lunes, 23 de diciembre de 2013

"Algo llamado amor" Cap XXXVI

Salí echa una furia del departamento, no sabía donde ir ni mucho menos que hacer. No esperaba que Benja fuera y lo golpeara ni mucho menos que después que le preguntara que había pasado me dijera nada y con alguien. Esperaba una respuesta verdadera, que su confianza en mi fuera la misma de siempre. Pero no. Tal vez sobre reaccione, tal vez nunca debería haber salido del departamento y haber hablado con él. Pero mi cabreo era, es muy grande. Cogí mi móvil y llame a quien siempre estaba disponible para mi .

      - ¿Hola? - su suave voz al otro lado de la linea me hizo estremecer.
      - Hola - ¿Como habiamos llegado a ser tan desconocidas? - ¿Estas ocupada?
      - Estoy en la oficina - me contesto muy cortante
      - Quería ver si podíamos vernos -
      - Este... -
      - Naty, te extraño. Necesito a mi hermana a mi lado. Te necesito. - susurre al borde del llanto
      - Yo también a ti. - sollozo - ¿Donde estas?
      - En el estacionamiento del departamento de Benja -
      - ¿Han peleado? - pregunto cautelosa - ¿Estas bien?
      - Si y no. Y no no estoy bien  -
      - Te veo en el departamento dentro de unos minutos. Voy saliendo para allá - me informo ella
      - Es que... -
      - Es el único lugar donde podemos hablar tranquilamente cielo. Nada te pasara -
      - No tengo llaves -
      - Espérame dile al conserje. Yo voy luego -
      - Nos vemos -
      - Hasta dentro de poco cielo -

Corte la llamada y encendí el coche durante todo el trayecto hacia el departamento me sentía mal, realmente mal tuve que parar en varias oportunidades para poder bajarme y respirar. Respirar profundamente. Hacían días que no fumaba y ahora lo necesitaba, sentía que mi cuerpo lo pedía. Pare en una tabaqueria y no aguante mas. Los guarde en la bolsa y seguí hasta el departamento, solo eran 3 o 4 manzanas desde el departamento de Benja pero esta vez se me había hecho eterno, tan eterno como la primera vez que lo volví a ver.

      - Señorita ¿Como se encuentra? - me dijo muy amablemente el conserje del edificio
      - Muy bien y usted? - pregunte muy cordial forzando una sonrisa
      - Bien señorita. ¿En que la puedo ayudar? -
      - Tengo que esperar a Naty y no he traído las llaves. Podría darme las de repuesto y una vez que baje nuevamente se las entrego -
      - Claro! No ahí problema. Pero debe traermelas -
      - Si, si. Cuando baje se las entrego -
      - ¿Departamento 38? -
      - Así es. - Se agacho y saco una caja llena de llaves con distintos números. - Muchas gracias - le dije cuando me las entrego.

Ingrese al ascensor y me empezaron a temblar las piernas, el miedo de volver a entrar aquí era muchisimo. Pero sabía que Iñaki no estaría para hacerme daño, no esta vez.
Abrí con las manos temblorosas e ingrese con mucho temor; Una vez adentro todo era tan familiar todo estaba como lo recordaba, todo en su lugar, todo donde siempre ha estado.
Mis ojos se comenzaron a llenar de lagrimas y sentí la necesidad de ir a mi antigua habitación donde todo había comenzado. Donde mi pesadilla era verdadera, donde gritar y que nadie te escuche se hacía realidad, donde tratar de huir no era valido.
Estaba todo en orden Naty se había encargado de que todo volviera a la normalidad, pero esa enorme cama no era la mía. No era mi cama. No eran mis accesorios de cama y no era el color de la pintura de la habitación. Alguien la había modificado. No tiene que haber sido otra persona mas que Naty, esperando a que volviera aquí.
La había dejado sola todo este tiempo que yo prácticamente vivía con Benja, ella también estaba sufriendo y yo la había dejado sola. No sabía nada acerca de su relación el amigo de Iñaki. De solo recordar su nombre comencé a temblar, mis piernas no me podían el cuerpo y me senté en el borde la cama. Me quede así unos minutos o tal vez horas, perdí la noción de todo y lo único que sentía era como las lagrimas salían aun mas de mis ojos y corrian por mi cara.
Era revivir el sufrimiento y el dolor de ese día podía llegar a ver a Iñaki caminado por la habitación. Corrí al baño y alcance a levantar la tapa de vater antes de vaciar mi estomago. Como pude pensar y que iba a poder volver aquí. Todos los recuerdos estaban muy frescos en mi.
Quería los brazos de Benja protegiendome, pero no estaban. Gracias a que yo había salido huyendo del departamento por que él había sido capaz de hacer algo en contra del idiota que me golpeo e intento abusar de mi.
Que absurda había estado en salir, él había hecho lo correcto. Si era lo correcto. O tal vez no, pero fue su manera de defenderme. Yo lo amaba mas por eso. Estaba ahí para mi. Siempre. Protegiéndome.

      - ¿Nata? ¿Cielo estas aquí? - sentí la voz de Naty llamándome
      - Aquí - logre articular antes de volver a vaciar mi estomago
      - Cariño. No debiste haber entrado sin mi. Aun no estabas preparada. ¿Quieres que llame a Benja? - pregunto inclinandose a mi lado para sujetar mi cabello
      - No. Estoy mejor - mentí
      - Vamos a la cocina y te preparo un té de manzanilla -
      - Sabes que no me gusta - reclame
      - Pero te lo tomaras sin reclamos o llamo a Benja -
      - ¡Chantaje! - Exclame antes de ponerme de pie y salir tras ella a la cocina.

Me preparo un té y nos pusimos a conversar acerca de la empresa, me puso al tanto de unas cuantas cosas que yo no sabía pero nada de que preocuparnos. Todo estaba bien hasta ahora. Mañana era la reunión de Benja con Mendoza o quizás ahora deba llamarlo Blavi's Ironías de la vida. 

      - Naty - dije para abordar el tema - Necesito hacerte una pregunta
      - Lo se. Se lo que quieres saber -
      - Y me quieres contar? - murmure
      - Necesito hacerlo - suspiro - No se nada de él hace ya varias semanas. Lo intente llamar luego de lo que paso, pero. Pero no me contesto. Di por hecho que nuestra relación se termino. Pero a los días él se puso en contacto conmigo, me dijo que debía elegir entre tú amistad o su amor, que no podía tener ambas cosas, por eso me aleje de todos y sobre todo de ti. Necesitaba estar segura de lo que quería. -
      - Lo siento -
      - No cariño. No es tú culpa. Es él el que se lo pierde. No yo. - sonrió - Nunca va a encontrar una mujer que lo ame como lo hice yo. -
      - No amiga. Nunca. Tú eres una buena mujer. No te mereces a ese tipo de hombre. -
      - Lo se. Pero me dolía verte en ese estado y saber que yo tuve culpa. -
      - No fue tu culpa. -
      - Claro que lo fue. Si yo no lo hubiera dejado entrar esa mañana... - le puse un dedo en la boca para que no siguiera hablando. Me lance a sus brazos y le di el abrazo mas caluroso del mundo, con mucho cariño y todo el amor del mundo.
      - Te quiero -
      - Y yo a ti - se seco las lagrimas y se re acomodo en el sofá - Ha llegado un chisme a la oficina...
      - Tan pronto - me lleve las manos al pelo por no poder creer como tan pronto se había filtrado lo de mi boda.
      - Ajá. -
      - ¡Me caso el 28! - le grite
      - ¡Queeeeeeeeeeeeeeeeeeeee! - se pone de pie y camina en circulos por la sala - Pero como -
      - Me lo pidió hace días y le dije que si -
      - Pero no era eso lo que te quería decir -
      - Entonces? - la quede mirando con cara de sorprendida.
      - Se dice que estas embarazada -
      - ¡Noooooooooo! - y no pude evitar reír a carcajada. - No lo estoy.
      - Y estas segura? - me miro con cara de intriga
      - Claro. Me ha bajado como todos los meses, nada fuera de lo normal -
      - Si tú lo dices. - se puso de pie y me abrazo - Pero ya luego los tendrán
      - Si. Quiero a lo menos dos - le confesé
      - Y Benja? -
      - No lo se. Nunca lo hemos hablado. Pero yo creo que con dos estará bien. -
      - Nata querida estoy tan feliz de que tú estés feliz -
      - Y yo espero que pronto tú lo estés. -
      - Quieres quedarte a comer conmigo? -
      - Claro -

Saque mi móvil decidida a decirle a mi Benja donde estaba para evitar que se preocupara, ya me había dado cuenta del error de salir huyendo yo no era así, no soy así. Pero cuando estaba por marcar su número preferí un mensaje.

"Te sigo amando a pesar de que te dé por golpear a los idiotas. 
Perdóname por salir así. Te amo más que a nada. Estoy en el departamento 
de Naty mas tarde me voy. R"


"Me alegra saber que me sigues amando a pesar de eso. Yo también 
te amo mas que a nada en este mundo. Vente luego que te extraño. B"


"Más tarde. Te amo." 

Su respuesta nunca llego, pero ya estaba tranquila de que él supiera donde estaba. Nos pasamos la tarde con Naty conversando acerca de la boda, de los preparativos y del inminente viaje a Barcelona que era dentro de los próximos días.

      - Y es necesario que lo acompañes? - pregunto 
      - Osea no. No es necesario. - 
      - Entonces? Quédate y preparamos todo. Ya viste el vestido? - 
      - No me digas nada. No tengo nada visto. - le confesé - Pero debo ir con él. 
      - Deber no es querer - 
      - Lo se. Pero quiero y debo, conoceré a mi suegra en ese viaje - 
      - ¡Mierda! la suegra? - 
      - Si. Ayer en la mañana hable con ella por teléfono, y bueno después Benja me comento que nos juntaríamos con ella en Barcelona y luego volveríamos los tres a Chile, me ayudaría a planear cosas de la boda y se quedaría una temporada acá. 
      - ¡Doble mierda! - suspiro Naty - La tendrás metida en tu casa después de casada - 
      - Ella le pidió a Benja tener un lugar propio, le pedí que la convenciera para que estuviera con nosotros hasta antes de la boda y luego se fuera - 
      - Pero tú estas loca nena. Para que quieres tenerla en la casa déjala fuera de una vez - 
      - No me hagas reír ratona. Que no será una molestia, te he soportado por muchos años a ti y su madre lo hará solo para ayudar. - 
      - Si, si claro. Cuando estés haciendo la comida y te diga "A mi príncipe no le gusta así" o tal vez cuando quieran ponerse cariñosos en medio de la sala y aparezca ella jajajaja Nata por dios "mi cielo le preparo un baño". Amiga será terrible -
      - jajajajaja no bebé tranquila. Podre con eso. - 


Nos quedamos mas de una hora hablando sobre lo mismo hasta que el sonido de la puerta interrumpió la conversación, Naty se puso de pie y cuando abrió la puerta su cara se descompuso. 

      - No puedes pasar - le dijo a la persona que estaba del otro lado - Sal de aquí - me puse de pie y camine hacia ella. Cuando estuve detrás le puse la mano sobre el hombro para ver a un Imanuel con los ojos hinchados, la ropa arrugada y el pelo desordenado - Nata puedes llamar al conserje para que lo saque 
      - No. No. No será necesario. - dijo en un tono muy despacio - Necesito hablar contigo Natalia, ya no puedo mas con esta situación - le susurro apoyando sus manos sobre el umbral de la puerta. 

Le apreté el hombro y me metí dentro para buscar mi bolso, ellos necesitaban hablar y yo no iba a estar escuchando sus cosas cuando tenía a mi hombre esperando en casa.

