya lo estoy y aun ni siquiera sabemos el resultado
Vi como a mi amiga se le aguaban sus ojos y mire mi reloj de pulsera para darme cuenta que ya habían pasado los cinco minutos, primero la mire a ella y ella me miro a mi. No me sentía en esos momentos con la valentía de ir a buscar la respuesta.
- Mis piernas no me responden - le dije con la voz entre cortada - ¿Vas?
- Ajá -
Se puso de pie y camino hacía el cuarto de baño, nada mas tomarlo entre sus manos mil imagenes pasaron por mi cabeza y ella no me daba pista alguna su cara se podía interpretar de cualquiera de las dos maneras. Mi móvil comenzó a sonar y me saco del mundo de fantasía donde estaba escondida. lo primero que pensé es que podría ser mi Benja y me pare de un solo saltó a contestar. Pero luego cuando mire la pantalla me decepcione Mariano.
- Hola - dije tratando de parecer lo mas imparcial
- Nata. Hola. Gracias por contestar. - Su voz era bastante rara. - Benjamín esta por ahí, no me contesta y necesito hablar con él.
- Si puedo ayudarte yo. Benja se fue esta mañana a Barcelona debe ir volando
- ¡Mierda! - exclamo - Lo llame dentro de unas horas
- Pero te puedo ayudar yo? - le pregunte - Estará disponible en unas diez horas
- Cielos. Se me olvidaba la cantidad de horas que son esos vuelos. Pero tal vez tú puedas ayudarme -
- Dime que necesitas de una vez me pones nerviosa -
- Perdón Nata, no era mi intención pero es que estoy un poco liado, mi madre empeoro esta mañana y a demás me llamaron de España por la patria protestada de mi hijo -
- ¡Mierda!. Necesitas viajar? -
- Si. En parte tengo que ir y bueno... Lo antes posible y ya sabes que con el hospital estoy... -
- Mariano yo tengo un billete que me dejo Benja para que me fuera luego, pero me enferme y no puedo viajar -
- ¿Grave? -
- No. Solo un virus. Pero puedes tomar mi vuelo cuanto antes -
- Gracias. De verdad muchas gracias -
- Nada que agradecer debes ir a resolver eso, y en cuanto a tú madre yo me puedo ocupar de ella estos días -
- No sera necesario la madre de Gabo esta con ella y me ha dicho que se queda el tiempo que sea necesario -
- Bueno de ser así, igual me iré a dar una vuelta para ver que no se les ofrezca nada. -
- Gracias. De todas maneras. Igual necesito esperar a que llegue Benja a España para que se ponga en contacto con los abogados de Miriam para saber que es lo que quiere. -
- Diez horas y cuando me llame le digo que se comunique contigo -
- Eres un sol. Que invesil fui contigo - dijo en un susurro
- De eso ya paso. Somos amigos verdad?
- Claro. -
- Para eso estamos. -
- Pasare por tú casa si no te importa mas tarde -
- Estoy en el departamento de Benja. Puedes venir -
- A ese me refería peque. -
- Nos vemos luego -
- Vale. -
Cuando corte la llamada volví a mirar a Naty quien me estiraba el test. Mientras hablaba lo había olvidado y ahora nuevamente mi corazón volvía a latir a mil por hora.
- Anda Nata respira que es negativo - me dijo, pero su sonrisa desapareció. Estupidamente la mia igual. Sentimientos encontrados con respecto al resultado.
- Woow. Bueno. No me caso en apuros - le dije guardado el test nuevamente en mi bolsa y dejandolo dentro de mi bolso.
- Ni que se te hubiera notado. - me dijo sonriendo.
- Anda vamos donde Gabriel, comemos con él -
A las nueve de la noche ya estaba otra vez dentro del departamento, luego de una ducha y servirme un café cogí el mando de la televisión para no sentirme tan sola, Naty me había invitado a pasar la noche con ella, pero aun no estaba preparada para volver a dormir en esa cama y menos si le había dicho a Benja que me quedaría en su casa. El reloj de la pared marcaba las 22:20 y aun no recibía la llamada que estaba esperando y mi corazón no lo estaba resistiendo bien, mis ojos picaban por ganas de llorar. Lo extrañaba, lo quería a él conmigo. Serían los peores 5 días de mi vida. Debía encontrar algo para hacer o si no caería en una estupida depresión.
No podía sacar a Naty todo el día de la oficina, pero si habíamos quedado que a la hora de almuerzo nos iríamos a ver unos modelos de vestidos. Quería algo sencillo pero elegante, era nuestra boda por las leyes, no habíamos conversado nada de la religiosa, me hacía mas ilusión esa que la primera pero también organizarla llevaba mas tiempo.
A Gabo le pareció bien mi idea de juntar la inauguración con la unión, así no abría problema de tener que cerrar o dejar comensales fuera.
La decoración la veríamos cuando llegara Benja con su madre ya que la quería hacer participe de esto, no me molestaba, de hecho me ayudaría.
Había pensado ya en volver fija nuevamente a mi puesto de trabajo para apurar algunos proyectos entre ellos mi casa. Pero si mis dudas eran ciertas los vómitos me los estaba generando por estrés y eso me traería problemas. Y ahí si que Benja me llevaría por la fuerza al medico y eso era lo que quería evitar a toda costa, siempre me ha dado miedo ir a hacerme un chequeo por pequeño que pueda ser. El solo hecho de pensar en el olor me dio arcadas, apague la televisión y encendí la música en las notas de "Gitana" de Shakira sonaron de inmediato.
"Aprovéchame, que si llegué ayer me puedo ir mañana. Que soy gitana.
Vamos y vemos... Que la vida es un goce es normal que le temas a lo que no conoces.
Tómame y vamos que la vida es un goce es normal que le temas a lo que no conoces.
Quiero verte volar. Quiero verte volar."
Antes que terminaran los acordes sonaba mi móvil con su respectiva canción. La canción que me recordaba al amor de mi vida, la canción con la que me recordaba nuestros primeros acercamientos.
"Juré que no iba a verte, mucho menos a enloquecerme pero no sé... que has hecho en mi, es tu veneno que lentamente, se apodera de mis deseos y me ahogan todos tus besos, no puedo hablar, solo sentir como estremeces todo mi cuerpo..."
No deje que la canción siguiera sonando por mucho que me gustara la canción no me gustaba hacerlo esperar menos si llevábamos tantas horas sin hablar.
- Mi amorrrrrrr! - grite entusiasmada
- Vida mia ¿Como te fue en el medico? - pregunto de entradita
- Bien, osea mas o menos -
- Cojo un vuelo de vuelta? -
- ¡No! Solo es un virus como ya te había comentado. Unas gotitas y estará todo bien. - mentí - A demás que es parte del estrés de estos días
- Por lo mismo llegando contrataremos a alguien que nos ayude con la boda y con la casa -
- ¡Como quieras! -
- Valla que fácil y rápido. - rió - ¿No puedes viajar?
