martes, 8 de octubre de 2013

"Algo llamado amor" Cap X

Como si volviera a vivir llegue nuevamente a mi país de donde nunca debí haber salido. Cada respiración se me hacia sentir mejor, y todo el viaje me dedique a pensar si habia sido lo mejor salir de ese lugar.
Como le dije a Benjamín no estaba huyendo, no tenia por que huir. ¿De que?. - Con Mariano todo había terminado. Quien sabe si alguna vez eso fue verdad. Dude su cariño, dude si esa relación de 5 años habia sido verdad. Mi corazón estaba partido en mil pedazos, yo si estaba segura que lo habia amado. Yo si estaba segura que lo que habia sentido era de verdad. ¡Dios! me entregue a el pensando que todo era distinto y para mi mala suerte fui una mas en su larga lista. Como podian haber hombres tan poca cosa que escondieran a un hijo. 

Cuando llegue al apartamento Naty estaba muy confundida por verme hay. Cuando nos sentamos en el sofá y comencé a explicarle todo lo sucedido ella no decía nada. Una vez que acabé ella sintió que ya podía interferir.

      - Todo esto es el extracto de alguna novela ¿verdad? - Me dijo incrédula.
      - ¡Ay! Naty que todo esto es verdad. El muy maldito tiene un hijo. Me lo oculto. Me engaño todos estos años. -
      - ¿Y te dejo venir sin más? -
      - Te juro que no le di opción de nada. -
      - Lo se, te creo. Que por lo que te conozco se que eres una mujer decidida. Y míranos donde estamos.
      - Necesito salir de la ciudad, necesito despejar mi mente nuevamente. -
      - Nata, yo no te puedo acompañar, sabes que alguien tiene que quedarse en la empresa. -
      - ¡Puaj! como si no lo supiera. -
      - Pero anda, tu puedes irte unos días al ¿sur? -
      - Hablando del sur, no sabes con quien me re encontre en Barcelona. Algo bueno saco este viaje express -
      - ¿A quien? Vale la pena -
      - ¡Ay! que no quiero un romance. Te recuerdas a Gabriel, el hijo de mi padrino. -
      - Aquel niño al que le diste el primer beso. ¡Me mueroooooooooo! -
      - Si, a el mismo. - Dije casi saltando de alegría. - Ni te cuento como esta de cambiado.
      - Anda. No seas mala cuentame todo. Tus días siempre son tan intensos - y se lanzo a reír
      - Esta casado, su mujer es muy guapa, ni te digo el cuerpazo que tiene la tipa esa. Tiene una niña de un año, se llama como yo.
      - Esto si que es novedad. A su hija le pone el nombre de su primer amor. Cosa de recordarte el resto de sus días. -
      - No lo había pensado . -

Como no me había detenido a pensar que la pequeña llevaba el mismo nombre que yo, tal vez para recordarme o tal vez por que simplemente le gusta el nombre. ¡Que cosas que tiene la vida! .

      - Y que me cuentas de ese tal Benjamín. ¿Es guapo? -
      - Un majadero, un pesado, pero si ante todo muy guapo e insistente -
      - ¿Quedaron en hablarse? -
      - Tal vez, no lo se. Gracias a él tengo el corazón destrozado. No se si quiero volver a saber de él. -
      - Nata, no puedes negar que también gracias a él. Tienes los ojos abiertos y no cometiste el error mas grande de tu vida. Estoy segura que estabas dispuesta a ponerle todo lo que te a costado con esfuerzo tener a sus pies. Solo para que volviera aquí contigo. -
      - Naty, Naty, Naty.  A ti no te puedo mentir, y si lo pensé. Le ofrecí hasta mi puesto en la empresa con tal de que se viniera. Pero bueno así están las cosas. -
      - Entonces, donde te apetece ir los días que aun te quedan de vacaciones. Y cuando me digas a trabajar te amarro a la cama con tal de que no lo hagas. -
       - No lo se por lo pronto a la cama, estoy echa una mierda -

Dicho eso me puse de pie y camine a mi habitación. Como no tenia sueño ya que en el avión había dormido un poco quería aprovechar el tiempo para poner al día unos pendientes de la empresa.
Saque mi computadora del bolso. Colocan dolo sobre la cama, lo encendí mientras me ponía la pijama.
Luego de revisar varios correos de la empresa y reenviarselos a Mendoza para que trabajara mas en ellos habia dos de los que no esperaba. Uno de de Benjamín y uno de Mariano.

Veamos que quiere este par de idiotas que desde este momento pasan a ser parte de mi pasado.

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DE : BENJAMIN LACKINGTON 
HORA: 04:35 HRS. 
PARA: RENATA BLAVI'S
ASUNTO: BUEN VIAJE

Renata : 
Me encantaría tener noticias tuyas a penas pises suelo Chileno, no me quiero ver en la obligación de tomar un vuelo para constatar que llegaste bien. 
A pesar de la manera que te enteraste que estoy consiente que no fue lo mejor, no podía permitir que ese Idiota se burlara de ti y tus sentimientos. Eres una mujer muy guapa y capaz de salir adelante después de esto. 
Estoy consiente también que me debes odiar y agradecer al mismo tiempo. Puedo vivir con ello, pero no podría vivir sabiendo que te hacían tonta. 
Espero me perdones y me respondas.

Benjamin Lackington.
Gerente General Esthandish Publicity

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Esto si que me descolocaba mas aun. No sabia si odiarlo o agradecerle. Pero ya nada mas importaba. Me tomaría la molestia de responder solo para evitar volver a verlo.

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DE : RENATA BLAVI'S 
HORA: 13:06 HRS.
PARA: BENJAMÍN LACKINGTON
ASUNTO: BUEN VIAJE

Estimado Benjamín.
Agradezco la preocupación. Llegue bien y sin novedad a mi casa. 
No te odio. Mas bien te agradezco, no fue la mejor manera. Pero lo hecho, hecho esta. 

Renata Blavi's.

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Lo justo y necesario. No tenia nada mas que decirle. Creo que a pesar del dolor, no puedo odiarlo.

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DE : MARIANO GRESTESH 
HORA: 01:58 HRS. 
PARA: RENATA BLAVI'S
ASUNTO: POR SIEMPRE

Mi amor:
Me contuve en decirte tantas cosas a la cara, no sabia como decirte todo eso. Llegaste un día a mi oficina y removiste todo. No sabia que el amor que sentía por ti era tan grande para sentirme con un verdadero INVESIL en este momento.
Te deje ir solo para no hacerte mas daño, necesito estar a tu lado para re armar tú corazón.
Se que no tengo perdón por nada de lo que hice. Jugué mal todas mis fichas. Te fui infiel todos estos años.
Pero el miedo a no saber mas de ti. Me tiene completamente destrozado, necesito que me perdones. Que me dejes estar a tu lado y como te dije juntos superemos esto.
Amor dejare todo por ti, solo necesito una pequeña señal de tu parte.
Sabes como yo me siento en estos momentos. No se donde estas, te he llamado al móvil mil y una vez. Prendelo por el amor de dios.
Necesito saber que te encuentras bien.
Te amo y te necesito a mi lado, para afrontar todo lo que ha sucedido. No se vivir sin saber que tú estas conmigo.
Soy un maldito hijo de puta por ser tan egoista, pero no se ser de otra manera.
Por favor a penas leas este mensaje. ¡LLAMAME! comunicate conmigo.

Te amo por siempre. Mariano.

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Su descaro no tenia ya mayor espacio. Es que me pide cosas imposibles. Necesito salir y desconectarme de todo esto rápido. Necesito tantas cosas y nada a la vez. Estoy confundida y enrredada en esto que no tiene sentido. Nada de esto tiene sentido.

      - Nata ¿Estas bien? - Pregunta Naty, mirando desde el umbral de la puerta.
      - Creo que no, o tal vez si. -
      - Anda, cierra eso y descansa en lo mejor que puedes hacer. -
      - Necesito salir de toda esta mierda, lo antes posible - acercandose a la computadora, comienza a leer el mensaje que Mariano. Una vez terminado cerro la computadora y la dejo sobre la mesita de noche - Amiga, no necesitas eso. Cada vez que veas su nombre en el remite. Borralo sin leerlo. No te hace bien. Es un maldito hijo de puta. -
      - En eso estamos de acuerdo. Pero no se cansara. -
      - A que si, ya encontrara con quien consolarse, así son los hombres. -
      - Y tú desde cuando sabes tanto de hombres - alzando una ceja la quede mirando.
      - Con todo esto no te había contado. ¡Conocí a un chico! -
      - No lo puedo creer. Natalia conoció a un chico -
      - Deja de burlarte, y acomodate mientras te cuento - echandome hacia atras en la cama, y tapandome con el edredón esperaba paciente a que me contara la historia.
      - Te escucho -
      - ¡Ay! cariño, Nos fuimos de fiesta con los muchachos ese fin de semana que tu me dejaste solo una nota diciendo que te ibas a Barcelona. -
      - Lo siento, no debí salir así -
      - Entonces, estabamos en medio de una fiesta en la playa, con un dj muy animado, bailabamos con las chicas y de pronto un grupo de 3 surfistas se acercaron hacia nosotras, nos pusimos a bailar y el chico que me eligio a mi, wooow un bombom de primera. Bailamos hasta cerca de las 5 de la mañana. Intercambiamos numeros de telefonos y bueno. Nos hemos visto estos días y creo que le gusto. - Dijo casi saltando en la cama.
      - ¿Es necesario saltar en la cama? -
      - Perdóname amiga, es la emoción -
      - Necesito conocerlo lo antes posible, no quiero que mi amiga salga con cualquier hombresito que conoció en una fistesita. -
      - Lo conoceras, le diré a Imanuel que salgamos a cenar, tal vez mañana? Y que lleve a algún amigo. -
      - Hay vamos, no quiero conocer a ningún amigo. Y si me parece perfecto mañana, ahora déjame descansar y pensar que lugar me gustaría visitar. -
      - Ok. Puedo organizar una cena expectacular y si no quieres salir, puede ser acá, feliz de cocinar -
      - Eso lo eliges tú, ahora solo vete. -