      - Habla con él. Te llamo mañana - le dije al tiempo que le bese una mejilla y salí sin siquiera mirar a Imanuel.
      - Nata - Imanuel me tenía su mano presionando mi brazo - Necesito también hablar contigo
      - Nada de eso. - con un brusco movimiento me zafe de su agarre y lo mire directo a los ojos - Tú tienes que hablar con mi amiga. Ella era o es tú novia. Lo que a mi me paso no tienes nada que ver, no tienes culpa. -
      - Yo... Renata. Iñaki esta en el hospital. - ¡Mierda! - Tú novio lo golpeo tan fuerte que termino internado. - comencé a temblar - Creo que hasta yo le hubiera dado esa paliza si le hubiera hecho eso a Naty. No me puedo disculpar contigo en su nombre, pero si por no haber estado a tú lado y al de ella en ese difícil momento

Lagrimas comenzaron a picar en mis ojos al escucharlo hablar de esa manera no esperaba esas palabras tal vez si que me recriminara por lo que Benja había hecho o por que su amigo estaba en el hospital Mierda estaba en el hospital.

      - ¿Por que esta en el hospital? - pregunte reteniendo las lagrimas
      - Le dieron una buena paliza, un golpe muy fuerte en la cabeza, además de la nariz rota y otras cosas más ¿Tú novio como esta? -
      - Woow - suspire - Benja esta bien, un machucón en la cara los nudillos destruidos pero nada de cuidado -
      - Me alegro. En serio Nata que me alegro de verte mejor y de que él esté bien -
      - Yo no me alegro Imanuel - me seque las lagrimas que salieron - Esto nos traerá muchos problemas
      - No Nata. Dijo que lo habían asaltado nada mas - suspire - Sabia que si explicaba algo mas investigarían y eso lo perjudicaría mas -
      - Gracias por decirme eso Imanuel -
      - Dime Ima - me saco un mechón de pelo de la cara - Iré a ver que puedo arreglar con Naty, yo la quiero y quiero su perdón -
      - Ve con ella - Me voltee y tome el ascensor.
__

      - Mi amor te extrañe - me dijo Benja apenas abrí la puerta de su departamento, le dedique una sonrisa y camine hasta la cocina, sobre la isla deje mi bolsa y me fui a sacar una botella de cerveza, ni siquiera me preocupe de sacar un vaso y me tome un gran sorbo. - Me hablaras o seguirás enojada? - me pregunto sentandose en un taburete
      - Te amo - fue lo único que logre articular antes de echarme sobre sus brazos a llorar desconsolada mente. Él solo me acaricio la espalda y el cabello esperando a que mis lagrimas cesaran y pudiera volver a hablar con él. Mi Benja era muy paciente. Y lo amaba mas por eso.
      - Vamos déjame llevarte a la cama mi amor. Mañana ya hablaremos las cosas, por hoy fue suficiente - Me separo de su pecho y me tomo de la mano, me llevo con el a la cama donde me ayudo a sacarme la ropa y ponerme la pijama. Me tomo entre sus brazos y me dejo al lado derecho de la cama, el lado que normalmente desde que me había venido a alojar con él permanecía vacío. Me cobijo y se metió en el baño.
No podía dejar de llorar y no fui consciente de cuando ya estaba de vuelta metido en la cama. Cuando apago la luz de la mesita de noche desesperadamente busque su calor. Me abalance sobre su pecho y me acurruque como siempre lo hacia.
      - Renata, mi amor estas temblando - me susurro
      - Abrázame. Abrázame muy fuerte - le pedí
      - Toda la vida mi amor. Toda la vida. - me beso en la cabeza y me volteó de tal manera que termine sobre su pecho. Sus manos dejaban suaves caricias sobre mi espalda por sobre la tela de la pijama, y poco a poco fui sintiendo mis ojos cada vez mas pesados hasta que me dormí.


      - A pesar que me quedaría contigo sobre mi pecho toda la vida debes salir amor. Tengo que levantarme aun que no quiera - me dijo mi amor pasando sus dedos por mi espalda. Me había quedado dormida en su pecho y me había despertado en el mismo lugar. - Vamos sal de encima mio ¡Tentadora! -
      - No me gusto para nada tú forma poco delicada de despertarme - rodé por su cuerpo para caer al otro lado dándole la espalda. - Buenas Noches - me acomode para seguir durmiendo
      - Hmmm... Alguien no despertó de buen humor - dijo abrazándome por la espalda - Pero tengo un buen remedio

Acto seguido se pego mucho a mi cuerpo y comenzó a frotar su miembro contra mi culo, al tiempo que me daba suaves besos en el hombro y homoplato derechos, sus manos se fueron directo a mi polera y la comenzó a subir suavemente hasta llegar a mis senos y detenerse a acariciarlos con la yema de sus dedos. Mi respuesta a su tacto fue inmediata y gemí, un suave gruñido salio de su boca me volcó para quedar boca arriba en la cama donde capturo enseguida mis labios y se recostó sobre mi.

      - Tienes que levantarte - le susurre mientras con mis manos bajaba el elástico del pantalón que usaba para dormir
      - Será rápido. - me volvió a besar - No puedo dejar a mi mujer enojada en la cama


Una hora después ya estaba duchado y con la toalla en la cintura. Mientras yo lo observaba desde la cama. Era un sueño tenerlo de esa manera y de solo pensar que sería así para siempre me picaban los ojos. Al notar mi cara camino hasta mi lado y me beso suavemente en los labios, un beso tierno cargado de amor.

      - ¿Que pasa mi vida? - me dijo secando una lagrima que caía por mi mejilla
      - Nada. - le respondí en un susurro ahogado
      - Lloras por nada? - me pregunto sentándose a mi lado - ¿Te he hecho daño? - pregunto con nota de angustia en su voz. Negué con la cabeza - Entonces?
      - Felicidad. Imaginarme esta situación por el resto de mi vida me llena el corazón -
      - Ohh... Mi amor a mi también pero prefiero la imagen de hace un rato. Yo dentro de ti. Es lo mejor de la vida. - me dio un suave beso y se volvió a sacar su ropa.

Me levante y me puse un short con una playera sin siquiera pararme a ponerme sostenes, alguien tenía que poner orden a este departamento y ya que no iba a ir a la oficina otra vez lo haría sin problemas, saque mi reproductor de música de mi bolso y lo conecte a los alta voces. Mientras preparaba el desayuno sonaban distintas melodías entre ellas "tan enamorados" de Ricardo Montaner, mi fascinación por la música era extraña podía escuchar distintos estilos pero la mayoria siempre en español, las pocas en ingles eran por su bonito significado y normalmente eran de artistas mas antiguos, jamás había seguido una moda o escuchar al artista del momento. Naty siempre me dijo que era muy abuela para escuchar música. La canción que la prosiguió era de Laura Pausini "Amores Extraños" fue una de las que mas me repetí luego de la ruptura con Mariano, ahora la escuchaba nuevamente con una sonrisa. Eso ya había pasado y tenia conmigo al amor de mi vida gracias a todo lo malo que lo había pasado. Y una vez mas la vida me enseñaba que cuando menos me lo esperaba cosas buenas llegaban

     - Señorita anda muy romántica esta mañana - el calor del cuerpo de mi amor apareció por atrás de mi. Me beso la cabeza - Te ayudo en algo - pregunto dándome una nalgada
     - No. Tengo todo bajo control. Siéntate - le indique el taburete y me obedeció de inmediato - Huevo?
     - Hmmm... no solo tostadas amor. Tengo un desayuno - me dijo soplando la taza de café que le había dejado encima
     - Ya veo. Te las preparo de inmediato - le dije poniéndome de pie
     - No. Comeré lo que preparaste no quiero que se te enfríe tu café -
     - Lo caliento luego - le dije quitandole importancia
     - Dije que te sentaras. Comeré lo que preparaste - dijo con una voz mas serio - No te quiero como esclava ni como empleada domestica. Eres mi mujer y si me preparaste huevo. Huevo comeré
     - No me molesta hacerte tostadas Benja -
     - A mi. Y quiero que mañana busques a alguien que te ayude con el que hacer del departamento. -
     - No hace falta yo puedo limpiar todo esto -
     - ¡Buscas a alguien! - grito - Serás mi esposa. No mi empleada .
     - Como quieras - grite aun mas fuerte y salí de la cocina

Llegué al dormitorio sacando humitos por los oídos de que va todo esto, si le pregunto si quiere huevo me dice que no y después se enoja
     - ¡A la mierda! - grite lanzando las zapatillas de levantar por los aires de una sola patada
     - Renata mi amor - la voz de Benja por el otro lado de la puerta era dulce y delicada
     - No quiero hablar contigo. Vete a trabajar - le grite aun enfurecida
     - Perdóname no debí levantarte la voz -
     - Ya. Vale. Ahora vete -
     - Por favor déjame pasar -
     - Hazlo, la puerta no esta cerrada - le dije ironicamente
     - Mi amor - abrió suavemente la puerta entrando con un paño de la cocina blanco - Te amo. No me quiero ir a la reunión sabiendo que estas enojada -
     - ¿Enojada? - le pregunte levantando la ceja - FURIOSA
     - Perdón amor. Es que no se que me paso - suspiro - No te dije del desayuno luego te pido una cosa, pero cuando lo pienso mejor me doy cuenta que lo preparaste con amor y para mi y saber que dejarías de tomarte tú desayuno caliente por mi culpa... Lo siento mi vida -
     - Vale. - suspire
     - No quiero que dejes de hacer tus cosas por mi. Y menos por mis necesidades. No me casare con una ama de casa, si no con la mujer de mi vida, ella es independiente, trabajadora. No una empleada que tenga que hacer eso.
     - No me molesta tener que limpiar tú departamento -
     - Nuestro. Bueno por un tiempo. Tengo que ver como va el avance de nuestra casa y todo eso. -
     - Nuestra casa? - pregunte
     - Si. La que esta construyendo tú constructora -
     - Nuestra? - volví a preguntar
     - Ay! Amor, que creías que era para que?. Te lo dije en una de nuestras reuniones que era si mal no lo recuerdo para mi futura esposa o novia. A no creo que te dije para mi mujer -
     - Lo recuerdo. En ese entonces yo pensé que tenias novia -
     - Que va! La mande hacer para nosotros. -
     - Para ti Benja. No sabías que estaríamos juntos -
     - Siempre supe que tú eras el amor de mi vida. Y que terminaríamos tal y como ahora. -
     - Si claro! -
     - Aun dudas que te amaba, te amo y te amare? -

Se acerco a mi y me beso, lento, tierno y lleno de sentimientos. Nunca pensé que esa casa era para mi, para nosotros. Para formar nuestra familia, pero la ilusión que puse cuando ayude con el diseño, con la elección del terreno y con todos los detalles... Había ayudado inconsciente a diseñar mi propio nido de amor.
Ya lo amaba mas, estaba claro que discutiríamos días si, días no. Pero era nuestra labor seguir cultivando nuestro amor. 

jueves, 19 de diciembre de 2013

"Algo llamado amor" Cap XXXV

Me encanto el momento que pase con mis amigos y mi amor, a pesar de lo incomodo que fue al principio tener a Mariano en la misma mesa. Pero Benjamín me dio la confianza que necesitaba para estar segura de que nada malo pasaria y que ellos ya habian superado sus inconvenientes. Me hacia sentir feliz tenerlo a mi lado. Llegamos al departamento e inaugure mis llaves, jajajaja, abrí por primera vez con ellas.
Me encamine rápidamente a la cocina a beber un vaso de agua y luego de dejarlo en su lugar a la habitación, había sido un día largo y lo único que quería era dormir, pero mi amor no tenia los mismos planes ya que apenas deje el vaso me abrazo por la cintura pegando su cuerpo muy cerca del mio.