- Podría pero dentro de unos días cuando mi estomago esté estable de nuevo -
- Bueno entonces yo acortare mi viaje para irte a cuidar y mimar mucho -
- ¡Me gusta! Pero quiero que dejes todo resuelto para que no tengas que volver luego -
- En ese entonces serás la señora Lackington y no tendrás oportunidad de separarte de mi -
- Corrección amor. Seré la Señora Blavi's de Lackington. Nos casaremos acá. -
- ¡Queeeeeeee! - grita - Y hasta ahora me lo dices?
- Pensé que lo sabías - me rió
- Te vienes y nos casamos acá. Quiero que lleves mi apellido -
- Lo llevare. Pero después del de -
- No me jodas Renata - suspira - Ya veremos que lo terminaras llevando
- Como quieras. - le corte el tema antes que volara solo a buscarme - Llamo Mariano esta mañana
- ¿Que quería?
Le explique lo que necesitaba y lo que mas o menos le estaba pasando, quedo en que lo llamaría luego por el cambio de hora y ahora no le apetecía cortar la llamada conmigo. Pasamos mas de una hora hablando por teléfono le conté el itinerario de lo que había hecho en el día pero omití la parte en que me hice el test. Cuando quiso saber mas de mi visita al medico le corte el tema diciéndole que lo extrañaba y cosas tiernas y si que resulto. No volvió a preguntar. Cuando cortamos me fui directo a la cama en el lado que él suele utilizar su almohada olía a él. Toda la habitación olía a él. Eso hacia que lo extrañara aun mas de lo que lo hacía y no pude evitar volver a llorar sobre su almohada. Serían cinco días horribles.
Como era de suponer los cinco días fueron mas que horribles, hablábamos diario y nos enviábamos mensajes pero no era suficiente, una noche hicimos una conexión por Skype pero termine derramando lagrimas y a Benja no le pareció nada, me dijo que ya no quedaba nada y que nunca mas nos separaríamos tantos días. Al tercer día ya no quería pasar la noche sola y me fui a visitar a Gabo, el gentilmente me ofreció pasar la noche en su departamento y fue un acierto, por que dormí como no lo había hecho en días, claro que no dormí sola. La peque no me dejo ni un solo segundo y me pidió hacer galletas y pastel, terminamos tan exhaustas que nos recostamos en la cama de Gabo y nos dormimos, en la mañana me dí cuenta que él pobre tuvo que dormir en el sofá. Si tuve un pequeño cargo de consciencia.
Él cuarto día prometía mantenerme ocupada nos iríamos de tienda en tienda en busca de mi traje y así fue. Vi muchos, me probé aun mas, pero ninguno me convenció lo suficiente para comprarlo, pero gracias a esto sentía que estaba volviendo a recuperar a mi amiga. Cuando llegué a la casa después de una ducha estaba muerta y me lance sobre el sofá.
En la mañana mi móvil me despertó de un salto, me había dormido en el sofá y temblaba del frío de la noche ya en la quincena de Marzo en clima en el día es muy caluroso, pero en la noche a veces baja mucho la temperatura. Corrí a coger mi móvil por que era Ricardo Montaner quien sonaba
- Renata ya era hora que me cogieras el móvil - la voz de un Benja furioso me hizo despertar aun mas - Sabes de que hora estoy esperando poder escuchar tú voz y saber que estabas bien ¡Dios! que susto me he llevado
- Perdóname mi amor. Llegué tan cansada ayer que me quede dormida en el sofá -
- ¿Donde fuiste? -
- Con Naty, en busca del traje para mi boda. ¿Sabías que me caso dentro de 13 días aun no lo consigo? -
- ¿Te casas? Entonces pierdo esperanzas contigo preciosa. - me dijo en tono burlón
- Si. Encontré el amor de mi vida y me caso para formar mi hermosa familia -
- Ya veo. Pero... - se quedo en silencio un momento
- ¿Pero que? - le dije
- No tienes anillo de compromiso. No recuerdo habértelo visto la otra noche
- Esté... No lo necesito para saber que tengo un compromiso con él - le dije a modo de defensa, era verdad cuando me lo había pedido no me había dado ningún anillo, ni cadena ni nada de lo que pudiera servir como alianza. Pero no me importo antes y no lo hace ahora, de las personas que saben que me caso, tampoco les ha importado que no lo lleve.
- Te amo pesadita. -
- Y yo a ti. - suspire - ¿Llegas mañana?
- Ajá. Mi vuelo debe llegar a eso de las 4 de la madrugada. -
- Iré por ustedes - le dije antes de que fuera a decir otra cosa
- No hace falta mi vida. Ya tengo una tranfers contratada. - lo sabía no me dejaría conducir a esa hora
- Puedes pedirle que me recoja. -
- No. Tú me esperas en casa con la cama calentita. Llegare buscando nuestro nido de amor -
- Si no me dejas ir...- suspire - No habrá nido de amor
- ¡Queeeeeeeeeee! No me jodas Nata - dijo en tono de frustración - Llevo cinco días sin estar dentro de ti y me estoy muriendo. Necesito tus besos, caricias. Te necesito a ti.
- Y yo quiero ir por ti -
- Bueno. Bueno. Ganaste llamaré para que no valla la transfer. -
- Te amo. Te amo. Te amo. - le grite
- Yo mucho mas a ti. Te veo mañana. -
Tan solo al cortar tuve que correr al baño, me volvieron las ganas de vomitar llevaba días sin hacerlo, pero tal vez el saber que ya volvía me puso nerviosa y...
- ¿Amor? - le voz de mi Benja... era la voz de mi Benja que provenía desde el salón. Trate de contener el vómito para salir a su encuentro pero fue aun peor y mas ganas me dieron en cosa de segundos los ruido de sus pasos se hicieron mas fuerte y entro de golpe al baño - ¡Pero que mierda! - Se agacho a mi lado y me sobo la espalda - No quiero escuchar nada mas al respecto y te vienes de inmediato conmigo al medico.
- En ese entonces serás la señora Lackington y no tendrás oportunidad de separarte de mi -
- Corrección amor. Seré la Señora Blavi's de Lackington. Nos casaremos acá. -
- ¡Queeeeeeee! - grita - Y hasta ahora me lo dices?
- Pensé que lo sabías - me rió
- Te vienes y nos casamos acá. Quiero que lleves mi apellido -
- Lo llevare. Pero después del de -
- No me jodas Renata - suspira - Ya veremos que lo terminaras llevando
- Como quieras. - le corte el tema antes que volara solo a buscarme - Llamo Mariano esta mañana
- ¿Que quería?
