sábado, 16 de noviembre de 2013

"Algo llamado amor" Cap XXVII

Lo vi alejarse de mi, caminaba con las manos en los bolsillos. Esto me superaba, era un dolor doble. Naty afirmo mis brazos para sostenerme en pie, sabía lo que estaba pasando, creía conocer el dolor en estos momentos.

      - Vamos a la casa, Cariño necesitas descansar - Negué con la cabeza, no quería irme. Necesitaba seguir mirándole, a pesar de lo doloroso que esto fuera - Vamos, el ya se va, no puedes entrar ahí y aquí solo empeoraras las cosas -

Me tomo por el brazo y me arrastro así ella, donde seguí llorando aun mas desconsoladamente, no se que me dolía mas en estos momentos, si la perdida de Carol y no poder acompañarla en su último adiós o la despedida con Benja. Mi corazón estaba en rumbo a Barcelona en estos momentos y no sabía para cuando volvería estar en mi.


Lo último que recuerdo antes de quedarme profundamente dormida era que Naty me acariciaba el cabello en la casa, desperté sobresaltada gracias a las malditas pesadillas que no me dejaron tranquila durante toda la noche cuando trate de conciliar el sueño, era casi la misma mierda de siempre, me oprimian el pecho y no podía respirar, trataba de correr y no podía, gritaba y nadie me ayudaba. Hacían meses que no iba a mi psicóloga, por que no lo había creído importante y no la necesitaba, pero ahora creo que tendría que volver. Eran mas de las 5 de la madrugada no estaba segura cuanto tardaría en volver a quedarme dormida por lo que decidí encender mi computadora dispuesta a escribirle un correo a Benja. Mi sorpresa fue grande cuando ya en la bandeja de entrada tenia uno de él.

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DE : BENJAMIN LACKINGTON 
HORA: 00:23 HRS. 
PARA: RENATA BLAVI'S
ASUNTO: TE QUIERO

Preciosa. 
Como dice arriba "Te quiero", ya te extraño y eso que nos separamos hace apenas un par de horas, esto va a ser mas doloroso de lo que pensaba. 
La niña se a portado como toda una señorita durante el viaje (hasta ahora) Lo difícil se nos vendrá luego cuando comience a extrañar a Carol, espero que para ese entonces Gabo ya este de vuelta, me comento que ya nada lo ata a la ciudad y que venderá el restorant para volver definitivamente (espero que esa noticia te alegre un poco). Él esta un poco mas tranquilo, lo duro sera cuando la bajen a la tierra, es fuerte se que se repondra luego. 
Espero que ya no sigas llorando, no quiero saber que estas triste, piensa que queda un día menos para verte. Te quiero mucho bebé. 
Recuerdas cuando ibamos en el coche a ver a Mariano cuando su mamá enfermo, la canción que puse para ti? Espero que si, y que la escuches y te acuerdes de mi. Como yo me acordare de ti. 

Juré que no iba a verte, mucho menos a enloquecerme, pero no sé... que has hecho en mi, es tu veneno que lentamente, se apodera de mis deseos y me ahogan todos tus besos, no puedo hablar, solo sentir como estremeces todo mi cuerpo...

Recuerda que eres tu. Solo tú
Tu Novio

Benjamin Lackington.
Gerente General Esthandish Publicity

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A penas termine de leer comencé a llorar nuevamente, yo también ya lo extrañaba. Decidí contestarle de inmediato.


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DE : RENATA BLAVI'S
HORA: 05:35 HRS. 
PARA: BENJAMIN LACKINGTON 
ASUNTO: YO TAMBIÉN TE QUIERO

No puedo dormir mas, las pesadillas volvieron ahora que no estas a mi lado, esta vez no les temo. Pero te extraño. 
Que bueno que hallan tenido un buen viaje, por lo menos me quedo tranquila en ese aspecto. 
Un día menos :) Te quiero. Tú.


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Podría haberle escrito tantas cosas en ese momento pero no lo sentí para nada oportuno, no necesitaba que se estuviera preocupando por una novia loca y llorona en estos momentos, donde Gabriel lo necesitaba completo.
Cerré la computadora y trate de volver a dormirme siendo algo en vano, me revolqué en la cama por algo a si de una hora hasta que me volví a quedar dormida, me tomaría el día de hoy para poner orden a mi apartamento y ya mañana reincorporarme a la empresa. ¡Tsss! Tengo que volver a cumplir con mi labor.



A las seis de la tarde ya tenia un dolor de cabeza terrible, no sabía que mas hacer para dejar de pesar y llorar, había limpiado y ordenado todo. Había hablado con Mariano quien me había dicho que los chicos ya estaban en Barcelona pero después del correo no he sabido nada mas de Benja. Debe estar liado. Estuvimos mas de una hora al teléfono, me contó que la madre de Gabriel Doña Ester estaba segura que su hijo volvería a vivir con ella y le daría la educación que su nieta se merecía me indico que tuvieron que llamar al veterinario ya que el caballo del accidente tenía unos cortes que no se los habían visto hasta que les sacaron las sillas de montar y eso fue recién el día que volvimos.
Eso me pareció tan extraño, nadie se preocupo por los animales después que volvimos por que nos fuimos directo, al hospital. Mariano me dijo que si o si iba a estar atento ya que le parecía muy extraño. Tendré que informarle a Benjamín de esto, no era algo que nos esperáramos.


A las ocho de la noche ya no quería hacer nada mas, me fui a la cocina para prepararme algo de cenar y luego irme a la cama, mañana tendría un día largo.

      - Llegué cariño - grito Naty desde la entrada. - Traje comida y amigos.

Lo que me faltaba, como si estuviera de ánimos para verle la cara a Ima y Naty dándose amor y cariño, cuando mi novio esta lejos. Y aun ni siquiera he podido hablar con él. Bien amiga, que clase de ayuda me estas dando.

      - En la cocina - Grite de vuelta.
      - Ven acá - Me grito nuevamente.

Seque mis manos y con el paño aun en las manos me encamine donde ella estaba. Como era de esperar hay estaba mi querida amiga con Ima e Iñaki

      - Hola - dije apenas me pare en medio del pasillo
      - ¿Como estas cariño? - me dijo Naty acercandose a mi y dándome un beso en la mejilla.
      - Igual, peor o mejor. No lo se - conteste casi en un susurro bajando la mirada
      - Quiero verte sonreír - dijo Iñaki acercándose a mi tomándome por la cintura. Me escabullí de su agarre y me acerque a Ima para darle un beso y volví a la cocina sin mirar atrás.
      - No la hostigues con cariños, ella esta sufriendo por su novio y además por la perdida de Carol, no le hace bien que tú la estés tratando de conquistar - Alcance a escuchar a Naty decirle eso es obvio que iba dirigido a Iñaki y se lo agradecía de verdad no lo necesitaba en estos momentos.

Estaban muy animados conversando y planeando cosas para los días libres que se nos venían por delante se acercaba la navidad a pasos agigantados y aun no poníamos ni siquiera el árbol, con todo esto no sabía si quería celebrar algo. Naty decía que lo mejor era que salieramos a cenar fuera esa noche y mucho mejor si era fuera de Santiago, yo no quería nada pero solo asentía con la cabeza a todo. Quería correr a mi habitación y encender la computadora para ver si habían noticias de mi Benja, pero estaba claro que no me dejaría hacer eso. Quería verme sonreír.

      - Y si nos vamos todos a mi cabaña en la playa? Podemos preparar una cena ligera y luego una fogata, creo que les gustara - Acotó Iñaki
      - Siiiiii! - grito de alegría Naty, estaba claro que a ella le gustaba esa idea - Nata que te parece a ti? Es mejor que estar solas las dos y lo sabes
      - Anda preciosa di que si - Insistió Iñaki
      - No lo se, para esa fecha faltan unos 20 días, espero que para ese entonces Gabriel ya este acá y me gustaría estar con él y la niña. Sera una fecha dura -
      - Pues dile que esta invitado con nosotros. Preciosa si eso te hace feliz yo llevo al mismo papa a comer esa noche - volvió a decir Iñaki sentándose a mi lado
      - Iñaki, ya dije. No lo se. Pregúntame a días y te diré que es lo que tengo planeado, pero ustedes no se detengan por mi. Si quieren irse háganlo - me puse de pie, para no sentir el calor del cuerpo que emanaba Iñaki, no lo quería cerca.
      - Tú sabes, cariño. Donde tu estés yo estaré. - dijo Naty - Nunca hemos estado separadas para esa noche desde hace muchos años. Y todavía no es momento para cambiar la situación.
      - Amor, osea que no estarás conmigo - dijo Ima
      - Tu te vienes. Y tú también  - apunto a Iñaki - Si Gabriel esta acá sera mejor que vea a mucha gente. - Le guiño un ojo a Iñaki, mi querida amiga me lo quiere meter por los ojos esta clarooooo!

Antes de que pudiera volver a discutir con relación a ese tema sonó mi móvil. Me apresure a tomarlo en mis manos y al ver en la pantalla el nombre de mi Benja una sonrisa autentica salio en mi cara.

      - ¿Es Benja? - Pregunto Naty. Asentí con la cabeza. Y presione contestar.
      - Hola - susurre ante la mirada de todos.
      - Preciosa, ¿Como estas? - me dijo en un tono bajito.
      - Extrañándote y tú? -
      - No podía dormir, mis brazos te añoran - sentí como picaban lagrimas en mis ojos y camine hacia la habitación no quería audiencia para lo que nos teniamos que decir, aun que fueran puras palabras de extrañeza y cariño. No necesito que todos escuchen - Y tengo a una mujer de no mas de 1.20 cm en mi cama que no para de moverse
      - Y por casualidad esa mujer duerme con pañales? - Pregunte con un poco de ironía
      - Así es, mi vida. Con pañales y aun toma mamadera ¿Puedes creerlo? - me dijo aun bajito
      - jajajaja- no pude evitar soltar una carcajada al respecto - No sabes como enviado a esa pequeñaja -
      - ¿Como estuvo tu día preciosa. ? -
      - Triste? No lo se, necesito que pasen rápidos estos días. Te necesito conmigo -
      - Y yo conmigo mi vida. Eso no lo dudes. ¿Que hacías? ¿No estabas durmiendo verdad? -
      - No, estaba en la sala con Naty, ella trajo comida y a los chicos. Quiere verme sonreír. Pero yo quiero que tu me hagas sonreír. -
      - El idiota esta ahí? - No necesitaba que me dijera el nombre por que yo sabía para quien iban dirigidas esas palabras, estaba claro también que no lo quería cerca mio tampoco.
      - Si. Esta acá -
      - Ya veo. -
      - Hey! yo te quiero a ti. Eso no lo olvides ¿Vale? -
      - Se que me quieres pero... -
      - No, no ahí "peros" tienes que confiar en mi como yo confió en ti ¿Vale? -
      - En ti confió en el no. -
      - Vale, vale. Benja no quiero terminar enojada contigo. Me dolería mucho mas todo esto -
      - Perdón. No lo quiero cerca, no quiero que pueda aprovecharse de tu tristeza para arrancarte de mi -
      - No lo hará, por que no me interesa como hombre, no me intereso antes y mucho menos ahora que somos novios. Te quiero Benja, Solo tú. -
      - Solo tú. -


Nos quedamos hablando por una hora, cuando me percate de la hora ya era casi la media noche. Despedirme de él por teléfono volvió a dejarme mal, llore hasta quedarme dormida con el móvil en la mano.