Dicho eso salio de la habitación cerrando la puerta tras ella. Lo unico que necesitaba en ese momento era
dormir, dormir, y solo dormir.

~~~

Naty, al dejar a su amiga en la habitación para que descansara, tomo su móvil con suma urgencia para ver si Imanuel, tenia algo que hacer mañana por la noche. Era tan importante para ella que Renata lo conociera lo antes posible. Era casi como presentar al novio en sociedad. Solo que ellos recién se estaban conociendo.

      - Hola - dijo ella muy animosa.
      - Esa hermosa voz no puede ser de nadie que no sea mi Naty - 
      - Así es ¿Como estas guapo? -
      - Esperando por verte ¿Y tú? ya me extrañas cierto? -
      - Yo estoy de lo mas feliz, mi amiga Nata ya esta conmigo otra vez - 
      - No me digas que se me va a hacer de por fin conocer a esa mujer -  
      - Así es, por eso te llamaba Que tal si mañana vienes a cenar al departamento? -
      - Es cosa de que me digas la hora y yo estaré -
      - Genial, a las 9 seria una hora excelente. Yo cocinare - 
      - Esto se pone interesante, no me lo pierdo por nada del mundo. - 
      - Perfecto, necesito un pequeño favor - 
      - Tú mandas - 
      - Mi amiga llego un poco tristona de su viaje, ¿puedes traer un amigo? - 
      - No te prometo nada, pero haré lo mejor posible. - 
      - Me avisas, ¿Bueno? -
      - En eso quedamos hermosa - 
      - Bueno te dejo, que aun tengo cosas que hacer antes de que despierte la brujita - 
      - Hablamos luego ¿Vale? -
      - Te llamo mas tarde, te dejo un beso -

Dicho eso corto su llamada, esperando que la noche siguiente terminara siendo un verdadero exito. Y que por fin viera a su amiga sonreir nuevamente. 



Al otro lado del continente la discusión entre estos dos hombres no daba tregua. Mariano, quien estaba muy bebido, había ido en busca de su amigo/jefe Benjamín para reclamarle la osadia de decirle todas esas cosas a Renata, y culparlo una y otra vez de su ruptura. 
Por su parte Benjamín creia que daba lo mismo si lo sabia por boca de él o del mismisimo Dios, le doleria de la misma manera. 

      - No tenias por que meter tu nariz donde nadie te llama, era mi relación. ¡Es mi vida! ¡Idiota! por tu culpa la perdí. no responde mis llamadas, no responde mis correos. ¡No quiere saber nada de mi! No se donde esta y tengo miedo que le pueda pasar algo malo. - le recriminaba una y otra vez Mariano a Benjamín.
      - Volvió a su país, esta bien. Déjala en paz de una vez. - Contestaba muy calmado Benjamín.
      - ¿Como sabes eso? ¿Como puedes estar tan seguro de que volvió a Chile? -
      - Lo se, yo mismo la deje en el aeropuerto esa misma noche, y ademas he hablado con ella - Su respuesta mas bien parecia una burla, Mariano se contenia las ganas de pegarle unas cuantas patadas donde mas le doliera.
      - No pierdes oportunidad, ¿Por eso lo hiciste? ¿Te gusto verdad invesil? -

Benjamín no podía negar que Renata le parecia de lo mas atractiva, que si de verdad le gustaba. Pero no podía hacer mas. Ella jamas le perdonaria lo sucedido aun que solo allá ayudado a que todo saliera a luz. Solo sabia que tenia que ser honesto con sigo mismo y con Mariano. Para que estubiera advertido que si tenia la oportunidad de volver a verla, usaria todos sus encantos y si fuera necesario la buscaria. 

      - Si. - Respondio en seco - Me gusta. 
      - No lo puedo creer, o en verdad si. No es primera vez que tenemos el mismo gusto. Pero anda dandote por enterado que a mi mujer no la tendras nunca, eso si yo te lo permito. Y así como sacaste a la luz a Miriam yo puedo sacar a luz, muchas mujeres. Con Renata NO. ¿Esta claro? -

Con cara de incredulidad Benjamín asintio con la cabeza ante tamaña amenaza que Mariano le habia echo. Pero no estaba todo dicho. 

      - Pero que te quede claro, no me quedare tranquilo viendo como tratas de destrozar nuevamente la vida de Renata. Y esta vez te lo juro que no saldrás victorioso. ¡Déjala en paz! - 

sábado, 5 de octubre de 2013

"Algo llamado amor" Cap IX

      - Miriam, que gusto verte por aquí. - dijo Benjamín poniendose de pie.
Esta era la misma mujer de ayer en la cafeteria, vi como Mariano se puso nervioso cuando Benjamín la invito a sentarse a tomar una copa con nosotros. Ella quedo frente a mi y no apartaba sus ojos ni de mi, ni de mi mano que tenia entrelazada con Mariano sobre la mesa.
      - Llegaste justo. Renata, la novia de Grestesh. Iba a contar como se conocieron y cuento llevan juntos. - Note la voz de satisfacción que salio de Benjamín. El gruñido que solto Mariano y la cara de incomodidad de Gabriel y Carol.
      - ¿Novia? - dijo incredula la mujer.
      - Si - afirme - Hace 5 años. - dije con convicción.
      - Woow, y el pequeño Mariano tiene casi 3 años. -
      - Por cierto ¿Como esta él? - Pregunto Gabriel tratando de desviar la atención.

Pero algo no andaba bien. Por que esta mujer decia el pequeño mariano.

      - ¿Como se llama tu hijo? - pregunte soltando automaticamente la mano de Mariano quien la apretaba con mucha fuerza.
      - Mariano - contesto muy tranquila.
      - ¿Y por que ? -  Pregunte ya casi entendiendo para donde iba todo esto.
      - Por su padre - contesto desafiante.
      - ¿Su padre se llama Mariano? - pregunte.
      - Ya basta, Renata vamos - dijo Nano poniendose de pie.
      - Oh, no ¿Como te la vas a llevar? ella tiene muchas preguntas - Dijo ella poniendose de pie para alcanzar la altura de Mariano.
      - Renata vamos - dijo tirando de mi brazo para que me pusiera de pie. Pero aun tenia muchas preguntas y no por nada él estaba asi de nervioso. Empujandolo para que se volviera a sentar le dije.
      - Anda Amor, quedemonos un momento mas -
      - Dije que no, Vamos - Poniendose nuevamente de pie me tomo por el brazo, jalandome muy fuerte.
      - Mariano, sueltala y relajate por favor - dijo Benjamín quitando el agarre de mi brazo, lo mire y con los ojos le dije gracias.
      - Bien Benjamín querias fastidiar la noche, pues lo lograste. Anda Renata preguntale lo que quieres saber. -
      - Yo... - iba a hacer la pregunta de si él era el padre de ese niño cuando Miriam se adelanto y me tomo la mano.
      - Lo siento cariño, siento que te enteres así, ustedes llevan años, pero yo también llevaba años con él. Y cuando supo que estaba embarazada... -
      - ¡Ni caso! dejenla, Anda Renata vente con nosotros - dijo Carol poniendose de pie y tomando su bolso. Gabriel se puso de pie y camino hacia a mi.
      - Vamos Renata, por el cariño que le tuviste a mi padre, sal de aqui con nosotros ahora. Luego sera muy tarde -

Asientiendo con la cabeza me puse de pie y tome mi bolso Mariano no decia nada, me miraba y no era capaz de decir nada. Lo mire y no pude evitar ponerme a llorar en ese momento. Era como si hubieran abierto el grifo en una esquina y el agua salia salia salia.
Benjamín salio caminado tras nosotros dejando a Mariano y Miriam dentro. No voltie a mirarlo no era capaz. Tenia un nudo en la garganta y nada de ideas claras. Se me podria haber salido lo Chilena que llevo dentro pero esto me estaba superando.
Hubiera soportado que una mujer me dijiera fui amante de él. Pero tenemos un hijo y no se hizo cargo fue muchisimos mas.
Cuando llegamos donde Gabriel tenia aparcado su camioneta me miro y no dijo nada. Benjamín me tomo por el brazo y me llevo hacia él.

      - Saca todo lo que tienes dentro. - Me dijo cuando me acariciaba el pelo una y otra vez. Yo me apoye en su pecho y las lagrimas comenzaban a calmarse. Se sentía muchisimo mejor estando asi. No sabia por que él me queria consolar pero lo hacia
      - Lo siento, no sabia como hacer que te enteraras. Era algo importante y que tu no sabias. -
      - Benja, necesito llevarla a la casa antes de que salga echo una furia y esto se ponga peor - Dijo Gabriel abriendo la puerta trasera para que subiera.
      - Gabo, anda con tú mujer a donde tu hija, yo me ocupo de ella. - dijo Benjamín.
      - Creeme que estara mejor conmigo, mi padre siempre me dijo que la quisiera como una hermana y es asi como la voy a cuidar. - esas palabras y recordar a mi padrino hizo que mas lagrimas salieran de mis ojos       - Vamos Renata en casa con nosotros estaras mejor - volvió a repetir Gabriel.
      - Yo...- y me solte de Benjamín y me fui a los brazos de Gabriel, era un abrazo cargado de cariño, de recuerdos y por sobre todo agradecimiento. - Gracias. Pero solo quiero ir a un hotel, mañana recoger mis cosas y volver a mi casa, a mi país. -
      - ¡Ni lo sueñes! - Grito Mariano desde atrás - Tú te vienes conmigo, minimo merezco ser escuchado.