Le explique lo que necesitaba y lo que mas o menos le estaba pasando, quedo en que lo llamaría luego por el cambio de hora y ahora no le apetecía cortar la llamada conmigo. Pasamos mas de una hora hablando por teléfono le conté el itinerario de lo que había hecho en el día pero omití la parte en que me hice el test. Cuando quiso saber mas de mi visita al medico le corte el tema diciéndole que lo extrañaba y cosas tiernas y si que resulto. No volvió a preguntar. Cuando cortamos me fui directo a la cama en el lado que él suele utilizar su almohada olía a él. Toda la habitación olía a él. Eso hacia que lo extrañara aun mas de lo que lo hacía y no pude evitar volver a llorar sobre su almohada. Serían cinco días horribles.
Como era de suponer los cinco días fueron mas que horribles, hablábamos diario y nos enviábamos mensajes pero no era suficiente, una noche hicimos una conexión por Skype pero termine derramando lagrimas y a Benja no le pareció nada, me dijo que ya no quedaba nada y que nunca mas nos separaríamos tantos días. Al tercer día ya no quería pasar la noche sola y me fui a visitar a Gabo, el gentilmente me ofreció pasar la noche en su departamento y fue un acierto, por que dormí como no lo había hecho en días, claro que no dormí sola. La peque no me dejo ni un solo segundo y me pidió hacer galletas y pastel, terminamos tan exhaustas que nos recostamos en la cama de Gabo y nos dormimos, en la mañana me dí cuenta que él pobre tuvo que dormir en el sofá. Si tuve un pequeño cargo de consciencia.
Él cuarto día prometía mantenerme ocupada nos iríamos de tienda en tienda en busca de mi traje y así fue. Vi muchos, me probé aun mas, pero ninguno me convenció lo suficiente para comprarlo, pero gracias a esto sentía que estaba volviendo a recuperar a mi amiga. Cuando llegué a la casa después de una ducha estaba muerta y me lance sobre el sofá.
En la mañana mi móvil me despertó de un salto, me había dormido en el sofá y temblaba del frío de la noche ya en la quincena de Marzo en clima en el día es muy caluroso, pero en la noche a veces baja mucho la temperatura. Corrí a coger mi móvil por que era Ricardo Montaner quien sonaba
- Renata ya era hora que me cogieras el móvil - la voz de un Benja furioso me hizo despertar aun mas - Sabes de que hora estoy esperando poder escuchar tú voz y saber que estabas bien ¡Dios! que susto me he llevado
- Perdóname mi amor. Llegué tan cansada ayer que me quede dormida en el sofá -
- ¿Donde fuiste? -
- Con Naty, en busca del traje para mi boda. ¿Sabías que me caso dentro de 13 días aun no lo consigo? -
- ¿Te casas? Entonces pierdo esperanzas contigo preciosa. - me dijo en tono burlón
- Si. Encontré el amor de mi vida y me caso para formar mi hermosa familia -
- Ya veo. Pero... - se quedo en silencio un momento
- ¿Pero que? - le dije
- No tienes anillo de compromiso. No recuerdo habértelo visto la otra noche
- Esté... No lo necesito para saber que tengo un compromiso con él - le dije a modo de defensa, era verdad cuando me lo había pedido no me había dado ningún anillo, ni cadena ni nada de lo que pudiera servir como alianza. Pero no me importo antes y no lo hace ahora, de las personas que saben que me caso, tampoco les ha importado que no lo lleve.
- Te amo pesadita. -
- Y yo a ti. - suspire - ¿Llegas mañana?
- Ajá. Mi vuelo debe llegar a eso de las 4 de la madrugada. -
- Iré por ustedes - le dije antes de que fuera a decir otra cosa
- No hace falta mi vida. Ya tengo una tranfers contratada. - lo sabía no me dejaría conducir a esa hora
- Puedes pedirle que me recoja. -
- No. Tú me esperas en casa con la cama calentita. Llegare buscando nuestro nido de amor -
- Si no me dejas ir...- suspire - No habrá nido de amor
- ¡Queeeeeeeeeee! No me jodas Nata - dijo en tono de frustración - Llevo cinco días sin estar dentro de ti y me estoy muriendo. Necesito tus besos, caricias. Te necesito a ti.
- Y yo quiero ir por ti -
- Bueno. Bueno. Ganaste llamaré para que no valla la transfer. -
- Te amo. Te amo. Te amo. - le grite
- Yo mucho mas a ti. Te veo mañana. -
Tan solo al cortar tuve que correr al baño, me volvieron las ganas de vomitar llevaba días sin hacerlo, pero tal vez el saber que ya volvía me puso nerviosa y...
- ¿Amor? - le voz de mi Benja... era la voz de mi Benja que provenía desde el salón. Trate de contener el vómito para salir a su encuentro pero fue aun peor y mas ganas me dieron en cosa de segundos los ruido de sus pasos se hicieron mas fuerte y entro de golpe al baño - ¡Pero que mierda! - Se agacho a mi lado y me sobo la espalda - No quiero escuchar nada mas al respecto y te vienes de inmediato conmigo al medico.
miércoles, 25 de diciembre de 2013
"Algo llamado amor" Cap XXXVII
Estaba muy nerviosa esta mañana, tenía el estomago apretado de puro nervio, hoy era un día importante y decisivo, sin mencionar que mañana a primera hora volábamos a Barcelona y aun no preparaba ni la maleta, no había querido hacerla con tanta anticipación sin saber como quedarían las cosas con mi constructora. Me habían pedido que esperara afuera solo requerían la presencia de mi abogado para por fin hacernos saber si tenía que entregar una cantidad de dinero o ponerle las acciones a su nombre.
Le había suplicado a Benja que me acompañara hasta acá pero se negó, Mi amor no puedo, tengo una reunión y no puedo no ir. Esa fue su respuesta para mi. Me enoje hice pataleta pero nada me resulto. Le importaba una mierda como pudiera estar en estos momentos, hasta vómitos había tenido en sus narices luego del desayuno que él mismo me había preparado.
Diez de la mañana y aun no salía nadie a decirme nada, llevaba dos horas sentada aquí sin saber nada. Había enviado un mensaje de texto a mi abogado pidiendo algo de información pero no me había contestado nada el muy maldito. La secretaría me miraba y me ofrecía cosas para comer.
Once de la mañana y por fin la puerta se abre y el primero que sale es Mendoza con su abogado quien me da una sonrisa malévola y sale en dirección al elevador.
- Señorita Blavi's - aparte la vista de la espalda de Mendoza para mirar a la secretaria - Ya puede pasar.