Días después estaba en la oficina cuando entro Iñaki

      - Que te parece si tu y yo nos vamos por un café - Me dijo muy animado.
      - Estoy ocupada - Le conteste en seco
      - Anda Nata si a tu novio no le importara que te tomes un café conmigo -
      - Estoy ocupada Iñaki enserio -
      - Tú crees que el no sale con otras chicas? -
      - Y eso a ti que te importa? -
      - Nata se fue hace ya casi 2 semanas. Esperas que su cuerpo aguante cuanto 1 mes o lo que se demore en volver? -
      - Que pretendes Iñaki -
      - Que salgas, que te diviertas y dejes de estar llorando por los rincones. Que vuelvas a ser la que conocí - Resople - Te esta matando de apoco esta situación ¿Acaso no lo ves? -
      - No, no lo veo. Estoy concentrada en mi trabajo, hablo con él a diario. Y lo que hago con mi vida no es tu problema. -
      - Claro que lo es, me gustas Nata. Y lo sabes. Pero le das con que quieres relaciones a distancias. Te gusta sufrir. -
      - Listo, colmaste mi poca paciencia. Ahora sal si no quieres que no te hable mas -
      - Esta bien me iré. Pero siempre estaré esperando por ti. Solo no tardes mucho. - Dijo eso y se fue


Los días iban pasando y mi mejoría del dolor del alma era lenta pero segura. Las cosas en la oficina estaban funcionando mejor, había ido a la reunión del banco y estos estaban dispuestos a prestarme el dinero que necesitaba, eso hacía que los proyectos volvieran a su curso. Solo faltaba firmar unos documentos mas y estaríamos Ok. Habían encontrado a Mendoza quien andaba fuera de Chile en New York exactamente y tenia que volver dentro de 20 días, una vez que tuviera mi reunión con el podría volver a respirar. Aun me intrigaba el pago que le hacia mi padre y necesitaba explicaciones. Me las merecía, obvio yo anule ese pago y aun así no se contacto. Pero ya lo habíamos localizado que era lo importante

Habla a diario con Benja normalmente en la noche, ya que me decía que le costaba dormir. Me contó lo duro que había sido el entierro de Carol que los padres de esta estaban muy afectados y no estaban de acuerdo con que Gabriel se trajera a la niña a Chile. Pero este estaba convencido que era lo mejor, no sabía si estar de acuerdo o no con su decisión pero sería aun mas duro re armar su vida allá donde todos sus recuerdos eran con ella. Vendería su restorant y montaría uno acá en la capital, me había dicho que por correo me pondría al tanto de algunas casas que quería que viera para él. Eso era algo bueno, no volvía para irse al sur si no para quedarse cerca. Yo podría ayudarle a cuidar a la niña y eso me hacia mucha ilusión.

Las cosas con Iñaki cada día eran mas difíciles su plan de conquista cada día era mas fuerte, ya no solo llegaba cuando Naty lo traía, si no que me llamaba y me enviaba mensajes, yo estoy segura que nunca le he dado ningún indicio de que pudiera existir algo entre nosotros.
Faltaban 10 días para la navidad y ya mi apartamento tenía todo el aire navideño posible, me había esmerado mas de lo normal para que todo luciera precioso, le tenía muchos regalitos a Nata aunque todavía no estaba segura si ya estaría en Chile para esa fecha, no había querido preguntarselo a Benja. Pero aun así estaba todo preparado. Naty se encargaría de la cena y aun que le dije que no quería a Iñaki aquí hizo caso omiso y lo invito de igual modo. Eso haría la noche incomoda.

Roxi entro en mi oficina con una sonrisa muy grande y un hermoso ramos de flores en ella. La dejo sobre mi escritorio y me acerco la tarjeta, sin decir nada mas salió y me guiño un ojo. Podía imaginarme de quien era.


"Si fuiste una niña buena durante el año, 
tal vez Santa se porte bien contigo. 
Te quiero. B".


Claro que había sido una niña buena este año, pero el único regalo que quería conmigo era imposible tenerlo.
Me quede mirando el hermoso ramos de flores por un momento hasta que tome el teléfono de mi cartera, le iba a agradecer su hermoso detalle.

      - ¿Pasa algo? - Me dijo al tercer tono cuando contesto.
      - Gracias por las hermosas flores, me alegraron el día -
      - Y leíste la nota? -
      - Claro lo hice, y creo que me porte muy bien este año, sobre todo un mes atrás. No recibí ni una queja de mi novio - Le conteste coqueta
      - Me parece perfecto. Te enviare tu regalo de navidad. Debería estar llegando unos días antes pero necesito que no seas cotilla y lo mantengas cerrado, hasta que te llame esa noche ¿Podrás? -
      - Eso es maldad. Como me haces eso. -
      - No puede ser de otra manera. Preciosa, deberás hacerlo por que o sino me enojare muchisimo contigo y cuando te vea te lo haré pagar -
      - Pondré lo mejor de mi. Y mi regalo no te lo podre enviar. Tendrás que esperar hasta venir. -
      - Si no queda de otra, aun que mi mejor regalo eres tu. -
      - Seras, esa frase esta muy trillada. -
      - Mmm... Creo que te la han dicho mucho ¿Verdad? -
      - Nop, solo tú. Solo tú. -
      - Me encanta saber eso. Preciosa te debo dejar, te llamo en la noche. Voy llegando a la cena con unos clientes. -
      - Si, espero tu llamada. Te quiero. -
      - Y yo a ti mi vida. -

Corte la llamada, por que si no podríamos estar horas despidiéndonos y el tenía una reunión y yo. Y yo estaba ya por la hora de irme a la casa y terminar un nuevo día laboral. Mire mis flores en el momento en que se abrió la puerta.

      - Que hermosas. - Me dijo Iñaki. - Benjamín verdad?
      - Ajá. Son preciosas. - Le dije caminando a tomar mi bolso.
      - De salida? - Pregunto siguiendo mi camino con sus ojos.
      - Ajá, me voy a hacer unas compras navideñas. -
      - ¿Te acompaño? -
      - No gracias. Pero he quedado con una amiga. Nos vemos. - Y salí de mi oficina dejándolo sin necesidad de que pudiera insistir. A pesar de todo sabía que en la noche estaría nuevamente en mi casa.

Desde que había vuelto de Valdivia, Naty jamás se iba a quedar a casa de Ima, el estaba hasta alta horas o simplemente se quedaba. Una mañana me lo encontré en la cocina con puros boxer, no es que fuera malo para la vista, Ima era un hombre muy guapo, y muy callado también. Y como mi amiga quería meterme por los ojos a Iñaki.

Horas mas tarde ya había recorrido todas las tiendas en busca de un regalo perfecto para Benja, nada me convencía. Hasta que pase por una joyería un bonito reloj me llamo la atención, lo bueno era que me lo podía permitir y sería perfecto para mi novio. Así que no me regodee mucho y lo compre.
Cuando llegue al apartamento eran cerca de las diez de la noche, esperaba no encontrarme a nadie por que lo único que quería era recostarme y esperar la llamada, luego dormir como una osita. Al abrir la puerta Puaj! Estaban todos en la sala.

      - Cariño, para que tienes el móvil si no lo contestas - Me dijo Naty con las manos en la cintura.
      - Perdón?. Lo olvide en la oficina. - Dije levantando los hombros.
      - Benjamín te ha llamado por lo menos 50 veces ya. Esta preocupado por que no le cogías las llamadas, Iñaki le informo que habías ido de compras con una amiga -
      - ¿Hablaste con Benja? - Le pregunte a Iñaki.
      - Si, Naty estaba ocupada así que cogí el teléfono. -
      - Ya veo. Me voy a mi habitación - Ignore a mi amiga llamandome para que le contara que había comprado y cerré la puerta y lance todo sobre la cama. Volví a la sala para buscar la extensión del teléfono y volví a cerrar la puerta. Encendí al computadora para revisar unos mail mientras me comunicaba. Nada. Volví a insistir y nada.
Abrí mi correo electrónico y nada. Dándome cabezazos contra la cama pensé que podía hacer. Que estará pasando por su mente en estos momentos, me llama y no contesto. Llama a mi casa y contesta otro. Esto no me pinta bien.


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DE : RENATA BLAVI'S
HORA: 21:55 HRS. 
PARA: BENJAMIN LACKINGTON 
ASUNTO: HOLA

Corazón te llame a tu móvil y no me lo cogiste. ¿Todo bien?.
Perdón por no contestarte mi móvil, lo olvide en la oficina y me fui de compras, me faltaban algunos regalitos. Cuando veas esto me llamas ¿Vale? no importa la hora, necesito escuchar tu voz diciéndome Te quiero.
Te dejo miles de besos Te quiero mi amor.

Tu novia

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Revise mientras algunos correos importantes esperando haber si tenia alguna respuesta y nada. Volví a mirar haber si obtenía respuesta y nada, deje la computadora encendida sobre la mesa de noche y me acomode en la cama, a mirar el techo hasta que me dormí sin una respuesta.

       - No, no suéltame - Grite, grite tan fuerte pero nadie me escuchaba, trataba de soltarme del agarre pero no podía trataba de ver la cara de mi agresor pero era borrosa. Se me apretaba el pecho, no podía respirar - Por favor. Por favor - Rogaba y comencé a llorar, sentía miedo. Estaba aterrada. - ¡Ayudaaaaaaaaa! - Grite una y otra vez hasta que caí inconsciente.

      - Nata, cariño, abre los ojos. Despierta - Escuchaba a Naty, la podía escuchar pero mis ojos no se abrían. - Cariño por favor, Benja esta en el teléfono. -
Escuchar su nombre, comencé a luchar contra todo para lograr abrir mis ojos, necesitaba escuchar su voz, la ultima pesadilla que tuve el estaba a mi lado para cuidarme. Ahora con solo escucharlo sería suficiente.
      - Benja, puede llamarte ella luego, es que no despierta. - Escuche a Naty decirle por teléfono. - No. No si ya la he hablado si la toco puede asustarse - No, no tócame, quiero que me obligues a despertar - Lo se, se que necesitas hablar con ella. Pero... Esta bien.
Sentí las manos de Naty en mi cabeza, estaba tratando de despertarme, lo necesitaba. Inconscientemente inhale profundamente y al momento de exalar salio un gran sollozo de mi y me obligo a abrir los ojos llenos de lagrimas.
       - ¿Estas bien? - Me pregunto Naty al ver que despertaba llorando.
       - Si, si. - Conteste entre sollozos estirando las manos para que me pasara el aparato donde podría escuchar a Benja.
       - Benja quiere hablar contigo. - Me lo paso y cerro la puerta. Mire de re ojos mi mesita de noche. Eran las 04:24 de la madrugada. Respire muchas veces para que no notara mi voz de que había llorado antes de pronunciar palabra
       - ¿Benja? - susurre.
       - Preciosa. Te quiero. Perdóname por no llamar antes. No quiero perderte. - Su voz era un tanto extraña. ¿Había bebido?¿Que hora es en España?
       - Mi amor tranquilo. ¿Que pasa? - pregunte intranquila
       - No lo quiero cerca tuyo. Estuve a punto de tomar un maldito avión y sacarlo de tu casa a patadas - Eso era, hablar con Iñaki había provocado todo esto. - Por favor dime que no sales con él. Dime que aun soy yo. Solo yo. -
       - Benja, eres solo tú. Solo tú. Por favor donde estas? ¿Gabriel esta contigo? -
       - Estoy en el apartamento, si Gabriel y la niña están acá. - Resoplo - Te quiero tanto. Perdóname por llamar tan tarde necesitaba escuchar tu voz. -
       - Esta bien, yo también lo necesitaba. No creo que pueda volver a dormir -
       - ¿Por que? ¿Que va mal cielo? - pregunto intrigado
       - Tuve una pesadilla. Nada de otro mundo. -
       - Y yo no estoy para acurrucarte en mis brazos. Mi amor perdóname. Me he comportado como una mierda celosa esta noche. -
       - ¿Que hiciste Benja? -
       - Te quiero. -
       - Benja, ¿Que hiciste? -
       - Mi amor, estoy borracho. Te llamo borracho para decirte que te extraño y que te quiero. -
       - Espero que sea solo eso. De verdad no quiero sorpresas. -
       - No amor. No las hay. -
       - ¿Ya sacaste pasaje? - pregunte para cambiar el tema
       -  Si amor. Ya lo tengo en mis manos en 19 días estaré contigo. -
       - 19 días? Pensé que sería antes del termino de año. - De verdad tenía la ilusión que llegara días antes de que acabara el año. - Bueno 19 días es mejor que no saber.
       - Ok. Te entiendo, no te gusto la noticia a mi tampoco, pero no habían viajes antes amor. Créeme que lo intente. -
       - Lo se. Por lo menos vienes por muchos días? -
       - No. Amor voy solo por una semana. Pero tengo la esperanza de que tu puedas tomarte una semana y venirte conmigo? -
       - Veré que puedo hacer. Amor te extraño
       - Y yo a ti. Preciosa, te tengo que dejar para darme un baño e ir a... debo salir y necesito que se me pase el olor a alcohol. -
       - Te entiendo. Hablamos. Te quiero. -