      - Hmmm... Te he dicho hoy cuanto te amo? - pregunto besando el ovulo de mi oreja
      - Si. Me lo haz dicho amor - le susurre volteando mi cara para besarlo
      - No quiero que se te olvide nunca -

Y así fue como mi momento de descansó termino en sexo en la cocina y luego una buena sección adicional en la cama. Lo que mas me gusta de todo era utilizarlo de almohada y entrelazar mis piernas con las de él.


~~~

A eso de las siete de la mañana me comencé a salir lentamente de la cama para evitar que mi mujer se despertara. Hoy era un hombre con una misión y la iba a cumplir.
Le besé la cabeza antes de salir directo al cuarto de baño; mientras me duchaba no para de pensar y repasar una y otra vez lo que le haría a ese desgraciado cuando lo tuviera en frente. Una paliza no sería suficiente tenía que dejarle en claro que ella es INTOCABLE y que nunca mas lo quería cerca de ella.
Sentí mi móvil sonar en la habitación y en cosa de segundos ya estaba con la toalla cruzada en la cintura.

      - Esta en la ducha - escuche la voz somnolienta de Nata. - Su prometida... Si... Hace un par de meses... No... Es mutuo... Es el hombre de mi vida... -

Al escucharla decirle al interlocutor que era el hombre de su vida, abrí la puerta del baño y ella me dedico una hermosa sonrisa y me guiño un ojo.

      - Acaba de salir del baño, le comunico con él... Para mi también fue un gusto hablar con usted... La espero pronto... Adiós - me acerque a la cama y ella me extendió el móvil. Le besé su cabeza
      - Bueno? - dije
      - ¿Como que tú prometida? - dijo la voz de mi adorada madre al otro lado de la linea - Debo ser la primera en saber si mi hijo se casa - Estaba furiosa
      - Para mi también es un agrado hablar contigo madre -
      - Si claro. Ingrato. Si no te llamo tú no lo haces y menos pensar en venir a visitarme ¿Cierto? -
      - Mamá, es muy temprano para comiences con tus reclamos. -
      - Mentiroso! Son las 11 de la mañana -
      - No, son las 7 de la mañana en Chile. -
      - ¡Queeeeeeee! Ni siquiera estas en Barcelona -
      - No madre. Pero esta semana estaremos por allá -
      - ¿Estaremos? Iras con tu prometida -
      - Si. Mi preciosa ira conmigo -
      - Llévala a casa de la tía Irene. Yo viajo en las próximas horas -
      - ¿A que? -
      - Como que a que? La familia necesita conocerla antes de que te cases -
      - No quería decir eso. ¿A que viajas? -
      - Control medico. El pesadito de mi medico me pidió que fuera a un chequeo, para eso te llamaba pero creo que no me servirás en Chile. -
      - Ya madre. Te tengo que dejar. Te llamo cuando viajemos para que nos encontremos en Barcelona. Pero que quede claro que luego te vienes con nosotros, Renata necesita ayuda con la boda y seguro tú feliz la ayudas -
      - Claro que la ayudo feliz! - ¿Cuando es el evento? -
      - Mamááááááá! No es un evento, es nuestra boda y es en 2 semanas. El 28 de Marzo. -
      - Dime que lo haces tan rápido por que esta embarazada -
      - No madre, no esta esperando un bebé. -
      - Pfff - resoplo y yo sonreí - Bueno espero que eso pase pronto. ¡Quiero un nieto! - me grito.
      - Si lo se. - le guiñe un ojo a mi amor Y volví al baño con el móvil en la oreja. - Madre Renata esta sola en el mundo, solo me tiene a mi. Me harías muy feliz si pudieras estar con nosotros todo el tiempo que falta para la boda y la ayudes en todo. La amo, me ama y nada mas importa. -
      - Woow! No pensé que volvería a escucharte tan feliz mi amor. Y claro que me quedo con ustedes el tiempo que haga falta, solo que tenme algo propio. No quiero importunar en su casa -
      - Ya veremos si a Renata le parece eso - me reí - Te amo madre. Nos vemos en unos días
      - Y yo a ti mi vida. En unos días -

Corte la llamada y volví a la habitación, la mujer mas linda del mundo estaba sentada con sus pies escondidos bajo sus piernas en la cama con su pelo hacia delante que le tapaba sus pechos, y la sabana tapaba mi lugar favorito en el mundo.

      - ¿Que haces despierto tan temprano? - me pregunto alzando una ceja
      - Tengo una reunión amor - le mentí - Y estoy un poco atrasado
      - Ya veo. - dijo lanzandose hacia atras dejando al descubierto su torso desnudo y esos pechos que me volvían loco. - Llegas para ir de compras conmigo? -
      - Hmmm... - dije acercandome a la cama - Creo que eso lo dejamos para mañana y llegaré un poco tarde a la reunión

Pase suavemente dos dedos desde su ombligo subiendo en zig zag hasta llegar a su pecho derecho, rocé su pezón y eso la hizo gemir. Seguí mi camino hasta el lado izquierdo pero esta vez en lugar de rozar, presione el pezón, otro gemido salio de su boca entre abierta.
Me subí lentamente a la cama y besé su boca, su hermosa boca; Mi misión fue atrasada unas horas, me dedique medía mañana a hacer gemir, gritar y gozar a mi mujer. Le hice el amor, lento y romántico; Le hice el amor fuerte y salvaje. No importaba la manera de como se lo hiciera siempre le hacia el amor.

A las 11 de la mañana y luego de una nueva ducha salí del departamento rumbo al de mi amigo Gabriel; por mas que insistí en ir solo a arreglar cuentas con Iñaki, el insistió que no. Al llegar ahí me encontré que también estaba Mariano;

      - Y no se te ocurra decir que vas solo, por que te conozco - dijo Mariano cuando llegue.
      - Mariano tiene razón, el idiota se las vera con nosotros también -
      - Pero... - 
      - Pero nada. Nos montamos los tres en el coche; Pero antes necesito que dejemos a la niña con Renata. - 
      - ¡¿Con Renata?! - grite 
      - No grites Benjamín. Si con Nata. Ya la llame y me dijo que no había problema - 
      - Vayamos a dejarla  - 

Durante el trayecto me pidió que lo dejara a una cuadra del apartamento, no le había dicho ha Nata que se la dejaba por que saldría conmigo, si no por que tenía una reunión.

El viaje fue agotador, los chicos trataban de calmarme pero me urgía llegar de ya! al lugar donde me habían indicado; Una pequeña cabaña nos esperaba, no tarde ni medio segundo en bajar del coche y salir disparado a la puerta.

      - ¡Benjamín!. - la voz de Gabriel me hizo pararme en seco - Que crees que haces?
      - Voy a matarlo - articule con la mandíbula apretada
      - Eso ya lo sabemos amigo - dijo Mariano posando su mano en mi hombro - Pero vamos con calma, hablemos primero.

Dio un paso adelante y subió las escaleras que lo llevaban a la puerta de la casa. 1... 2... 3... golpes en la puerta y sentimos pasos acercándose

      - ¿Quien? - gritaron del otro lado de la puerta. El solo escuchar su voz hizo que la sangre me hirviera, según mis amigos debía controlarme y hablar primero, al ver mi reacción Mariano volvió a llevarme a segundo plano, pero esta vez no lo deje y me puse firme contra el piso. El primer golpe era mio.
      - Mensajero - Dijo muy calmado Mariano.

Todo era como en camara lenta, era capaz de darme cuenta de cada sonido de cada movimiento por insignificante que fuese. La puerta se abrió al ver la cara del maldito infeliz, lo primero que hice fue levantar mi puño rapidamente y estamparlo contra su cara. Fuerza que jamas he tenido salio en ese mismo momento y me abalance sobre para él para dar el segundo, esto hizo que se tambaleara y cayera al suelo, una patada a la altura de las costillas y volvi a su cara.

      - ¡QUE SE SIENTE MALDITO IDIOTA PEGARLE A UNA MUJER! - grite fuera de si - ¡NO ERES TAN VALIENTE PARA GOLPEARME A MI VERDAD! -
      - La perra se lo merecía, no se como puedes estar con ella. ¡SE ACOSTABA CON AMBOS! - me grito, eso produjo aun mas furia en mi, volvía  golpearlo, a golpearlo tan fuerte como que no le quedaban ganas de volver a hacerlo otra vez.
      - Cállate si no quieres salir de aquí dentro de un cajón ¡Maldito idiota! - le grito Mariano que se había mantenido al margen
      - Pero si acá tenemos a todos los amantes de la dulce Renata. ¡ANDA IDIOTA SUELTAME Y SENTEMOS A CONVERSAR QUE TAL FOLLA LA MUY PERRA! -

Mi sangre hervía en mis venas, me había sacado de mis casillas, el muy idiota se atrevía a hablar así de mi mujer, eso no se lo permitiría volví a golpearlo tantas veces como el repetía esas estupideces.

      - Anda Benja, ya sueltalo - me dijo Gabo tomandome del brazo para que dejara de golpearlo. - Ya es suficiente
      - LO VOY A MATAR! COMO SE ATREVE A HABLAR ASÍ DE MI MUJER - gritaba fuera de sí - SUELTAME GABRIEL
      - No benja ¡Ya basta! - grito mas fuerte. - Anda tu mujer te espera en casa.

Sus palabras me hicieron volver en si, mi mujer me estaba esperando. Le propine un nuevo golpe en la nariz que ya sangraba lo deje caer al suelo y me puse de pie. Y mire mis manos que las tenía cubiertas de sangre, mis nudillos echos mierda. Un suspiro de frustración salio de mis boca y camine rápidamente hacia la salida. Antes de salir me voltee para ver al idiota por ultima vez. Gabriel tenía su cara pegada a la de él y le dijo algo que no logre escuchar, mientras que Mariano le propinaba una patada furiosa en las costillas.

~~~

Cuando Gabriel me llamo para saber si me podía quedar con la nena, no puse ningún problema por lo que mientras la esperaba me duche y me vestí; cuando llegaron al departamento ella me abrazo como nunca lo había hecho, y se pego a mi pecho. 

      - Gracias Renata por cuidarla. - me dijo Gabo depositando un beso a cada una en la cabeza 
      - No es nada. Benja no está y sola me aburro - le dije mientras cerraba la puerta. 

Preparamos algo ligero para comer y luego nos fuimos al centro comercial, estuvimos gran parte de la tarde en ese lugar comprando distintas cosas, vi unos vestidos tan lindos que no pude no comprarlos. Aproveche y me compre unos sostenes 2 tallas mas grande ¡DOS TALLAS! No lo podía creer como mis pechos a pesar de mi edad seguían creciendo. Benja estaba feliz por eso anoche los había disfrutado mucho. Sacudí mi cabeza para sacar esos agradables y calientes pensamientos de mi cabeza. 

Cuando volvimos al departamento ya se me hacia extraño que mi amor no me había llamado en todo el día así que saque mi móvil del bolsillo de mis vaqueros y lo llame. 1... 2... 3... tonos y no me contesto decidí escribirle un mensaje. 

"Estoy con Renata. Te apetece venir a la casa y mimarnos un ratito. 
Te extraño mi vida. R"

Espere con mi móvil en la mano mucho rato esperando una respuesta que no llego. 

Unas caricias en el cabello me sacaron del sueño tan maravilloso que estaba teniendo me fui a estirar mi cuerpo y recordé que nos habíamos quedado en el sofá con Renata viendo una pelicula de princesas y sin darnos cuenta ambas estabamos dormidas. 
Abrí mis ojos y me mire hacia la ventana. Ya era de noche saque suavemente a la niña de mi pecho y mire la cara de mi hombre.