- Gracias -
Me puse de pie y estire mi traje con las manos y camine o mas bien me arrastre, corrí o lo que quiera que fuese lo que hice en dirección a la oficina.
Al abrir la puerta a la primera persona que vi fue a mi Benja leyendo muy concentrado unos papeles que tenía en sus manos.
- Bueno días - dije, y todos levantaron la vista hacia mi
- Señorita tome asiento - me indico el ministro indicandome la silla al lado de mi abogado. - Esto será algo rápido e informal
- Gracias - logre articular mirando fijamente a Benja quien solo me dedico una sonrisa
- Usted ya conoce al señor Lackington - lo mire y asentí, que si lo conocía? Cada centímetro de su cuerpo. Me ruborice ante el pensamiento y mire a Benja quien negó con la cabeza como adivinando lo que estaba pensando en este momento - Bueno tengo que comunicarle que él se ha adjudicado el 25% que puso a la venta el señor Mendoza, a partir de este momento es su nuevo socio aun que según su preferencia sera anónimo, usted ya tendrá una reunión en privado con él y aclararan los puntos. Yo la he hecho pasar para comunicarle esto y además informarle que debe hacer los tramites necesarios para que Blavi's constructora pase a ser Blavi's y asociados.
Mi cabeza comenzó a dar vueltas como sin parar, esta era la reunión tan importante que él tenia y por lo que no me podía acompañar, me había dicho sus intensiones de comprarle esa parte a Mendoza pero no lo creí capaz de hacer, y menos que Mendoza fuera a acceder tan rápido a venderle.
- Señorita Blavi's - Benja me saco de mis pensamientos - Podemos agendar una reunión en este mismo momento. - me guiño un ojo.
- Si gusta. Podemos ir a mi oficina en este momento - le indique
- Bien me parece perfecto. Señores - dijo poniéndose de pie - Me permite - dijo estirandome su mano para ayudarme
- Señorita Blavi's, cualquier consulta que tenga no dude en llamarme - me dijo el ministro dándome un beso en la mejilla, lo que hizo a Benja tirarme a su lado. De que va esto.
Salimos de la oficina con nuestros abogados, mientras caminabamos al elevador Benja no había soltado mi mano. No era de extrañar si eramos pareja, pero si que lo hicera y no le dijera al ministro que lo eramos.
- No encontramos nuevamente en la oficina de la señorita. Lleva todo lo necesario para lo hablamos. - le indico a su abogado antes de abrir la puerta del acompañante de su coche - Adelante
- Renata - me dijo mi abogado - Permiso Señor Lackington ¿Podemos hablar un momento? -
- Claro - camine en su dirección. - ¿Que pasa?
- Emm... No te lo puedo decir en este momento. No con él mirándome así
- No te preocupes. Solo dime que pasa -
- Se que ustedes son pareja y que tienen planes a largo plazo. Todo su rollito de amor. Pero necesitamos ver los asuntos legales con respecto a que ahora ya no es solo tú empresa. -
- Lo se. Pero primero quiero saber los planes de Benja. Nosotros dentro de unas semanas seremos marido y mujer. Por cierto tú estas invitado -
- Gracias - me dijo dándome un abrazo - Felicidades a ambos
- Antes de hacer cualquier movimiento quiero saber sus planes. Sigo siendo la accionista mayoritaria y todas las decisiones las sigo tomando yo. Nos vemos en la oficina - Me beso en la mejilla y se subió a su coche.
- ¿Que quería? - me pregunto Benja cuando subí al coche - ¿Puedo besarte ahora?
- Unos temas legales, nada que importe ahora - le dije cruzándome el cinturón de seguridad
- Que temas? - volvió a preguntar Benja
- Luego te cuento - volví a decir restandole importancia
- Ya veo que no me quieras contar. Pero ahora soy tú socio -
- ¿Y? - me voltee a mirarlo
- Todo lo tuyo ahora me importa mas -
- Me puedes besar de una vez y callarte por favor - le dije sonriendo
Me beso y salimos por fin de ese estacionamiento en dirección a la ahora nuestra empresa. En el camino le explique lo que me había dicho y me explico lo mismo que ya no era solo mi empresa pero que él no tenia planes de pasarla a sociedad quería que siguiera siendo solo mía que lo que quería hablar con su abogado era de cuanto tiempo tenia que pasar para que el me hiciera una venta de ese porcentaje claro que no esperaba que le pagara ese dinero si no que era su regalo adelantado de bodas. Lo mire incredula ante su confesión pero aliviada a la vez. Me pregunto que para cuando estaría la casa que le urgía que estuviera lo antes posible para así poder dejar ese departamento para así habilitarselo a su madre cuando viniera a visitarnos.
Pasamos el resto de la tarde en la oficina revisando papeles y cuando me mostró el contrato de compra no podía creer la suma que había pagado el me dijo que eso era poco comparado con la tranquilidad que me daría. Y que esperaba por el bien de Mendoza que no apareciera mas por que ahora no le daría dinero si no que una paliza. Mi hombre última mente quería solucionarlo todo a golpes.
Antes de las siete de la tarde unos golpes en la puerta nos interrumpieron nuestro momento de cariñitos en la oficina.
- Adelante - dije al tiempo que me arreglaba la ropa. Y Benja se escondía tras en escritorio para que no notara su erección
- Perdón. - dijo Naty abriendo la puerta - Pensé que estabas sola
- Pasa Naty - le dijo Benja - Ya habíamos acabado - me guiño un ojo.
- ¿Quería saber si podíamos comer juntas? -
- Obvio que si. - le respondí con una enorme sonrisa
- ¿No te importa? - le pregunto a Benja
- Claro que no. Me alegra volver a verlas juntas. - le dijo sincero Benja a mi amiga - Por mi no se preocupen llamo a Gabriel y aprovecho de ir a ver el traje para la boda
- Verdad. Felicidades Benja por la boda. A Nata ya la había felicitado -
- Gracias - le dijo Benja - Mi amor me llevas a la casa para que te lleves el coche
- Claro. Aprovecho de ducharme y cambiarme para irme a comer con Naty
- Ok. Entonces yo me voy a casa preparo la cena y tú llegas allá. - me dijo Naty
- Vale - le dije dándole un beso en la mejilla. Salio de la oficina y me puse a recoger mis cosas para alistarme y salir antes de que a Benja le dieran ganas de continuar con lo anterior
- Me vas a dejar irme a casa así - me dijo poniéndose de pie y dándome ver que aun tenia su pene erecto dentro de los pantalones y al ver mis intensiones de huir
- Ya te compensare en casa. Poder irnos ya? -
- No pretenderás que salga con esto - camino hasta mi lado y me tomo la mano para llevarla sobre el bulto que había.