      - Mariano, ahora no te acerques a ella -  Dijo Benjamín poniendose delante de mi.
      - Ahora resulta que dejas la cagada y te la das de su angel de la guarda. No amigo. Renata anda al coche en el apartamento hablaremos los dos ¡SOLOS! como tiene que ser. -
      - Mariano, Renata se ira conmigo, necesita descansar y pensar las cosas. Mañana yo mismo la llevare a tu casa para que hables con ella. -
      - Gabriel, no te metas sera mejor. Es mi novia necesito aclarar con ella las cosas hoy mismo. No quiero que piense cosas que no son.-

Me sentia una espectadora de toda esta situación. Estos tres hombres discutian que iban a hacer conmigo o donde me iba a ir sin que yo expusiera mis sentimientos. Me decidi por hablar por hacer lo que siempre he hecho. De los problemas salir sola. Soy sola y siempre me he valido por mi mismo.

      - No hablen como si yo no estuviera aquí - tratando de controlar las lagrimas. - Soy yo la única que puede decir en mi vida y sobre mi vida. Gabriel muchas gracias, ya podremos seguir hablando y muero por conocer a tu bebé. Carol un gusto conocerte a pesar de estas circunstancias. - trate de sonreír pero mas bien no me resulto. Y volteandome para mirar a Benjamín. Acote - No te conozco y no se si quiero conocerte. No se si agradecerte o maldecirte por todo esto. No me iré contigo, ni estaré cerca de ti. - Abrió la boca para decir algo pero continué - Y antes de que digas nada, soy la única que tiene que decidir por mi. - Quedando frente a Mariano. - Contigo prefiero aclarar las cosas ahora mismo. Necesito ir a tu apartamento para sacar mis cosas. ¿Podemos marcharnos ya?.

Noté como una sonrisa se formaba en su cara en significado de victoria. Camine a paso firme hacia el auto esperando que el llegara a tomar su lugar. Pero en su defecto Benjamín se acerco a mi lado y mirandome como si no comprendiera nada. Estiro un papel hacia mi y yo lo recibí.

      - Llámame si algo sale mal. Estaré dispuesto a ir a recogerte a la hora que me necesites. - Dicho eso se aparto de mi lado y se subió a su coche y arranco como alma que lleva el diablo.
      - ¿Que te paso ese invesil? - Me pregunta Mariano al momento que abre la puerta del copiloto. No lo miro no respondo y me subo.

Cuando llegamos al apartamento me voy rapidamente a la habitacion cojo mi maleta y comienzo a echar mis cosas dentro. Mariano parado en la puerta no habla, solo mira.

      - Te escucho - Dije sin levantar la vista y continuar con lo mio.
      - Por favor, no te vallas. Dame una nueva oportunidad -
      - No. Vuelvo a mi casa, donde nunca debí haber salido. Solo necesito tu version de los echos. -
      - ¿Mi version de los hechos? -
      - Si, o quieres que me quede pensando toda mi vida. Que eres un maldito poco hombre. Que aparte de ponerme los cuernos, embarazaste a una mujer y no te haces cargo del niño?. -
      - No, la cosa no es así. Tú no sabes como pasaron las cosas. Por lo mismo quiero que me escuches. Necesito de toda tu atención ¡Por favor!. -
      - Vamos al salón. -

Digo caminando a paso fuerte llego al salón. Mariano que venia tras de mi. Se queda de pie frente a mi. Me mira, me mira y no dice nada. Pero necesito que aclare las cosas tengo el maldito corazón partido en mil pedazos y necesito salir de este maldito pais cuanto antes. Quiero y necesito volver. Nada de lo que me diga hará que yo vuelva con él. Solo necesito que sea honesto y así poderme ir en paz con él.

      - Te escucho. - Dije tratando de hacer menos agonizante este momento.
      - A Miriam, la conocí en la universidad como te lo había dicho. La verdad es que tuvimos una aventura en ese tiempo. Tú estabas lejos. No sabia si nuestra relación tenia futuro tenemos kilómetros de diferencia y... - tomo aire y continuo - Y te quiero de verdad. Eso nunca ha sido una mentira.
      -  Me querías tanto que me pusiste los cuernos... y quien sabe cuanto tiempo. -
      - Fue... Renata. El día en que murió tú padrino, Yo me volví loco pensando en lo mal que la estabas pasando. Sabia que la mamá de Gabriel no te dejaría estar cerca de él. Miriam siempre supo de tú existencia nunca se lo oculte. Ese día ella me dijo que si me marchaba tras de ti. No sabría nunca mas de ninguno de los dos. - Y hizo una pausa y me miraba a ver si yo decia algo. Pero por el momento quería saber toda la verdad. - Ella cumplió su palabra, se fue de la casa que ambos compartiamos, se llevo al niño con ella. Y no me dejo ir a verlo por muchos meses hasta hace poco tiempo atrás. En ese momento fue completamente honesto con ella. Le dije que entre nosotros las cosas estaban de maravilla, que yo te amaba y que mi vida estaba contigo. Ella entendió lo que quería decir, y no acepto de dejarme ver al niño.
      -  Woow, que historia la tuya. Bueno me parece que ella allá aceptado que tu estabas conmigo. -
      - No digas "estabas", mi amor solucionemos esto juntos. -
      - No. Mariano. No hay nada que solucionar. No te odio. Pero me fuiste infiel por mucho tiempo. Tienes un hijo con otra mujer. ¡Dios! Estoy tratando de ser lo mas clara y tranquila contigo. Me acabas de poner en el mejor de los ridiculos. Me ocultaste eso tan importante.
      - No me odies amor, no me odies. -
      - ¡Odiarte!. -
      - ¡Por favor! Dame la oportunidad de solucionar esto juntos. De salir adelante como pareja. -
      - Aquí no hay pareja. No somos nada. Mariano rompiste mi corazón. Me destrozaste. Yo no puedo odiarte. Pero yo me voy. Esta noche dormiré en un hotel y mañana vuelvo a Chile y espero no volver a saber nunca mas de ti. Esto se acabo aquí. Tú y tus mentiras y engaños.

No podía creer como me había contenido de decirle lo invesil, idiota, lo hijo de puta que había sido.
Descansar, pensar y tratar de procesar que esto es lo mejor. Ese momento me metí otra vez a la pieza conteniendo los millones de lagrimas que tenia. Debía verme fuerte, debía parecer lo que siempre he sido.
Termine de empacar las ultimas cosas que me quedaban en la habitación, camine hacia el baño y saque mis cosas mas personales.
Mariano estaba parado en el marco de la puerta no decía nada, solo me miraba como si aun no terminara de entender lo que había pasado.
Antes de salir del apartamento con mi maleta a la rastra, me detuve, mirando a Mariano una ultima vez le dije.

      - Espero que todos tus problemas se solucionen. No te deseo mal, nunca lo haré. -
      - No te vallas ¡Por favor!. Dame una ultima oportunidad. -
      - Adiós Mariano. -

Cerré la puerta tras de mi. Y mis ojos se llenaron de lagrimas. Todo lo que había estado tratando de controlar, ya no podía hacer mas.
El frío de la noche me abofeteo apenas salí nuevamente a la calle. Respire ondamente y este era el nuevo primer día de mi vida. ¿Cuantos nuevos primeros días tenia que pasar para por fin ser feliz?.

      - ¿Te llevo al hotel? - Dijo una voz acercándose a mi oído por detrás. La sorpresa me hizo saltar de miedo. Estaba tan sumida en mis pensamientos en ese momento que no vi a Benjamín parado a la salida del edificio. Mire mi reloj de pulsera y no podía creer que aun a las 2 de la madrugada el estaba hay de pie. Era logico que me estaba esperando. ¿Que mas podría hacer aquí ?.
      - No. Gracias. Ya hiciste mucho por mi esta noche. -
      - ¿Hacer por ti?. Si yo no he hecho nada aún -
      - ¡Ja!. Benjamín no estoy para chistes en estos momentos, y mucho menos para soportarte a ti. Ya hiciste mucho con llevar a esa mujer a la comida. ¡Brillante!. -
      - No podía y no puedo dejar que un hombre se burle de una mujer. Y menos siendo tú. Ahora ¿Me dejas llevarte a mi casa para que pases la noche? -
      - ¡Olvídalo! -
      - Entonces a donde quiera que vallas, no quiero dejarte aquí en medio de la noche.-
      - ¿Y si yo quiero quedarme aquí? -
      - No te dejaría Renata, aun que tenga que cargarte en brazos. - No pude evitar reir descaradamente en esos momentos. Benjamín muchas veces me exasperaba con sus comentarios. Pero esta vez me estaba haciendo sentir segura.
      - Esta bien. -
      - ¿Puedo llevarte en brazos a donde quiera? - Me pregunto con una sonrisa coqueta en su rostro.
      - Llévame al aeropuerto, necesito coger un vuelo lo antes posible.-
      - Como quieras .- Resoplo y tomo mi maleta, rozando suavemente mi mano. Me dedico una sonrisa, y me cogió la otra mano para ayudarme a llegar a su auto.