Corte la llamada. Y me deje caer sobre la cama, esto iba a ser duro. Solo una semana, solo una maldita semana. Como se suponía que iba a estar con él toda esa semana si tenía que trabajar y si quería que luego nos fueramos juntos una semana mas se me hacia imposible. Estaba comenzando, bueno ya lo había pensado que las relaciones a distancia no duraban. Me fui al baño a darme una baño y relajarme un rato faltaban horas para que amaneciera, algo debía hacer si no iba a poder volver a dormir.  

viernes, 15 de noviembre de 2013

"Algo llamado amor" Cap XXVI

Era un golpe muy duro para Gabriel quedar viudo con una niña pequeña, trate de imaginar el dolor en su corazón pero aun así no comprendía mucho, Nata lloraba apoyada en mi, le pedía que se calmara un poco pero era imposible y lloraba mas.
Gabriel por otra parte estaba en un rincón sentado en el suelo con su niña en brazos, no sabía que podía hacer para consolarlo, sonó mi móvil y soltando a Nata unos momentos vi que el visor decía Mariano, no tarde en contestar.

      - Mariano vente de ya! - Sin dejarlo hablar - Carol ha fallecido y te necesito aquí, Gabriel esta muy afectado y Renata igual no puedo con los dos
      - Lo lamento. Voy para allá -

Una enfermera al preguntar que pasaba y explicarle a grandes rasgos me dijo que traería unos cafés y se llevo a Nata con ella, aproveche ese momento para irme donde mi amigo, me arrodille para estar a su altura y al tratar de sacar a la niña el me lanzo un manotazo, estaba claro que no quería separarse de ella.

      - Gabriel, anda dame a la niña - Le susurre acariciandole el cabello a la pequeña - Vamos necesita comer algo.
      - Yo... No no la necesito conmigo, me dejo, ella me dejo, nos dejo solos, Benja no podre vivir sin ella, era mi vida entera, y ahora y ahora no esta. - Dijo entre sollozos - ¿Por que? ¿Por que me la quitaron? - Lloraba desconosolado
      - Tranquilo, amigo por favor ven dame la niña. -
      - No, no la quiero conmigo, es lo único que tengo -

La pequeña se puso a llorar y en ese momento ingreso Mariano al servicio de urgencias, corrió hacia nosotros y le arrebato a la niña de los brazos, Gabriel comenzó a dar puñetazos al suelo, gritaba vuelto loco y yo solo lo trataba de controlar. Cada momento se me hacia mas difícil, mi pobre amigo estaba mal, y yo no podía hacer nada por él.


Cuando por fin logramos sacar a Gabriel del hospital y llevarlo a la casa para que se diera un baño y nos dijera que era lo que seguía, lo llevamos a casa de su madre, cuando nos bajamos la madre de este nos salío a recibir y le dio un gran abrazo que nos dejo a todos atónitos. Se mostró muy cariñosa, bueno no era un momento para ser de otra manera si su hijo estaba destrozado.
Entramos al salón y surgió la conversación acerca de que pasaría ahora.

      - Benjamín necesito que me ayudes con los tramites para llevarme a Carol a Barcelona. -
      - Si amigo, yo me encargo de eso, quieres que le avisemos a sus padres -
      - Lo había olvidado - Volvió a llorar - No se como decirles
      - Yo me encargo de todo ahora trata de descansar y retomar fuerzas. Lo necesitas -

~~~

Si esto era una broma, es de esas muy malas, todo se oscureció alrededor nuestro, la muerte de Carol era un golpe duro, no soportaba ver el dolor en mi amigo, no soportaba pensar que pasaría con esa niña tan pequeña ahora sin madre. Cuando oí decir que se la llevarían a Barcelona fue aun un golpe mas duro, esta claro que toda su familia es de allá, pero yo no puedo seguirlos, y eso me duele aun mas. Esta claro que Benja tenía que ir a acompañar a su amigo y además ya me había dicho que tenía que viajar, un golpe mas fuerte. No podía controlar mis lagrimas, me arranque a la cocina, ya no quería que me vieran mas llorar, necesitaba estar un momento a solas. Luego de servirme un vaso con agua entro Doña Ester, quien a penas me vio frunció el ceño, no necesitaba de eso ya sabía que no era para nada bienvenida en su casa.

      - Nada puedes hacer aquí, es mejor que te vallas - Me dijo cuando cerraba la nevera. - Y antes de que digas nada esta claro que mi hijo se queda conmigo, y mi nieta también. -

Antes de que fuera a decir algo mas pesado salí por la puerta de la cocina y camine por el prado hasta sentarme en una roca a pensar, a pensar en lo frágil que era la vida, en los momentos lindos que pasamos, extrañaría a Carol esta claro, pero también a mi Benja. Se me venia un duro mes por delante antes de poder verle nuevamente. 

No se cuanto rato estuve sentada en el mismo lugar, hasta que el sonido de mi móvil me volvió a la realidad, era Naty. Luego de contarle lo sucedido y volver a llorar ella me dijo que trataría de aplazar la reunión con el banco para que pudiera viajar con ellos, al ver mi negativa se resigno, no podía hacerlo y seguir poniendo en riesgo mi patrimonio. Esta vez la razón le gano al corazón y con el dolor que me daba sabía que era lo correcto. 
Unos fuertes brazos me tomaron por la espalda hundiendo su nariz en mi cabello y depositando suaves besos. ¡Benjamín!. Cerré los ojos y disfrute el momento, no me decía nada solo me apretaba con fuerza contra él, deje caer mi cabeza en su pecho, pero el olor a alcohol me hizo voltearme y ver su rostro. 

      - Me puedes soltar - Susurre.
      - Necesito sentirte cerca - Dijo acercando su boca a mi oído.
      - Por favor! Sueltame - Suplique
      - Nata, yo trato de manterme lejos de ti, pero no puedo. Te necesito cerca no como amiga, si como lo que eramos una pareja - 
      - Pensé lo que habías entendido tu y yo fuimos una pareja, de eso es tiempo pasado. Yo estoy con Benjamín. Mariano por favor sueltame - 
      - ¿Que fue lo que viste en él? -
      - No voy a hablar contigo de eso. Yo le quiero y el me quiere, con eso te debe bastar - 
      - Tú a mi me querías - 
      - Claro! Te quise y mucho, llegue a pensar que estaba enamorada de ti. Pero no fue así, ahora sueltame Mariano por favor - Comencé a llorar y el aun me sujetaba mas fuerte.
      - No puedes haberme dejado de querer, si es tu manera de vengarte por como fui contigo, lo comprendo pero ya basta, termina este juego y vuelve conmigo. Te amo Renata - Grito Mariano
      - Claro que no te he dejado de querer... -
      - Interrumpo? - La voz grabe de Benjamín probinieste desde nuestras espaldas hizo que Mariano me soltara casi como si le quemara el contacto con mi piel. 
Al mirar la cara de mi Benja, esta era triste, pero rojo de la furia de vernos tan cerca. Camine hacia el para cobijarme entre sus brazos quien feliz me los abrió para recibirme.
      - Llevaba rato buscandote - Me dijo besandome la cien
      - Necesitaba estar sola - Susurre contra su pecho. - Llévame a mi casa por favor
      - Vamos -

Ignoro por completo que Mariano quedo como una estatua en el mismo lugar. Horas mas tarde luego de darme un baño y comer algo estaba recostada con una almohada sobre la cabeza para que la poca luz que entraba por la ventana no me molestara y pudiera dormir un rato cuando la puerta se abrió, segundos mas tarde un peso hizo que la cama se hundiera un poco levante la almohada para ver a mi hermoso Benja recostado a mi lado.

      - ¿Te sientes mejor? - Arrastrandome hacia su cuerpo me acaricio el cabello.
      - Un poco, es muy duro todo esto - Le susurre para evitar llorar.
      - Preciosa, debes ser fuerte. Necesito que seas fuerte por que mañana volvemos a Santiago donde ahí que firmar unos papeles y en cosa de horas iremos viajando a Barcelona. -
No supe que decir ni que hacer, comencé a llorar nuevamente en su pecho, esto tenia que pasar justo ahora, justo ahora tenía que quedar sola con un doble dolor en el cuerpo
      - Por favor preciosa. No llores se me parte el alma verte así, me gustaría que te fueras conmigo. Se que no puedes. Pero no llores. -
      - Te quiero, te quiero. Por favor prométeme que volverás - Le rogué colocando mi cuerpo sobre él. - Júrame que volverás - Me arrastro hasta que mi boca quedo junto con la suya. Y me beso
      - Prometo. No. Juro que volveré lo antes posible. - Me beso - Extrañare tus besos - Me volvió a besar - Sus caricias y la forma en la que hacemos el amor. La forma en la que me miras y la forma en la que me dices te quiero. Yo también te quiero. Preciosa. Eres mi preciosa. Volveré lo juro, dentro de un mes estaremos así nuevamente, pero quiero verte reír. -
      - Yo quiero que me hagas gemir, necesito el contacto con tu piel. Te necesito - Le rogué.
      - Y yo a ti. Ven vamos a sacar estas ropas que molestan - Me sonrió.


Al abrir mis ojos me refregué en el pecho desnudo de Benja, sería la última mañana que despertaría a su lado por los próximos largoooooos treinta días si es que no se le presentaba ningún problema, salvo llevarse la mitad de mi corazón consigo. Era un momento difícil para todos y no pensaba hacerlo aun mas difícil.

      - ¿Como dormiste? - Pregunto con una sonrisa en su rostro.
      - Bien - Susurre - Muy bien.
      - Yo también, siempre que duermo contigo. Te echare mucho de menos. Mucho - Me beso la cabeza.
      - Y yo a ti. - Traté de sonar lo mas convincente y tranquila posible
      - Son solo un par de semanas. ¿Lo sabes verdad? -
      - Si. Lo se. Vamos a la ducha que tenemos que salir en unas horas. -

Me puse de pie y me escabullí en la ducha, esperaba que me acompañara no quería estar sola, no sabiendo que mañana lo estaría.

      - Te unes? - Le dije hacia la otra habitación.
      - Voy a preparar el desayuno mientras - Me dijo de pie en el umbral de la puerta.

Comencé a desnudarme para tentarlo pero cerro los ojos y suspiro, no sabía por que se estaba tratando de controlar pero yo lo necesitaba. Quería que deja su olor en mi piel, que durará el tiempo necesario para sentirlo cada vez que me faltara. Quería ser capaz de sentir sus caricias a pesar de la distancia.

Y volvían las dudas a cerca si funcionaria esto a distancia, habían solo dos opciones o nos queríamos mas o definitivamente esto terminaría. También volvía el miedo que sus necesidades de hombres se antepusieran con las necesidades del corazón y se acostara con cualquier mujer. Si eso fuera a pasar tenia que decírselo para que el se sintiera con la confianza de confesarselo y olvidarle de una vez.

      - Benja - Dije antes de que saliera por completo del cuarto de baño.
      - No. Preciosa si entro en esa ducha contigo no podré parar de hacerte el amor - Me dijo resignado
      - Te necesito - Le rogué - Necesito que dejes tu olor en mi, que dejes las huellas de tus caricias en mi.
      - Nata. Preciosa. Te quiero - Y camino salvaje mente hacia mi.

Antes de que me diera cuenta ya tenia sus manos sobre mi cuerpo, besaba cada centímetro de mi piel dejando su rastro tal y como se lo pedí. El chorro de agua caía por nuestras espaldas, lleve mis manos por su cuerpo para quitarle esos estúpidos pantalones de dormir que se había puesto. Esos sobraban en estos momentos lo quería desnudo y dentro de mi. ¡Lo necesitaba!

Luego de hacer el amor en la ducha, bajamos a desayunar y volvimos a la habitación para arreglar nuestras maletas y dejar todo en orden en la casa. No tenia fecha de regreso, lo mejor sería dejar todo bien cerrado.