      - ¡Que mierda te paso! - le dije poniendome de pie de un salto para verle los machucones que traia en la cara - Mi amor que te paso? - volví a preguntar.
      - Nada amor. Solo me pelee con alguien - me dijo muy calmado caminando hacia la cocina 
      - ¿Con quien te peleaste? - le pregunte caminando detrás de él. 
      - Alguien - dijo levantandose de hombros - ¿Como estuvo tu tarde amor? 
      - ¿Quien es alguien ? 
      - Alguien amor. ¿Como estuvo tu tarde? - volvió a preguntar 
      - No me jodas con otras preguntas y dime con quien - resoplo y se bebió un vaso de agua. - Benjamín por dios dime con quien - camine y me puse detrás de él. Lo abrace por la cintura dejando mi caer mi cabeza en su hombro - Mi amor ¡Por favor! 
      - Te amo - me dijo acariciando mis manos con las de él. 
      - Y yo a ti mi amor. Pero mas si me dices con quien te peleaste - susurre depositando besos en su cuello - Anda dime con quien 
      - Eso no importa. Ya estoy aquí contigo. Y nadie te hará daño - se volteo y me beso suavemente en los labios. El sabor metalico de su sangre lo podía sentir en mi boca. 
      - Ven para curarte esas heridas. - le dije separandome de él - Pero si no me dices con quien no ahí boda - lo amenace 
      - ¿¡Que no ahí boda!? - grito - No me jodas Renata 
      - Tú no me jodas a mi! - dije en un tono mas alto pero no un grito - Y no grites que la niña esta durmiendo 
      - Entonces no digas estupideces - me acerco fuertemente a su pecho y me beso. Este beso no fue suave y delicado. Era salvaje como si su vida dependiera de ello

Una vez que le había limpiado y curado su cara con mucho cuidado, tome a la niña entre mis brazos y la deposite suavemente sobre nuestra cama. Tome mi móvil y llame a Gabriel para informarle que la niña se quedaba esta noche acá ya que estaba durmiendo. Se rehusó pero termino accediendo. Le dí de cenar a Benjamín y me fui a la cama, si él no me quería contar con quien se había peleado era mejor que no se me acercara mas de lo necesario. 

      - No puedo dormir mi amor si no te abrazo - dijo estirando la mano por sobre Renata que estaba durmiendo en medio de nosotros en la cama - Ponla en la orilla
      - Olvídalo - susurre - Si no me cuentas que te paso en la cara no te quiero cerca mio. 
      - Esto es una mierda - blasfemo y se saco su mano de mi vientre 
      - Lo es. Pero es tu culpa - dije apagando la luz de la mesita de noche.
      - Te amo aun que no me dejes estar entre tus brazos - me dijo y se salio de la cama. 

Estuve a punto de ir tras de el en ese momento pero mi pequeña sabandija no quería eso y me puso sus brasitos encima. La acune en mi pecho hasta que me dormí. 

      - Dejemos que la gruñona de tu tía siga durmiendo - escuche como Benja tomaba suavemente a Nata de la cama 
      - No soy gruñona - le dije sin abrir los ojos. 
      - Oh oh! Bebé ya tenemos problemas - le dijo Benja a Nata. Ella no pudo evitar soltar una carcajada.
      - No. Él de los problemas eres tú - le dije a Benja
      - Es muy temprano para comenzar a discutir. Y dormí muy mal - dijo saliendo de la habitación. 
      - ¡Huye! - le grite y me dispuse a salir de la cama

Dos horas después ya habíamos desayunado y duchados los tres. Le puse uno de los vestidos nuevos a la niña mientras esperabamos que su padre viniera por ella. 
Benja trataba de acercarse a mi en todo momento, cuando le daba el baño a Renata entro en silencio y me abrazo por atrás mientras le lavaba el cabello. Me besaba el cuello mientras preparaba las tostadas y un sin fin de cosas mas que lo unico que ganaba eran codazos en el estomago o donde le cayeran. 

      - ¡Mierda! tú también - le dije a Gabriel cuando entro con un hematoma en la cara
      - Yo también que? - pregunto tomando del suelo a su hija - Que bebé mas guapa 
      - No me cambies el tema tú también y dime con quien te peleaste. - y antes de que fuera a decir algo añadí - Si me dices "alguien" te parto la cara
      - A ese cerdo no le alcanza para ser alguien como tú dices cariño. - dijo levantando los hombros - Pero no fue una pelea. Le dimos paliza al idiota
      - ¿A quien? - le pregunte
      - A Iñaki. No te lo dijo tu amorcito -
      - ¡¿QUEEEEEEEEEEEE?! - grite mirando a Benja - Él te hizo eso
      - Mi amor por eso no te lo quería contar - me dijo muy tranquilo el idiota - Sabía que te pondrías mal
      - MAL - volví a gritar - ERES UN IDIOTA ¿POR QUE HICISTE ESO?
      - Se lo merecía - dijo muy tranquilo - Mi amor tranquilízate y deja que lo explique
      - NO, NO ME EXPLIQUES NADA. - le volví a gritar - YA NO QUIERO ESCUCHARTE. ME PROMETISTE QUE NO TE ACERCARÍAS A ÉL Y ME MENTISTE.
      - Renata cariño - dijo Gabriel acercadose a mi - Calmate cielo. Benja hizo lo correcto
      - LO CORRECTO - le volví a gritar - LO CORRECTO ERA DENUNCIARLO. LO CORRECTO ERA QUE ESTUVIERA TRAS LAS REJAS

Salí de la cocina rumbo a la habitación y cerré de un portazo me fui al baño y sentada en la taza del vater me puse a llorar, lo correcto no era que Benja le pegara, lo correcto era que lo denunciara pero para eso habían pasado muchos días tenía miedo y aun tenía mas miedo ahora después de lo que hicieron. A demás me mintió nunca tuvo una reunión se fue tras él.
Cogí mi bolso y salí de la habitación; al pasar por la sala estaban los dos con la mirada fija en cada uno de mis movimientos. La pequeña Renata se acerco a mis piernas y la cogí en brazos bese su cabecita y la deposite nuevamente en el suelo.

      - Mi amor donde vas? - sentí la voz de Benjamín tras de mi. - Renata. Mi amor. Háblame
      - Déjame sola - le dije y salí del departamento. 

martes, 17 de diciembre de 2013

"Algo llamado amor" Cap XXXIV

Las siguientes dos semanas fueron un caos en mi vida, a pesar que ya se habían desaparecido por completo los hematomas, y como como habíamos quedado al día siguiente de haber dicho que me quería casar con él, nos levantamos y nos fuimos directo al Registro Civil, la fecha ya estaba y solo tenia 3 semanas para organizar todo y obvio Benja tenia que ayudarme.
A los cuatro días ya no aguantaba mas el encierro y decidí ir a la oficina. MALA IDEA con todas sus letras, era un caos, un asqueroso caos. Esa semana nos daban los resultados de los examenes y queríamos estar claros del paso a seguir. Mi abogado trato por todos los medios de hacer que Mendoza decidiera quedarse con el porcentaje en acciones y un puesto de trabajo, pero claro el maldito me quería ver hundida.
Los días seguían pasando y yo aun estaba instalada en casa de mi amor, no me atrevía ni siquiera a entrar a mi apartamento por lo que le pedí a Benja que fuera a buscar algunas cosas y otras se las pedía a Naty, quien estaba demasiado distante de mi, por mas que la buscaba para comer o poder conversar con ella, siempre me daba alguna escusa. Cuando le conté que le había dando el si, y que ya teniamos la fecha de la boda, solo se limito a decirme te felicito. Me dolía no tener a mi mejor amiga a mi lado, a mi hermana. Y buscaría la manera de hablar con ella, necesitaba saber que le pasaba.
Benja por otro lado me había comentado que él tendría que viajar a Barcelona por un par de días para solucionar un tema, me dijo que me fuera con él a lo cual mi respuesta fue un no.

      - Mi amor con todo lo de la boda, la empresa. No puedo irme contigo ni por dos días. -
      - No quiero dejarte sola mi amor, te vienes por que te vienes - 

Fue una pequeña discusión la que termine perdiendo, al final le dije que si. Pero con la condición que fuera luego de la lectura del examen, accedió. Una noche después haber echo el amor suave y delicadamente me comento que tal vez el podría ayudar con él tema de dinero en la empresa, comprar el 25% de acciones así la empresa seguiría a mi mando y no sufriríamos ningún problema financiero. A pesar que su propuesta me gusto bastante le dije que tendríamos que ver los temas legales, y dejar claro que a pesar de pronto seríamos uno solo, lo de él era de él y lo mio era mio. Un pensamiento un tanto egoísta de mi parte pero que al comentárselo a mi abogado me aconsejo que siguiera así.

      - A pesar que esa parte de la empresa sería mía. Seguirás a cargo de tomo amor. Lo que quiero es que estés tranquila y que una vez que nos casemos pase eso a tu nombre. Sera como mi regalo de matrimonio. - 

Con Gabriel habíamos quedado en que él por la mañana cuidaba a Renata y yo me quedaba con ella por la tarde entonces mi horario de oficina era muy flexible y siempre hacíamos cosas entretenidas. Ya me urgía ser la mujer de Benja para llenarme de hijos, quería los míos propios. Aun que aun no se lo había comentado, me embarazaría tan pronto como estuviéramos casados. Lo que me parecía un poco extraño era que a llevabamos mucho tiempo teniendo relaciones y jamas nos habiamos cuidado, ni él ni yo. Cuando tiempo atrás se lo comente a Naty, me dijo que era una suerte, pero ahora ya me estaba entrando la duda de ese tema, otro punto a comentar con mi amor.

La mañana del día de la lectura, mi amor dijo que venia conmigo a la oficina y estaría presente en la lectura y en ese momento le ofertaría una suma de dinero a Mendoza por su parte.
A las 10 de la mañana estábamos en la sala de reuniones esperando la llegada de Mendoza quien venía con un pequeño retraso, una hora. genial.

      - Tranquila mi amor, todo estará bien. - susurro Benja en mi oído. - Luego de esto nos vendrán pero muy bien esos días en Barcelona, sera casi nuestra luna de miel - Solo me limite a asentir

Media hora después con todos las personas en la mesa de reuniones, se dio inicio por fin. Hablaba mi abogado con respecto a lo que pasaría dependiendo del resultado y hablaba su abogado solicitando la apertura lo antes posible, y que ya habían decidido que no les salia conveniente quedarse con acciones en la empresa puesto que siempre yo sería la ultima palabra, como era de suponer querían el dinero lo antes posible. Benjamín aprovecho ese mismo momento para hacerle la oferta de pagarle su parte sin necesidad de intervenir los fondos de la empresa. Pero Mendoza lo ignoro en todo momento.

      - Vamos a pasar a abrir el examen. Si todas las partes están de acuerdo -
      - Adelante - dije fuerte y claro tomando asiento en la parte principal de la mesa, a mi derecha mi amor, y a la izquierda mi abogado
      - Espere... - dijo Mendoza - Esto es algo formal y en el último caso familiar. -
      - Así es - dijo el ministro de fe
      - Que salga ese hombre entonces. No tiene nada que hacer acá - dijo en contra de Benja.
      - Es mi prometido. A demás de un posible comprador de acciones - dije para evitar que lo sacaran. No me sentía segura sin él a mi lado. - No veo el problema
      - Si fuera su marido - se detuvo - No habría inconveniente de tenerlo acá, pero al no serlo y al estar una parte en contra se le pide al señor que se retire de la lectura del examen y documentación legal - vuelve a decir el ministro.

Benja me besa la cabeza y sale sin decir nada mas de la sala, fulmino con la mirada a Mendoza quien rebosa de una gran sonrisa, como sintiéndose triunfador.

      - Bien, Ahora si demos inicio - acoto. - Procesa ministro
      - Buenas Tardes, estamos aquí debido a que ambas partes solicitaron un examen de ADN, este examen como ambas partes lo saben se tomo en un lugar neutral y bajo la supervisión de un ministro de fe, para así evitar malos entendidos y por sobre todo la duda que el resultado sea el correcto. A petición del Señor Ricardo Mendoza, quien acredita ser hijo del señor ya difunto Lorenzo Blavi's. Como pudimos constatar con algunos testigos anonimos de ambas partes. Ellos afirman que ahí un parentesco de padre e hijo. Por su parte la Señorita Renata Blavi's quien ignoraba todos estos hechos hasta hace un par de semanas atrás, pidió el examen para así hacer efectiva la demanda donde dice que el 25% de la constructora que fue dejada como herencia paterna, pase a manos del Señor Mendoza. Sin mas preámbulos daremos paso a leer el resultado. Y luego explicar lo que sigue a continuación. -

Una vez que el ministro termina de decir su pequeño discurso veo como rasga el sobre delante de nuestros ojos, mis manos me sudan completamente no por él hecho de que valla a perder una parte de la empresa, eso es lo que menos me importa, es mas bien el hecho de que mi padre me oculto cierta información que resulta ser bien importante para ambos.
Vuelve a tomar la palabra el ministro y lo único que escucho son murmullos, no por que no le este prestando la atención necesaria, si no por que termino siendo positivo.
Resulta que el hombre que tengo delante de mi es mi hermano, es mi hermano paterno. Este idiota es mi hermano no me lo puedo creer. La historia que me contó realmente terminaría siendo cierta. Mi padre había roto su familia por mi madre y luego por mi. No puedo creerlo tan poco hombre, la forma que tenia y su figura esta hecha mierda.
Me pongo de pie a mitad del discurso donde habla pura mierda, mis abogados tendrán que tomar el asunto en sus manos, mis ojos comienzan a picar y como es obvio para una mujer lo único que puedo hacer es llorar, no por pena. Es frustación es rabia y es decepción de la única figura segura que tuve a mi lado.
Puede ser que todo en esta vida, sea todo una maldita mentira.