El camino al aeropuerto fue en completo silencio. Ni él, ni yo digo o hizo algo para cambiarlo. Una vez dentro del aeropuerto me fui directo al mesón principal. Le pregunte a la señorita que en cuanto rato mas salia el proximo vuelo a Chile con o sin escalas, verdadermante eso no me importaba. Solo tenia que esperar 4 horas, a esas alturas ya no era mucho. Lo unico que queria era volver y estar en mi casa, en mi cama y con mi amiga Naty, que era lo unico de verdad que tenia en esos momentos. Sin mas aparte un boleto. Y cuando me gire Benjamín ya estaba nuevamente atras mio.

      - ¿Estas segura que lo mejor es irte? -
      - ¿Que mas tengo que hacer aquí? -
      - No lo se, solo que aveces no es lo mejor huir de los problemas. -
      - Benjamín, no huyo de los problemas, las cosas con Mariano quedaron claras. Vine hasta aquí por él. Y solo por él. No tengo nada mas que hacer. Mi vida esta al otro lado del mundo. Tomare este viaje como unas pequeñas vacaciones. -
      - ¿Te volveré a ver algún día? -
      - Si vas por Chile, alguna vez. Me escribes un correo. Ya tienes la cuenta. -
      - Ya la tengo, y no dudes que sabrás de mi. No te dejare ir tan fácilmente hay algo en ti. - Acercándome hacia él. Le deposite un suave beso en la mejilla.
      - No fuiste tan desagradable después de todo. - Le sonreí.
      - Y tú... Fue un gusto conocerte. -
      - Adiós Benjamín. -
      - Hasta pronto Renata. -

Dicho esto camine por el aeropuerto en busca de alguna cafeteria, para comer algo y hacer mas llevadera la espera.

miércoles, 2 de octubre de 2013

"Algo llamado amor" Cap VIII

No doy credito a esto que estoy leyendo Benjamín, Gerente Gerenal de la empresa donde trabaja Nano. Como se supone que llego esa nota a manos de él. ¡Comoooooooooo! .-
Cojo el telefono y le marco nuevamente a la empresa. Viviana me contesta con el saludo corporativo y cuando acaba entro en ataque.
      - Habla la Renata Blavi's ¿Le entrego la nota a Mariano? -
      - Si señorita, la deje dentro de la primera carpeta y le dije claramente que la revisara antes de que se la fuera a pasar al Gerente, pero si desea ahora le paso la llamada a su despacho. El señor Lackington detuvo la reunión por un momento y el señor Grestesh ya esta en su oficina -
      - ¿El señor Lackington es el gerente de la empresa? -
      - Si señorita -
      - Usted me podría comunicar con él -
      - Si. -
      - Por favor se lo agradeceria mucho a su vez, no decirle a Mariano que he llamado. - Y tomando un poco de aire. - Y no mencionar nada de la nota -
      - No se preocupe señorita. Ante todo esta la discreción. La comunico Buenos Días - Se despide. Por unos segundos la linea esta en estado de espera.

Hasta que por fin escucho la voz de Benjamín al otro extremo.
      -  Renata. Buenos Días y que sorpresa mas encantadora. -
      - Nada de sorpresas. ¿Se puede saber por que usted lee notas ajenas? -
      - ¿Notas ajenas? -
      - Si, esa nota ajenas - afirmo - Ese pedazo de papel era para mi novio - haciendo incapie en mi novio y usted interfirio en que le llegara a sus manos.
      - Su novio. Osea que él hombre que tiene la dicha de dejar un desayuno tan sabroso trabaja para mi. En mi empresa. -
      - Al parecer si. Cosa que no sabia. Pero como le había dicho ya que la nota no era para usted. NO tome en cuenta las palabras y hagasela llegar a quien si le importa. -
      - Personalmente. ¿Su nombre? - pregunta en un tono irritado
      - El mio se lo sabe. Y le pediria que no me vuelva a enviar un mail en su vida -
      - Por su puesto que su nombre me lo se. Él de su novio -
      - Mariano... -
      - El señor Grestesh - dice luego de escuchar su nombre - Se la entregare en persona señorita y disculpe mi confusión - ahora soy yo la confundida por sus palabras.
      - Muchas gracias adios -
      - Hasta luego señorita -

~~

Lo que al señor Lackington le desconcertaba era como una mujer como Renata se podia fijar en alguien como Mariano Grestesh no es que no fuera un tipo que hacia suspirar a distintas mujeres. El problema era que como las hacia suspirar las hacia gemir. Sus secretarias jamas duraban mas de 3 meses en sus puestos y sabe por que... Él mejor que nadie sabia la vida amorosa de Mariano y estaba convencido que Renata no sabia nada al respecto. Pero algo debia hacer. Nunca le habian gustado los hombres que jugaran con el sentimientos de las mujeres y en este caso no sabia por que no lo podia hacer con Renata. No con Renata no. Repitio una y mil veces mientras pensaba que hacer al respcto. Por lo pronto le iria a devolver la nota a su verdadero dueño. 

      - Grestesh. Esto es para ti - Dijo Benjamín dejando el papel sobre la mesa. Mientras él estaba en el telefono. Mariano lo tomo y sonrio, mientras seguia una platica con otra mujer por la linea telefonica. - Grestesh, deja de ligar en horas de trabajo. Y preocupate de lo importante. Te quiero en 5 minutos en la sala de juntas. - 
Poniendo la mano sobre el auricular Mariano respondio con una gran sonrisa.
      - Benjamín en 5 minutos estoy en la sala de juntas, por ahora dejamé terminar con mi llamada - 
      - Grestesh. Corta ahora. -
Asientio con la cabeza y jurandole a la otra persona por la linea que era algo de trabajo le lanzo un par de besos y corto. Una vez que Benjamín tuvo la atención completa de Mariano lo miro como si lo estuviera desafiando. 
      - Esta noche - dijo Benjamín tomando asiento - Te invito a cenar y a ti y a esa tal Renata que firma la nota - 
      - Tenemos planes Benjamín - dijo muy calmado - Puede ser para la otra semana o quizas en 2 semanas mas - 
      - Esta noche. Ya lo dije. - 
      - Como quieras, pero necesito que seas discreto Renata es una mujer muy dulce e inocente .-
      - Dulce e inocente. Que haces tú con una chica así - 
      - Ya sabes. Con las mujeres que conoces en una discoteca no puedes tener nada mas que una aventurilla, pero con Renata te puedes casar y no seria un error - 
      - Con mayor razón esta noche. A las 9 en el restaurat de Gabriel. Le avisare tambien -
      - No. Que sea en otro. Ya sabes que con Gabriel no nos llevamos - 
      - A las 9 en el restaurant de Gabriel te espero puntual - parandose de su asiento se dirijio a la puerta - Ahora a la reunión. Ahora . -

Las palabras de Mariano le habían provocado una angustia por Renata aun mas grande de la que ya tenia al saber que ella era su novia. No podia creer como aun no abria los ojos. -Para casarse - eso si yo se lo permito, y sabia perfectamente como hacerlo. 
Al salir de la oficina de Mariano. Benjamín se dirigio a la suya nuevamente, dejando un mensaje sin remitente a una mujer que estaria encantada de saber los pasos de Mariano. 

Benjamín y Mariano no eran presisamente lo que se le puede llamar amigos. Mas bien se conocieron en el primer año de universidad en el cual formaron un buen trio con Gabriel para salir de vez en cuando de fiesta y como Mariano era el que tenia el iman para llamar a chicas. Lo invitaban. Sin embargo Gabriel quien conocia a Mariano de antes de mudarse a Barcelona sabia perfectamente la clase de hombre que era. 
Gabriel habia terminado residiendo en Barcelona después de la muerte de su padre. Y con su madre no tenian la comunicacion necesaria como para dejarlo todo y volver a su lado - Siempre hablaba de una chica quien le habia robado el corazon y su madre hizo lo posible por separarlos. - Pero cuando conocio a Carol se enamoro y formo familia con ella. Eran un hermoso matrimonio con la pequeña Renata. 

~~

A las 7.30 de la tarde cuando Nano volvio del trabajo nos fuimos a dar un baño juntos que termino siendo un momento de pasion mas. Me indico que a las 9 habia quedado de comer con su jefe y que estaria feliz de que lo acompañara. Por mas que trate de negarme me lo impidio. Diciendo que mas que algo formal era informal que ellos se conocian hace años. Y que ademas abria alguien que de segura querria volver a verme. Lo que me dejo helada. En ese momento queria contarle que yo ya conocia a su jefe. Las veces lo que lo he visto y como han sido nuestros encuentros. Pero no sabia como se lo iba a tomar. Mejor iba sin decir nada y cuando estuvieramos con el le contaria hay para que viera por si mismo que mi trato con el no es algo de lo que deba avergonzarme. Me encontraba en una verdadera encrucijada. No sabia que es lo que debia hacer. Pero decidi por tomar la segunda opcion. Me fui al vestidor donde tenia algunas de mis cosas y elegi lo mas sobrio, bonito y elegante para esa noche. 

      - ¿Te gusta? - le dije a Nano saliendo al salón con mi hermoso vestido negro que tenia un gran escote en la espalda. y un cuello en V a delante que hacia resaltar mis pechos aun mas grande de lo que ya eran. 