~~~

Esto estaba siendo completamente mas difícil de lo que yo podía manejar durante todo el vuelo hacia Santiago Nata apenas cruzo palabras conmigo, venía pendiente de la niña mientras Gabriel dormía algo. Trate de llamar su atención pero fue innecesario no sabía si me ignoraba o venía muy concentrada en entretener a la niña. 
Una vez en el aeropuerto en la sala de común la esperaba Naty, Ima y Iñaki. A él no lo esperaba. Cuando mi preciosa los vio salio corriendo a su lado. Naty fue la primera en llegar y le dio un gran abrazo, ella comenzó a llorar nuevamente. Eso dolía, no quería dejarla así. Tras un corto abrazo de Ima, fue el turno de Iñaki. Ella escondió su cabeza entre el pecho de este lo que provocó que mi sangre hirviera en ese instante. 

      - Tranquilo, necesita algo de espacio - Me dijo Gabriel parado a mi lado mirando la misma escena que yo.
      - Pero tiene que abrazarlo así? - Gruñí
      - Esta triste y dolida por todo esto. Tú ahora te vas conmigo y ya se queda con todo el dolor sola -
      - Yo también estoy triste y dolido. Pero no por eso me ando consolando en otras personas -
      - Benjamín no hagas esto mas difícil para ella. Te quiere eso es lo que importa - Trato de tranquilizarme
      - Lo se. Pero estaré lejos tantos días que me da miedo perderla -
      - Ella debe sentir lo mismo, deja de mirarla y ve con ella. Aprovecha mientras este contigo - Dijo con su voz quebrada - Yo... yo que no daría por tener a mi Carol conmigo en estos momentos.
      - Amigo - Y lo abrace. No pude no sentir pena por él. Sería difícil salir adelante en estos momentos con su hija en brazos y su mujer en un cajón. Le arranque a la niña de sus brazos. - Yo iré con Renata a ver a su tía y tu debes hacer los papeles para el cambio de avión.

Asintió con la cabeza y se dirigió al mesón. Me encamine hacia donde estaba Renata quien ya no estaba en los brazos de ese idiota. Y al verme trato de sonreír forzosamente. Asentí con la cabeza y ella se acerco mas a mi. Pase mi brazo libre por su cintura y bese su cabeza. Todo era muy difícil.

      - ¿Donde esta tú papi. Preciosa? - Le dijo a Renata haciéndole cosquillas, lo que hizo que la niña se retorciera en mis brazos y riera
      - Fue a hacer los tramites de cambio de avión - Le dije.
      - Ya veo - Me respondió cortante.
      - Benja, me prestas a la niña para ir a comprarlo algo para el viaje. Así no se aburre - Dijo Naty estirándole los brazos - Quiere ir por un juguete bebé
Sus ojitos brillaron en ese momento y accedió al cambio de brazos.
      - Me acompañan chicos - Y me guiño un ojo mientras se daban la vuelta y nos dejaban solos un momento, lo necesitaba.

Cuando estuvimos solos no sabía por donde empezar, quería abrazarla, besarla y hacerle saber que la quería muchisimo. Pero ella solo me miraba. La apreté tanto contra mi como pude, no quería que necesitara otros brazos si tenia los mios, quería hacerle saber que a pesar de todo estaría junto a ella. Ahora y siempre. Busque su boca con la mia necesitaba esa conexión en este momento. Se separo un poco y me presiono sus labios contra los mios. Ella también lo necesitaba. El beso se fue profundizando a medida que nuestros cuerpos tenían la necesidad. Era magnetismo puro el que estaba experimentando ese ese momento.

      - Me llamaras verdad? - Pregunto con su labios cerca de los míos aun
      - Todos los días y muchas veces - Le afirme
      - Estaré esperandote lo sabes verdad? - Volvió a preguntar
      - Y yo estaré deseando volver a verte -
      - Quiero que esta relación a distancia resulte, te quiero y me duele perderte -
      - No vas a perderme, solo son unos cuantos kilómetros los que separaran a nuestros cuerpos, pero nuestros corazones están unidos. Y quiero que lo recuerdes ¿Vale? -
      - Tengo miedo - Susurro  
      - ¿De que? - Pregunte intrigado, si ella lo sentía por lo mismo que yo debía dejarle todo muy claro ahora.
      - De que no sea suficiente hablar por teléfono o enviarnos mail, y que las necesidades del cuerpo sean mas fuertes y busques en otra lo que yo no te puedo dar y que al cabo de un mes te des cuenta que no me querías tanto como pensabas y salga herida - Sollozo
      - Créeme que yo siento lo mismo que tu preciosa. Cuando te vi abrazada a ese idiota sentí que casi te estaba perdiendo antes de irme, soy yo él que no estará a tu lado para consolarte en los momentos que tengas pena, soy yo el que no podrá acompañarte en estos momentos duros. Soy yo el que tiene miedo de que te aburras de esperar mis llamadas y busques en cualquiera los abrazos que te voy a negar, o los besos que muero por darte, o las caricias ¡Demonios! Saber que otro te pueda tocar de la manera que yo lo hago me esta matando antes de irme. Si no fuera por que debo estar con Gabriel cree que mando a la mierda mis negocios y mi vida de España por quedarme contigo. Te quiero Nata, te quise cuando te vi por primera vez te quiero ahora y te querré aun mas dentro de un mes.

Lagrimas salían aun por montones de sus ojos se me estaba partiendo el corazón antes de subirme al avión no se cuanto tiempo podre soportar esto. La bese, la bese, no quería separarme de ella. Cerré mis ojos un momento para grabar esta imagen de ella y esta sensación. Desde el fondo se escuchaba la música proveniente de la tienda Feria mix del aeropuerto y trataba de escuchar la letra de la canción que tocaban.
La conocía claro que la conocía. Comencé a tararear un trozo

No se me hace fácil olvidar, déjame besarte una vez más. Regresar de noche convertido en sueño. No es tan fácil, desprenderme de tu corazón, no es tan simple desafiarte amor. Y tenerte atada a algún motivo ser la sombra. 
Tal vez no queras que esta melodía, te susurre el alma y te lleve al recuerdo, tal vez aun que no estemos juntos sentirás el aire. 

La música siguió sonando y Nata apoyada contra mi pecho volvió a llorar, para ese momento yo también sentía como lagrimas comenzaban a picar en mis ojos. Suspiro varias veces y cuando trato de hablar le puse un dedo en los labios para susurrarle las palabras de las siguiente canción.

No, no te vayas, aun quedan palabras, mil frases del alma y entre ellas no estaba el adiós, espera por dios.
Falta besarte más, acariciarte además hay promesas de esas que hay que cumplir. No te puedes ir.
Rompe cabezas sin piezas los planes, los sueños que apenas comienzan, esto es un error nadie mas, va poner en tu boca su amor, no como yo. 
Te amo sin miedo, te amo cobarde, te amo sin tiempo, te amo que arde lo se, te perderé.
Te amo dormida, te amo en silencio, te amo mi vida, te amo lo siento y no hay nada que yo pueda hacer. En cuanto cruces la puerta te voy a perder.
No, no te vayas aún el café no esta listo. Yo se que no has visto de mi lo mejor, espera por favor. 
Falta besarte más, acariciarte además hay mil cosas que no son hermosas sin ti, no te puedes ir. 
Rompe cabezas sin piezas los planes, los sueños que apenas comienzan, esto es un error nadie mas, va poner en tu boca su amor, no como yo. 

Los ojos de Nata se encontraron con los míos nuevamente cuando seguía repitiendole una y mil veces que la amaba de todas esas maneras posibles y muchas mas. No sabia que mas decir la canción lo decía todo por mi, la diferencia que no la estaba abandonando bueno en parte si pero no por miedo, o por no quererla era simplemente por fuerza mayor. Mayor a mi y a ella, no podía hacer nada para que se fuera conmigo, y yo no me podía quedar.

Me volvió a besar cuando las notas musicales terminaron y comenzó una nueva canción, también de Alejandro Fernández.

      - No se por que suena a despedida - Me dijo entre lagrimas.
      - Es lo que es, pero no un adiós para siempre, si no un hasta unos días. Todo lo que dice la canción es verdad, siento que te voy a perder, pero quiero luchar por ti, por lo nuestro, pero espérame ¿Vale? -
Incapaz de decir palabras, solo asintió con la cabeza.
     - Te quiero -
     - Y yo a ti. Eres mi preciosa. -
     - Amigo tenemos que irnos - Me dijo Gabriel poniendo su brazo sobre mi hombro. Asentí con la cabeza. - Iré por mi hija, las maletas ya están en la cinta del vuelo internacional, debemos pasar al salón. - Volví asentir
Gabriel se acerco a Nata dándole un enorme abrazo y besando ambas mejillas, se susurraron cosas que no fui capaz de escuchar. Ella volvió a llorar en sus brazos, él también les di un momento hasta que se separaron y ella volvió a mi pecho llorando desconsoladamente, no pude mas que abrazarla y decirle lo mucho que la quería pero parece que eso no era necesario y solo la hacia llorar aun mas.
Busque sus labios para el ultimo beso por terrible que sonara lo necesitaba.
La bese sin importarme la audiencia que tuviera en esos momentos, me abrí paso en su boca con mi lengua, sus labios estaban suaves por las lagrimas.
      - Te quiero - Le dije y la separe de mi para encaminarme antes de que esto fuera aun mas duro.

lunes, 11 de noviembre de 2013

"Algo llamado amor" Cap XXV

Los segundos se hacían eternos ver de esa manera a Carol colgando del caballo, fue algo terrible. Cuando llegamos a su lado y la logramos sacar Benjamín me paso a la pequeña para que no viera nada y como pude la saque del lugar.
Entre Benja, un Gabriel desconsolado y aterrado y Mariano la llevaron a caballo hasta la casa.