- Benja... - dije antes que volviera a tomar mis labios en su poder.
- Será rápido. Te lo prometo. -
Capturo nuevamente mis labios y me arrastro hacia el escritorio donde paso sus brazos por mi cintura para tomarme y depositarme sobre él. Abriendo mis piernas para acomodarse entre ellas.
- Voy a poner pestillo en la puerta - me dijo y corrió hacia ella. Volvió a mi y me beso apasionadamente
sus manos comenzaron a viajar desde mis talones subiendo suave y lentamente hasta llegar a mis muslos. Jadeaba y gemía, no era capaz de articular palabra. Subió mi falda de tubo hasta la cintura y bajo rápidamente mis bragas junto a las medias. Cuando las tuvo en el suelo, no necesito preliminares por que yo ya estaba completamente excitada. Bajo sus pantalones y boxer hasta los tobillos y sin mas me penetro. Me sentí llena de él, llena de amor.
Sus embestidas no tenían nada que ver con amor, con delicadeza, eran rápidas y fuertes, sentía que me partía en dos. Gruñido tras gruñido, embestida tras embestida. Nos dejamos llevar por la pasión del momento y nos corrimos casi al mismo tiempo buscando nuestras bocas y pronunciando nuestros nombres.
No hubo caricias posteriores, solo risas y caras de satisfacción.
- Vamos amor, ahora si podemos irnos a casa y ducharnos. - me guiño un ojo.
- Sabes que jamás había tenido sexo en esta oficina - le dije coqueta mente mientras me colocaba las bragas.
- Y en otra si? - me pregunto aprisionando nuevamente contra el escritorio
- No.- le susurre - Solo aquí y contigo. - le rocé los labios
- ¡Bien!. Por que será con él único. - me cogió en sus brazos y me beso.
- Vayamos de aquí antes que nos ros retrasemos mas -
Esa misma noche luego del sexo en la oficina, el sexo en la ducha me fui a comer con Naty, me contó que Imanuel le había pedido una nueva oportunidad pero ahora era ella quien no estaba segura si eso era lo mejor, ya había llorado y sufrido. Me había recuperado y ahora quería dejar pasar algo de tiempo antes de saber que hacer, él la entendió y le pidió autorización para poder reconquistarla y hacer todo lo necesario para volver a estar con ella. También le contó que me había pedido disculpas a mi y que su amigo estaba en el hospital. Al final termino yéndose sin siquiera besadla y ella era eso lo que esperaba.
Cuando volví a mi apartamento mi amor tenía una cara de muy pocos amigos, por que aun no tenia lista mi maleta, le volví a decir que prefería quedarme en Santiago pero me ignoro y comenzó él mismo a tirar la poca ropa que tenía en su departamento dentro de la maleta. "Si quieres la arreglas, eso es cosa tuya pero te vienes con o sin maleta ¿Esta claro?" no me quedo otra que asentir.
Le comente lo que había pasado con Imanuel y su consejo fue solo darle todo mi apoyo a Naty y que le alegraba todo lo que le estaba pasando a Iñaki, se merecía mucho mas según él. Preferí cambiar de tema antes que termináramos discutiendo o algo por el estilo
Sentía besos repartirse sobre mi cara, cuello y hombro. Me negaba a abrir los ojos pero al darme cuenta que Benja no cesaría suspire en modo de frustración y abrí los ojos. El brillo matutino me hipnotizo y me volví a enamorar de él.
- Preciosa eres difícil de despertar - me dijo arrastrándome a su pecho
- Hmmm... - articule mientras me fregaba la cara contra su pecho
- El transfers llegara a las 06:45 - me dijo muy campante y tranquilo. Abrí rápido los ojos y por sobre él saque mi móvil que estaba en la mesa de noche cargándose.
- Tú... tú estas loco - le dije cuando vi que recién eran las 04:50 - Volveré a dormir. Me despiertas a las seis, juro que estaré lista cuando lleguen por nosotros - dije eso y me voltee para darle la espalda con la intensión de volverme a dormir. Se pego a mi espalda y con rápido movimiento me penetro sin mas.
- Mira como me pones cuando haces eso - dijo y me capturo los labios.
Una, dos tres y cuatro estocadas rápidas y con su boca en todo momento con la mía, me hacía girar para quedar boca abajo en la cama con el sobre mi. Paso una mano por mi estomago para evitar que me moviera y de un empujón quede con las rodillas flectadas sobre el colchón. Uno dos diez estoques mas y gruñía sobre mi, este hombre me iba a partir si seguía buscando esa profundidad. Con sus manos no paro de masajear mis senos y su boca en mi boca, en mi espalda dándome besos, mordidas. Excitada era poco en ese momento, ya no gemía gritaba. Eran gritos de placer. Nunca me había hecho el amor tan salvaje mente. Sin salir de mi interior me volvió a girar para quedar cara a cara.
- Vamos por una ducha chinita - me dijo dándome una nalgada - Ya no te da tiempo de volver a dormir
- Eres el peor manipulador de todos - me puse de pie y camine al baño. - Y que sepas que estoy muy enfadada contigo
- ¿Por que? - escuche decir cuando daba la llave del agua caliente. - Nata ¿Por que?
- Por violentarme de esa manera - le dije ocultando una sonrisa.
- Mi amor te hice daño? No te gusto? - pregunto afligido ingresando a la ducha sin ser invitado. - Perdona mi amor. Me deje llevar por el momento. Lo siento tanto - cuando se acerco a abrazarme no pude evitar sentirme mal, ya que verdaderamente el si estaba afectado
- Tranquilo. Estoy bien. Fue distinto - le dije dejando caer mi cabeza contra su pecho. - Pero lo ame como todo lo que hacemos
- No te he hecho daño? - me pregunto pasando su mano por mi vientre - Estas segura? - me pregunto y asentí.
Me dieron unas enormes ganas de vomitar en ese mismo momento, abrí la puerta de la ducha y sin siquiera cruzarme una toalla me deje caer con la cabeza dentro del vater.
- Mi amor - fue lo único que dijo Benja antes de llegar a mi lado y sujetar mi cabello con una mano y con la otra sobarme la espalda.
- Ya mejor - cuando ya no me quedaba nada en el estomago. Me puse de pie y me lave de inmediato los dientes y camine a la ducha como si nada hubiera pasado.
- ¿Que fue eso? - pregunto Benja - Es primera vez?