      - Hermanita por favor, no seas así y termina de escuchar al señor - se burla Mendoza, mientras camino hacia la puerta.
      - ¡Cierra tu maldito pico! - le grito cerrando con un gran portazo.

Llegué al pasillo y me temblaban las piernas, estaba destruida mental y físicamente, dos pasos mas adelante y me desplome junto a la pared y me tape la cara con ambas manos.

      - Shhh - los brazos de Benja me rodearon en el suelo - No llores amor. Todo va a estar bien. Vamos te llevo a casa
Me ayudo a ponerme de pie y me sostuvo contra su pecho por un momento, acariciaba suavemente mi pelo y me besaba la cabeza, hizo que el momento fuera a pesar de doloroso, muy tierno y especial.
     - Vamos - me dijo pasando su brazo por mi cintura. - Un baño te ayudara a relajarte y pensar con claridad. - me susurro

Mientras esperábamos el  ascensor apareció mi abogado quien le dijo directamente a él que no me podía retirar hasta que se allá terminado la lectura y todas las formalidades, que era mejor que entráramos nuevamente y termináramos con todo esto de una maldita vez. Benja le puso la condición de que él pudiera entrar ya que no me dejaría sola.
Al cabo de unos minutos el abogado volvió a salir dándonos de entrada la mala noticia de que no era posible su ingreso, Benja se rehusó, e ingreso conmigo de la mano.

      - Y que te quede claro. - le dijo de entrada apuntando a Mendoza - Me pides que salga, ella sale conmigo -
      - A mi me favorece que se valla - le dijo en tono burlón - Así puedo usar pedir mucho mas
      - Eso es lo que quieres - dijo ayudándome a sentarme en la cabecera de la mesa - Pues da el momento, acá y frente al ministro. Da el maldito monto que quieres y mañana a primera hora lo tendrás. Pero deja a Renata en paz de una maldita vez.
      - Podemos proseguir - acoto el ministro de fe - Necesito terminar de una vez. Para que luego ustedes vean los pasos a seguir de cada uno
      - Disculpe prosiga - dijo Benja, dándome un apretón de mano. Seguridad. Eso es lo que me estaba dando.

Media hora después ya había terminado la tortura de escuchar a ese hombre hablando de bienes y de reparticiones, cuando se pudo tomar la palabra Benjamín le ofreció que pusiera el monto por su parte, con la condición que no volviera a aparecer mas y dejara su demanda hasta ahí. Mendoza pidió dos días para pensarlo y dar su respuesta. Esto aun no acaba
Mi abogado me aconsejo mantenerme al margen hasta que ellos arreglaran eso y si no aceptaba nos contactabamos nosotros con el y le haciamos nuestras dos oportunidades de oferta.


~~~

El día para mi Renata había sido de lo mas asqueroso, esperaba que ese idiota tomara la decisión correcta y aceptara el dineral que le iba a pagar, estaba claro que por la tranquilidad de ella no escatimaria en gastos y estaba siendo bastante generoso. 
La lleve de vuelta al departamento y la invite a cenar para que se sintiera mejor, llame a Gabriel para ver si se nos unia y me comento que si no había problemas de que fuera con Mariano. Ya a estas alturas el no era un problema para mi y estaba seguro del amor de Renata por lo que retomar nuestra amistad no sería problema. Mientras ella se daba una ducha y elegía que ropa vestir llame a Naty, tal vez verla también iba a ser bueno. Al tercer tono me contesto

      - Benjamín ¿Todo bien? - pregunto seca.
      - Si. Renata esta mucho mas tranquila -
      - Que bueno ¿Que necesitas? -
      - Vamos a ir a cenar al restaurant del Hotel W, pensaba si te nos querías unir. -
      - Yo... - estaba algo nerviosa - No puedo Benja. -
      - A Renata le haría muy bien saber que cuenta contigo - le acote
      - Ella sabe que cuenta conmigo. Pero no puedo de verdad Benja - desde hace días que venia notando que ellas estaban un poco distanciada, evite incomodar a Renata con el tema y no le pregunte nada - Estoy liada entre mis sentimientos y mi mejor amiga, no se como llevar esta situación, espero que puedas entenderme al menos tú -
      - De que va todo esto? - le pregunte aun mas intrigado - Es sobre tu relación con Imanuel?
      - Mi relación - resopla - Estoy entre el amor y la amistad
      - ¡Y una mierda! - le grito - No puedes sentirte de esa manera. Él no puede pedirte eso
      - Prefiero estar lejos de ambos por el momento - solloza
      - Natalia - respiro dos veces para ser lo mas claro con ella. - Nosotros no somos amigos, se que ahora tengo a tu amiga, casi hermana viviendo conmigo debido a los acontecimientos. Pero no puedes alejarte de ella por un hombre. ¡Demonios! Ni siquiera debería planteartelo, fue su amigo quien cago todo. Y no tienes por que. Escuchame bien. No tienes por que pagar tu las consecuencias -
      - Es que no lo entiendes - solloza - Yo le amo. Le amo tanto como a Nata, pero él siempre será amigo de Iñaki - de solo escuchar su nombre gruño - No lo dejara por mi, ni por nada. Ya me lo dejo muy claro. Pero tampoco me quiere perder a mi. ¡No se que hacer! - la ultima parte la termina gritando
      - Ay! Naty. Tú amiga te necesita, tú la necesitas. Siempre se han apoyado la una en la otra, no te puedo decir nada más. No puedes dejar que un hombre las separe y tal vez Imanuel te ama, pero lo que ese cerdo, Idiota le hizo a mi mujer no tiene nombre -
      - Ya lo se y yo tampoco se lo voy a perdonar jamás. - resoplo - Ya se donde se esta escondiendo
      - ¿¡Donde!? - gruñi, esto si era una buena noticia.
      - En una cabaña en la costa. No se la dirección. - me dice dudosa
      - Gracias al cielo ya puedo dar con él. -

Seguimos hablando por unos minutos mas tratando de hacerla entrar en razón no pueda estar alejada de su hermana por culpa de un hombre que no lo vale, si la pone entre la espada y la pared no vale la pena.
Por otro lado necesitaba saber donde quedaba esa cabaña asi que mientras hablaba con ella revisaba el móvil de Nata para sacar información, sabía que habian ido juntos a ese lugar cuando yo me fui por un mes, pero no le podía pedir la dirección a ella. La mataria. Pero antes yo necesitaba arreglar un par de cuentas con él.
Di vuelta el teléfono y no encontraba nada, mi tranquilidad se estaba acabando. Si había alguien que sabia esa era Roxi, ella sabria donde estuvo su jefa. Necesitaba contactarme con ella.

      - Se te perdió algo en mi móvil - me pregunto mi amor aparareciendo de la habitación, frunciendo el ceño - Andas cotillando mis cosas
      - Estas hermosa mi vida - le dije acercandome hacia ella. No bestia nada del otro mundo, unos jeans con una camisa transparencia blanca con claramente sostenes negros. Ese contraste me hizo perder la mirada en sus pechos, sus grandes pechos que me tenian un poco loco.
      - Mañana tendré que ir de compras - me informa tapando sus pechos con sus brazos, le hice un puchero - Los sostenes me quedan un poco apretados - me dijo sonrojandose
      - Hmmm... Tienda de lencería. Me apunto para acompañarte - le dije dandole la mano y acercandola a mi cuerpo - Podríamos aprovechar de comprar unas bragas y de esas cosas que se ponen en las piernas -
      - Medias? - me dice alzando una ceja. Negue con la cabeza - Ligeros?  - una sonrisa salio en mi cara y los ojos de ella me miraron con aprobación, sus labios rozaron los mios - Mañana vamos entonces

Nos perdimos en nuestros besos durante un buen rato, sus manos recorrieron mi cuerpo y encontraron alguien que la llamaban a gritos, mi erección estaba esperando su atención. Tomo entre sus manos la cabeza de mi pene y lo masajeo de arriaba a bajo, mientras sus labios seguian pegados a los mios, me gustaba esta Renata desinibida con respecto a nuestra sexualidad, somos una pareja, un futuro matrimonio y ella me volvia loco.
La arrastre contra el sofá y la obligue a soltar mi miembro. Recostandola suavemente sin dejar sus labios lejos de los míos.

      - Te amo - susurre contra su boca - Pero debemos parar
      - Cenemos acá, te necesito mi amor - dijo mientras dejaba mi boca para descender besos por mi cuello
      - Hmmm... Vamos terminemos esto luego. - dije separandome de su lado - Él te esperará dispuesta luego amor - acote mirando mi miembro, me doleria la erección mas tarde pero nuestros amigos nos esperaban
      - Un último besito mi amor - dijo haciendo pucheros

La bese una ultima vez, le ayude a arreglar su ropa y salimos del departamento en dirección al restaurant.

      - Ya era hora que llegaran los tortolos - dijo Gabriel con una gran sonrisa a la entrada del local
      - Se ven muy bien juntos, los felicito de corazón por la boda - estreche mi mano contra la de Mariano y lo acerque para darle un abrazo sincero. - Hazla feliz - me dijo contra mi oído - Muy feliz.
      - La hice, la hago y la haré siempre feliz. - dije en respuesta
      - Ahora bien, Nata ven para felicitarte - la abrazo por un momento y ella respondió el abrazo.

Podía ver la sonrisa en su rostro, no era forzada. No lo era para nada, estaba feliz en este momento y me alegraba mas saber que lo hice por ella nuevamente. Logré sacarla de un mal momento.
Pasamos a comer unas exquisitas pastas italianas exportadas, el chef tenia el acento pero según Nata jamás en su vida había pisado Italia. Eso le hacia mucha gracia, conversaba acerca de todo y de todos en la mesa, cuando le pregunto a Gabo por la niña, le dijo que se había quedado con su madre y la madre de Mariano en el apartamento. La cara de mi amor fue muy graciosa en ese momento no lo podía creer, pero Mariano le aseguro que estaría bien cuidada.

      - Y ya tienen fecha? - pregunto Mariano ofreciendole una copa de vino a Nata, quien la acepto de inmediato
      - Si, a la mañana siguiente fuimos a pedir la hora al registro civil y esta semana nos entregan los partes de matrimonio. -
      - Nata, querida y la recepción la podemos hacer en mi restaurant - dijo Gabo - Claro si les parece bien
      - A mi no me mires que el encargado de buscar local es tu amigo - dijo Nata dejandome la responsabilidad a mi,

Habíamos acordado que la boda la organizariamos entre los dos, ella se encargaria del banquete, las flores su vestido y esas cosas de mujeres. Y por otra parte a mi me tocaba el local, recoger y repartir las invitaciones ademas de ver la luna de miel, pero ella esa parte no la sabia ya que no se lo había comentado. Tampoco teníamos tanta gente invitada, solo mi madre que viajaba del caribe, una hermana de mi madre a la que ella quiso que invitara. Un gerente con el cual somos muy amigos de Barcelona, los amigos de Nata de acá que se resumen a Naty (su testigo. Según me comento acá no se usan las damas de honor) Roxi, Andrea, Gabriel, Mariano y wooow esos serían casi todos nuestros invitados verdaderamente sería una boda privada e intima. Me agrada.

      - Benjamín - Mariano me saca de mis pensamientos - Ahora que no esta Nata, me quieres explicar que fue lo que paso en su departamento -
      - Woow - dijo - Espero decirtelo a grandes rasgos y que no se hable mas de eso -
      - Tranquilo. Solo quiero matar al idiota que la golpeo - dice Mariano
      - Ya somos 3 - acota Gabriel
      - Yo solo puedo. - dijo resoplando - Ya se donde encontrarlo y mañana iré a cobrarme lo que le hizo

jueves, 12 de diciembre de 2013

"Algo llamado amor" Cap XXXIII

Me la lleve a mi departamento, estaba desorientada, estaba completamente perdida. No deja de llorar, se me partía el corazón verla de esa manera, no me hablaba y no me quería recibir alimentos, la lleve a la habitación acurrucandola contra mi. Temblaba en mis brazos, ya no sabia que hacer.
El medico le dio unas pastillas para que pudiera dormir, y dijo que el hematoma se le saldría en unos días. No la forzaron a nada, no había nada mas que lamentar.

     - Amor, debes comer algo. Te traeré sopa y quiero que te la comas - le susurre besandole el cabello.
     - No tengo hambre. Solo quiero dormir. - dijo escondiendo su cabeza en mi pecho. - Abrázame, solo abrázame.
     - Si mi amor. Yo estaré a tu lado sosteniéndote, pero primero quiero que comas ¿Bueno? -
     - Bueno - dijo con resignación - Pero luego me abrazaras todo el tiempo
     - Toda la vida, amor. Toda la vida - bese su cabello y me fui a la cocina.


Minutos mas tarde ya estaba sentada sobre mi cama, con las piernas cruzadas y sobre ellas la bandeja con un plato con sopa, jugaba con la comida, mucho mas de lo que se llevaba a la boca, la situación ya me estaba superando y necesitaba respuestas acerca de su ataque. No la quería abrumar pero estaba casi seguro de que Iñaki tenia algo que ver, o mas bien todo que ver.

     - Mi... - dijo y agacho la cabeza - Benja. No quiero mas comida. - dejando la cuchara sobre la bandeja.
     - Un poco mas - le dije tomando la cuchara y llevándosela a la boca, me dedico media sonrisa y abrió la boca. - Ya entendí quieres que te consienta -
     - Me pillaste - y se lanzo a reír - Pero de verdad no quiero mas comida, quiero mis abrazos -
     - Bien - deje la bandeja sobre la mesa de noche y me acerque a ella, la acurruque en mi pecho y le comencé a acariciar sus cabellos - Te amo. Eres el amor de mi vida. Y se que tú también me amas. Pero necesito saber si fue Iñaki quien te hizo eso. - Susurre las palabras y al nombrar al idiota se puso a temblar, por lo que ya no necesite mas palabras para saber quien era el culpable. - ¿Fue él? ¿Mi amor, fue él?
     - Si -