      - ¿¡Pero que ha pasado!? - Pregunto Fausto cuando los chicos bajaban con cuidado a Carol para montarla en el coche. Yo le extendí a la niña para poder bajarme y subirme al coche.
      - Necesito que le avise a mi madre que nos vamos al hospital, mi mujer se callo del caballo esta mal - Le grito Gabriel subiéndose al coche
Benja se acerco a mi, me dio un suave beso en los labios y me dijo

      - Llévate a la niña contigo, vallan a la casa te llamare cuando lleguemos al hospital - Me susurro
      - Quiero ir con ustedes - Le dije entre lagrimas al ver lo mal que se encontraba.
      - Te llamare ¿Vale? -
      - Por favor - Le dije.
      - Preciosa haz lo que te digo, llévate a la niña contigo, se la dejas a Naty y vas. Pero no puedes irte con nosotros. - Me volvió a dar un suave beso y se subió al coche. Mariano arranco rápidamente y se perdieron de vista en cosa de segundos.
Con la pequeña en brazos y llorando desconsolada me encamine a la casa para sacar algo de la niña y poder irme. Al interior estaban las dos señoras sentadas en el sofá conversando como si nada hubiera pasado. Doña José me quedo mirando un momento sin decir nada pase a la habitación de Gabriel. Le prepare en una mochila algo de ropa de Renata y volví al salón.

      - Dame a mi nieta - Me dijo Doña Ester al ver que me la llevaba conmigo. - Se tiene que quedar conmigo, no te la puedes llevar es mi nieta.
      - Necesito irme ¡ya! Carol esta muy mal y aquí nadie la cuidara - Le dije ofuscada
      - Claro que la cuidare es mi nieta, tiene que estar conmigo -
      - ¿Ahora es su nieta? Si desde que llegaron no hace mas que hacerles la vida imposible a su madre y a ella -
      - Esa mujer nunca debió haber venido, se lo dije a Gabriel pero como no me hace caso. Esta niña se queda aquí -
      - No lo sueñe la niña se viene conmigo. -
Pasando por su lado con la pequeña en mis brazos me encamine a la entrada donde ella se cruzo en la puerta estaba claro que no me quería dejar salir con ella.
      - Te he dicho que no la llevas a ningún lado -
      - Gabriel me pidió que se la llevara y eso es lo que haré -
      - Sabes que los hospitales no son para niños -
      - Su madre la necesita ¡ahora muévase!  -

La aparte de la puerta y me la lleve al coche, la deje en el asiento trasero amarrada con el cinturón y arranque de la casa, durante el camino miraba de re ojo a la niña que estaba concentrada y en silencio miraba por la ventanilla, esto no era algo normal en ella. Era una niña extrovertida, muy animosa y le encantaba reír, me partía el corazón verla de esa manera, casi podía jurar que se daba cuanta de que las cosas no estaban bien.
El sonido del móvil me saco de mis pensamientos, pare el coche respire profundamente y al ver el nombre de Benjamín conteste.

      - Dime que todo esta bien -
      - Ya están en la casa? -
      - No vamos para allá -
      - Preciosa, Carol no esta bien. Necesito que te quedes con la niña - Comencé a llorar - No llores te necesito tranquila en estos momentos. -
      - Benja dejare a la niña con Naty y me iré al hospital -
      - No. Quédate con ella. Acá no podrás hacer nada -
      - Lo se pero quiero estar contigo -
      - Y yo contigo preciosa, pero la pequeña te necesita. Yo me iré apenas nos informen algo -
      - Me llamas apenas sepas algo ¿Vale? -
      - Si preciosa, te dejo un beso y me avisas cuando estén en la casa. Te quiero - Aquellas ultimas palabras >Te quiero< hicieron que llorara aun mas, la pena, rabia e impotencia que sentía en estos momentos era mucha.
      - Y yo a ti - Corte la llamada

Una vez que corte me quede unos minutos detenida hasta que me dejaron de caer lagrimas y me pude volver a concentrar en la carretera faltaba poco para llegar a la casa y teníamos que llegar bien. Gabriel no necesitaba estar preocupado por nosotras en estos momentos.
Aparque el coche y baje a la niña en mis brazos, Naty salio a recibirme y me pareció que ya estaba al tanto de lo que había pasado se acerco a solo abrazarme sin decirme nada mas. Volví a llorar desconsolada.

      - Nata estará bien ya lo veras - Le hice señas con la cabeza y ella dijo - Te traigo un té? - Negué con la cabeza - Quieres ir a descansar yo me ocupo de Renata - Volví a negar con la cabeza sujete aun mas a la pequeña a mi pecho le comencé a acariciar la cabeza hasta que se durmió en mis brazos.
Con ella camine hacia la habitación y la recosté en mi cama, me acomode a su lado, pidiéndole a dios que no se llevara a su mamá. Esta pequeña la necesitaba.

~~~

Llevábamos por lo menos tres horas en la sala de espera de urgencias, aun nadie nos salia a dar razón de Carol, el golpe o mas bien los golpes habían sido muchos, Gabriel no paraba de llorar, se repetía una y mil veces que esto era su culpa. Lo traté de tranquilizar pero no había caso. Estaba fuera de si y comprendía que fuera así si algo le pasaba a Renata yo estaría igual. 

      - Mi hija donde esta mi hija? - Pregunto Gabriel volviendo en si.
      - Tranquilo amigo, esta con Nata - Le contesto Mariano.
      - La quiero aquí conmigo - Dijo caminando por la sala de espera en círculos - Ella tiene que estar aquí 
      - No es un buen lugar para ella. Con Renata esta bien - Le dije tocándole el hombro - Vamos a tomar un café 
      - No, yo quiero a mi hija, y a mi mujer conmigo - 
      - Vamos amigo hazle caso - Acotó Mariano y en ese momento un grupo medico salio por la puerta por donde horas antes había entrado Carol.

      - Parientes de la señora Carol Groth -  
      - Aquí, soy su marido - Dijo Gabo caminando hacia los hombres - Gabriel Solar
      - Soy el doctor Hernandez. Medico de su esposa.
      - Como se encuentra ella - Pregunte
      - Sufrió muchos golpes en todo su cuerpo. Tiene un traumatismo craneoencefálico, su estado es muy critico el golpe en la cabeza la dejo inconsciente, además tiene una fractura en la pierna derecha y ambos brazos. Pero lamentablemente debido al golpe a perdido al bebé - La cara de Gabriel se desfiguro, Carol estaba embarazada y lo había perdido, nadie se esperaba esa noticia. y el medico prosiguió - No le voy a mentir pero las próximas 24 horas son cruciales para ella.
Gabriel asintió con la cabeza y camino hacia atrás para sentarse en las incomodas sillas. Golpeando las sillas a su alrededor me acerque para tranquilizarlo y Mariano se quedo hablando con el medico.
      - Vamos debes ser fuerte por ambos, ella te necesita entero. - Le dije para tratar de animarlo, levanto la vista y me quedo mirando sin decir nada entonces proseguí - Es un duro golpe que allá perdido al bebé pero cuando este bien pueden volver a intentarlo. Ahora lo importante es que se recupere
     - Estaba embarazada y no me lo dijo - Murmuro entre lagrimas
     - Tal vez no lo sabía -
     - Quiero ver a mi hija, ¿Puedes decirle a Renata que la traiga? -
     - Vamos a descansar, el medico me dijo que no la podrías ver hasta mañana, ahora esta en la sala de recuperaciones - Dijo Mariano agachandose frente a él - Tienes que reponerte para que mañana le des toda la fuerza que necesita, he dejado todos los números para que nos llamen si algo se presenta -
     - Yo no me voy a mover de aquí, vallan si quieren. - Dijo Gabriel, yo en su lugar haría lo mismo. Pero necesitaba recomponerse
     - Vamos a casa, duermes un rato, comes y vuelves. Yo volveré contigo. - Le dije para tratar de sacarlo de aquí
     - He dicho que no - Grito y se alzo de la silla caminando nuevamente por el pasillo hacia el mesón de informaciones.

Después de un rato de tratar de convencerlo me rendí y me despedí de ambos, Mariano por su parte hizo lo mismo y nos encaminamos al coche. Le indique que condujera el ya que no sabía como volver, en el camino las únicas palabras que cruzamos fue para ponernos de acuerdo para volver en un par de horas, me paso a dejar a la casa de Renata y cuando le ofrecí entrar me dijo que no, que aun para él era difícil verme con Renata pero lo comprendía, por el momento era lo único que podía hacer.
Cuando entre Naty me pregunto como seguía le conté lo mismo que dijo el medico y se agarro la cabeza, me indico que Nata estaba en la habitación con la niña que desde que habían llegado no quería salir ni decir nada, que le había ofrecido comida y se había negado. Me fui a la cocina y le prepare una pequeña bandeja. Un pote de frutas, un vaso con jugo unos trozos de pan con quesillo, un yogurt para la niña y un vaso de leche.
Acto seguido me fui a la habitación, y al abrir la puerta las vi durmiendo, Nata la tenía muy pegada a su pecho, cubiertas con una solo una cobija me acerque lentamente para no despertarlas y deje la bandeja en la mesita de noche. Le comencé a acariciar suavemente el cabello un sollozo salio por su boca y me partió el corazón, le bese el pelo y le susurre en el oído.

     - Preciosa estoy de vuelta - al ver que no reaccionaba me metí en el baño para darme una ducha.

No podía sacar de mi cabeza el accidente, a Carol colgado de una pierna del animal, lagrimas salieron por mis ojos todo eso había sido muy fuerte para ver. Abrí la llave del agua caliente y me desnude enseguida el vapor lleno el espacio y me introduje mojando mi cara y los posibles rastros de lagrimas. Estaba terminando de lavar mi pelo cuando la puerta de la ducha se abrió, sonreí al ver a Nata parada mirándome. Sin importarle nada se metió a la ducha con la ropa puesta y me abrazo. Acurrucada en mi pecho comenzó a llorar.
     - ¿Como esta? - Me pregunto cuando se calmo un poco. No quería mentirle
     - Mal, el medico a dicho que las próximas horas son cruciales - Le indique y se apretó mas en mi cuerpo, le comente el diagnostico que dijo el medico y la perdida del bebé y lo afectado que estaba Gabriel, no paraba de llorar. Me dolía verla tan afectada, era una mujer que no mostraba mucho sus sentimientos pero esto la había tocado, sus ojos me decían que no la soltara.

     - Quiero ir a verla -
     - Mañana te llevare ahora déjame desnudarte y darte un baño, luego comerás y dormirás ¿De acuerdo?-

Asintió con la cabeza. La separe de mi y comencé a sacarle la ropa mojada, no lo hice con erotismo aunque necesitaba sentir su piel contra la mía para saber que ella esta bien y estaba conmigo, no la iba a forzar a hacer algo que no quería. Cuando la tuve desnuda la volvía a abrazar, busque sus labios, necesitaba su contacto y esta me dejo besarla. Lleve mis manos a su nuca para profundizar el beso, introduje mi lengua en su boca con desesperación con cariño y pasión. Lo necesitaba, la necesitaba. Nuestras respiraciones se comenzaron a acelerar, baje mis manos por su cuerpo y la apreté contra mi cuerpo para que sintiera mi erección creciente.

      - Benja, yo no puedo. - Me dijo cuando separamos nuestras bocas para tomar aire.
      - Perdón - Le susurre dándole un beso en el cuello
      - No te disculpes, yo también quiero estar contigo pero no puedo - me beso en los labios y se metió bajo el chorro de agua.

Como yo estaba listo abrí la puerta de la ducha y salí. A los minutos ella corto el agua e hizo lo mismo. Le pase una toalla y le cubrí el cuerpo.
      - Gracias - Susurro.

Nos pusimos la pijama y sentados en la cama mirando como la niña dormía la obligue a comer por lo menos algo de lo que llevaba en la bandeja. De mala gana acepto. Le di media sonrisa y sin decir nada comenzó a comer. Una vez que termino se fue al baño a lavar los dientes y volvió a la cama, acosté bien a la niña pero aun estaba vestida Renata me sonrió y me dijo que ella le ponía la pijama y si despertaba le dabamos algo de comer y la volvíamos a hacer dormir. La pequeña no se dio por aludida de que la cambio y siguió tan dormida como estaba. La acostó para la orilla quedando ella en el medio la abracé por la espalda y le acaricie el cabello hasta que se durmió.

A las cuatro de la mañana despertó la pequeña Renata llorando desconsoladamente, Renata se despertó de inmediato y le dio el yogurth que le había traído antes en la bandeja se lo recibió feliz, jugamos un momento con ella hasta que volvió a dormirse en los brazos de Renata quien le cantaba y le acariciaba el cabello.
Aquella imagen hizo imaginarme como seria un hijo de ambos lo buena madre que sería Renata mi corazón volvió a latir a mil por hora, eso jamás seria posible y apenas Carol estuviera mejor tenia que terminar mi relación antes de hacerle mas daño