- Debo tener algún virus. Pero el otro día en el departamento también me paso. Estoy bien amor no te preocupes - le acaricie la mejilla - Estoy bien - le repetí
- No puedes viajar en esas condiciones - me dijo un tono de pena - No puedo permitir que viajes si no te sientes bien -
Me ayudo a salir de la ducha y hasta que estábamos vestidos no me dijo nada mas, enojada por la situación me fui a la cocina a preparar una taza de café. Él se quedo en la habitación terminando de guardar unas cosas en la maleta, en ese momento mi móvil comenzó a pitar. Naty
- Buenos Días - le dije contestando su llamada
- Nata ¿Estas bien? - me pregunto con voz angustiada
- Claro que lo estoy que pasa? -
- Me llamo Benja, esta preocupado por que vomitaste sin siquiera haber desayunado, ya he conseguido hora para el medico. Vamos a ir a las 9 así te da tiempo de ir a dejarlo al aeropuerto -
Oh era mi falta de comida a esta hora o realmente mis neuronas no estaban haciendo su trabajo. ¿Medico? por que razón iba a ir al medico, si solo tuve vómito no es que sea habitual, bien puede ser el estrés de la boda los ultimos acontecimientos en la empresa o que se yo, la forma salvaje que habíamos comenzado el día.
Me quede mirando la puerta de la cocina donde estaba parado Benja con sus ojos fijos en mi. No decia nada y a penas podía concentrarme en lo que Naty me decia al otro lado de la linea.
- Te llamo luego ¿Vale? -
- Vale. -
Le corte la llamada y puse el café sobre la isla de la cocina, le serví uno a Benja y esperé por lo que se me hicieron minutos eternos a que dijera algo.
- ¿Nada que decirme? - le pregunte yo.
- Para mi tú eres lo primero y tú salud también - me dijo en modo de disculpa - Llame a Naty para que te acompañe al medico hoy mismo y depende de lo que te diga amor es si tú viajas o no. Yo no puedo quedarme tengo que ir a ver mi negocio. ¿Lo sabes verdad? -
- Estaré bien. Llegare mas tarde mi amor tú trata de hacer tus cosas. Solo debe ser un virus -
- Por favor preciosa me mantienes informado -
- Si mi amor. Después de la ridícula visita al centro medico me iré directo al aeropuerto y ya cuando llegue te haré pagar esto. - le dije besandolo - Ahora vamos estamos en la hora de que te tienes que ir
- Me duele el pecho de dejarte sola -
- Estaré bien. Lo prometo - le abrace - Serán solo unas horas y no vallas donde tú madre sin mi - le bese - Quiero que vamos juntos
- Prometido -
Una vez en el aeropuerto se me apretó el pecho y retrocedí hasta la primera vez que se había ido, cuando tenía el corazón destrozado y no pude evitar derramar algunas lagrimas. Benja al ver mi reacción me dijo que si se lo pedía retrasaba su vuelo también. Me negué para que aprovechara las horas de hacer algo importante. Nos besamos suavemente por un rato hasta que llamaron a los pasajeros a abordar.
El nudo en la garganta se hizo peor al verlo caminar por ese pasillo nuevamente, solo serían unas horas, pero las peores de mi vida.
Le había suplicado a Benja que me acompañara hasta acá pero se negó, Mi amor no puedo, tengo una reunión y no puedo no ir. Esa fue su respuesta para mi. Me enoje hice pataleta pero nada me resulto. Le importaba una mierda como pudiera estar en estos momentos, hasta vómitos había tenido en sus narices luego del desayuno que él mismo me había preparado.
Diez de la mañana y aun no salía nadie a decirme nada, llevaba dos horas sentada aquí sin saber nada. Había enviado un mensaje de texto a mi abogado pidiendo algo de información pero no me había contestado nada el muy maldito. La secretaría me miraba y me ofrecía cosas para comer.
Once de la mañana y por fin la puerta se abre y el primero que sale es Mendoza con su abogado quien me da una sonrisa malévola y sale en dirección al elevador.
- Señorita Blavi's - aparte la vista de la espalda de Mendoza para mirar a la secretaria - Ya puede pasar.
- Gracias -
Me puse de pie y estire mi traje con las manos y camine o mas bien me arrastre, corrí o lo que quiera que fuese lo que hice en dirección a la oficina.
Al abrir la puerta a la primera persona que vi fue a mi Benja leyendo muy concentrado unos papeles que tenía en sus manos.
- Bueno días - dije, y todos levantaron la vista hacia mi
- Señorita tome asiento - me indico el ministro indicandome la silla al lado de mi abogado. - Esto será algo rápido e informal
- Gracias - logre articular mirando fijamente a Benja quien solo me dedico una sonrisa
- Usted ya conoce al señor Lackington - lo mire y asentí, que si lo conocía? Cada centímetro de su cuerpo. Me ruborice ante el pensamiento y mire a Benja quien negó con la cabeza como adivinando lo que estaba pensando en este momento - Bueno tengo que comunicarle que él se ha adjudicado el 25% que puso a la venta el señor Mendoza, a partir de este momento es su nuevo socio aun que según su preferencia sera anónimo, usted ya tendrá una reunión en privado con él y aclararan los puntos. Yo la he hecho pasar para comunicarle esto y además informarle que debe hacer los tramites necesarios para que Blavi's constructora pase a ser Blavi's y asociados.
Mi cabeza comenzó a dar vueltas como sin parar, esta era la reunión tan importante que él tenia y por lo que no me podía acompañar, me había dicho sus intensiones de comprarle esa parte a Mendoza pero no lo creí capaz de hacer, y menos que Mendoza fuera a acceder tan rápido a venderle.
- Señorita Blavi's - Benja me saco de mis pensamientos - Podemos agendar una reunión en este mismo momento. - me guiño un ojo.
- Si gusta. Podemos ir a mi oficina en este momento - le indique
- Bien me parece perfecto. Señores - dijo poniéndose de pie - Me permite - dijo estirandome su mano para ayudarme
- Señorita Blavi's, cualquier consulta que tenga no dude en llamarme - me dijo el ministro dándome un beso en la mejilla, lo que hizo a Benja tirarme a su lado. De que va esto.
Salimos de la oficina con nuestros abogados, mientras caminabamos al elevador Benja no había soltado mi mano. No era de extrañar si eramos pareja, pero si que lo hicera y no le dijera al ministro que lo eramos.
- No encontramos nuevamente en la oficina de la señorita. Lleva todo lo necesario para lo hablamos. - le indico a su abogado antes de abrir la puerta del acompañante de su coche - Adelante
- Renata - me dijo mi abogado - Permiso Señor Lackington ¿Podemos hablar un momento? -
- Claro - camine en su dirección. - ¿Que pasa?