~~~

Luego de confirmarle a Benja que había sido Iñaki, se levanto como alma que lleva el diablo de la cama, por mas que le suplique que se quedara a mi lado, estaba vuelto loco y no me dijo nada. Caminaba y mal decía, me odiaba por habérselo confirmado, me puse de pie y me acerque a él, pausadamente esperando que sus ojos se conectaran con los míos.

     - Mi amor. Mi amor. - dije - Por favor, no te vallas. No le hagas nada. - le volví a susurrar aguantándome las lagrimas 
     - No llores. No quiero que llores, no iré por él. Por ahora. Pero lo matare. Te lo juro. - me dijo llevándome a su pecho. - Te amo. Y amo que me digas mi amor. 
     - Por que lo eres. Eres mi amor. Eres mi todo. - llorando en su pecho me cogió entre sus brazos y me volvió a recostar en la cama, pero esta vez junto a él. - Te amo.
     - Y yo a ti preciosa. Ahora tomate tu pastilla y descansa -

Me acerco un vaso con agua y la pastilla en la palma de su mano, la tome y me acomode en su pecho, el susurro de sus promesas de amor y de lo que sera nuestra vida juntos me dejo caer profundamente dormida.


~~~


Mi preciosa mujer estaba profundamente dormida, la me había zafado de sus brazos por que no me podía controlar, las ganas de acariciarla y besarla eran mas fuertes, pero estaría fuera de juego un par de días de eso estaba seguro. Me fui al salón del apartamento y urge en mis cosas para encontrar mi móvil dudaba a quien debía llamar primero, pero había un asunto que atender y que no se iba a quedar así. 

      - ¿Diga? - la voz de Naty al otro lado de la linea
      - Naty, soy Benjamín. - le dije seco y cortante
      - Le paso algo a Nata? Ella esta bien? - 
      - Esta descansando en este momento, pero sabes que ahí un pequeño asunto que atender. - 
      - Benja, llevo tratando de localizar tanto a Ima como a Iñaki hace un buen rato y ninguno me coge el teléfono, estas seguro que fue él. Ella te lo confirmó - 
      - Claro que lo hizo, me pidió que dejara las cosa así, que no lo hiciera nada. - 
      - Lo harás? - pregunto con un suspiro aliviada 
      - Claro que NO! - le grite - Él maldito me la paga. Toda su vida se recordara que con mi mujer no tiene que meterse - 
      - Benjamín por el amor de dios! Nata estaba bien. Deja las cosas así - me suplico.

Corte la llamada no podía escuchar a su mejor amiga pidiendome que no le hiciera nada al hombre que la habia golpeado de esa manera, que la tenia atormentada y desesperada. Que clase de amiga hace eso, ella deberia estat de mi lado ayudando a dar con él. Ayudando a molerlo a golpes y luego encerrarlo tras las rejas. Toda su vida se acordaría de mi y lo que le hizo a mi mujer. 
Respire un par de veces mas hasta lograr sacar la ira que la llamada habia dejado en mi y me volví a la habitación. Mi mujer me estaría esperando ahí. Era como siempre soñe las cosas, ella acostada en nuestra cama con el pelo desordenado sobre la almohada, su cara me daba paz, me tranquilizaba. La amaba. 


Era la mejor manera de despertar de una larga siesta, la tenia a ella a mi lado le bese la cabeza que la tenia apoyada en mi pecho y ella comenzó a refregarse contra mi. Soltaba pequeños gemidos los que me hacían reír me acomode de mejor manera y la quede mirando, mientras ella abría poco a poco los ojos y me dedicaba la mas dulce de sus sonrisas.

      - Buenos días mi amor. - le susurre buscando su boca.
      - Buenas tardes sera - me dijo con una sonrisa. - Me dormí mucho tiempo - dijo apenada
      - No importa corazón, necesitabas descansar -
      - Y lo hice mi vida. Gracias por estar a mi lado -
      - Siempre lo estaré amor. Siempre. Por que te amo. -
      - Y yo a ti también te amo. - se sentó en la cama y me quedo mirando a los ojos - Si me quiero casar contigo - dijo de pronto, la quede mirando por unos segundos o minutos y me lance sobre ella para besarla
      - Me has echo el hombre mas feliz de la vida -

Entrelace mis manos con las de ellas mientras devoraba suavemente sus labios, no quería apresurarla a nada ella sabría cuando estuviera lista para hacer el amor conmigo nuevamente. Pero no me restringiria de besarla y agradecerle de la unica manera que se su hermosa sorpresa de aceptar ser mi esposa. Poco a poco fue dejando su boca para encontrar su cuello y repartirle suaves besos, delicados y con mucho amor.

      - Te amo tanto mi vida - le dije mientras volvía a encontrar su boca, un suave gemido se escapo de entre sus labios y lo capture como mio. - Eres la mujer que siempre yo soñé mi amor
     - Te amo Benjamín. Te amo tanto que nunca he sido mas feliz en mi vida como lo soy cuando estoy contigo - me dijo mientras lagrimas salian de sus ojos, me separe de ella y me la lleve a mi pecho.
     - No quiero que llores es un momento muy feliz para ambos - le dije mientras secaba con mis dedos las lagrimas derramadas.

Nos quedamos mucho tiempo en la cama, nos dedicamos a darnos suaves besos y caricias. Nada sexual. Solo haciendole saber lo mucho que la amaba. Cuando decidimos que era momento de comer algo, nos fuimos a dar una ducha y luego a la cocina para que ella me cocinara.
La comida le quedo deliciosa y en todo momento nos deciamos palabras de amor. Era mi vida, estaba feliz de estar con ella el resto de mi vida. La burbuja de amor que habiamos creado fue interrumpida por un torbellino de 2 años, la pequeña Renata.

      - Amigo - le dije a Gabriel apenas ingreso después de su hija - Que agradable que estés aquí
      - Lo es. Ya no sabía que hacer para entretener a mi hija y decidí venir a verte - se lanzo a reír.

De la cocina aparecio el amor de mi vida con la niña entre sus brazos.

     - No sabía que estarías aquí Renata - dijo Gabriel acercandose a darle un abrazo - Lamento interrumpiros
     - Nada de eso, cariño. Me alegra ver a esta peque - dijo mi amor removiendo los cabellos - Ya comieron?
     - Si. Fuimos a ver como iba el avance para la inauguración y aprovechamos de comer ahí -
     - Y como va eso? - pregunte
     - Ya tenemos casi todo listo en cosa de tres semanas estará en funcionamiento - dijo Gabriel con una sonrisa en los labios - Mi Carol estaría feliz.
     - Lo está - dijo Nata con un deje de pena, aun le afectaba la muerte de Carol.
     - Ya que estas aquí, seras el primero en saber una gran noticia - le dije a Gabriel trayendole una copa de vino
     - No me digas que serán padres - comento Gabo e hizo que me pusiera tenso - Muchas felicidades hombre, ya sabrás lo que es tener un torbellino con tu sangre - se acerco a mi y me abrazo. Mire la cara de Renata y ella solo sonreía.
     - Nada de eso. Idiota nos casaremos - le dije dandole un golpe en el hombro. - Esta preciosidad que tu vez con tu hija en brazos, me dio el si - dije orgulloso de su respuesta
     - Perdón, pensé que primero serían los hijos -
     - Esos ya vendrán - dijo Renata perdiendose en la cocina

Me sentía mal por aun no decirle que eso se tardaría un poco mas de la cuenta. Aun me faltaba decirle esa parte importante, pero no me arriesgaria a perdela antes de tiempo. Primero la haría mi esposa y luego veríamos juntos la manera de ser padres. No me importa cuanto cueste o como lo hagamos pero lo seremos, haremos nuestra familia.

     - Te felicito Benja, te llevas a una gran mujer - dijo Gabriel volviendo a abrazarme y brindar conmigo. - Ya le pusieron fecha?
     - No aun no hemos hablado de eso. Pero me gustaría que fuera lo antes posible. -
     - Las cosas aquí en Chile se hacen de otra manera amigo. Primero debes ir al registro civil a sacar una hora. Sin eso nada es legal -
     - Ok, gracias por el dato. Mañana mismo iré a donde tenga que ir para apartar una fecha -
     - jajajajajaja, te apresuras mucho amigo. Deja que ella prepare todo. -
     - Lo antes posible. Eso es lo que quiero la quiero lo antes posible a mi lado. -
     - Siempre apresurado amigo. - dijo riendose cuando volvieron las mujeres mas hermosas.
     - Gabriel, esta pequeña me dijo que tu la retaste por hacer dibujos en unos papeles - dijo mi amor divertida
     - Te dijo que es un torbellino, el otro día mientras la bañaba comenzó vaciar el gel de ducha y lo boto todo - comento muerto de la risa - Y luego la deje en la habitación para poder ducharme yo y ella se fue a jugar a la biblioteca, me rayo unos papeles muy importantes -
     - Mi niña, no debes ir ala biblioteca del papi. - dijo Nata riendo - Puedes venir a dejarla cuando lo necesites yo feliz de cuidarla -
     - Pero tu debes trabajar - le dijo Gabo - No puedo abusar de tu buena voluntad
     - Nada de eso. Si necesitas que la cuiden traela nosotros la cuidaremos - le acote - Aparte Renata estara fuera de la empresa por unos días -
    - Y eso? Esta todo bien? - pregunto
    - Ya te contare. - le susurre. Me miro con cara de angustia y Renata se puso tensa. 
    - A ver preciosa ven acá - le dijo caminando hacía ella. La primera reacción de Renata fue correrse hacia atrás y luego cubrir su cara - ¿Que demonios le hiciste Benjamín? - me grita enfurecido - Como mierda le levantaste la mano ¡Maldito idiota! - vuelve a gritar caminando hacía mi.
    - No Gabriel - le grita mi amada antes de que llegue a mi. - No me ha echo nada - dice entre sollozos y sale corriendo a la habitación dando un portazo que retumbo en todos los pisos del edificio
    - Explícame ahora mismo - vuelve a gritar enfurecido, tomando a la niña entre sus brazos - Antes que pierda la poca paciencia que me queda y te muela a golpes
    - Yo no fui, jamás la tocaría de esa manera. Debes saber que la amo, la haré mi mujer. Bueno ya lo es. Pero por toda las leyes necesarias -
    - Deja de darte vuelvas y explícame entonces que le paso en la cara a Renata y no me vengas con la mierda del golpe en la puerta o el mueble por que no me la creo -
    - Fue el idiota de Iñaki, el la golpeo por que supo que la noche anterior había estado conmigo. O bueno eso es lo que creo yo, ella no me a contado nada mas Y Naty quedo de localizarme lo para matarlo a golpes. Que ni piense que me quedare tan tranquilo después de lo que le hizo -
    - Si no lo haces tú, lo hago yo. Maldito hijo de puta -

Blasfemo y refunfuño mucho rato, le conté en las condiciones que la había encontrado y todo lo sucedido desde entonces, a pesar que no habían pasado solo unas horas, se asombro lo tranquila que se veía. Le dije que me daba miedo verla tan calmada que estaba esperando en que momento le iba a dar la recaída. Le conté también como me había dicho el si. Se asombro muchisimo y a pesar de eso estaba feliz y tranquilo de saber que no había sido yo quien la había golpeado.
Mucho rato después sentimos abrir la puerta de la habitación, ahí venia ella con los ojos hinchados después de haber llorado, me miro y se fue a la cocina. La dejamos un momento mas a solas pero la pequeña Renata no estaba contemplando esos planes y salio tras ella. No pasaron ni dos minutos y sentimos unas fuertes risotadas y cuando ambos nos paramos en el umbral de la puerta las vimos con las caras llenas de harina, y el desorden en la cocina.
Renata me quedo mirando y le sonreí.

      - Yo iba a preparar un rico pastel y el torbellino quería otra cosa - levantando los hombros
      - Ya lo veo. - le dijo caminando hacia su lado. Y tomándola por la cintura - Tendremos que esperar por ese pastel entonces - le deposite un beso en la cabeza y ella tomo un puñado de harina y me lanzo en la cara. La pequeña Renata soltó una carcajada y Gabriel también. - Esta me la pagas
      - Luego, ahora se van de nuestra cocina. Las chicas vamos a cocinar -

Salimos de la cocina con una nueva copa de vino y nos sentamos en la terraza a conversar con Gabo, mi amigo estaba aun consternado por lo sucedido pero estaba feliz de como se estaba tomando las cosas mi mujer.