      - ¿Que si me gusta?. - dijo mientras caminaba hacia mi - Me encanta amor te ves hermosa. Caliente y deseable. - Y paso su dedo por el escote de la espalda. - Lo unico es que se que el mujeriego de Benjamín te comera con los ojos. Pero feliz de ponerlo en su lugar y decirle que esta guapa mujer es mia. - Su comentario hizo que me pusiera mas nerviosa de lo que ya estaba. 
Por un momento cuando elegi el vestido no se me ocurrio pensar que Benjamín también me veria vestida asi. Era algo con lo que debia contar. Por que a mi me pasa que el hombre que amo. Es amigo del hombre que me acosa?

Cuando llegamos al restaurat Benjamín ya no estaba esperando en el lugar.

      - Amor, no tomes en cuenta los comentarios molestos que Benjamín pueda decir. - Dijo mientras caminabamos en su direccion y se llevo mi mano entrelazada con la de el a su boca. Depositando un suave beso - Vamos a conocer al pelota de mi jefe.
      - Benjamín. Te presento a mi novia, la de la nota. Renata te presento a mi jefe. - estirando mi mano para saludarlo profesionalmente el se me acerca y me besa una mejilla dejandome congelada en el lugar. 
      - Un verdadero honor conocer a la mujer que ha tranquilizado a este rompecorazones - 
      - Te lo dije amor, no creas nada de lo que él diga. - Dijo tomandome por la cintura con posesión. 
      - No te preocupes cariño, no soy tan tonta como para creer nada de esto. Te conozco - dije con una sonrisa. La cual se desvanecio al ver la cara que Benjamín ponia con mis palabras. Ahora no sabia si era lo mejor decir que lo conocia o no.
      - Vamos a tomarnos una copa mientras llega Gabriel, ya viene con retraso como de costumbre.- 
      - ¿Quien es Gabriel? - pregunte mirando a Mariano.
      - Ya lo veras amor, - 
      - Gabriel, es un buen hombre que esta casado con una buena mujer y tienen una pequeña muy hermosa. Es un buen amigo. - 
      - ¿Y ustedes se conocen de donde? - pregunte mientras mi amor me habria la silla. 
      - Lo conoci atraves de Gabriel - 
      - En la universidad amor, de hay nos conocemos los tres - mire a Benjamín que se quedo con la historia en su boca. - Y luego yo necesitaba empleo postule a la empresa que en ese entonces era Ricardo Lackington quien la manejaba y cuando Benjamín tomo la Gerencia volviemos a mantener contacto hasta ahora. Pero no sera por mucho mas amor. - 
      - ¿Como que no sera por mucho? Yo no tengo decendencia, ni hermanos. Y no he pensado echar a uno de los que mas cuentas tiene - 
      - Lo que pasa - dije interfiriendo en la conversación para no sentirme fuera de lugar - Yo vine a Barcelona a buscar a Mariano para que volviera a Chile conmigo. A trabajar allá y estar mas cerca. 
      - Wooow - dijo Benjamín mirando a Mariano - Te cazaron Grestesh.
      - Por favor, eso aun no esta decidido amor, y no, no me han cazado. Me han enamorado. - dijo llevando mi mano a su boca. De re ojos y sonriendo mire a Benjamín quien negaba con la cabeza. Tenia que ser mas incomoda la noche.
      - Eres un amor, por eso te amo tanto. - dije dejando a Benjamín con la boca abierta.
      - No se si aguantare toda la noche con ustedes tan romanticos. Como no se me ocurrio haber invitado a una chica. - Poniedose de pie hizo señas con las manos y una joven pareja comenzó a caminar en direccion hacia nosotros. 
Ella era muy alta y guapa tenia una figura de lo mas envidiable. Pero su rasgos fisicos se me vino a la mente una alemana. Una perfecta alemana de pelo rubio, test clara y unos ojos impresionante mente verdes.
Por su parte la cara del hombre se me hacia de lo mas familiar del mundo.



En mi mente y por lo nerviosa que estaba no podia pensar de donde. ¿De donde podia conocer a este hombre si aqui en Barcelona nunca he estado ?
Cuando llegaron a nuestro lugar Benjamín rapidamente se puso de pie y abrio la silla para mi. Mariano en acto de posesion me tomo por la cintura y me atrajo hasta el.

      - Buenas Noches chicos, lamento el retraso pero la pequeña Renata no nos da tregua - dijo muy amable la mujer.
      - Ay Carol no te preocupes que a la pequeña le perdonamos todos. Gabriel, Carol. Les presento a mi novia Renata Blavi's. - La cara de Gabriel se desfiguro en seguida, paso sus ojos por mi una y otra vez como si no pudiera creer lo que estaba viendo. - Gabriel, recuerdas a Nata, la ahijada de tu padre. -
En ese momento miles de flashback se vinieron a mi mente su cara, su pelo, sus ojos todo en el se me hizo tan conocido que mis piernas temblaron en ese momento tenia en frente de mi a mi primer gran amor. Y el me miraba como si todo también se le viniera a la mente.
Recordé todo lo que sufri por culpa de su madre y se me hacia dificil poder respirar Benjamín se dio cuenta de eso. Y me acerco una copa de agua de la mesa.
      - ¿Estas bien? - Me pregunto una vez que le devolvi la copa.
      - Si gracias - Le dije tratando de sonreir.
      - Renata, no lo puedo creer que cambiada estas. Toda una mujer guapa  - dijo acercandose a mi.
      - Por que no me lo dijiste - Le pregunte fulminando con la mirada a Mariano.
      - Decirte que amor, era una sorpresa y no sabia si este hombre podria venir. -
      - Alguien me puede contar que pasa ¿De donde conoces tu a esta mujer Gabriel? - pregunto con un tono un poco molesto Carol.
      - Carol, amor. Ella es Renata, la niña que vivía en la hacienda de mi padre. Era su ahijada y su protegida. Él la quería mucho y ella a él también.-
      - Así es - Dije acercandome a la mujer - Un gusto conocerte, Carol.- Estirando la mano ella me la cogio y me acerco a ella par darme un abrazo.
      - Si, mi suegro que el gloria este te quiso, no tengo por que no hacerlo yo. -
      - Muchas gracias. -

Una vez terminado los saludos y las presentaciones nos decidimos por lo que hibamos a comer, mientras tanto yo con Gabriel nos poniamos al dia de todo lo que habia pasado en todos estos años en nuestras vidas la de ambos habia dado un vuelco en 180° grados. Le conté que a los dias de haber muerto mi padrino me entregaron mi herencia y como iba ahora la constructora. Los importantes proyectos que habia conseguido en pocos años. Lo que me habia costado estudiar y hacerme cargo de todo. Benjamín no daba credito a todo lo que escuchaba. Él me conto que las cosas con su madre estaban cada vez mas mal. que no asistio su boda con Carol que aun no conocia a la pequeña Renata que ya tenia 1 año. Me mostraron un par de fotografias de ella.Y veia el brillo en sus ojos cuando me contaba que esta mujer lo hacia muy feliz. Que su mejor asierto habia sido quedarse en Barcelona tras la muerte de su padre. No tocamos el tema de que nunca tratamos de comunicarnos otra vez el uno con el otro. Pero nuestras vidas iban bien.
Cuando me pregunto cuanto tiempo llevaba con Mariano. Vi la cara de interes que puso Benjamín y ambos esperaban que me pusiera a contar como era nuestra relación.
Pero me detuvo una mujer que se paro al lado de nuestra mesa mirandome muy fijamente.


domingo, 29 de septiembre de 2013

"Algo llamado amor" Cap VII

Respire una y mil veces antes de hacer lo que tenia que hacer... salir de aquí en menos de dos minutos. Llame al camarero y le pregunte si habia alguna reservación a nombre de Benjamín Lackington. 
      - Si el señor Lackington llego hace un rato esta en el reservado n° 2. ¿Usted es la señorita Blavi´s? -
      - Emmm... yo... - no alcancé a terminar ni siquiera una parte de la oración. Cuando lo vi salir del reservado. Mierda. 
      - Renata, no sabes lo feliz que me hace tenerte acá - dijo mientras caminaba en nuestra dirección y sonreia al camarero quien se alejo de inmediato - Vamos pasemos a comer - me extendio su mano, para que lo acompañara, mis piernas no reaccionaban, ni a correr, ni a seguirlo. 
      - No me mal interprete, pero yo no he venido a cenar con usted. - Alzo una ceja tanto como que casi se le sale de la cara. - Son otros mis motivos y creo que ya es hora de volver a casa, Ma... mi novio me debe estar esperando. 
      - Bueno la entiendo, osea que vino a decirme que no podía cenar conmigo, considerado de su parte así no estoy horas esperando algo que no sucedera. - 
      - Tampoco era eso lo que queria decir, pero tomelo como quiera. Buenas Noches Benjamín -
      - Buenas Noches señorita Blavi´s - Me tomo la mano deposito un suave beso y se retiro del comedor/bar/reservado o lo quiera que sea. Esperaba que fuera un poco mas insistente pero no. Simplemente se fue.

Media hora mas tarde ya estaba otra vez en la entrada del apartamento. Sabia que tenia que darle algunas explicaciones a Mariano y no tenia intenciones en mentirle Aun que eso signifique decirle que conocí a Benjamín. 
Una vez que golpee abrió la puerta en cosa de segundos. 