- Emm... No te lo puedo decir en este momento. No con él mirándome así
- No te preocupes. Solo dime que pasa -
- Se que ustedes son pareja y que tienen planes a largo plazo. Todo su rollito de amor. Pero necesitamos ver los asuntos legales con respecto a que ahora ya no es solo tú empresa. -
- Lo se. Pero primero quiero saber los planes de Benja. Nosotros dentro de unas semanas seremos marido y mujer. Por cierto tú estas invitado -
- Gracias - me dijo dándome un abrazo - Felicidades a ambos
- Antes de hacer cualquier movimiento quiero saber sus planes. Sigo siendo la accionista mayoritaria y todas las decisiones las sigo tomando yo. Nos vemos en la oficina - Me beso en la mejilla y se subió a su coche.
- ¿Que quería? - me pregunto Benja cuando subí al coche - ¿Puedo besarte ahora?
- Unos temas legales, nada que importe ahora - le dije cruzándome el cinturón de seguridad
- Que temas? - volvió a preguntar Benja
- Luego te cuento - volví a decir restandole importancia
- Ya veo que no me quieras contar. Pero ahora soy tú socio -
- ¿Y? - me voltee a mirarlo
- Todo lo tuyo ahora me importa mas -
- Me puedes besar de una vez y callarte por favor - le dije sonriendo
Me beso y salimos por fin de ese estacionamiento en dirección a la ahora nuestra empresa. En el camino le explique lo que me había dicho y me explico lo mismo que ya no era solo mi empresa pero que él no tenia planes de pasarla a sociedad quería que siguiera siendo solo mía que lo que quería hablar con su abogado era de cuanto tiempo tenia que pasar para que el me hiciera una venta de ese porcentaje claro que no esperaba que le pagara ese dinero si no que era su regalo adelantado de bodas. Lo mire incredula ante su confesión pero aliviada a la vez. Me pregunto que para cuando estaría la casa que le urgía que estuviera lo antes posible para así poder dejar ese departamento para así habilitarselo a su madre cuando viniera a visitarnos.
Pasamos el resto de la tarde en la oficina revisando papeles y cuando me mostró el contrato de compra no podía creer la suma que había pagado el me dijo que eso era poco comparado con la tranquilidad que me daría. Y que esperaba por el bien de Mendoza que no apareciera mas por que ahora no le daría dinero si no que una paliza. Mi hombre última mente quería solucionarlo todo a golpes.
Antes de las siete de la tarde unos golpes en la puerta nos interrumpieron nuestro momento de cariñitos en la oficina.
- Adelante - dije al tiempo que me arreglaba la ropa. Y Benja se escondía tras en escritorio para que no notara su erección
- Perdón. - dijo Naty abriendo la puerta - Pensé que estabas sola
- Pasa Naty - le dijo Benja - Ya habíamos acabado - me guiño un ojo.
- ¿Quería saber si podíamos comer juntas? -
- Obvio que si. - le respondí con una enorme sonrisa
- ¿No te importa? - le pregunto a Benja
- Claro que no. Me alegra volver a verlas juntas. - le dijo sincero Benja a mi amiga - Por mi no se preocupen llamo a Gabriel y aprovecho de ir a ver el traje para la boda
- Verdad. Felicidades Benja por la boda. A Nata ya la había felicitado -
- Gracias - le dijo Benja - Mi amor me llevas a la casa para que te lleves el coche
- Claro. Aprovecho de ducharme y cambiarme para irme a comer con Naty
- Ok. Entonces yo me voy a casa preparo la cena y tú llegas allá. - me dijo Naty
- Vale - le dije dándole un beso en la mejilla. Salio de la oficina y me puse a recoger mis cosas para alistarme y salir antes de que a Benja le dieran ganas de continuar con lo anterior
- Me vas a dejar irme a casa así - me dijo poniéndose de pie y dándome ver que aun tenia su pene erecto dentro de los pantalones y al ver mis intensiones de huir
- Ya te compensare en casa. Poder irnos ya? -
- No pretenderás que salga con esto - camino hasta mi lado y me tomo la mano para llevarla sobre el bulto que había.
- Benja... - dije antes que volviera a tomar mis labios en su poder.
- Será rápido. Te lo prometo. -
Capturo nuevamente mis labios y me arrastro hacia el escritorio donde paso sus brazos por mi cintura para tomarme y depositarme sobre él. Abriendo mis piernas para acomodarse entre ellas.
- Voy a poner pestillo en la puerta - me dijo y corrió hacia ella. Volvió a mi y me beso apasionadamente
sus manos comenzaron a viajar desde mis talones subiendo suave y lentamente hasta llegar a mis muslos. Jadeaba y gemía, no era capaz de articular palabra. Subió mi falda de tubo hasta la cintura y bajo rápidamente mis bragas junto a las medias. Cuando las tuvo en el suelo, no necesito preliminares por que yo ya estaba completamente excitada. Bajo sus pantalones y boxer hasta los tobillos y sin mas me penetro. Me sentí llena de él, llena de amor.
Sus embestidas no tenían nada que ver con amor, con delicadeza, eran rápidas y fuertes, sentía que me partía en dos. Gruñido tras gruñido, embestida tras embestida. Nos dejamos llevar por la pasión del momento y nos corrimos casi al mismo tiempo buscando nuestras bocas y pronunciando nuestros nombres.
No hubo caricias posteriores, solo risas y caras de satisfacción.
- Vamos amor, ahora si podemos irnos a casa y ducharnos. - me guiño un ojo.
- Sabes que jamás había tenido sexo en esta oficina - le dije coqueta mente mientras me colocaba las bragas.
- Y en otra si? - me pregunto aprisionando nuevamente contra el escritorio
- No.- le susurre - Solo aquí y contigo. - le rocé los labios
- ¡Bien!. Por que será con él único. - me cogió en sus brazos y me beso.
- Vayamos de aquí antes que nos ros retrasemos mas -
Esa misma noche luego del sexo en la oficina, el sexo en la ducha me fui a comer con Naty, me contó que Imanuel le había pedido una nueva oportunidad pero ahora era ella quien no estaba segura si eso era lo mejor, ya había llorado y sufrido. Me había recuperado y ahora quería dejar pasar algo de tiempo antes de saber que hacer, él la entendió y le pidió autorización para poder reconquistarla y hacer todo lo necesario para volver a estar con ella. También le contó que me había pedido disculpas a mi y que su amigo estaba en el hospital. Al final termino yéndose sin siquiera besadla y ella era eso lo que esperaba.
Cuando volví a mi apartamento mi amor tenía una cara de muy pocos amigos, por que aun no tenia lista mi maleta, le volví a decir que prefería quedarme en Santiago pero me ignoro y comenzó él mismo a tirar la poca ropa que tenía en su departamento dentro de la maleta. "Si quieres la arreglas, eso es cosa tuya pero te vienes con o sin maleta ¿Esta claro?" no me quedo otra que asentir.