~~~

Es increíble como los niños pueden hacerte cambiar de estado de animo, ahora que tenia a mi Renata cerca me sentía mucho mejor, me sentía feliz. Estuvimos cocinando un pastel y la cena al mismo tiempo, ella jugaba con la masa y le hacia formas que me iba describiendo, me tenia muerta de la risa, los chicos no volvieron a invadir nuestro espacio.
Después de la confusión de Gabriel y de haberme ido a llorar a la pieza procese toda la información, no quería que todo el mundo se enterara de lo sucedido, a pesar del maquillaje igual se podía apreciar el feo hematoma que tenia, todo esto estaba siendo muy difícil para mi.
Quería y estaba segura que cuando Benja lo tuviera en frente lo moliera a golpes, que le hiciera saber que no estaba sola, pero me daba terror volver a verle.
Tenia que decidir que es lo que haría por que dejarsela pasar NI MUERTA. Pagaría lo que me hizo, nunca nadie me había hecho sentir tan mal.

La comida nos quedo deliciosa y el pastel también y un par de horas después se fueron las visitas y nos quedamos solos recostados en el sofá, suaves caricias me daba en el pelo y me sentía relajada entre sus brazos, estaba segura de que era lo que quería para el resto de mi vida. No había duda que la mejor decisión de mi vida era decirle si.

      - Mi amor - dije contra su pecho
      - Dime -
      - Tenemos que ponerle fecha a la boda -
      - Lo se. Pero quiero que veas tu que fecha te acomoda mas, no te quiero apresurar, aun que por mi seria en este momento. Gabriel me comento que las cosas aquí no eran así. -
      - Debes ir al registro civil y tomar una hora, luego de eso podemos organizar todo -
      - Que tal si vamos mañana mismo a ver eso? - me restrego contra su pecho y luego asiento - Eso es un si?
      - Si amor. -
      - Entonces... donde celebraremos la boda? - me pregunta
      - Ayyyyyyyyyyyy! Mi amor. Creo que lo podemos hacer en el mismo registro y me ahorro todo el tema del estrés - le digo sonriendo
      - Ni lo sueñes. No quiero algo enorme pero si... tienes que hacer todo tú -
      - No no. Que la boda es de ambos y entre los dos lo tendremos que hacer - le digo sentandome nuevamente en el sofá - No te libraras de ayudarme - y cruzo mis brazos en el pecho
      - Opciones? - me pregunta al tiempo que lleva sus brazos tras de su cabeza en una acción de lo mas relajado que ahí
      - N I N G U N A - le deletreo muy bien cada una de sus letras para que le quede bien claro
      - Bieeeeeeeen - dice con tono resignado - Lo haremos como tu quieras mi vida. Como tu quieras.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

"Algo llamado amor" Cap XXXII

Nos besamos hasta quedar sin respiración, cuando ya nuestras manos no las podíamos seguir controlando, saque toda mi fuerza de voluntad para no recaer tan fácilmente aun que mi cuerpo y mi corazón así lo quisiesen.

      - No... no, esto no esta bien. - dije sacando toda mi fuerza de voluntad, y separándome de su cuerpo - Yo me tengo que ir.
      - Mi amor... - iba a acotar algo mas pero le puse un dedo en los labios para que guardara silencio. Le di un casto beso en los labios y me subí al coche.


Llegue al departamento pasado la media noche, quería hablar con alguien, lo necesitaba. Todo estaba a oscuras y en silencio por lo que presumí que Naty no estaba y sin mas que hacer pase directo a mi cuarto. Donde deje mis cosas sobre el sofá de un cuerpo y me desnude. Nunca había dormido desnuda en mi cama, pero necesitaba de alguna manera sentirme libre, sin ataduras. Me deje caer sobre la cama y no me di cuenta cuando me dormí.


Entre el brillo de luz que entraba por la ventana, el sonido de mi móvil y unas suaves caricias en mi pelo, fui despertando del sueño que estaba teniendo. No podía reconocer a donde pertenecen esos hermosos paisajes, una arquitectura colonial, una plaza central, una iglesia. Muchos campos llenos de viñas. Pero eran simplemente hermosos.

      - Ya despierta cariño - la voz de Iñaki me sobresalto - Llevo una hora acariciándote el cabello y susurrándote palabras en el oído y no despiertas. Me obligaras a besarte si no abres tus preciosos ojos.

Me lleve las manos a los ojos y me los frote hasta poder abrirlos y mirarle a la cara.

      - Bien cariño. Que rico que despertaste - se acerco a mi boca y yo como acto reflejo le corrí la cara evitando que me besara - Muero por besarte y me da lo mismo que estés recién despertada. -Dicho eso tomo mi cara entre sus manos obligándome a ser besada
      - ¿Que haces aquí? - pregunte luego del beso, él no respondió nada e intento besarme nuevamente - No por favor - le dije casi como suplica
      - Te voy a besar solamente. Se que estas desnuda y aunque quiero besar cada parte de ti, no lo haré. No en este momento - dijo rozando sus labios contra los míos
      - Sal de mi cuarto - le volví a correr la cara
      - ¿Que es lo que te pasa? - pregunto aprisionando ambas manos entre las suyas y subiendo el tono de voz - Ayer te llamo y no hablas conmigo, me dices que tenemos que hablar y ya estoy harto de esa mierda -
      - Quiero que salgas. Me quiero vestir y podemos hablar en la sala. - dije tratando de soltar mis manos - ¡Suéltame! Iñaki por favor me haces daño.
      - Y una mierda. No te voy a soltar. No quiero hablar, quiero follarte hasta que me digas que quieres mas, hasta que grites mi nombre una y otra vez - dijo dejando caer besos por mi cuello.

Mis instintos mas asesinos salieron a flote trate de safar mis manos pero no funciono, el seguia besando mi cuello, subía y bajaba en un ritmo desesperado

      - Iñaki por el amor de dios, déjame. No quiero estar contigo - le grite, con desesperación
      - Yo si quiero estar contigo. - me dijo volviendo a mi boca dejando besos por todo el camino - Te necesito cariño, soy tu novio y esto es normal
      - Por favor - le volví a decir en un sollozo.
      - No mi Nata hermosa, no llores que no seré tan malo contigo - volvió a sellar mi boca con la de él.

Cuando ya sentía que todo estaba negro, que lo mas malo podría pasarme, su móvil comenzó a pitar, una y otra vez, haciendo que Iñaki se detuviera y se alejara de la cama, miro la pantalla y maldijo una y otra vez.
Aproveche que soltó mis manos y me impulse para salir rápido de la cama, me cubrí mi desnudes con la sabana que estaba sobre la cama y me arrincone cerca del armario. Las lagrimas en mis ojos ya no las podía controlar, me nublaba la vista pero no podía flaquear en este momento.

      - ¡Naty!¡Naty! - comencé a gritar, para que viniera en mi ayuda, me sentía débil - ¡Naty!
      - No te va a escuchar. No esta en la casa - dijo caminando hacia donde estaba yo, sus ojos eran una duda, no sabía si era la excitación del momento que podía llegar a sentir él o rabia por lo que le había provocado. Yo estaba aterrada por cualquiera de las dos opciones - Cariño, ven. No te haré nada. -Me dijo tendiéndome la mano para ir a su lado, mi cuerpo comenzó a temblar y ahora fue mi móvil el que volvió a sonar.

Iñaki se encamino hacia donde provenía el sonido, hurgando entre mis cosas lo encontró y lo tomo entre sus manos y miro la pantalla, seguido de una mirada de odio hacia mi, gruño, y lo lanzo sobre la cama.

      - Es por él que nuevamente me dejas verdad? - me dijo volviendo hacia mi - Otra vez es ese maldito quien te aleja de mi
      - Por favor - era lo único que decía, lo único que lograba articular en ese momento, los nervios estaban alterando mis palabras.
      - ¡Por favor! ¿Por favor que? -
      - Sal de mi cuarto y haré como si esto no hubiera ocurrido - dije tratando de parecer un poco mas calmada - Iñaki, no hagas esto, no es lo que quieres -
      - Lo que yo quiero, que sabes tú que es lo que yo quiero. Si cuando estoy contigo tu no estas conmigo. ¿¡Donde estabas anoche!? - grito - Vine, maldita sea. Vine y no estabas. Te llame y me dijiste que andabas con alguien. ¿Quien era? -
      - Ya te lo dije. Estaba con Roxi. - grite desesperada
      - ¡Mientes! - grito - Por que me mientes. Estabas con él. Ahora sabrá lo que se siente que a uno le quiten la mujer que ama. - me grito tomando mi móvil y caminando hacia el baño, sin apartar los ojos de mi.