~~~

Desperté bien descansada y con una preciosa y dolorosa imagen, la pequeña Renata durmiendo con un brazo sobre el pecho de Benjamín hizo que mi mente divagara en algún futuro en el cual en la cama estuviera nuestro propio hijo, eso me hizo sonreír.
Salí suavemente de la cama para ir a preparar algo de desayuno para ir al hospital, tome mi móvil de la mesa de noche y marque el numero de Gabriel, al segundo timbre contesto

      - Hola - Me dijo con una voz muy débil
      - Hola, ¿Como estas? - Le susurre
      - He estado mejor, ¿Como esta mi hija? - 
      - Durmiendo, se ha portado muy bien - 
      - Gracias por cuidarla, no sabes como te lo agradezco a ti y a Benjamín - 
      - No hay nada que agradecer amigo, para eso estoy. En un rato iremos por allá - 
      - La traerás verdad? - Pregunto con voz de angustia
      - Si, la llevare un momento -
      - Gracias, te llamo luego que viene el medico de Carol -
      - Bueno, nos vemos -

En la cocina comencé a ver que les podría preparar para desayunar, saque un poco de pan y los puse en la tostadora, pique un poco de queso y algo de fruta, tres vasos con jugo de naranja y dos tasas con café. Una sonrisa ilusa salio de en mi cara en ese momento. Si no fuera por el estado de salud de Carol esto sería perfecto, una niña mía y de Benja durmiendo en nuestra cama.

      - ¿Como pasaron la noche? - Me pregunto Naty entrando en la cocina haciéndome salir de mi ensoñación.
      - Bien, la niña solo despertó una vez, comió y se volvió a dormir
      - Irán al hospital verdad? -
      - Si amiga, siento que el paseo allá terminado así -
      - Los accidentes pasan... - se quedo un momento en silencio y mirándome a los ojos - Me encantaría hacer mas pero debemos volver con Ima, mañana es Lunes y tenemos que trabajar ¿Tú te quedas verdad? -
      - Si, por lo menos unos días mas, hasta saber que Carol este mejor, llévense el coche -
      - Como quieras, pero ¿Que pasa con la empresa? -
      - Necesito que te hagas cargo de ella por unos días, que me mantengas informada, pero todo debería andar bien, yo volveré el Jueves por que tengo una reunión con el banco. -
      - Vas a tomar el crédito? -
      - Es la única manera de que todos los proyectos vuelvan a estar en marcha y recuperarnos en un periodo corto -
      - Sabes que si no funciona podemos perderle todo verdad? -
      - Son riesgos que tengo que tomar -
      - Cariño siempre cuentas conmigo -

Dándonos un caluroso abrazo salí de la cocina, sabía lo arriesgado que era tomar el crédito pero por el momento era la única solución, tenia que poner en marcha todos los proyectos y así poder volver a estar en números azules dentro de un periodo corto. Era eso o llenarme de demandas por incumplimiento cosa que sería mas difícil por que si perdía alguna las indemnizaciones serian muy altas y no estaba para cubrir los gastos.
Cuando abrí la puerta de la habitación solo estaba la niña en la cama, pero enseguida sentí el ruido de la ducha así que supe donde estaba mi querido Benja. Deje la bandeja sobre la cómoda de enfrente de la cama y me fui al baño. El vapor nublaba un poco la visión pero sabía que aquel hombre que me volvía loca estaba desnudo tras la puerta. La abrí lentamente y lo quede mirando por un momento de igual manera como estaba la noche anterior terminando de lavar su cabello, me perdí en su cuerpo, era perfecto. Se giro y me quedo observando e hizo que me pusiera roja de inmediato.

      - Bueno días - Y me dedico una dulce sonrisa
      - Hola - Conteste
      - Dormiste bien? -
      - Si, pero podría haber sido mejor - Le digo guiñandole un ojo
      - Yo pienso lo mismo. -
      - Te traje desayuno apresúrate o se enfriara -
      - Si jefa. Voy de inmediato - Y me sonrió

Salí del baño para encontrarme a una Renata sentada en la cama mirando para ambos lados un poco desorientada, su pequeña boca hacia pucheritos.

      - Hola pequeña - Dije con un tono dulce acercandome suavemente. - ¿Quieres fruta? - Afirmo con la cabeza y me senté en la cama con las piernas cruzadas a delante de ella, y comencé a darle de comer. Ella solo me miraba y me abría la boca, cosita debe extrañar a su mami. Me partía el corazón.
      - Esta rica la fruta? - Le pregunto Benja saliendo vestido del cuarto de baño. - Buenos días - Me volvió a decir y me beso en los labios.
      - ahí te deje el desayuno a ti también. El café debe estar frío -
      - No importa me comeré lo demás - Guiñandome un ojo trajo la bandeja para la cama y sentó a mi lado. - Después te iras a dar una ducha y nos vamos al hospital -
      - Perfecto. Naty e Ima se irán después de pasar por ahí -
      - Y tú? -
      - No puedo, me quedare hasta el miércoles y luego volveré tengo reuniones que atender -
      - Yo me quedare hasta mañana, tengo que volver a Barcelona esta semana -

Sus dichos fueron como un balde de agua fría, sabía que este día se acercaría pero no creí que fuera tan pronto. Lo quede mirando a los ojos unos minutos pensando por que no me lo había dicho antes.

      - Sabía que este día llegaría. - Dije con un dejo de pena en mi voz. - Pero vale volverás verdad?
      - Claro que si. Preciosa, no quiero que estés triste y menos ahora que Gabriel nos necesita completos y esta pequeña también -
      - Lo se. ¿Que pasara con ella mientras no estemos? -
      - Quiero hablar con los médicos y proponer el traslado a Santiago, de ser así tú estarás mas cerca para ayudarlo. No confió en su madre, lo se. No debería pero esa mujer no la quiere y no creo que súbitamente ahora la quiera y cuide de ella. -
      - Ayer no quería dejar que me la trajera. Me dijo que era su nieta y que sería ella la que debía cuidarla -
      - Yo creo que no. Ayer ni siquiera llamo para saber como estaba Carol o como estaba Gabriel -
      - Que extraño, ella adora a Gabriel. Siempre fueron sus ojos -
      - Preciosa. Ella jamás aprobó su relación con Carol, creo que ya sabes que no fue a la boda y que no conocía a Renata hasta ahora -
      - Si conozco esa parte de la historia. Ahora volviendo al otro tema, por cuanto te vas? -
      - No lo se, tengo que ver como van mis negocios luego visitar a mi madre y volver -
      - Ya veo - Dejando las cosas que tenia en la mano me fui a parar de la cama cuando Benja me tomo de la mano acerco su cara a la mia, apoyo su frente contra la mía
      - Tal vez me lleve un mes, no quiero que pienses que te estoy dejando. Ayer te dije que te quería y es verdad. - Cerré los ojos disfrutando de su contacto y odiando sus palabras - Somos novios, no lo olvides por favor. Nos comunicaremos a diario. Encontraremos la forma de que esto resulte
      - Me voy a ir a duchar para que nos vamos, puedes ver a la niña? -
      - Renata, este día llegaría y para mi también es difícil separarme de ti, sobre todo en este momento -
      - Ya lo se. -

Tome de la maleta algo para cambiarme y me encerré en el cuarto de baño, apenas abrí el grifo del agua las lagrimas no tardaron en aparecer, esto era mas duro de lo que espere que fuera, siempre supe que tendría que llorar. Preferí que fuera después pero ahora estaba a punto de arrepentirme de haber aceptado estar con él.


      - Mira quien esta ahí peque, es papi - Le dije tratando de sonar animada a Renata quien al ver a su papá se le agrandaron mucho los ojos y movía sus manitos desesperada. Apure mas el paso para llegar a su lado, cuando este la vio lagrimas afloraron inmediatamente de sus ojos, me quito a la niña de mis brazos y camino con ella por el pasillo apretándola contra su pecho
      - Voy a ir ver si puedo hablar con los médicos, no creo que Gabriel pueda decirnos mucho en estos momentos. -
      - Te acompaño - Le dije tomándole la mano para evitar que me fuera a decir que no, al ver que me iba a soltar añadí - Ni se te ocurra decirme que te espere por que voy contigo te guste o no ¿Entendido? -
Asintió con la cabeza
      - Entendido. - Y me beso los labios.

treinta minutos después de hablar con él medico pensé que hubiera sido mejor no escuchar lo que estos tenían que decir, su estado de salud era critico, estaba consciente y eso era bueno, le pedimos autorización para que pudiera ver a Renata pensando que eso sería útil.