      - ¿Me puedes decir donde estabas? - Pregunto con una cara de enojo y un dejo de frustración. 
      - Nano perdona, no debí haber salido de esa manera, pero me sentí abrumada - dije al tiempo que ingresaba al departamento y dejaba caer el bolso sobre el sofá. Mariano por su parte me mira extrañado. Se coloco de rodillas frente a mi y antes de que pudiera decir mas me poso un dedo sobre los labios, para que mantuviera silencio.
      - Renata. Soy yo el que debe pedir disculpas, no debí tratarte de así. No después de haber echo el amor de la manera que lo hicimos. Pero tu comentario de que quedaban días para irte me puso mal. No se lidiar con eso. No ahora. Nos queremos no quiero que esto termine así. Somos una pareja hace años, ahora somos amantes. y tu... - Y sentí como se le quebraba la voz. El corazón se me detuvo en ese momento. Fue lo que dije lo que puso así, no lo hice con esa intención. No lo hice con ninguna intención. y ademas no quise hablar, no lo quise escuchar. Soy una idiota y para terminar estuve con Benjamín. No puedo creer lo idiota que he sido. - y tu te empeñas en recordarme que tienes que volver. Que esto no es mas que pasajero. Pero ambos... - 

Me arrodille para quedar a su lado, tratando de contener las lagrimas. Dándole a demostrar que soy mas que su amante, que soy su mujer, que él es lo que mas quiero. Le tome las manos y me las atraje hacia mi. 

      - Necesito que me perdones, yo no te quise escuchar y bien lo merecias. Fueron mis palabras las que te hirieron. Te amo. Soy tu mujer y lo que tu quieras yo haré. Si es necesario quedarme acá estaré siempre.- 
Se abalanzo sobre mi y en menos de segundos nuestros cuerpos y almas danzaban de felicidad, cuando las palabras faltaban estaba la necesidad y el deseo. Estábamos nosotros y nuestro amor nada mas importaba.

~

El domingo lo aprovechamos al máximo. Salimos a recorrer distintos museos calles y monumentos históricos
Mariano resulto ser mejor guía turístico de lo que imaginaba. Pasamos por varias ferias artesanales y tiendas rusticas. Todo era muy bonito. 
Por insistencia de Nano fuimos a una tienda, y me compre un abrigo nuevo. Que también por insistencia de Nano me lo puse al salir de la tienda. Verdaderamente fue un acierto. 
Tomados de la mano seguimos nuestro recorrido se hacia de noche y llevábamos muchas horas caminando y ya estaba cansada y con hambre. Pero la cara de Nano me decía que estaba feliz por seguir recorriendo. 

      - ¿Cariño? - Dije deteniéndome frente a un Starbucks .
      - ¿Café? ¿Estas segura? - llevándome la mano sobre el estomago el entendió el mensaje y nos encaminamos hacia dentro del local. 
      - ¿Café con leche y media luna? - me pregunta seguro de lo que yo podía pedir.
      - Si mi amor - le digo acercandome hacia el para poder besarlo. Pero al dar un paso adelante el da otro hacia atras. 
      - Ve por una mesa, de esas con sofá. Voy de inmediato - Me soltó la mano y camino hacia el mostrador. 

Una vez que tenia la mesa lo mire como se acerco a una mujer con un niño. Mariano le acariciaba la cabeza al pequeño de mas o menos unos 3 años y el se reía feliz de la vida. La mujer que lo acompañaba parecía algo disgustada le hacia gestos que no lograba identificar pero al parecer estaban discutiendo.
Quería ponerme de pie y caminar hacia él para averiguar que es lo que pasaba. Pero dándole un beso en la cabeza al niño volvió al mostrador retiro nuestro pedido y camino de vuelta hacia mi. 

Ya no estaba la sonrisa chispeante de un par de minutos antes. Le obsequie la mejor de mis sonrisas y él solo trato pero fue inútil. 

      - Perdón bebé, me encontré con Miriam, y es un poco odiosa. - Dijo dejando mi café frente a mí. 
      - ¿Y de donde es Miriam? - 
      - De la universidad y ahora trabajamos en la misma empresa. ¡Un asco! - 
      - Me lo imagino pero después de tantos años ¿Aún no pueden llevarse bien? - Estaba muy curiosa pero él estaba incomodo con mis preguntas.
      - No corazón, no pudimos y no podremos. Déjalo por la paz ¿Quieres? - 
      - Si amor, no quiero incomodarte. -
      - Te amo. Renata Blavi's eres lo mejor que me ha pasado en la vida. - 
      - Y yo a ti también. Te Amo mucho mas Mariano. - 
      - Anda terminemos con esto y volvamos a casa - 
      - Hmmm... me gusta como suena.- 
      - Nata necesito preguntarle algo - Estiro su mano para poder alcanzar la mia. 
      - Dime corazón - 
      - Es un tanto personal, pero necesito saber antes de que tengamos consecuencias. -
      - No me asustes amor, ¿Que pasa? - 
      - Tú... - Juguetiaba con sus dedos en mis manos. Podia notar lo nervioso que estaba. - Amor la lanzare de una. - Alce una ceja esperando su bomba.- tú... a mierda, tomas algún anticonceptivo 
Me lance a reír en ese momento, no esperaba que me preguntara esto, ni yo misma lo había pensado. Mierda, no me estoy cuidando. Necesito solucionar eso. 
      - Amor, no la verdad es que no. - Me sonroje y agache la cabeza.
      - Hey, levanta la cabeza. Me asombraría si me dijieras que si. Tenemos que solucionar eso. Antes de que vuelva a tocarte .- 
      - ¿Comoooooooooooo? - 
      - Si amor. No te volveré a tocar. Hasta que hallamos solucionado eso. -
      - Tengo una muy buena solución.- 
      - ¿A si? -
      - Si, Condón amor. Condón.-
Me tomo una mano y se echo a reír. 


Aquella mujer con la que había estado conversando no apartaba la vista de nosotros, estaba pendiente de cada uno de nuestros movimientos. No dejaba de inquietarme y le pedí a Mariano que nos fueramos a seguir con nuestro recorrido. Una vez que nos pusimos de pie. Busque con mi mano la de él pero simplemente se las puso en el bolsillo cosa que me sorprendió. 

      - ¿Nano? -
      - Dime amor - 
      - ¿Paso algo? - pregunto intrigada.
      - No, Nata nada - Abriendo la puerta del local para que pudiera salir - Anda vamos a casa. - 

Apenas salimos del local fue el quien busco mi mano y continuamos nuestro paseo. Al cabo de un rato ya tenia por olvidado el mal trago que me había dejado esa mujer. 
Antes de irnos a la casa pasamos a una farmacia a comprar los benditos condones. Fue una situación graciosa para mi. Una mujer con 25 años comprando preservativos con su pareja no es algo de lo que te debas avergonzar pero me entraron los nervios y me dio por reirme y la mirada de Mariano me decia que me callara y que parara. Para él era una situación normal. Bueno es algo normal que dos personas que mantienen relaciones se cuiden si no quieren lamentar un embarazo no deseado el día de mañana. 
Cuando llegamos al apartamento antes de dejar la cartera sobre el sofá ya estábamos ocupando el primero de las provisiones. 

La mañana del lunes Mariano me dejo una bandeja con desayuno sobre su mesita de noche con una rosa y una pequeña nota. 


"Preciosa mía. Te deje un rico desayuno
te veo más tarde. Llámame cuando despiertes.
Te amo".

Tome el teléfono y me comunique a su empresa.
Luego del saludo corporativo de la secretaria.
      - Buenos días necesito hablar con Mariano Grestesh por favor. -
      - El señor Grestesh se encuentra en una reunión - 
      - ¿Tardara mucho? - 
      - Yo creo que si señorita. Cuando aparece por acá el dueño se pueden pasar el día en reuniones. Ya sabes que los jefes son un caso especial - No pude evitar soltar una carcajada por su comentario. ¿Pensara lo mismo Roxana y el resto de las secretarias en Blavi's empresas? 
      - Necesito que me haga un favor - 
      - Por su puesto señorita... - 
      - Oh perdón soy Renata Blavi's su novia. - 
      - Ah ya la recuerdo señorita Blavi's - dijo volviendo a su tono profesional - ¿Que es lo que necesita?.
      - Ya que no podre hablar con él. Necesito que si puedes entrar a la reunión con cualquier escusa y entregarle una nota. - 
      - No habría problema, tengo que llevar un par de informes y bien se la podría pasar en ese momento. ¿Quiere enviarme la nota por correo electronico? - 
      - No, quiero que la escribas tu misma, ¿Tienes un lapiz? - 
      - Como usted quiera - 
      - Ok, entonces te dictare el mensaje. - Tomando un respiro se me vinieron las palabras perfectas a la mente - "Nunca había sabido tan bien un desayuno. Gracias. PD. Nos vemos en la tarde y si puedes mándame un email a este R.Blavi's@hotmail.com . Te Amo. Renata." - suspirando - ¿se lo puedes entregar verdad? 
      - Si, señorita yo le entregare su mensaje.-
      - Gracias. Buenos Días - 
      - Buenos Días Señorita Blavi's. -

Que gran sorpresa se llevara cuando el favor este echo. Se volverá loco y creera que estoy fuera. Espero entienda el mensaje. 
~~~