Yo temblaba estaba estática en el piso del cuarto, quería huir y pedir ayuda, pero mi cuerpo no reaccionaba, Iñaki se tardo menos de un minuto en el baño dando el grifo de la ducha y parandose en el umbral de la puerta, no apartaba los ojos de mi y con mi móvil aun en sus manos me miro fijo a los ojos y me dijo

      - Si gritas o dices algo. Te arrepentirás - mi móvil volvió a tomar y se lo llevo al oído - Deja de llamar a mi novia. - dijo en un tono muy calmado y pacifico, ese era su tono normal - Que no escuchas la ducha, bueno idiota se esta bañando. - Sentí ganas de gritarle que eso no era cierto pero el miedo de que mi pudiera hacer algo fue superior - Claro que se que estaba contigo anoche, volvió desesperada a mis brazos pidiéndome que le hiciera el amor una y mil veces.

Ahogue un sollozo, que salio involuntariamente por mi boca, provocando que Iñaki me mirara con cara de furioso

     - Escuchame tu a mi, no te le vuelvas a acercar, ella esta conmigo. Tú te fuiste y la dejaste, ahora vete al demonio que mi novia necesita unos cuantos mimos en este momento. - lanzo el móvil a la cama y se llevo las manos al pelo pasandoselas una y otra vez en modo de ofuscación  - Es un idiota, no se que es lo que le ves.
     - Sal de mi cuarto - volví a susurrar
     - ¡Que no! - y camino hacia mi a paso seguro, a paso firme.

Cuando estuvo frente a mi nuevamente, llevo sus manos a mi cara y como reflejo levante la rodilla lo mas fuerte que pude, dandole justo en su parte mas delicada y el como reflejo antes de agacharse por el dolor me lanzo un golpe fuerte y seguro a la cara, que me dio de lleno al costado izquierdo de mi cara, perdí en ese momento el equilibrio y me caí golpeandome aun mas fuerte contra el suelo. La cara me ardía era aun mayor el dolor. Iñaki se puso de pie tomandome por el pelo.

      - Esta me la pagas - me beso fuertemente en los labios y salio de la habitación, así sin mas. Dejandome con un gran dolor tanto en el pecho como en la cara por el golpe.

No se cuanto tiempo estuve llorando en el suelo cubierta solo con la sabana lo único que era capas de hacer es llorar, llorar, no comprendía que es lo que le había pasado fue una situación un tanto extraña o peor aun, entre que me intento violar, me agredió. Mi cabeza dio vueltas tantas veces que sentí unas ganas horribles de vomitar, mis piernas no fueron capaz de caminar hacia el baño, ni siquiera hice el intento, vomite al lado de donde estaba y seguía llorando aun mas.

~~~

Después que llame a Nata y me contesto el idiota, trate de calmar mis celos de ir y golpearlo en ese mismo momento, escuche la ducha, tan cerca que creí cada una de sus palabras, pero necesitaba que fuera ella misma la que me confirmara que estaba con él y que ya no me quería a su lado, le había pedido matrimonio, le había pedido que se quedara conmigo y desistió de todo. A lo mejor tente mi suerte y verdaderamente haberme ido hizo que la perdiera, pero cuando me beso, cuando la bese no sentí su rechazo, si no todo lo contrario, sentí su amor, su amor que no me había confesado. 
Estaba decidido a estar con ella, las cosas no iban a ser fáciles menos cuando le dijera que no podrías tener hijos de nuestra sangre, frutos de nuestro amor, pero eso ya lo tenía bajo control en mi estadía en Barcelona aproveche para hacerme un nuevo espermograma donde algunas noticias alentadoras me habían dado, un nuevo tratamiento. Una nueva esperanza estaba creciendo y la necesitaba a mi lado para ver si era efectivo, si fuera ella la de los problemas yo estaría a su lado y la ayudaría a ser feliz a pesar de todo. Por que por sobre todas las cosas la amo. Y se que ella también a mi. 
La volví a llamar mas tarde, una y mil veces, le deje un mensaje y nada de su parte. 
Me decidí cuando la noche comenzó a caer me fui a su departamento, su coche estaba aparcado ahí subí y llame a la puerta, y nada. Me quede mas de una hora esperando algo sentado en el pasillo del edificio hasta que apareció Naty. Quien al verme se sorprendió muchisimo. 

      - ¿Que haces aquí? - pregunto con voz furiosa 
      - Esperando a que me abras esa maldita puerta y ver como esta Renata - dije en el mismo tono 
      - Si no te quiere abrir, yo no iré en contra de su voluntad - dijo sacando la llave de su bolso 
      - Llevo mas de una hora aquí y no ahí ningún ruido, ni luz dentro y su coche esta abajo. Estoy preocupado - 
      - Bueno en eso estamos de acuerdo, llevo todo el día tratando de hablar con ella y tampoco coge mis llamadas - dijo bajando un poco la ira. 
      - Entonces abre esa maldita puerta de una vez - gruñi, ella fruncio el ceño y abrió la puerta. 

Nada. No había señales de ella. Todo estaba oscuras y sin ningún ruido dentro, la cara de Naty también se contrajo.

      - Espérame aquí, la iré a ver al cuarto. - me dijo dejando su bolsa sobre el sofá. 

La vi irse por el pasillo hasta la habitación, mi cabeza estaba dando mas rápido de lo normal y los segundos se me hacían eternos, sentí susurros al otro lado del pasillo y comencé a caminar hacia allá, si no me quería ver me iría, pero no sin antes verla. Con eso me conformaba en estos momentos, solo con verla. 

      - No, no, no - escuche pegando mi oído a la puerta, eran los sollozos de Renata, mi amor estaba llorando y mi corazón se comenzó a partir en ese momento. 
Como acto normal y fuera de si, abrí la puerta y encendí la luz, lo que vi me dejo pegado en el suelo, mi amor estaba tirada en el suelo cubriendo su cuerpo con una sabana , a su lado había vomito, ella estaba bañada en lagrimas, escondió su cara entre el cuello de Naty y gritaba que le pidiera que saliera, pero no estaba en mis planes, dando grandes zancadas llegue a su lado y sin pedir permiso la tome por el brazo para sacarla de ahí, mi corazón se contrajo cuando ella comenzó a gritar que la soltara, que no la tocara, y cuando vi su cara la sangre me hirvio, tenia un golpe en su lado izquierdo. 

      - Mi amor, quien te hizo esto - trate de decir muy calmado, para que no notara la rabia, miedo y pena que me daba verla así, ella no paraba de llorar, no dejaba de hacerlo. - Renata por el amor de dios dime que te paso. Mi amor, estoy aquí - Le dije poniendo mi mano sobre su feo golpe lo que la hizo ponerse tensa. La abrace contra mi pecho, la abrace fuerte para que sintiera todo mi calor y mi apoyo
      - Benjamín, déjame a mi. - Me pidió tratando de sacarla de mis brazos, pero se lo negué solo abrazandola aun mas - Déjame darle un baño, tampoco me a dicho nada a mi . 
      - No, yo la bañare, llama a un medico por favor. Quiero que la vea un medico - le susurre tomando a Renata en mis brazos para llevarla a la ducha. 

La deje sentada sobre el WC mientras llenaba la tina con agua caliente, para relajarla un poco, necesitaba que me contara que es lo que había pasado, quien mierda le había echo daño, necesitaba saber su nombre para ir y molerlo a golpes nadie tocaba a mi mujer. Nadie. 
Una vez llena la bañera la metí suavemente, ella no dejaba de llorar y me bajaba la mirada, en ningún momento nuestros ojos se juntaron. 

      - Mi amor, mirame por favor - le pedí suavemente tomando su barbilla hacia arriba - Necesito que me mires. 
      - No puedo, me siento sucia - me dijo por primera vez. Sollozando 
      - Mi amor, quiero saber que te paso, necesito que me cuentes quien y por que te hizo esto. Yo te amo a pesar de todo. Pero necesito que confies en mi. - 
      - No puedo. Benjamín necesito que te vallas en este momento. - volvió a sollozar
      - No me voy a ir a ningún lado. Me quedo a tú lado mi amor, solo dime que te paso -

No me hablaba, no me decía nada, estaba forzado a seguir con su baño pasando suavemente el gel de ducha por su cuerpo, sin erotismo, solo con cariño, ella no dejaba de llorar, me agachaba la mirada y no me hablaba. Maldita sea no me hablaba. Al rato después entro Naty al baño y al verla mas calmada me dijo que luego saliera a hablar con ella.
Termine su baño y la envolví con una gran toalla, besando su cabeza me pidió que la dejara un momento a solas, que necesitaba vestirse y no quería que la viera así. Por lo menos me decía algo. A regaña dientes salí y me encontré en la sala con Naty quien se tomaba la cabeza a dos manos y caminaba de un lado a otro como león enjaulado.

      - ¿Que pasa? - le pregunte en un tono brusco
      - Yo no pase la noche aquí, así que no se que fue lo que sucedió. Esta mañana me llamo Iñaki para pedirme que si le podía abrir la puerta del departamento. Me dijo que le tenía una sorpresa a Nata y cuando llegue acá él me estaba esperando con unas bolsas y cosas así. - levante una ceja. - Luego yo me fui.
      - ¿Que es lo que me quieres decir? - le gruñí
      - Puede que... -
      - ¡Mierda! Tú crees que él pudo haberla forzado a algo? Él estaba con ella cuando la llame esta mañana. - pregunte poniendome de un brinco de pie y caminando a la puerta
      - ¡Noooooooooo! Él debe saber que fue lo que paso - dijo alterada - No creo a Iñaki capas de hacer algo así, él la quiere. Se la estaba jugando por ella. -
      - Me vale una mierda. Quiero tenerlo aquí inmediatamente. - le grite. - Llámalo hazle saber que algo paso y que venga y en mi cara tendrá que decir que él no tuvo nada que ver -
      - Benjamín. No puedes estar así de alterado. - me regaño
      - No me digas como tengo que estar. A mi novia algo le paso y nadie dice nada, ella esta aterrada, ¡Mierda! viste que estaba vomitado a su lado, estaba desnuda. - gruñí. - Lo quiero aquí. ¡Ahora! - volví a gritar. Haciendo que Renata saliera de la habitación con un pantalón de deporte y una chaqueta a juego.
      - ¡NO! Por favor. - grito desde el pasillo - No quiero que venga - volvió a gritar sollozando.

En un acto reflejo camine hacia su lado afirmandola justo cuando su cuerpo cedía nuevamente y esta caía en mis brazos inconsciente. El pensamiento de que alguien le pudo haber echo algo, o que ese idiota le puso las manos encima me tenia la sangre a mil, en su punto de ebullición mas alto, lo maldicia una y mil veces a él o al hijo de puta que le había puesto las manos encima, la lleve en mis brazos hasta el sofá sacando el pelo de su cara y acariciando su hematoma.

     - Voy a matar al hijo de puta que te hizo esto amor, te lo juro - le susurre contra el oído besando su cabeza, Naty trajo algodón con alcohol para hacerla volver en si. Tardo unos minutos en volver a respirar con normalidad, y apenas reacciono saco su cabeza del apoyo del sofá y volvió a vomitar a su lado.
     - Vamos mi amor, te acompaño al cuarto para que saques algo de ropa y nos vamos. - le dije ayudandola a sentarse.
     - No quiero entrar ahí - me dijo aferrandose a mi pecho - Sácame de aquí por favor - me suplico.
     - Yo le traeré un cambio de ropa y los acompaño - dijo Naty en señal de ayuda al ver a su amiga tan complicada con volver a entrar al cuarto.
     - Mi amor, vas a estar bien. Vamos a ir a la clinica y luego a mi departamento, no te dejare sola. Nunca mas. - le dije atrayendo su cuerpo contra el mio y sentir como seguía temblando. - Casate conmigo, vive conmigo. Mi amor, no puedo soportar verte de esta manera. - susurre.
     - Te amo - me dijo antes de volver a esconder su cabeza contra mi pecho y comenzar a llorar.