      - Cariño puedes pasar unos minutos con la niña -
      - Que dijo el medico? - Pregunto intranquilo.
      - Que tal vez le haga bien ver a su hija, esta consciente. No le menciones nada de la perdida ni de cosas que la puedan alterar -
      - No se si podre verla, aun que quiero estar con ella, tengo miedo - Me susurro
      - Créeme que te entiendo, pero debes hacerlo -
      - Y si pasas tú con ella y luego ingreso solo? -
      - Si así lo deseas yo puedo hacerlo. Pero deberías ser tú -
      - Quiero hacerlo, prefiero ir solo - Nos beso la cabeza a ambas y se metió por el pasillo.
Benjamín al verlo caminar se acerco a mi lado
      - Pensé que la llevaría -
      - No quiso, tiene miedo. - Dije y apoye mi cabeza en su pecho.
      - Todo saldrá bien ya veras - Me beso la cabeza y saco de mis brazos a la niña. - Vamos a los juegos que ahí afuera? -
      - Esperemos a que salga Gabriel, tal vez querrá entrar con ella. -

A los diez minutos después volvió a salir Gabriel, su cara casi desfigurada no dijo nada solo me quito la niña de los brazos y se la llevo muy aprisionada a su pecho. Benjamín me quedo mirando por un segundo y me abrazo, no me dijo nada pero me llevo a su pecho besandome la cabeza me dijo
      - Debemos ser fuerte -
Sus palabras me hicieron llorar y comprendí lo que me quería decir.

Carol esta muerta. 

viernes, 8 de noviembre de 2013

"Algo llamado amor" Cap XXIV

Para cuando me di cuenta la hora que era, ya estaba muy cansada. Le mandaría un mensaje a Benjamín llegando al apartamento para decirle que hoy dormiría en mi casa.

Naty me espero para irnos juntas y tomamos su coche, me fue preguntando todo el camino de como se había tomado Benja la situación de estar conmigo mientras estaba en Chile, le conté tal y como pasaron las cosas evitando los detalles calientes. Esos eran parte de la intimidad. Le dije también y le mostré el mensaje que me había mandado donde decía que era mi novio. Se le ilumino la cara con una sonrisa, se que estaba feliz por mi. Yo lo estaba.

      - Sube mientras yo llamo a Ima para decirle que me quedo contigo - Me dijo apenas aparco el coche en el subterráneo del edificio.

Una vez ya dentro del ascensor revise mi móvil, nada de Benja. Quizás, solo quizás las cosas que dijo Mariano eran verdad y ya tenía a otra mujer en su cama. Sacudí mi cabeza muchas veces para dejarme de pensar idioteces cuando las puertas del ascensor se abrieron busque las llaves en mi cartera pero la puerta estaba entre abierta. La termine de abrir, ingrese y ala cerré tras de mi.
Deje suavemente las llaves sobre la mesita y mi bolso lo afirme aun mas en mi mano. Dos pasos mas adelante mire hacia el suelo donde habían unas pequeñas marcas de pies pero pequeñitos.




Las pequeñas marcas iban en dirección a la terraza, deje mi bolso sobre el sillón y me saque la chaqueta, nada peligroso podía dejar esas marcas.
Al llegar al ventanal corrí lentamente la cortina. Y me encuentro a Benjamín con una hermosa sonrisa, un precioso ramo de flores en su mano derecha y una botella de algo en su mano izquierda. A penas de la impresión soy capaz de sonreír, Benja alza una ceja y camino hacia él.
Cuando estaba a medio paso le guiñe un ojo y me acerque a su boca. Le bese lentamente sin tocar nada mas que no fueran sus labios, el respondio abriendo su boca y se dejo llevar. Cuando sentí que dejo la botella sobre la mesa que tenia preparada me separe.

      - Hola - Dije casi sin aliento.
      - ¿Te gusta? - Hace una seña con sus manos para poder dejarme ver.
      - Esta todo muy precioso. ¿Naty te ayudo verdad? -
      - No solo me dio las llaves, todo lo he hecho solito. - Me guiño un ojo.

Me entrego las flores y bebimos vino blanco, antes de que se pusiera de pie y sirviera la comida, nos dedicamos a guiñarnos los ojos, esbozar sonrisas coquetas y a penas acariciar nuestras manos. Me hacia reír con sus ocurrencias, me contó sobre su mamá y su enfermedad a los huesos. Que debido a eso pasaba varios meses en distintos países evitando el frío, que le he extrañaba pero cuando estaba con ella quería salir corriendo. Me contó la obsesión que tiene por tener un nieto. Aun que luego de eso Benjamín cambio bruscamente en el tema, cuando le pregunte que cuantos hijos quería tener. Su cara casi se desfiguro cuando le dije que yo mientras mas mejor, que como yo había sido hija única ahora como mínimo quería un equipo de fútbol.
Lo pasamos muy bien juntos le conté lo que había pasado en la mañana en la oficina y el me contó también que había tenido que decirle eso a Roxi, para evitar que me fuera a juzgar de alguna manera. Cuando me pregunto que si acaso me molestaba eso, negué con la cabeza, si le decía algo me pondría a gritarle que estaba feliz con saber que ya eramos novios.

Luego de la cena y de hacer el amor hasta quedarnos sin aliento, estaba recostada con mi cabeza en su pecho, el me acariciaba el pelo decidí que era buen momento de preguntarle si me quería acompañar a ver como iban las cosas en Valdivia.

      - Benja -
      - Hmm -
      - ¿Quieres venir conmigo a Valdivia este fin de semana? - Le dije besando su pecho.
      - ¿Y eso? -
      - Carol no la esta teniendo fácil con la mamá de Gabriel y seria de utilizad ir a ayudarla un poco. -
      - Solo si me prometes que me enseñaras la ciudad y que me darás muchos, muchos besos -
      - Eso ni se diga. - Lo volví a besar.


A las siete de la tardes del día viernes ya estábamos tomando la Ruta 5 sur, rumbo a Valdivia, con el coche cargado de distintas cosas, como hacían años que iba a mi casa no sabía las cosas que podrían hacer falta. Naty por otra parte llevaba tanta ropa como para vestir a un regimiento. Imanuel solo se reía de las ocurrencias de mi amiga. Por otra parte Ima casi no cruzaba palabras con Benja eso me hacia sentir un poco incomoda, pero yo tampoco lo conocía mucho a él. Estábamos en igualdad de condición. El primer tramo que constó de cinco horas conduciendo las hizo Benja, paramos Curico para abastecernos de liquidos y comer algo liviano. Aprovechamos unos minutos para estirar las piernas y recorrer el centro de la ciudad. Aun que la parte mas hermosa de esta, es para la costa, quedamos de hacerlo en un próximo viaje.
El segundo tramo lo condujo Ima, así que aprovechamos ese momento con Benja para darnos algo de cariño en el asiento trasero del auto. Nos besábamos y me susurraba palabras en el oído "tengo ganas de arrancarte la ropa y hacerte el amor en la parte trasera del auto" me hacia sonrojar y reír como una quinceañera loca, a todo le respondía con mas sonrisas y besos, hasta que me quede dormida en sus brazos acurrucada en su pecho.

A las 05:30 de la madrugada estábamos abriendo la puerta de la casa, esta todo tal cual lo recordaba, lo primero que hicimos fue dejar las maletas en la entrada y casi correr a la cocina, había una nota de la señora Clara donde decía que en el refrigerador había dejado comida para calentarla y que en la mañana estaría acá para atendernos.

      - Ya que hemos comido, ahora con Ima nos iremos a descansar. Nata que habitación utilizamos?. -
      - No lo se, ve tú la que mas les acomode. -
      - Bien nos quedamos con la principal. - Me dijo sonriendo y saliendo de la cocina con Ima de la mano.
      - Peque, esa ya tiene dueños. Con una cama me conformo. - Le dijo Ima dandole una nalgada.
      - Nosotros también deberiamos irnos a descansar - Me dijo Benja abrazandome por la espalda, apoye mi cabeza en su pecho y levante la cabeza para besarlo.
      - Si, estoy muerta. - Le dije guiñandole un ojo.