Mientras Mariano estaba en la reunión hacia ingreso a la sala de juntas su secretaria con un montón de informes que antes se le habían solicitado. Viviana había dejado la nota en medio de uno de los informes para que no fuera soprendida por el Dueño de la empresa enviando correspondencia privada dentro de una reunión tan importante. 

      - Señor aquí están los informes, reviselos por favor - Le dijo al momento que le paso las carpetas. 
      - Muchas gracias Viviana te puedes retirar - 

Tras salir ella de la oficina. Mariano no se dio el tiempo de revisar nada como Viviana le había sugerido, solo se las entrego de inmediato a su jefe. 
Quien al abrirlas leyó la nota una y mil veces haciendo aparecer una sonrisa en su cara. No podía creer lo que leía una sonrisa salio en su cara y poniendose de pie en cosa de segundos.

      - Señores, vamos a tomarnos un descanso. Continuamos dentro de 1 hora. - 

Se gano las miradas de todos los hay presentes y salio de la sala de juntas llevandosé con sigo la carpeta que contenia el mensaje dentro. 


~~

A estas alturas Nano ya tiene que haber recibido mi mensaje. Pero me inquietaba que aun no lo hiciera. Dejando el notebook de lado se dirigio a la cocina a preparse un café. Ya que era lo unico que podia hacer. Seguia aun pijama por la casa. Mientras miraba que es lo que haria para hacer mas corta su espera. 

PLIN - PLIN sonó la bandeja de entrada de correo electronico. 

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DE : BENJAMIN LACKINGTON 
HORA: 10:00 HRS. 
PARA: RENATA BLAVI'S
ASUNTO: HERMOSAS COINCIDENCIAS.

Buenos Días Renata.

Me alegra saber que su desayuno fue de provecho señorita. Pero tenga claro que yo no se lo envié. Creo al mismo tiempo que a su novio no le agradara saber que otros le invitan comida. 
Me alaga saber que estuvo averiguando sobre mi y sabe donde trabajo. Es todo un misterio.
Con respecto a su nota "Nunca había sabido tan bien un desayuno.Gracias. (Yo no fui que quede claro eso) PD. Nos vemos en la tarde y si puedes mándame un email a este R.Blavi's@hotmail.com .(Aquí esta el email. Dígame donde y a que horas y nos vemos esta tarde yo FELIZ )  Te Amo. Renata. (Me parecen que son palabras mayores, pero... dejemos esa conversación para esta tarde)"
Espero el email con la confirmación y su numero de movil. Me gustaria escuchar su voz, antes de pensarla atras de una computadora. 

Benjamin Lackington.
Gerente General Esthandish Publicity

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No puedo dar credito a lo que estoy leyendo. 

¿QUE MIERDA FUE LO QUE AQUÍ PASO?



miércoles, 25 de septiembre de 2013

"Algo llamado amor" Cap VI

Y hay estábamos otra vez en medio de mas de una docena de besos apasionados. En medio de una pasión que lleva años escondida, y que ahora pensaba salir completamente a luz.
Mariano no podía creer lo que estábamos a punto de hacer y no por que el no quisiera, mas bien por que tenia miedo de que lo volviera a dejar con las ganas.

      - ¿Estas segura? - me pregunto entre besos a medida que le terminaba de pasar la polera por sobre la cabeza y arrojarla en medio de la habitación.
No supe que contestar y solo lo volví a besar. Sus manos comenzaron a jugar por sobre mi camiseta para dormir. Subían desde mi estomago hasta abajo de mis pechos una y otra vez.
Clave mis uñas en su espalda y las baje lentamente, cuando se encontraron con el borde de sus pantalones solo lo contraje mas hacia mi. Sentí lo que crecía entre sus pantalones.
      - Si no te detienes ahora luego yo no podre - Dijo a medida que su boca dejaba suaves besos desde mi cuello hasta mis hombros bajando la tirita de la polera.

Jadee, Gemí. Estaba demasiado excitada en ese momento. Y quería sacar todo lo que estaba a punto de explotar dentro de mi.
Mi polera termino al lado de la suya. Cuando mis pechos desnudos tocaron su pecho fue como si estuviéramos en llamas, era como si nos hubieran prendido fuego en ese mismo momento. Nuestras bocas no se separaban ni un solo momento. Nos necesitabamos y lo estabamos muy bien en ese momento. Cuando mis manos buscaban el boton de su pantalon el detuvo mis manos y se salio de encima mio.

En ese momento quede en estado de shock estaba a punto de entregarle mi virgindad de demostrarle con mi cuerpo que de verdad lo queria y el solo me habia dejado asi.

      - ¿Que pasa? - le pregunte un tanto confundida por lo que estaba pasando. Se puso de pie y tomo mi polera.
      - Nata, anda pon-tela y vayámonos de acá - Lanzándome mi polera quede aun mas paralizada. ¿Que había echo mal?
      - Nano, ¿Que pasa? ¿Por que me dejas así? - Se arrodillo a mi lado y tomo mis manos entre las suyas.
      - No mi amor, no pasa nada. Solo quiero que nos vamos a casa y terminar con esto. No te quiero en un cuarto de Hotel. Te quiero en mi cama. Anda arreglate para que nos vamos - Ayudándome a ponerme de pie me arrastro hasta la habitación para que me cambiara y nos fuéramos. Pero antes de que saliera de la habitación le tome la mano mas fuerte y me la lleve hacia mi pecho, sobre mi corazón.
      - Estare en tu cama, para siempre si así lo quieres, pero no me vuelvas a dejar así. Pensé... - y puso su dedo sobre mis labios. Me beso suavemente y salio cerrando la puerta tras el.

Al cabo de media hora íbamos saliendo del Hotel. Llevaba mi maleta y mi mano bien sujeta junto a el. Caminamos a las afueras donde estaba su carro y nos montamos.

~

Cuando volvimos del Hotel no dijo nada, nos basamos en conversaciones sin sentido, sin volver a mencionar nada lo que había pasado y lo que estuvo a punto de pasar. Cuando llegamos a su apartamento dejo la maleta sobre la cama y me indico que iría a ver unos papeles que no podían esperar y que mientras dejara mis cosas en los espacios que me había desocupado de la cómoda. 
Sin mas demora comencé a desempacar las cosas que traía. Me demore mas de lo que había pensado, mi estomago ya comenzaba a reclamar por la falta de comida. Dejando todo listo, salí de la habitación y me fui al estudio donde estaba Nano al teléfono me hizo una seña de que lo esperara pero me di la vuelta en los talones para no importunar y camine hacia la cocina.
Revise todos para familiarizarme con el lugar y pensar que podría preparar para comer, me decidí por una ensalada cesar, así que saque lo necesario y comencé.
Me encontraba cortando las verduras cuando unos brazos me tomaron por la cintura atrayéndome hacia el.
   