Le comente lo que había pasado con Imanuel y su consejo fue solo darle todo mi apoyo a Naty y que le alegraba todo lo que le estaba pasando a Iñaki, se merecía mucho mas según él. Preferí cambiar de tema antes que termináramos discutiendo o algo por el estilo
Sentía besos repartirse sobre mi cara, cuello y hombro. Me negaba a abrir los ojos pero al darme cuenta que Benja no cesaría suspire en modo de frustración y abrí los ojos. El brillo matutino me hipnotizo y me volví a enamorar de él.
- Preciosa eres difícil de despertar - me dijo arrastrándome a su pecho
- Hmmm... - articule mientras me fregaba la cara contra su pecho
- El transfers llegara a las 06:45 - me dijo muy campante y tranquilo. Abrí rápido los ojos y por sobre él saque mi móvil que estaba en la mesa de noche cargándose.
- Tú... tú estas loco - le dije cuando vi que recién eran las 04:50 - Volveré a dormir. Me despiertas a las seis, juro que estaré lista cuando lleguen por nosotros - dije eso y me voltee para darle la espalda con la intensión de volverme a dormir. Se pego a mi espalda y con rápido movimiento me penetro sin mas.
- Mira como me pones cuando haces eso - dijo y me capturo los labios.
Una, dos tres y cuatro estocadas rápidas y con su boca en todo momento con la mía, me hacía girar para quedar boca abajo en la cama con el sobre mi. Paso una mano por mi estomago para evitar que me moviera y de un empujón quede con las rodillas flectadas sobre el colchón. Uno dos diez estoques mas y gruñía sobre mi, este hombre me iba a partir si seguía buscando esa profundidad. Con sus manos no paro de masajear mis senos y su boca en mi boca, en mi espalda dándome besos, mordidas. Excitada era poco en ese momento, ya no gemía gritaba. Eran gritos de placer. Nunca me había hecho el amor tan salvaje mente. Sin salir de mi interior me volvió a girar para quedar cara a cara.
- Vamos por una ducha chinita - me dijo dándome una nalgada - Ya no te da tiempo de volver a dormir
- Eres el peor manipulador de todos - me puse de pie y camine al baño. - Y que sepas que estoy muy enfadada contigo
- ¿Por que? - escuche decir cuando daba la llave del agua caliente. - Nata ¿Por que?
- Por violentarme de esa manera - le dije ocultando una sonrisa.
- Mi amor te hice daño? No te gusto? - pregunto afligido ingresando a la ducha sin ser invitado. - Perdona mi amor. Me deje llevar por el momento. Lo siento tanto - cuando se acerco a abrazarme no pude evitar sentirme mal, ya que verdaderamente el si estaba afectado
- Tranquilo. Estoy bien. Fue distinto - le dije dejando caer mi cabeza contra su pecho. - Pero lo ame como todo lo que hacemos
- No te he hecho daño? - me pregunto pasando su mano por mi vientre - Estas segura? - me pregunto y asentí.
Me dieron unas enormes ganas de vomitar en ese mismo momento, abrí la puerta de la ducha y sin siquiera cruzarme una toalla me deje caer con la cabeza dentro del vater.
- Mi amor - fue lo único que dijo Benja antes de llegar a mi lado y sujetar mi cabello con una mano y con la otra sobarme la espalda.
- Ya mejor - cuando ya no me quedaba nada en el estomago. Me puse de pie y me lave de inmediato los dientes y camine a la ducha como si nada hubiera pasado.
- ¿Que fue eso? - pregunto Benja - Es primera vez?
- Debo tener algún virus. Pero el otro día en el departamento también me paso. Estoy bien amor no te preocupes - le acaricie la mejilla - Estoy bien - le repetí
- No puedes viajar en esas condiciones - me dijo un tono de pena - No puedo permitir que viajes si no te sientes bien -
Me ayudo a salir de la ducha y hasta que estábamos vestidos no me dijo nada mas, enojada por la situación me fui a la cocina a preparar una taza de café. Él se quedo en la habitación terminando de guardar unas cosas en la maleta, en ese momento mi móvil comenzó a pitar. Naty
- Buenos Días - le dije contestando su llamada
- Nata ¿Estas bien? - me pregunto con voz angustiada
- Claro que lo estoy que pasa? -
- Me llamo Benja, esta preocupado por que vomitaste sin siquiera haber desayunado, ya he conseguido hora para el medico. Vamos a ir a las 9 así te da tiempo de ir a dejarlo al aeropuerto -
Oh era mi falta de comida a esta hora o realmente mis neuronas no estaban haciendo su trabajo. ¿Medico? por que razón iba a ir al medico, si solo tuve vómito no es que sea habitual, bien puede ser el estrés de la boda los ultimos acontecimientos en la empresa o que se yo, la forma salvaje que habíamos comenzado el día.
Me quede mirando la puerta de la cocina donde estaba parado Benja con sus ojos fijos en mi. No decia nada y a penas podía concentrarme en lo que Naty me decia al otro lado de la linea.
- Te llamo luego ¿Vale? -
- Vale. -
Le corte la llamada y puse el café sobre la isla de la cocina, le serví uno a Benja y esperé por lo que se me hicieron minutos eternos a que dijera algo.
- ¿Nada que decirme? - le pregunte yo.
- Para mi tú eres lo primero y tú salud también - me dijo en modo de disculpa - Llame a Naty para que te acompañe al medico hoy mismo y depende de lo que te diga amor es si tú viajas o no. Yo no puedo quedarme tengo que ir a ver mi negocio. ¿Lo sabes verdad? -
- Estaré bien. Llegare mas tarde mi amor tú trata de hacer tus cosas. Solo debe ser un virus -
- Por favor preciosa me mantienes informado -
- Si mi amor. Después de la ridícula visita al centro medico me iré directo al aeropuerto y ya cuando llegue te haré pagar esto. - le dije besandolo - Ahora vamos estamos en la hora de que te tienes que ir
- Me duele el pecho de dejarte sola -
- Estaré bien. Lo prometo - le abrace - Serán solo unas horas y no vallas donde tú madre sin mi - le bese - Quiero que vamos juntos
- Prometido -
Una vez en el aeropuerto se me apretó el pecho y retrocedí hasta la primera vez que se había ido, cuando tenía el corazón destrozado y no pude evitar derramar algunas lagrimas. Benja al ver mi reacción me dijo que si se lo pedía retrasaba su vuelo también. Me negué para que aprovechara las horas de hacer algo importante. Nos besamos suavemente por un rato hasta que llamaron a los pasajeros a abordar.
El nudo en la garganta se hizo peor al verlo caminar por ese pasillo nuevamente, solo serían unas horas, pero las peores de mi vida.
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