Dos horas mas tarde nos dabamos los buenos días con un casto beso en los labios, apoyo su cabeza en mis pechos desnudos y sudados luego de hacer el amor y se quedo profundamente dormido. No tarde mucho en hacer lo mismo.

~~~

El viaje me había dejado agotado, pero nunca tanto como para no hacerle el amor a mi chica. Estabamos próximos a cumplir dos semanas juntos y pensaba alguna hermosa manera de hacerle saber que verdaderamente me importaba, aun que también sabia que cada vez estaba mas cerca mi partida nuevamente. 
      
      - Hola, Naty que gusto verte acá. - Desperté de sobre salto escuchando cada vez mas cerca la voz de Mariano. - Solo quiero llevarle el desayuno - Me desenrede del cuerpo de Renata para cubrirla con la sábana. Ella casi no se dio cuenta. Me puse de pie y busque mis pantalones. No me hacia ninguna gracia que fuese a entrar y verla desnuda en la cama. El pensamiento de saber que el también tuvo su cuerpo me hizo hervir la sangre. Escuche como Naty le decía que la dejara durmiendo que el viaje había sido muy largo pero a toda costa quería entrar. 
Estaba entre abrir y no abrir la puerta. Cuando el se me adelanto.
Me quedo mirando un par minutos sin decir nada mientras yo me ponía los zapatos.

      - Acaso no sabes tocar - Le susurre al ver que no reaccionaba. - Sal Mariano
      - ¿Que demonios haces tu aquí? - Me grito dejando caer la bandeja. 

Por el ruido Nata se movió bruscamente de la cama y al sentarse quedaron descubiertos sus pechos. Los ojos de ella se fueron directo a la imagen de Mariano de pie en la entrada con sus ojos pegados en sus pechos. Como acto reflejo me lance en la cama a cubrirla.

      - Buenas Tardes - Le susurre cerca de su boca y le guiñe un ojo. Quedo en estado de shock al igual que el idiota aquel que no sacaba sus ojos de ella. 
      - Mariano yo te puedo explicar esto - Dijo con la voz entre cortada.
      - ¿Explicar? Te metiste en la cama de este pedazo de mierda tan pronto como ¡Mierda! Renata te lo advertí, te dije que este era un maldito mujeriego. -
      - No le grites idiota, sal de aquí - Me acerque a la puerta le di un empujo y la cerré con seguro. Camine a la cama donde Nata se aguantaba las lagrimas y la abracé - Cariño, tranquila se tenia que enterar en algún momento, no era esta la mejor manera.
      - Me va a odiar. - Dijo entre sollozos
      - Anda vístete y lo resolvemos. Saldré a hablar con él. Le diré que somos novios hace dos semanas. Tranquila, tú ya no estabas con él cuando me besaste la primera vez. -
      - ¿Dos semanas?  - Me pregunto levantando la ceja.
      - Se supone que son las mujeres las que se acuerdan de las fechas. Pero si llevamos dos semanas -

Me dio una sonrisa, la bese y salí a buscar a Mariano quien estaba en la cocina conversando con Imanuel.

      - Imanuel me dejas hablar con él -
      - Claro, estaré con Naty -

Salio de la cocina. Me senté en el taburete de la cocina, respire profundamente

      - Mariano - levanto la mirada hacia mi - Llevamos dos semanas saliendo con Renata.
      - ¿Dos semanas? -
      - Si, no quiero que le digas estupideces, ella sufrió bastante con la mierda que tu le hiciste no necesita mas -
      - Y tu la harás feliz? Por favor! Ambos sabemos que no duras mas de un par de semanas con las mujeres, sabe que te tienes que ir? -
      - Claro que lo sabe, y ella lo acepto así -
      - Hace cuanto me estaban viendo la cara? -
      - Llevamos dos semanas, no te hemos visto la cara. Esto empezó después que estuvo contigo -
      - Si claro, Se conocieron esa noche que me cagaste la vida, y ahora resulta que estas con ella. Me crees idiota -
      - La conocí en el aeropuerto, fue casualidad. Me gusto, no te lo voy a negar. Después la vi una vez en el hotel. Ese día me dijo que tenia novio. Luego fue la nota que te mando y yo mismo la deje sobre tu escritorio. Hay supe que era la misma mujer. -
     - Entonces pensaste en como cagarme y que ella me dejara. -
     - En parte si, no podía dejar que le vieras la cara -
     - ¿Te quiere? -
     - No lo se. -
     - Y tú la quieres? -
     - Yo -
     - La quieres si o no? -
     - Creo que si. -
     - Creo que si? Me vale esa respuesta. Benjamín eras mi amigo. Te involucraste en una relación con mi ex. Pero si me dices que la quieres, y ella a ti entonces daré mi paso al costado. Pero si es otra de tus aventuras luchare por volver a estar con ella sin importarme lo que tu pienses. -
      - La quiero! Se que no puedo quererla pero lo hago. - Dije eso pegando con mis puños en la mesa de la cocina.

En ese momento la puerta de la cocina se abrió y me voltee a ver y vi a mi hermosa Renata con los ojos llenos de lagrimas. No me quitaba los ojos de encima esperaba que no hubiera escuchado nada de nuestra conversación, pero parece que ya lo había echo.

      - ¿Me quieres? - susurro
      - Renata yo -
      - Benjamín déjame hablar a mi - Me corto Mariano - Este idiota me esta quitando a la mujer que mas quiero en un momento difícil de mi vida, pero como te conozco Renata y aun que me duela se que no eres una mujer de las que se acuesta con los hombres por que si. ¡Uff! esto... esto si que es difícil me arrepentiré el resto de mi vida. Pero si el me ha dicho que te quiere. Yo quiero saber si tu le quieres? -
      - Mariano yo, no se como decirte esto de verdad. Pensé mucho en si bajar o no, es una situación bochornosa pero si, si le quiero. -

Agache la cabeza no quería escucharla decir que me quería a pesar que yo también lo hacia no estaba bien, me pare y salí de la cocina en dirección a los campos.
Camine por entre la hierva, esto no estaba pasando ella no me podía querer, que le diría cuando me dijera que quería tener hijos, solo destruiría su vida. No estaba bien era egoista de mi parte pensar en quedarme para siempre cuando su sueño eran tener muchos hijos, de los cuales yo no le podré dar.
Una vez ya en la casa mas tranquilo, no había nadie. Me cambie de ropa y tome mi móvil para saber donde se encontraba la mujer que ocupaba todos mis pensamientos.

      - ¿Dónde estas? - Me pregunto apenas contesto
      - En casa. ¿Y tú? - le susurre
      - Con Carol. Vamos a ir a dar un paseo. Te apetece unirte nos? -
      - Claro. Preciosa. -
      - Bien iré a buscarte en un momento. ¿Vale? -
      - Te espero. -

Una hora después estacionaba el coche en casa de la madre de Gabriel, la casa estaba en medio de un gran terreno, lleno de pasto, y arboles mucho verde era muy linda.




      - La mayor parte de mis recuerdos son aquí. No todos son bonitos, pero esperaba las vacaciones con ansias para poder pasear por los campos montando a caballo. -
      - Sabes montar? -
      - Pero claroooooooooo! Y tú? -
      - No. Pero no dudo que tú me puedas enseñar -
      - Me encantaría poder hacerlo, le preguntare a Gabriel si nos presta unos caballos -

Me tomo de la mano y me guió hacia el interior de la casa, por dentro todo era muy campestre nunca había estado en un lugar así y me parecía interesante.
La madre de Gabriel me saludo muy cordial no esperaba menos cuando vio a Renata su gesto cambio se notaba que no le gustaba su presencia. Pero tampoco le gustaba la presencia de Carol, ella y la niña siempre evitaban estar en la misma habitación que ella.

      - Renata Blavi's tantos años sin verte - Le dijo tendiéndole la mano.
      - Doña Ester. - Asintió con la cabeza. - Le presento a Benjamín Lackington mi novio - Le tendí la mano.
      - Un gusto Benjamín. Ya veo que no has perdido el tiempo desde que termino tu relación con Mariano, que para tu suerte esta en los establos.
      - Me sera un placer saludarlo. Le corte.
      - Mamá - Dijo Gabriel - Mariano sabe y esta de acuerdo con la relación de ellos. Es mas Benja es amigo de nosotros de Barcelona -
      - Ya veo. De tal palo tal astilla - Dijo sacasticamente y se retiro
      - Tú madre no cambia - Le dijo Renata besando una de las mejillas de Gabriel.
      - Ya la conoces cariño. Por favor necesito que me ayudes un poco, esta insoportable con Carol. -
      - Algo me comento por teléfono -
      - Esta en la piscina, pasa a verla. -
      - Claro! la niña esta con ella? - Dijo que si con la cabeza - Gabriel, podemos ir a montar? -
      - Me parece perfecto. Lo hacemos después de la comida. -
      - Genial, me voy a ver a Carol -

Cuando Renata salió del salón rápidamente Gabriel me pregunto que que es lo que había pasado esta mañana le conté como nos encontró en la cama y lo que dijo y lo que pensó al final. Que nos habíamos confesado que nos queríamos y que ha eso no teníamos nada que hacer. Se alegro por nosotros. No esperaba menos de mi amigo siempre me había apoyado en todo.

La comida fue completamente tensa las miradas que le daba Mariano a Renata me tenían completamente celoso, había dicho que nos dejaría ser felices si ambos nos queríamos pero no me fiaba de su palabra. Por otra parte los comentarios de Doña Ester, eran mal intencionados tanto como para Renata como para Carol estaba claro que no las quería nada, de nada a ninguna de las dos. Renata parecían no importarles pero Carol. Pobre de mi amigo, estaba molesto por todo lo que le decía, ni siquiera tomaba en cuanta las gracias que hacia la pequeña.

      - Mamá nos iremos a montar y nos llevaremos el jeap para poder llevar a la niña. -
      - Voy a ir a decirle a Fausto que prepare los caballos. - Dijo muy amable.
      - Gracias. Si quieres puedes venir con nosotros -
      - No gracias Hijo, me quedo con la comadre, seguro estaré mas cómoda con ella -
      - Muchas Gracias Doña Ester por no querer dejar a mi madre sola. - Acotó Mariano
      - A sido mi única compañía en muchos años hijo, y lo sabes desde que este ingrato me dejo por su mujer, no creo que tenga que volver a repetirlo si todos saben esa historia -

Sin decir nada mas se levanto y salió del comedor. Renata cogió a la niña en sus brazos y camino hacia donde estaba yo. Diciéndole a Carol que se fuera a cambiar por algo mas cómodo. Y ella así lo hizo, Mariano salio rápidamente del comedor. Entonces nos quedamos solos.

      - ¿A que no es una niña muy linda? - Me pregunto Nata desordenandole el pelo a la niña
      - Sip, es muy hermosa. -
      - Me encanta esta pequeña. -
      - Venga vamos a fuera para enseñarle los cabellos - Me cogió de la mano y nos fuimos fuera.

En los establos estaba Mariano ensillando el ultimo de los caballos, era un impresionante caballo de color café claro, pocas veces había estado cerca de este tipo de animales, lo mio no era para nada estas actividades al aire libre.

      - Nata, te prepare a Sacha es mas mas tranquila y podrás cabalgar perfectamente en ella. - Dijo Mariano
      - Gracias, pero me gusta mas esa blanca - Dijo apuntando a otro caballo.
      - Esa la deje para Carol, ella no sabe mucho de esto y le vendrá perfecta...
Estaba por decir algo mas cuando volvió la madre de Gabriel y dijo.
      - Mariano por dios, deja que Renata use la que quiera, es mas, le diré a fausto que prepare mi yegua para Carol.
      - Gracias, pero no. Yo voy en el jeap con la niña. - Le aclaro Carol que venia atrás con Gabriel.
      - Vamos amor, anda en la que dice mi madre y a la niña la llevo yo en mi caballo, que fausto nos siga en el auto. - Aclaro Gabriel - Dame gusto por favor - Besando sus labios la mujer termino por aceptar.

Comenzamos a subirnos a los caballos y con una agilidad que me asombro Nata monto sin ayuda de nadie, eso me hizo sonreír y cuando yo estuve arriba de mi caballo ella se acerco con su animal al mio. Me guiño un ojo y se adelanto en un suave galope. La seguí por atrás, mientras esperabamos que los demás nos siguieran.
veinte minutos después paseabamos por los campos llenos de verdes, a ratos Renata se acercaba a mi y me lanzaba besos, pero siempre seguidos por la incomoda mirada de Mariano. Gabriel se veía muy contento montando con la pequeña Renata por delante, Carol los seguía por atrás en su caballo, todos reíamos y disfrutabamos.

      - Para ser tu primera vez vas muy bien - Me dijo Nata.
      - Se me saldrán las bolas por la boca, me duelen mucho con los saltitos del caballo - Le susurre para que solo ella me pudiera escuchar. Lo que dije le provoco risa y acercando mas su caballo me dijo muy cerca del oído
      - Ya me ocupare de tu dolor, y con mucho gusto - Una risita nerviosa se le salió y me guiño un ojo, estaba claro lo que quería decir. Alzando la voz dijo para que todos la escucharan - Mariano puedes llevar un momento a la pequeña para que Gabriel y yo hagamos correr a estas bestias - acariciandole la cabeza al animal
      - Claro! - dijo Mariano muy animado. Cuando el cambio se produjo Gabriel y Nata hicieron un par de sonidos con la boca y sus caballos aumentaron el ritmo de su trote. Carol al ver que su marido se alejaba trato de seguirlo dándole un golpe al animal con la fusta que llevaba en las manos. El caballo comenzó a apurar el galope. Mariano al ver lo que pasaba me pidió que tomara a la niña por que Carol no podía manejar al animal rápidamente baje de este y tome a la niña, afirmando a mi animal por las riendas.

      - Carol - Grito Mariano apurando a su animal para alcanzarla, esta volteo y su cara de miedo en ese momento hizo que se me congelara la sangre - Tira las riendas con fuerza hacia atrás - Ella hizo lo que este le pidió pero el animal al tiempo que se paraba alzo sus patas delanteras he hizo que Carol callera, pero no del todo por que una de sus piernas quedo enrrerada en la cuerda. Abracé contra mi pecho a la niña para que no viera lo que hay sucedía, un grito de terror salio de su boca e hizo que el animal volviera emprender rumbo asustado. Mariano apuro aun mas a su cabello.
Gabriel y Nata ajenos a lo que sucedía atrás por el grito voltearon al ver a Carol colgando del caballo Nata se paralizo y apuro a su animal para volver. Gabriel hizo lo mismo. El caballo de Carol al ver que se le venían encima otros dos muy rápidos se volvió a asustar y cambio de rumbo, acercándose mas por donde iba Mariano.
 Era todo muy surrealista lo que estaba pasando ninguno de los tres alcanzaba a Carol y esta parecia una muñeca de trapo golpeando sus brazos contra el suelo y tratando de levantar la cabeza para no golpearla. Gabriel llego a su lado y reacciono a tomar las cuerdas y hacer para al animal quien volvió a levantar sus patas delanteras.
Con la niña en brazos comencé a correr hacia ellos, una vez que estuve a su lado vi como salia sangre de los brazos de Carol y esta no se movía la pequeña comenzó a llorar y a llamar a su madre. Gabriel le pedía que reaccionara que por favor mantuviera los ojos abiertos pero esta no hacia nada. Su respiración era débil.