      - Podría fácilmente acostumbrarme a tenerte por siempre aquí - Y me deposito un beso en el hombro.
      - Hmmm - Fue lo único que fui capaz de decir. Con solo eso ya me había puesto como una moto y quería acabar lo que habíamos dejado pendiente en el Hotel.
      - Vamos puedes hacerlo mejor que eso - Sentí tres besos en el cuello.
      - Uno mas y no podre terminar la comida - Sus besos seguían desde el cuello hasta el hombro sin detenerse.
      - Comemos después, ven conmigo - Y con sus manos comenzó a buscar las mías para sacarme de la cocina lo mas rápido posible.
      - Te acompañaría hacia el fin del mundo, pero ahora... - me volteé para quedar frente a su cara. Por unos segundos nos quedamos mirando directamente a los ojos, nuestras pupilas estaban dilatadas. Nos deseábamos en ese momento. Le rocé los labios. Lo provocaba tanto como él a mi. - Muero de hambre, amor.

Dio un paso atrás y levanto los brazos en señal de rendición tomo otro de los ingredientes y comenzamos a terminar la ensalada juntos. Provocando nos golpeándonos con nuestras caderas cuando estábamos cerca. Respirando cada mas agitados y acelerados. Ya sabíamos cual seria el postre. la pregunta era si alcanzaríamos a llegar a la habitación.
Una vez que finalizamos de comer, le tome la mano y lo lleve hasta la sala, nos sentamos frente al televisor. Me acomode lo mas cerca posible de él. Posando mi cabeza sobre su regazo. Con una mano el me acariciaba el estomago y con la otra el pelo. Me caía de sueño. Era la mejor terapia de mi vida.
      - Vamos recostémonos en la recamara mejor, descansas un momento para que luego salgamos a dar un paseo comemos fuera y podemos ir a algún sitio para que te entretengas ¿Te parece? - Abriendo un ojo, se me ocurrió una mejor idea.
      - Hmmm... cama tú y yo. - Alce mi mano para tomar su mejilla. - Tengo una idea mejor.
      - Anda vamos antes que te tome por primera vez aquí en el sofá -
Esas palabras activaron todas las hormonas, todos esos pensamientos que tenia escondidos en mi.
      - Te mentiría si te dijera que me importaría. Pero vamos al cuarto.

De un brinco nos pusimos de pie. Con desesperacion tome sus labios entre mis dientes, lo necesitaba. Estaba deseando sentirlo dentro de mi. Era lo unico que podia llegar a pensar en ese momento. Si es que estaba pensando algo. Antes de entrar en la habitacion lo empuje contra la muralla con mis manos con una agilidad que no sabia que tenia paseaba con toda confianza por su cuerpo. El no se quedaba atras antes de sacar mi blusa, ya me habia desabrochado el sostén. Jugueteaba con mis pezones y ellos respondia colocandose cada vez mas duros.
Una vez dentro de la habitación no tardamos en quedar sin ropa y abrazarnos con nuestros cuerpos, sientiendo cada espacio de nosotros en ese momento No se si para un hombre es lo mismo que para una mujer, pero sentia que este era un momento complentamente magico, por el que habia esperado años, y hasta el momento la espera estaba valiendo.
Entre los preeliminares y el acto mismo alcance por lo menos 3 orgasmos. Mariano sabia lo que hacia con mi cuerpo, me hizo disfrutar y sentir el menos dolor posible. Su asombro fue cuando nos salimos de la cama para ir a darnos una ducha y vio las manchas de sangre. En ese momento cai en lo que habia echo.
5 años despues de nuestro primer beso, le habia entregado mi virginidad.

      - Nano, ve a bañarte mientras cambio las sabanas de la cama.- le dije lo mas avergonzada del mundo.
      - Amor lo hacemos entre los dos. Anda ponte una de mis camisas y yo traere unas sabanas limpias. -
      - ¿Una de tus camisas? -
      - Si te sigo viendo desnuda por mas tiempo te juro que seguiremos manchando las sabanas - Una gran carcajada salio de mi sin que yo supiera como explicarla.
      - Tenemos toda la noche y 11 dias mas - le sonrie pero el solo frunceo el ceño.

Alzo la mano y salio de la habitacion colocandose sus boxer en ese momento. Al cabo de un par de segundos volvio y yo ya estaba con camisa puesta y las sabanas enrrolladas en el suelo de la habitacion.
      - ¿Dije o hice algo para que te molestaras? - Pregunte al ver como su cara no habia vuelto a cambiar. No me miro y se limito a seguir ayudandome a terminar de armar la cama. - Nano, no me hagas esto.
Deje caer el edredon y sin mas camine hacia el baño cerrando la puerta tras de mi.
Me mire en el espejo y mis cabellos estaban desordenados debido al sexo que habiamos tenido. Recuerdos de lo que habiamos echo durante la tarde se vinieron a mi mente, podia sentir sus manos aun en mi cuerpo. Mis ojos se cristalizaron y lagrimas querian salir. Antes de que eso sucediera abri el grifo del agua y ajuste la ducha a mi altura y me escondi bajo el chorro de agua tibia.
      - Nata - llamaba Mariano al otro lado de la puerta del baño. - Nata ¿Puedo pasar? -

Me limite a seguir con mi ducha, no sabia que habia sido lo que habia echo para que cambiara tan rapido de genio. No era lo que esperaba que pasara despues de nuestra primera vez.
      - Nata por favor ¿Puedo pasar? - dando pequeños golpes en la puerta, preferia hacer que no la escuchaba. - Por favor, he sido un idiota, un invesil. ¿Puedo pasar? -

En mi mente volaban pajaritos, no sabia que decirle o que hacer. Me habia echo sentir mal. Me habia echo llorar en menos de 24 horas juntos. Su cambio de actitud. En estos momentos no lo queria ver, no tenia donde ir y a quien recurrir. Saliendo del baño en vuelta en una toalla lo vi sentado en un costado de la cama. aun vestido solo con los boxer, mirando hacia el suelo de la habitacion. En cuando sintio la puerta del baño. Alzo la cabeza y me quedo mirando perdido en mi cuerpo lo ignore y me dirigi hacia la comoda donde habia dejado mis cosas. Tome un sosten limpio y un par de bragas limpias. A su vez saque unos vaqueros y una polera tipo top color blanco con una chaqueta de color verde. Era formal y sobrio a la vez. Pero me ayudaria a tener el frio lejos. Mire de re ojo el reloj sobre la mesita de noche de Mariano y eran las 7:20 de la tarde. Mientras me terminaba de vestir Mariano solo me miraba, no decia nada y no esperaba que lo hisiera en ese momento estaba un poco cabreada. Y si le decia algo yo. Terminariamos peleando sin necesidad de que ese fuera el fin. Aun me quedaban dias en Barcelona y no queria estropearlos del todo.
Salí de la habitación y me fui hacia la sala, estaba mi bolsa sobre el sofá y sin pensarlo dos veces sali del apartamento. Sentia a Nano llamarme a lo lejos por que decidí que el necesitaba saber hacia donde iba o que era lo que pensaba hacer en ese momento. Golpeé la puerta y no tardo nada en abrir era como si estuviese parado al lado.
      - Mira Mariano, no quiero discutir contigo, ni echar a perder nada mas por hoy. Iré a tomar un poco de aire y vuelvo. No me pasara nada. - Cuando me di la vuelta para salir. Me tomo del brazo.
      - Dame 2 minutos y te acompaño a tomar aire. -
      - No. Iré sola - Le saque la mano de mi brazo y le di un beso en la mejilla. - volveré te lo prometo.

Dicho eso salí del edificio y camine calle abajo sin saber a donde iba estaba de sobra que no conocia la ciudad. No sabia de calles ni direcciones asi que me acerque a una señora y le pregunte el nombre de la calle y mire el numero del edificio. Si me alejaba mucho y no sabia como volver tenia la dirección para pedir un taxi. Y asunto arreglado.
Comencé a caminar calle abajo por las calles de Barcelona llenas de nieve. El frio se sentia a través del abrigo que llevaba. Saque mi móvil para tomar algunas fotografias de unos edificios y personas que me llamaban a atención cuando me percate de la hora. Casi las 8:30 de la noche. Ya llevaba rato caminado sin dirección alguna. Cuando alzo la vista en frente tenia el Hotel




Tuve un impulso de entrar en ese mismo momento y comencé a caminar hacia el bar del Hotel. En ese momento me di cuenta de lo que hacia. Cuando me diriji a la salida para no toparme con Benjamín, caminando hacia la salida a paso agigantados. 

Por que si sabia que Benjamín me estaría esperando en este lugar y a esta hora camine en esta dirección. No me puedo culpar no conozco la ciudad. He caminado mas de 1 hora y tenia que venir a parar acá. Es casi como estar en una calle sin salida.

No tengo donde ocultarme vuelvo a mirar la hora esta vez un poco nerviosa 8:45 en menos de quince minutos estará entrando por la recepción ese hombre. Debo salir de aquí ¡Ahora!